Entre Rosas y Estrellas

CAPITULO I - Las Estrellas

« Varios años antes...»

"…-…vaya… un juicio militar…- masculló Diamante mientras era obligado por dos guardias a sentarse en la única silla que había en el enorme salón donde se encontraban, sonrió irónicamente al observar que el mismísimo Rey Endimión se acercaba a él; a unos cuantos metros se encontraban las inners, las outhers y cinco de los más importantes ministros del planeta.

-…en realidad sí…- indicó Uranus secamente -…tú y el resto de los malos serán juzgados…-…

-…por favor… no me hagan reír…- replicó él -…¿sentarán a cada habitante del planeta en esta silla y juzgarán su bondad o maldad?…-…

-…será algo parecido…- respondió la Neoreina Serena desde la puerta del salón.

Diamante se volteó hacia ella -…tú…- susurró, a pesar de todo, la belleza de esa mujer no dejaba de quitarle el aliento.

Serena caminó hacia él, le dirigió una mirada fría, pero decidida -…has causado mucho daño,…con tus ataques no solo heriste sino que mataste a cientos de personas, ¿tienes algo que decir en tú defensa?…-

Diamante la miró a los ojos -…la alianza a la que yo represento no concibe la existencia del Imperio de Cristal…-…

Endimión apretó sus puños -…esa no es excusa para asesinar…-…

-…¡¡ni para levantar el puño contra quien salvó a la Tierra!!… ¡¡¡incluyéndote a ti!!!…- Neptun tuvo que sujetar a Haruka.

-…el haber liberado al planeta de la glaciación, no le da el derecho a gobernarnos…- replicó Diamante secamente.

-…¡¡¿cómo se atreve?!!…- esta vez las inners fueron sacadas de sus casillas.

-…suficiente…- indicó Serena, reprendiendo a sus sailors, observó de nueva cuenta a Diamante -…se les ofreció una independencia con tolerancia de ambas partes… ¿la aceptarás ahora?…-…

-…su alteza…- todas las sailors intercambiaron miradas; no podían creer que a pesar de estar consciente de los problemas que Diamante había causado y de todo el daño que estaba destinado a causar, Serena estuviera ofreciéndole una tregua.

-…el ofrecimiento sigue en pie…- insistió Serena -…si lo aceptas tendrás el perdón y podrás dirigir a tú alianza, si no: tomaré las medidas necesarias para proteger a mi pueblo…-

Diamante se puso de pie, y a pesar de las espadas que enseguida amenazaron su cuello, se acercó a Serena -…muerto primero… su alteza…-…

-…en verdad… lo siento…- susurró ella en respuesta…

El Rey Endimión se interpuso, -…Diamante, tú y la gente perversa de corazón será desterrada de la Tierra… a Némesis, un planeta a las afueras del Sistema Solar…- tomó aire -…ahí el Imperio de Cristal no intervendrá…-…

Los guardias tuvieron de nuevo que sujetar a Diamante, quien casi se lanza contra ambos reyes, -…¡¡malditos!!…- miró con odio a Serena -…¡¡algún día Neoreina Serena!!… ¡¡algún día lo pagarás!!…-…"

«»«»«»

-"…¡¡lo pagarás!!…"-…

Serena despertó abruptamente, estaba bastante agitada, y una fina capa de sudor cubría su cuerpo; llevó sus manos a su rostro, tratando de tranquilizarse.

…-…su alteza…-…

La aludida volvió su mirada para encontrar a Sailor Plut en las puertas de su habitación, la mirada de la guardiana del tiempo le hizo recordar el baile al que se suponía debía asistir esa noche.

…-…oh por Dios… el baile…-…

…-…esta por terminar…- explicó Setsuna mientras observaba como Serena se ponía de pie -…Sailor Saturn la estuvo buscando…-…

Serena, al escuchar de nuevo el protocolo con el que se dirigía hacia ella, la miró de reojo.

Plut sonrió ligeramente, -…Sailor Saturn TE estuvo buscando…- repitió corrigiendo -…pero veo que lo hizo con toda la intención de no encontrarte…-…

Serena negó con la cabeza, -…no le gusta molestarme cuando duermo…- le devolvió la sonrisa, -…no lo hará… aunque el mundo se este viniendo abajo…- suspiró resignadamente después de unos segundos; quería pensar en otra cosa pero las imágenes de su sueño se repetían una y otra vez en su mente.

…-…Serena, ¿sucede algo?…- cuestionó la Sailor del Tiempo, al ver que su reina permanecía en silencio.

La aludida volvió a sentarse en su cama, -…tonterías mías…- trató de sonreír lo mejor que pudo, -…no te preocupes…- tomó aire -…¿y la Pequeña Dama?…-…

…-…Venus y Mars lograron mantenerla en la cama el tiempo suficiente… para que se quedara dormida…- hizo una pausa -…cosa que tú también deberías hacer…-…

Serena afirmó con la cabeza, siguió con la mirada a Plut, mientras ella caminaba para salir de la habitación.

…-…Setsuna…-…

Ella se volvió hacia la Neoreina.

…-…sí el Imperio de Cristal… llegara a estar en peligro, Mars y Neptun, incluso Saturn… podrían percibirlo…- Serena se incorporó nuevamente -…¿no es así?…-

Plut asintió con toda convicción -…por supuesto su alteza… lo sabríamos enseguida…- sujetó el picaporte de la puerta para abrirla -…que descanse…-…

Serena suspiró una vez que la sailor hubo salido.

« Afueras de Tokio de Cristal »

Una mujer cayó suavemente sobre una de las ramas de un árbol, vestía un traje de sailor bastante peculiar, consistía en un conjunto de shorts y top negros; el viento agitó su cabello negro, atado en una sencilla coleta, mientras sus ojos se fijaban en el hermoso Palacio de Cristal.

…-…¡¡Fighter!!…-…

Al escuchar la voz, la mujer saltó inmediatamente hacia el suelo, ahí la esperaban dos hombres.

…-…en verdad, creo que no deberíamos estar aquí…- indicó uno de ellos; su cabello era grisáceo y sus ojos verdes.

La mujer de cabellos negros sonrió audazmente -…dime hermano, ¿a qué le temes?…-…

…-…a …a, a la preocupación de nuestra Princesa…- Yaten bajó la mirada, tratando de ocultar el ligero rubor que había coloreado sus mejillas.

El hombre de cabellos castaños, negó con la cabeza y miro a la pelinegra -…vamos Fighter, no molestes, creo que hemos hecho suficiente complaciendo tú capricho de "pasar" por este planeta…- tomó aire -…además, ya has comprobado lo que te dije: la Tierra es completamente diferente a la que conocimos…-…

Un resplandor rodeó a la mujer, dejando en su lugar a un apuesto hombre de cabellos negros y ojos azules; él sonrió burlonamente -…¿diferente Taiki?…-…

…-…sabes bien a lo que me refiero…- respondió el aludido -…las posibilidades de que "las" encontremos son mínimas, si no es que nulas…-…

Seiya sonrió pícaramente -…bueno, por lo menos ya admitiste que "las" estamos buscando…-…

…-…Seiya, todo ha cambiado, las ciudades, los edificios, incluso la gente…-…

…-…¿aja?…- Seiya le dirigió una mirada de "a mi no me vengas con ese cuento".

…-…¡¿quieres que te explique cuantos años han pasado desde nuestra partida?!…- replicó Taiki cruzando los brazos -…si nos va bien, quizá encontremos a sus tatara-tatara-tatara nietas…-

…-…y entonces…- Seiya volteó en dirección hacia donde se levantaba el Palacio de Cristal -…¡¿dónde quedó ese GRAN futuro que le esperaba a Bombón, a Amy, a Mina …y a las demás sailors?!…-…

Taiki suspiró resignadamente -…olvídalo, no pienso discutir contigo…-…

…-…hermano ya estamos aquí…- el pelinegro sonrió tratando de convencerlo -…y no es que Kinmoku quede a la vuelta de la esquina, para volver más tarde, ¿o sí?…-…

Yaten se acercó a él -…Seiya comprende, nuestra Princesa ni siquiera sabe que estamos aquí…- …

Taiki afirmó con la cabeza -…es hora de que volvamos a casa…- un resplandor lo rodeó, al igual que a Yaten, transformándolos en dos hermosas mujeres: Sailor Star Maker y Star Healer -…vamos Seiya, la Tierra nunca estuvo en nuestro destino…-…

Ambas chicas dieron algunos pasos alejándose del joven de cabellos negros, Maker se detuvo para mirarlo una vez más -…y nunca lo estará…- concluyó con un dejo de dolor en su voz; el mismo resplandor que las había transformado, volvió a rodearlas, haciendo que Seiya las perdiera de vista, segundos después dos estrellas fugaces surgieron del resplandor y comenzaron a elevarse a toda velocidad hacia el cielo.

Seiya siguió con la mirada el camino de ambas estrellas, hasta toparse con la hermosa Luna que iluminaba el oscuro cielo de la noche, suspiró mientras cerraba los ojos, dio algunos pasos con toda la intención de seguir a sus hermanos, pero algo lo detuvo…

…una suave y extraña brisa lo rodeo, acariciando su rostro para luego juguetear caprichosamente con sus cabellos negros; Seiya sonrió disfrutando de la extraña calidez que había envuelto su corazón; repentinamente la brisa lo dejó para seguir su camino hacia el Palacio de Cristal…

« En el palacio…»

El Rey Endimión abrió las puertas de su habitación, permaneció ahí, mientras observaba detenidamente a su esposa, ella se encontraba sentada en el borde de la cama; dos damiselas terminaban de arreglar su cabello y las uñas de sus manos; después de unos segundos él aclaró su garganta para pedir que los dejaran a solas, las damiselas hicieron una ligera reverencia, para después retirarse.

Endimión caminó lentamente, hasta quedar a unos cuantos metros de Serena, -…¿qué sucedió?…- cuestionó suavemente.

La aludida suspiró bajando la mirada, -…lo lamento…- respondió apenas con un susurro -…no fue mi intención…-

…-…cariño se supone que si TÚ organizas un baile …debes estar en él…-…

Serena se puso de pie, caminó unos pasos, hasta darle la espalda -…yo… estaba… un poco cansada…-

…-…Serena, sé que esto a veces es difícil…- Endimión tomó aire mientras la seguía con la mirada -…pero no puedes ser la Neoreina una hora y a la siguiente no, mucha gente depende de nosotros, y si necesitan algo, no se supone que estemos cansados…-

Serena se volteo hacia el -…¡por Dios!, Endimión, era sólo un baile…-…

…-…no para TUS invitados, que asistieron porque TÚ se los pediste; no puedes desairarlos de la manera en que lo hiciste esta noche…-…

…-…de acuerdo, lo lamento… les enviaré mis más sinceras disculpas…-…

…-…cariño no se trata de eso, debías estar presente, tus invitados esperaban que estuvieras presente…-

…-…entendí el punto…- interrumpió ella comenzando a desesperarse, -…sí no te parecen correctas las disculpas personales, entonces haré una rueda de prensa…- caminó decididamente hasta las puertas de la habitación pero se detuvo antes de salir -…me disculparé públicamente con TODO el mundo… ¡por no haber asistido dichoso baile!…-…

…-…pero Serena…- Endimión cruzó los brazos para luego negar con la cabeza.

«»«»«»

Haruka suspiró mientras se dejaba caer en su cama, cerró los ojos disfrutando de la hermosa melodía que surgía del violín de la sailor de cabellos acuamarina; ella se encontraba a unos metros, sentada en la hermosa sala blanca que había en la habitación.

La Guerrera del Viento no podía negarlo, nunca antes había sido tan feliz como hasta ahora; cualquiera pensaría que tal afirmación era relativa, y más viniendo de una sailor; después de todo era públicamente conocido que las obligaciones de las scouts no sólo se limitaban a: velar por la seguridad del imperio y de sus gobernantes, además, debían tratar ciertos asuntos de estado, dejándoles apenas el tiempo suficiente para respirar.

Sin embargo a pesar del exceso de trabajo, también existía otra verdad, quizá no tan conocida: las Sailor Scouts a su vez, contaban con la protección y los favores de la Neoreina; y ella se había encargado de asegurar su felicidad, una felicidad que iba más allá de los lujos o bienes materiales… una felicidad que sólo se obtiene cuando muy adentro, en lo profundo de tú corazón… por fin te sientes completa.

La melodía continuó durante varios minutos, hasta que Michiru pisó erróneamente las cuerdas del violín, haciendo que la nota saliente desentonara el resto de la pieza.

Haruka entreabrió los ojos para fijarlos en su amiga -…¿estas bien?…- cuestionó, le intrigaba bastante el que hubiera cometido un error.

La aludida después de unos segundos dejó el violín a un lado, se puso de pie y caminó hasta las puertas de la terraza.

Haruka al no obtener respuesta también se incorporó -…¿Michiru?…-…

…-…sólo pensaba…- respondió ella -…en las palabras de Setsuna…-…

…-…¿la batalla contra Black Moon?…- cuestionó Haruka, sonrió ligeramente al ver que su amiga asentía como respuesta, -…oye…- se acercó aún más a ella para sujetarla por los hombros -…hemos salido de peores situaciones… esto será solo un mal rato… después todo volverá a ser como lo es ahora…-…

Michiru desvió la mirada -…no es eso…- musitó.

…-…¿entonces?…-…

…-…cuando su alteza y las demás sailors viajaron al futuro… nunca encontraron rastro alguno de nosotras… o de Jotaru…- hizo una pausa tratando de explicarse, -…no había indicio alguno de que nosotras estuviéramos con Setsuna o las inners…- Michiru elevó su mirada para fijarla en los ojos de su amiga -…Haruka… ¡¿qué es lo que sucederá, que nos impedirá ayudarlos cuando más nos necesiten?!…-

La joven de cabellos castaños entreabrió la boca tratando de encontrar la respuesta…

«»«»«»

Seiya pronto se encontró recorriendo las calles que rodeaban al imponente Palacio de Cristal, el corazón del imperio; estaba seguro que no existían palabras suficientes para describir lo bello de la construcción, y del resto de toda la ciudad… todo reflejaba tal armonía que era difícil no sentirse contagiado por ella; suspiró deteniéndose a un costado de las rejas que delimitaban el territorio del palacio del resto de la ciudad.

…-…tal vez Taiki tenga razón…- musitó resignadamente, -…todo es tan diferente…- una vez más fijó su mirada en el palacio, fue entonces que pudo percibir de nuevo la extraña calidez que antes lo rodeara; recorrió con sus ojos los hermosos jardines, tratando de encontrar la fuente… lo que vio lo dejó sin aliento.

Una hermosa mujer de cabellos rubios caminaba lentamente a través de uno de los rosales que adornaban los jardines; la joven extendió una de sus manos haciendo que sus dedos rozaran los pétalos de las flores por las que pasaba, esa simple caricia provocaba que las rosas, en respuesta, brillaran con un extraño pero bello resplandor.

…-…es…- Seiya guardó silencio, los movimientos de aquella mujer eran tan delicados y fluidos que era muy fácil confundirlos con los de un ángel, incluso la misma luna, cómplice de aquella escena, parecía seguir los pasos de la bella "criatura"; la tranquilidad de la joven fue repentinamente interrumpida por una fuerte brisa que agitó su vestido blanco y sus cabellos, permitiéndole a Seiya reconocer los rasgos de su rostro.

…-…es ella…- repitió con un susurro, sin perder un solo segundo, Seiya saltó las rejas sin dificultad alguna, -…¡¡¡Bombón!!!…- antes que pudiera siquiera dar los siguientes pasos, fue derribado por una fuerte descarga eléctrica.

…-…no tan rápido guapo…-…

…-…¿pero qué demonios?…- Seiya confundido levantó la mirada, cuatro mujeres lo habían rodeado en cuestión de instantes, todas vestían una especie de uniformes blancos de estilo persa, y sus rostros estaban cubiertos por velos bastantes ligeros.

Seiya de nuevo volvió su mirada hacia los rosales, la joven de cabellos rubios había abandonado su recorrido para comenzar a subir las escaleras que conducían a las puertas del palacio, -…Bombón…- Seiya iba a ponerse de pie, pero una de sus "custodias" se lo impidió enseguida.

…-…el paso a los jardines y bosques aledaños al palacio esta estrictamente prohibido…- indicó firmemente la mujer que lo había vuelto a derribar.

Seiya apenas y logró ver de reojo a la chica que lo mantenía contra el suelo, al parecer la líder del grupo, -…creo… que… todo ha sido una confusión…- musitó tratando de sonreír de la mejor manera, -…soy un buen amigo de la mujer que esta en las escaleras…-…

Su "captora" intercambió miradas de ironía con las otras tres chicas -…sí, como no, y yo… soy una Sailor Scout…-…

Seiya casi logra ponerse de pie por la sorpresa, -…¡¿Sailor Scout?!, ¡¡¿hay sailors en esta época?!!…- cuestionó ansioso.

…-…por supuesto que las hay, no podría imaginar al Imperio de Cristal sin ellas…-…

…-…pero, entonces… ¿ustedes no son…?...-…

…-…no, sólo somos la guardia personal de su alteza, la Neoreina…- intervino otra de las jóvenes -…la protegemos de chicos locos como tú…-…

…-…bien, perfecto…- Seiya rodó sobre sí mismo, para quedar boca-arriba, y así poder ver a los ojos a sus "captoras" -…NO soy un chico loco y NO me interesa dañar a su reina, sólo quiero hablar con la mujer que acaba de entrar al palacio…-…

La joven que lo aprisionaba permitió que Seiya se incorporara -…pero… …¡¿de qué planeta vienes?!…-…

…-…créemelo es una LAARGA historia…-…

…-…¡bien pues más vale que empieces a contarla!, después de todo tenemos MUCHO tiempo…-…

…-…por favor…- insistió el pelinegro -…todo se aclarará si me permiten ver a la mujer que acaba de entrar al palacio…-…

…-…eso es imposible…-…

Seiya tomó aire, tratando de no perder la paciencia -…entonces mi nombre bastará…-…

La chica con la que hasta entonces había hablado, lo miró con sarcasmo -…¿y a quién debo anunciar?, ¡¡¿al "Rey de Roma"?!!…-…

El pelinegro fastidiado y sin otra salida, concentró su energía, -…bien, sí no me creen… no me dejan otra opción…- tomó aire, -…Poder de Lucha Estelar …¡¡transformación!!…- un intenso resplandor rodeó su cuerpo, transformándolo en Sailor Star Fighter, ella sonrió ante las miradas incrédulas de las cuatro chicas, -…lo ven también soy una sailor…- guardó silencio y dejó de sonreír al ver que las miradas de sus "captoras" se habían llenado de hostilidad.

…-…¡¡invasor!!!…-…

…-…jeje de acuerdo, olviden lo que dije… ¿sí?…- sin más Star Fighter comenzó a correr para alejarse de ellas -…¡¡hasta pronto!!…-…

En cuestión de instantes se encontró frente a las paredes del palacio, saltó con toda la intención de alcanzar uno de los balcones de este, y así poder entrar en él sin llamar la atención, pero antes de que pudiera hacerlo, una nueva descarga eléctrica la lanzó contra uno de los ventanales, haciéndola entrar intempestivamente a uno de los salones de la planta baja, en unos cuantos segundos fue rodeada por las mismas cuatro chicas y una docena de guardias.

…-…no debiste subestimarnos…- indicó la líder secamente, -…después de todo fuimos entrenadas por las propias Sailor Scouts…- iba a noquearla para dejarla fuera de combate, pero algo la hizo detenerse.

…-…Presea, ¿qué sucede?…-…

Fighter confundida, observó como todos guardaban silencio, olvidándose de ella momentáneamente, para dedicar una ligera reverencia a la mujer que acababa de entrar al salón.

…-…la encontramos merodeando en los jardines del Palacio, su alteza…- respondió la propia Presea.

La Neoreina miró a la líder de su guardia personal, para luego comenzar a caminar hacia la "intrusa".

…-…su alteza, por favor podría ser peligroso…- insistió la líder de su guardia.

…-…¿peligrosa yo?… sí como no…- interrumpió Fighter con toda la intención de ponerse de pie y así conocer de una vez por todas a la susodicha reina.

…-…muestra más respeto a la señora, ¡¡insolente!!…- uno de los guardias que acompañaban a las chicas la golpeo con fuerza en el estómago para hacerla callar.

…-…¡es suficiente!…- ordenó Serena sumamente molesta.

Los guardias avergonzados soltaron a Fighter, quien aturdida cayó pesadamente al suelo; la joven pelinegra entreabrió los ojos, la vista de las toscas botas de los guardias había sido reemplazada por la seda blanca del borde de un vestido, la sailor entonces levantó la mirada para encontrar frente a ella al "ángel" que había visto en los jardines.

…-…Bombón…- Fighter pudo sentir como las lágrimas comenzaban a recorrer sus mejillas, después de tantos años por fin estaba ante ella… a tan solo unos cuantos centímetros.


Notas

Bueno gracias a ustedes, aquí esta el segundo capi de este fic!!, lamento el retraso pero tuve ligeros problemas con la "coherencia" de ciertas cosas en la historia que espero hayan quedado resueltas jeje, bueno en fin, pasemos rápidamente a los agradecimientos:

Marina, LianZodiac, Shary, Neo-gaby, Nellie, Seshy, Black Lady, Tanitalove, Serenity Kaiou, Silvermoonlight, Amynaoko, Monikiriepotter, Reiko Navi-san, El Gran Kaiosama.

Gracias por sus reviews, y ya saben cualquier comentario, sugerencia, pregunta o tomatazo será muy bien recibido, sólo aprieten ese botoncito que dice "submit review".

Editado: 15 de Octubre, 2009