Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño, JK,WB XD
Otro capi XD... creo que la petición pasada se malentendió... significaba que con 5 reviews me ponía a escribir el capi jejejejejeje y por eso mismo hoy a las 4 a.m les dejo este capi ;D disfrutenlo!!
Esa mañana, un débil ruido despertó a Harry, el sol apenas despuntaba y una silueta se vislumbraba sentada en la cama mirando hacia la ventana. Harry se giró y la observó, era Hannah que sollozaba lo más silenciosa que podía, no sabía si hacer como que no se daba cuenta y volver a dormir o acercarse a ella e intentar ayudarla. Si lo pensaba bien no le importaba y la chica podía decírselo pero… a pesar de apenas conocerlos ya los apreciaba como a una familia, en especial a Hannah, no podía explicarlo… el estar cerca de cada uno de esos muchachos le ocasionaba una sensación diferente, con Michael era inexplicable porque era un chico bromista, podía mirarse que le importaba poco respetar las reglas. Aresvy le inspiraba respeto, el chico parecía valiente y aventurado, tenía la misma chispa en la mirada que Michael, esa que indicaba que las reglas habían sido hechas para romperse y Hannah, ella era dulce y una madre en potencia, sentía un cariño especial hacia ella, no sabía explicarlo, lo poco que había pasado con ella se había dado cuenta de que la chica haría lo que fuera por protegerlo, por estar con él.
Quizá era su imaginación, quizá no, lo que sabía con certeza era que esos tres lo harían sentir que tenía una familia, podía empezar por el hecho de que Michael, con quien compartía la cama, lo había abrazado toda la noche y cuando él se movía o había ido al baño, había encontrado al chico sentado en la cama a su regreso.
Cerró los ojos cuando Hannah lo miraba, volvió a abrirlos al escuchar que la puerta se abría. Se sentó y miró que la puerta estaba entre-abierta, no dudo mucho en salir tras Hannah a quien encontró sentada recargada contra la pared.
--Hola Harry
--Hola, ¿te puedo ayudar en algo?
--No te preocupes --respiró hondo desviando la mirada de los autos estacionados enfrente y la posó en las esmeraldas del niño que la miraba con suma atención --tonterías de una chica --Harry sintió un hoyo en el estomago al verla sonreír… esa sonrisa era una mezcla de alegría y tristeza que solo alguien que había perdido a sus padres podía tener.
-- ¿Quieres hablar?
--No es nada Harry, solo… solo recordaba a mis padres.
Se sumieron en un extrañamente cómodo silencio, ambos pensando en sus padres y lo que pudo haber sido si hubieran continuado con vida, en lo que pudo pasar si todo su pasado cambiara.
No se dieron cuenta en el tiempo que pasaba rápidamente, tampoco de que adentro Aresvy los buscaba hasta por debajo de las camas. Ellos siguieron buscando la entrada a ese mundo que añoraban, aunque Harry se sentía feliz de poder conocer parte de su familia, de saber que ellos eran sus primos, su familia…
-- ¡QUÉ DEMONIOS LES PASA, POR QUÉ SE SALEN EN ESA FORMA SIN DECIR NADA!, ¡CASI ME DA UN ATAQUE BUSCÁNDOLOS!
--No exageres Aresvy… pediré el desayuno --Hannah se había girado dispuesta a bajarle a los gritos de su hermano pero la cara del chico la hizo solo sonreír y meterse a la habitación a gatas por entre las piernas de Aresvy
--Solo platicábamos --murmuró Harry poniéndose de pie
--Y no estoy en contra de eso Harry, sino todo lo contrario, me alegra que platiquen, hagan migas, se hagan amigos y todo eso pero… solo avisen cuando van a salir o mínimo dejen una nota, ¿sí?
--Claro, lo siento
--No tienes porque…
-- ¡NO, SUELTA, DEJA!
-- ¡HANNAH DEJA ESO O… TE LO ADVIERTO!
--NOOOO
--Esos… no dejan… niños --balbuceó Aresvy con los ojos apretados, dio media vuelta y molesto entró, Harry lo siguió sonriente.
Al entrar a la habitación tuvieron que tirarse al piso, una secadora acababa de estrellarse contra la pared y se hacía añicos, apenas si levantaron la vista pues Michael arrojaba un zapato que les pasaba rozando el cabello. Los chicos se paseaban por toda la habitación arrojándose cosas, Harry miraba divertido mientras Aresvy bufaba enfureciéndose con cada segundo… las cosas seguían volando, Aresvy no encontraba la forma de tranquilizarse y no hacer estallar a esos dos que seguramente peleaban por una tontería. Hasta que el zapato compañero del que se había estrellado en la pared cerca de ellos le daba en la cabeza al mayor de esos tres extraños, todo terminó.
-- ¡BASTA!, ¡HANNAH A LA CAMA, MICHAEL AL BAÑO YA…!
Harry miró sorprendido que los susodichos obedecían en el acto, Aresvy respiraba agitadamente con los ojos cerrados, en verdad que hacía todo lo que estaba en su poder para tranquilizarse. Hannah sonreía pícaramente, sentada sobre sus piernas.
--No preguntaré --murmuró Aresvy --me daré un baño
Michael llegó riendo unos segundos después
-- ¡Pidan algo económico! --gritó Aresvy desde el baño
-- ¡Pero yo quiero…! --gritó Hannah, pero su hermano la interrumpía
--Harry será el único que comprará en el centro comercial si eso sale a más de 1 galeón --dijo Aresvy asomando la cabeza
--...cereal con fruta y jugo de naranja, ¿quieres yogurt o leche hermano? --el tono de Hannah había cambiado a uno de pura diversión, su sonrisa provocó otra en Aresvy
--Yogurt de durazno
--Waka… --balbuceó Hannah tomando el teléfono.
Por amenaza de Aresvy, el desayuno pasó en absoluta calma, Harry no podía ser el único que comprara cosas nuevas, y el no poder comprar algo nuevo cada que veía una tienda, era el peor castigo para Hannah y Michael no podía hacer nada si su hermana lo ignoraba.
Para vergüenza de Harry su ropa había desaparecido misteriosamente, nadie sabía nada aunque el brillo en la mirada de Michael le decía otra cosa, así que había tenido que salir en pijama, además, solo Hannah llevaba ropa de repuesto y el salir con minifalda era menos atractivo que el pijama.
Con toda la tranquilidad que podían llevar esos cuatro, caminaron platicando por todo el pueblo, lo cruzaron y siguieron, no parecían tener prisa por llegar o ganas de tomar un autobús. Aresvy miraba de vez en cuando a Harry, el niño parecía divertido y lo más importante, lo que se había prometido al ver morir a sus padres… cuidaría de Harry para que fuera feliz, lo haría como si fuera su hermano. Miró a los dos que decían compartían su ADN, sonrió lejanamente viéndolos hablar concentrados sobre algo que sinceramente no quería averiguar.
Siguieron caminando y Aresvy mirando a sus acompañantes. Los escuchaba hablar pero no participaba, se sentía bien así, solo escuchando y mirando. Sabía lo que sus hermanos habían sufrido por la muerte de sus padres, él los había conocido más que sus hermanos y sabía que Michael se parecía enormemente a su padre y Hannah a su madre, él era una rara mezcla de su abuelo, su madre y su padre. Dejó escapar un suspiro hundiendo las manos hasta el fondo de los bolsillos de su túnica. No se daba cuenta de que la gente los miraba. Todos con especie de vestidos raros y el niño en pijama, vaya cuarteto.
Quince minutos después seguían las miradas de los curiosos y esos chicos o seguían sin darse cuenta o no le tomaban importancia, no por lo menos hasta que algunos sujetos los rodearon. Aresvy se puso inmediatamente frente a Harry mientras Hannah y Michael lo cubrían a los lados dejándolo en una especie de triángulo protector. Tenían fieramente apretadas sus varitas contra sus piernas.
--¿Se adelantó el halloween?, ¿Qué tal si me das un dulce lindura?
El más alto, obeso y enorme sujeto se acercó a Hannah. Los ojos de Aresvy se abrieron como enormes platos, giró lentamente la cabeza hacia su hermana que con una tranquilidad asfixiante guardaba su varita convencida de que no eran más que muggles bravucones. Michael jaló a Harry y subieron a la acera, Aresvy no tardó en llegar con ellos.
--Han… Hannah --susurró el mayor de los hermanos algo preocupado
--Nunca, por ningún motivo ni aunque tu vida dependa de ello… --murmuró Michael pegándose a la pared
--...le digas lindura a Hannah --terminó Aresvy tragando saliva. Harry los miró extrañado, poco después hizo lo que le pedía Michael con raras muecas, miró a Hannah.
La mirada pervertida que el enorme sujeto dedicaba al escote de la chica solo la molestaba más. Volvió a decirle lindura y la adornó con una palabra que para desgracia del sujeto solo a Aresvy le causó gracia y eso porque Michael le tapaba los oídos a Harry. La túnica de Hannah ondeó con el rápido movimiento de la adolescente mientras descendía, su mirada furiosa se instaló inmediatamente en la entrepierna del sujeto. Increíblemente rápido le barrió los pies con una patada, cuando caía ella ya se ponía de pie, levantaba la pierna hasta ponerla perpendicular a su cuerpo y con gran fuerza, velocidad y determinación la dejaba caer justo donde su mirada seguía. Harry, Aresvy y Michael se encogieron con dolor ajeno, el solo hecho de imaginarse lo que una patada así debía doler los hizo compadecer al hombre que parecía haber perdido el conocimiento.
-- ¿Algún otro desea llamarme lindura? --preguntó en un siseo, cuando se giró, los tres chicos negaron inmediatamente y el resto de la banda corría varios metros lejos --continuemos que estoy cansada y hambrienta --como si no hubiera pasado nada, la tremenda furia que Hannah había sentido se esfumó y fue reemplazada por esa hermosa sonrisa que lograba arrancar suspiros de todos los chicos, abrazó a Harry y comenzó de nuevo su caminata y la charla sin sentido.
No mucho después tuvieron que tomar el tren que los llevara a la ciudad y después un taxi, no podían tardar mucho tiempo pues Aresvy parecía tener prisa por regresar a casa, había estado hablando por teléfono más de lo normal y cuatro horas era mucho más de lo normal, además que no era de discutir ni rogar mucho.
--Muy bien, yo llevaré a Harry para que compre algo de ropa, zapatos y… --Aresvy miró a Harry evaluadoramente y continuó -- ¿juegas con juguetes?
--Pues… no tengo muchos
--Pero si tuvieras, ¿jugarías con ellos?
--Quizá --contestó el chico algo cohibido, Aresvy asintió
--Bien, ropa, zapatos, juguetes y a ver que más… mientras ustedes --murmuró sacando unas tarjetas de su billetera, respiró hondo y se las tendió a sus hermanos --solo tres paquetes, tres cosas, tienen demasiado
-- Pero…
--...nada Hannah, solo tres
--O.k. pero eso tres… te refieres a tres trajes… es decir, con zapatos, cinturón, bolsa, accesorios… listo para usarse, si no, no trae chiste --agregó ante la mirada de Aresvy
--Si vienen en el mismo paquete de fábrica sí… no sé como le harán pero solo tres
Después de que sus hermanos murmuraran, rogaran y que ante la amenaza de -"tres o me regresan las tarjetas"- se fueran a buscar la dura penitencia que Aresvy les hubiera puesto. Él y Harry recorrieron todas las tiendas de ropa y calzado que encontraron.
En su corta vida había visto tanta ropa y menos aún saber que era de él. Desde pantalones de corte italiano pasando por trajes de etiqueta hasta jeans rotos. En el calzado fue similar, un par para cada tipo de pantalón o traje, -por fortuna eres hombre- le había dicho Aresvy cuando Harry aseguraba que era suficiente un par de zapatos o tennis, aunque no le había hecho caso. La ropa la terminaron de comprar después de cuatro horas y a pesar de que Harry no quería seguir comprando, sinceramente se sentía bastante incómodo, terminaron yendo a la juguetería que se dictaba de ser la más grande del país, lugar donde encontraron a Michael que los saludaba con una enorme sonrisa.
--Tu teléfono tiene media hora sonando --murmuró Michael con una sonrisa traviesa
--Hace dos minutos que llegamos --contestó Aresvy desconfiado, no podía dejar a Harry con Michael en un lugar como ese --y puedo contestar mientras acompaño a Harry, espero que hayas encontrado las tres cosas que podías comprar
-- ¡Oh por supuesto hermano! --dijo Michael sacando de la bolsa tres enormes, o por lo menos a Aresvy le parecieron enormes, cajas como con 10 paquetes de videojuegos cada una --el teléfono sigue sonando
--No tienes esa consola --murmuró Aresvy sacando su teléfono -- ¡diga, estoy ocupado!... ¿qué?, no, no, no, espera… --muy a su pesar tuvo que salir de la tienda pues la algarabía de los niños no lo dejaba escuchar
--Lo sé --susurró Michael pasándole el brazo por los hombros a Harry.
Aresvy, afuera, parecía contrariado, incluso sudaba. Tenía casi media hora hablando por teléfono ya. Olvidó hablar al mirar a Hannah acercarse con más de tres bolsas de las más caras tiendas. Le dio tres tickets de compra y un beso en la mejilla al pasar junto a él. Siguió hablando por celular rindiéndose, si les decía que solo una cosa, seguro encontraban la forma para satisfacerse y cumplir con lo que él dijera, y seguro que Michael había hecho a Harry comprar la consola y algunos videojuegos adicionales a los que él ya había comprado. Pero no podía hacer nada, así eran y sinceramente así estaba a gusto con ellos. Total que eran Potter, no podían ser de otra forma.
Ese día había sido agotador y habían terminado saliendo del centro comercial cerca de las diez de la noche. Cansados y como era de esperarse, Michael hambriento, llamaron al autobús noctámbulo, un enorme autobús morado de tres pisos que a Harry le fascinó. Antes de subir Aresvy le cubrió con el flequillo la cicatriz a Harry y fueron hasta las últimas camas que colgaban del techo prendidas por gruesas cadenas. Michael dio la dirección y una propina extra para que los llevaran primero a ellos y con más velocidad. El bizarro autobús zigzagueaba entre edificios y pasaba por estrechos callejones, se brincaba las luces rojas y Harry se mareaba rápidamente, miraba a sus primos y cuando intentaba preguntarles cómo podían ir con tanto equilibrio pues aunque Michael estaba parado apenas si se movía y él casi caía de la cama a pesar de ir prendido de ella, las náuseas evitaban que abriera la boca.
-- ¡Avenida 7, Black Place!
La aguda voz del hombrecito calvo hizo a Harry sentirse mejor, incluso fue el primero en bajar. Los otros tres con una sonrisa enorme lo siguieron.
-- ¡Bienvenido a tu nuevo hogar Harry! --exclamó Michael señalando la casa de dos plantas y hermoso jardín que tenían enfrente, Harry sonrió, no pudo evitarlo y se alegraba en verdad.
Entraron y Harry pudo ver que a pesar de que esos tres vivían solos, la casa no estaba descuidada, bueno, con una mujer como esa ahí, quizá sí era difícil.
--Bueno, mañana guardamos todo y dejamos en claro las reglas de la casa, yo tengo mucho sueño… --murmuró Aresvy interrumpido por un enorme bostezo --...Harry… te enseño… tu… tu…
-- ¡Deja de hacer eso, exasperas! --gritó Hannah ante tanto bostezo, Aresvy la ignoró y jaló a Harry.
Por la mañana, Harry despertó asustado. ¡Se había quedado dormido, su tía lo…!, miró el lugar, esa no era la alacena, estaba demasiado grande, no tenía muchos muebles y habían demasiadas bolsas regadas por el piso. Bajó de la cama y miró por la ventana, entonces recordó lo que le había pasado. Ahora vivía con sus primos, no volvería con sus tíos, no al menos en los próximos meses y eso era genial y le encantaba. Buscó algo que ponerse en los pies, pero solo encontraba sus zapatos nuevos y ni rastro de las pantuflas. No le importó y así salió de la habitación.
-- ¿Crees que el desayuno es a la hora que quieras? --preguntó Aresvy en cuanto Harry entró a la cocina, su mirada parecía molesta
--Lo… lo siento… me quedé dormido --murmuró Harry realmente apenado, ellos se portaban tan bien con él ¿y que hacía?, se portaba como un haragán. Levantó la mirada desconcertado al escuchar una carcajada. Aresvy reía recargado en la estufa
--No te preocupes Harry, estás de vacaciones, levántate a la hora que quieras, era una broma, siéntate que te sirvo algo…
-- ¿Ya desayunaron todos? --preguntó el niño sonriendo tímidamente mientras iba a la mesa
--Sí, hace algunas horas que desayuné yo, Hannah acaba de terminar y fue por lo necesario para la comida y Michael… él… solo no hagas lo que él hace --Harry lo miró --no despiertes hasta las cuatro de la tarde pidiendo desayuno --el niño sonrió divertido por la cara de frustración de Aresvy --despierta a las cinco o seis si quieres, pero no-pidas- desayuno
--Lo tendré en cuenta
-- ¡ARESVY! --el grito asustado de Hannah hizo que el omelette que Aresvy intentaba cocinar saliera volando y quedara pegado al techo. Apagó el quemador y corrió hacia la puerta principal con Harry siguiéndolo
-- ¿Qué tienes?
--Te… te… te llegó esto --murmuró la chica tragando gordo
-- Y por una cesta de pic-nic gritas así, creí que irías al minimercado
--Para allá iba pero… pues… me llamó la atención la cesta y…
--Hannah ya vete --masculló Aresvy arrebatándole la cesta
-- ¡Cuidado que tirarás lo que trae dentro!
--Hannah por favor, es casi medio día y no hay nada para la comida, dijiste que irías, si no quieres voy yo…
--No, yo voy… --sonrió y dio media vuelta. Aresvy rodó los ojos, dejó la cesta en un rincón y volvió a la cocina. Harry miró la cesta y siguió a su primo.
Después de que Harry desayunara y se vistiera, él y Aresvy se sentaron en la estancia y dejaron en claro las reglas a seguir. Eran sencillas, solo obedecer a Aresvy y no salir de la casa sin avisarle a alguien, cubriendo eso, era libre de hacer lo que quisiera cuando quisiera.
-- ¿Y qué piensas?
Harry y Aresvy reían de algunas anécdotas que incluían a Michael en ridículo, al escuchar a Hannah miraron hacia la puerta. Aresvy vio su reloj y después a la chica.
-- Que tardaste más de dos horas y solo ibas al mini mercado
--Yo me refiero a lo de la cesta, ¿sabes quien te lo pudo mandar?
-- ¿Qué cesta?
-- ¡Aresvy!, ¿no has mirado la cesta de pic-nic?
--Eh… jejeje… no
Hannah dejó caer las bolsas que llevaba y fue a la cesta, se acuclilló junto a ella, la abrió y soñadora miró el interior. Harry fue directo a las bolsas, cuando recogía todo le llamó la atención un paquete amarillo. Lo tomó y se levantó lentamente, mirándolo detenidamente se giró hacia Aresvy que seguía acostado en el sofá. Le mostró el paquete logrando que el chico se sentara de un brinco con la cara roja.
-- ¡Hannah Potter! --gritó histérico resoplando peligrosamente, la chica solo le regresó un -¿mmm?- que lo molestó más -- ¿Cómo se te ocurre? Y… y… no me habías dicho
-- ¿Decirte qué?
--Que gritos, no dejan dormir --Michael bajaba despeinado y bostezando
--Son las 2, eres el único que duerme --murmuró Aresvy acercándose a su hermanita
--Pues ya no… ¿para qué quieres eso Harry? --preguntó Michael señalando el paquete que sostenía Harry, él se alzó de hombros y señaló a Hannah -- ¿Saliste con tu domingo 7, hermanita? --murmuró bajando rápidamente
--Yo no --dijo Hannah irguiéndose --Aresvy sí…
Harry dejó caer el paquete, Michael silbó sorprendido y Aresvy… se desmayó. Hannah sonreía tiernamente mirando el pequeño bulto envuelto en cobijas amarillas que se movía en sus brazos y le regresaba la sonrisa.
--Debe tener algunos 3 meses --dijo la chica sin poder apartar la vista de esos hermosos zafiros que le sonreían.
--Es un bebé… --balbuceó Michael acercándose, Harry también se acercó aunque tuvo que brincar a Aresvy antes.
--Eres listo --ironizó Hannah yendo a la cocina. Los otros dos la siguieron.
Miraban encantados al risueño bebé que hacía hasta lo imposible por mantenerse sentado en el brazo de Hannah. Michael tenía algunos minutos mirándolo fijamente.
--Se parece a mamá --murmuró recordando la fotografía de sus padres que guardaba celosamente. Hannah lo miró y después vio al niño. Se mordió el labio inferior y le quitó el mameluco.
--Tuve un extraño sueño y no quiero saber porque estaba acostado cerca de la escalera… soñé que me mandaban un bebé en una cesta para pic… no era sueño --balbuceó Aresvy más pálido que una hoja de pergamino, se acercó tambaleante sin apartar la vista de Hannah que ahora le quitaba el pañal al bebé.
--Pues es niña --dijo Michael interesado
--E hija de Aresvy --aseguró Hannah acariciándole la espalda baja a la bebé. El susodicho se acercó de dos grandes pasos y miró lo que acariciaba Hannah, un lunar parecido a una flama de cerca de 10 centímetros. Michael miró también y Harry no entendía mucho.
Hannah abrazó a la niña y levantó la manga derecha de su camisa, Harry pudo ver un lunar igual en el hombro de la chica. Michael levantó su playera, sobre el ombligo tenía el mismo lunar. Miró a Aresvy que seguía con la vista fija en el lunar de la bebé que Hannah paraba sobre la mesa. Negó lentamente mientras desabrochaba los botones de su camisa, se la quitó y ensimismado se tocó la espalda baja… Harry miró sorprendido que tenía el mismo lunar y en el mismo lugar que la niña.
-- ¡Mi desayuno! --gritó de repente Michael -- Hannah ponle el pañal, ahora tengo pipí de bebé en mi pan y era el único que quedaba --reclamó quitando el plato de debajo de la bebé. La chica sonrió felicitando a la niña.
--No puedo creer que lo haya hecho…
--Bueno hermano, es una bebé y no controla sus esfínteres… --rió Hannah, pero Aresvy siguió hablando concentrado
--Era verdad, no me dijo nada --miraron a Aresvy dejarse caer en una silla con la mirada baja, estaba consternado --y ahora viene y… la deja en mi puerta como si fuera algún cachorro apestado --apretó los dientes con furia --ponle el pañal, la llevaré a un orfanato --balbuceó taciturno
--Pero…
--No debía nacer --la interrumpió Aresvy --no debía… tengo 17 años y… no debía nacer
--Aresvy ya está hecho, la niña no tiene la culpa de nada…
--Hannah entiende --levantó la vista, algunas lágrimas caían por sus mejillas. Michael dejó el plato en el fregadero y se giró triste, aún recordaba lo que era vivir en un orfanato y no deseaba eso para nadie más --no debió nacer, estará mejor ahí que conmigo… tengo 17 años y debo cuidar de ustedes tres… tienen 16, 15 y 11… no puedo cuidar de una bebé
-- ¡Es tú bebé! --gritó Hannah abrazándola con fuerza, no quería mandarla a un orfanato, no podía hacerle eso, ese lugar no era bueno para una niña que tenía familia. -- ¡debiste cuidarte desde un principio, sabías que no podías tener nada con esa zorra! --Aresvy desvió la mirada, era verdad, lo sabía. Nada podía haber entre ellos y no le había importado, se había enamorado y un hombre enamorado no pensaba como debía.
--Me cuidé Hannah, siempre me cuidé --murmuró clavando la vista en sus pies
--La niña no tiene la culpa Aresvy… ¿en verdad crees que estará bien lejos de su familia?, ¡porque somos su familia!, ¡eres su padre!... su madre no la quiso, tú tampoco… ¿tan pronto olvidaste lo que es crecer sabiendo que tus padres no están contigo?... siempre te arrepentirás si la abandonas…
-- ¿Crees que no lo sé Hannah?... pero estará a salvo lejos de mí, sabes bien porque lo digo…
--Nosotros también, regrésanos al orfanato que yo cuidaré de ella…
--Hannah entiende…
--Aresvy… --era la primera vez que Harry hablaba, sentía que era una discusión familiar, pero ¿no era él parte de esa familia?. Aresvy lo miró. --si tu padre viviera y se presentara esta situación, ¿Qué te diría?.
La pregunta de ese niño le replanteó todo a Aresvy, las mariposas que había sentido en el estómago al ver ese dulce rostro en la cesta de pic-nic habían vuelto. Michael miraba de Harry a su hermano y Hannah abrazaba con fuerza a la bebé. Aresvy miraba fijamente a Harry.
-- ¿Qué harías tú?
--Tengo 11 años pero sé lo que es vivir en un lugar donde no te quieren, crecer deseando conocer a tus padres… quizá alguien la adopte en el orfanato y la quieran y sea feliz… pero yo creo que sería más feliz con su padre…
--Mi papá me diría lo mismo --murmuró Aresvy acercándose a su hermana. Con cuidado agarró en brazos a su hija y la miró. La pequeña le palmeó el rostro con una sonrisa. Él se limpió las lágrimas y también le sonrió. --me ayudarán…
--Por supuesto hermano --se apresuró a contestar Hannah, estaba feliz de que su hermano hubiera tomado la decisión correcta.
--Hannah checa la cesta para saber como se llama --se sentó en la silla en la que había estado la chica que unos segundos después regresaba con la cesta.
--Una carta… Aresvy, no me importa ese secreto que guardas tan celosamente, yo ya tuve demasiado tiempo… esa mujer no tiene corazón… a esta niña, tiene el mismo lunar que tú, no creo que necesites más pruebas de que es tuya, no iba a gastar mi tiempo en buscarle un nombre ya suficiente hice con alimentarla y no dejar que muriera, en la cesta está el certificado del hospital, nació en abril o por ahí. No volverás a verme, haz lo que quieras con ese pequeño engendro, seguro lo tiras pero lo dejo a tu criterio, te lo digo desde ahora cariño… hace cosas raras. Que buena novia te conseguiste bruto --masculló Hannah dándole el certificado
--No creí que fuera así… parecía linda
--No si linda es… a lo que yo me refiero es a lo que tiene aquí y aquí --dijo la chica señalándose la cabeza y después el corazón. Aresvy se alzó de hombros y miró el certificado.
-- ¿Cosas raras?... ¿haces magia pequeña? --murmuró mirando a su hija que no dejaba de sonreír --bueno, nació el 3 de abril así que mañana cumple cuatro meses…
--No estaba tan equivocada --sonrió Hannah agarrando a su sobrina --creo que hay un problema aquí --apartó inmediatamente a la niña, olía muy mal
--Una vez cada uno y siempre pierden los menores, lo siento Michael --contestó Aresvy rápidamente
--Lo lamento Hannah --dijo Michael
--Lo siento Harry pero aquí eres el menor y perdiste.
Harry agarró a la niña e incrédulo miró como los demás salían de la cocina apresurados. Vio a la bebé que le sonreía y fue a la estancia.
--Voy por dinero para comprarle algo de ropa a la niña --dijo Aresvy corriendo escaleras arriba
--Te acompaño no te vayan a robar camino a tu habitación
--Yo voy para que no olviden nada --dijo Hannah siguiéndolos.
Harry rodó los ojos y volvió a ver a la niña, respiró hondo y fue al sofá a ver que podía hacer.
Diez minutos después, los chicos bajaban cuidadosamente. Harry los esperaba sentado en la escalera jugando con la bebé.
--Tardaron mucho --dijo el chico regresando a la niña con su padre
-- ¿Cómo…? --balbuceó Michael
--Fue fácil, estoy acostumbrado a hacer labores de la casa con mi tía, vamos.
Sorprendidos por la hazaña de Harry, salieron rumbo a la tienda más cercana. Las cosas se complicaban más con esa niña, pero saldrían adelante.
--Pequeño Harry, cuando se te vuelva a ofrecer, que no te avergüence llamarme de nuevo… --una ancianita se había acercado al bizarro quinteto y jalaba con cariño la mejilla de Harry. Los tres hermanos miraron con ojos entrecerrados al niño.
-- ¿Labores caseras? --preguntaron al unísono, Harry les sonrió.
Sugerencias, tomatazos, reviews, se acepta de todo... jejeje aunque piensen en eso de dejar maldiciones porque podrían afectar a la autora y entonces dejarían muchos fics en puntos cardiacos y con una gran cuenta de cardiologo que evitaría que siguiera escribiendo y nadie quiere eso, verdad?? ;D
SION
P.D.Espero señales de vida...
