Sailor moon y sus personajes son propiedad de Naoko Takeuchi
Dilemas
La mañana había llegado a Kinmoku pero todos corrían de un lado a otro en la puerta de la habitación de Fighter se hallaban Maker con su computadora desplegada
—¿Has encontrado algo? —pregunto Healer junto a ella estaba la princesa Kakyuu
—Nada que me diga donde esta lo único que he descubierto es un ínfimo rastro de una energía desconocida no me parece maligna pero tampoco es luminosa no lo comprendo —dijo Maker tecleando a toda velocidad la pelirroja soberana suspiro apesadumbrada
—Tranquila princesa encontraremos a Fighter además ella es fuerte y podrá cuidarse sola — dijo Healer, Maker le lanzó una mirada algo molesta pero volvió rápidamente a sus datos.
—Chicas — dijo la princesa y cerro con fuerza los ojos.
Maker y Healer miraron preocupadas a su princesa la peliplata intento llevarse a la princesa pero Kakyuu no se movió sus ojos recorrieron la habitación la cama aun desecha, las cosas en el suelo. Pero ella pudo reconocer la energía cuando ingreso a la habitación, como olvidarla si la noche anterior aquella misma energía le había exigido revelar la verdad a sus guardianas.
—Princesa creo que lo mejor es que no esté aquí nosotras la mantendremos informada — dijo Healer poniendo su mano en el hombro de la soberana y alejándola del lugar.
—Yo… — la pelirroja se dejó guiar por la peliplata
—Devuélvele sus mocosos a Cosmos antes que este universo sea borrado por el vacío — la vos fue un susurro que solo la princesa oyó y un estremecimiento la recorrió por completo.
Healer atribuyo el estremecimiento de su princesa a la situación que estaba atravesando se puso furiosa donde rayos estaba Fighter y que le había pasado y más importante porque había dejado su broche de transformación eran preguntas a las que ni Maker había hallado respuesta.
—Helar, quiero estar sola —dijo la princesa, la peliplata miro la puerta era la habitación de la princesa la sailor asintió y se marcho.
Caminado por los pasillos vio a los guardias y a tres chicas que recientemente habían despertado como sailors, de aquellas chiquillas se encargaba Fighter pero con la desaparición de la pelinegra la seguridad en el castillo había sido aumentada y las tres jóvenes sailors estaban ayudando con lo que podían.
Helar suspiro sus ojos verdes se detuvieron un instante en los ventanales que daban al jardín por alguna razón se sintió nostálgica aquel jardín no había cambiado desde que llego al palacio junto a sus dos compañeras pero ella tenía la impresión de que algo había cambiado era una sensación extraña pero sentía que algo allí no estaba como siempre tal vez en la reconstrucción algo había variado se dijo y sacudiendo la cabeza se alejó de los ventanales debía hablar con Maker.
La princesa Kakyuu miro el retrato que estaba sobre su mesa una donde aparecían sus guardianas poco después de que las conoció los ojos de la monarca se llenaron de lágrimas aun recordaba a su madre bajando a aquella cámara oculta en el sótano no debió seguirla pero lo hiso su madre y su padre bajaron allí y… la pelirroja sacudió la cabeza quería olvidar lo que le revelaron los monarcas.
—Cuando el tiempo haya pasado y sea oportuno deberás usar el cristal de fuego y volver a dormir a las Sailor Starlights Kakyuu
—¿Por qué? - pregunto
—Porque ellas no pertenecen a nuestro mundo hija, son guerreras pero no pertenecen a este mundo ellas …
Kakyuu cerró los ojos, lo había prometido cuando supo la verdad, prometió nunca volver a repetir el siglo y ahora estaba dudando pero no por querer retener el poder de las estrellas, dudaba porque no sabía cómo reaccionarían ellas ¿la odiarían por no habérselo dicho antes? ¿La culparían por lo que estaba ocurriendo? las preguntas atormentaban a la pelirroja y la hacían dudar.
Maker se hallaba en su estudio tenía varias máquinas encendidas pero no conseguía nada, nadie noto el momento en que Fighter desaprecio no hubo presencias extrañas no hubo nada anormal aparte de aquel ínfimo rastro de energía y claro el broche de Fighter, la castaña sabía que sea lo que sea que le había ocurrido a la morena debía haberla tomado por sorpresa de otra manera ella se habría defendido.
—¿Hallaste algo?— pregunto Healer ingresando a la habitación
—Nada aún estoy preocupada por Fighter ella no tiene su broche esta indefensa así — dijo la castaña.
—Lo sé, pero nada podemos hacer si no sabemos donde esta además la princesa está muy rara creo que la desaparición de Fighter le afecto demasiado — dijo Healer
En la tierra. Serena tenía la mirada perdida mientras Darién iba revisando unos documentos, el moreno estaba ansioso de iniciar en el hospital mientras que Serena solo veía hacia fuera aquella noche no había luna solo las estrellas, las pocas que se podían ver en cielo de Tokio tenían toda la atención de la chica que permanecía en el mas absoluto silencio el moreno entonces noto el largo silencio que los había acompañado desde que se habían sentado a cenar miro a su novia pero la rubia parecía perdida en su propio mundo con su mirada en la ventana.
—Serena – la llamo el moreno pero la chica no contesto solo continuo con los ojos perdidos en el cielo nocturno – ¿Serena está todo bien? - pregunto el moreno moviéndola ligeramente
—He, ho Darién ¿qué ocurre? — pregunto ella despertando y mirando al moreno confundida
—Eso te pregunto ¿te ocurre algo malo? — pregunto preocupado
—No para nada, solo creo que ya es algo tarde, debo volver a casa mis padres se preocuparan— dijo ella sonriendo para tranquilizarlo
—Puedo llevarte si me das unos minutos — dijo él dejando los documentos.
—No te preocupes Darién comenzaras a trabajar mañana es mejor que descanses —le respondió la chica poniéndose de pie rápidamente
Un minuto después el moreno se quedó en mitad de su apartamento su novia le había dado un rápido beso en la mejilla y después de coger su chamarra se marchó sin mirar atrás Darién se quedó en silencio viendo la puerta cerrada Serena se había vuelto algo distante y ya no lo atosigaba como antes y Darién sintió que su novia estaba demasiado alejada, más antes de darle más vueltas su móvil sonó y el dejo sus dudas en segundo lugar cuando oyó la voz de un colega suyo.
Serena caminaba por la calle en silencio desde que Darién había vuelto la rubia lo estaba evitando, pasaba tiempo con él para no levantar sospechas y para intentar recordar lo que una vez sintió por el moreno pero trataba siempre de que su tiempo alado del moreno fuese el menor posible pues sabía que una parte de ella lo quería pero otra una mayor parte veía a Darién solo como un buen amigo pero el amor con todos los nervios, la ansiedad y las mariposas había migrado lejos.
—¿Porque no puedo volver a sentir lo mismo? — se preguntó mientras caminaba sola hacia su casa.
Seiya suspiro aliviado ahora agradecido infinitamente que Taiki hubiese abierto aquellas cuentas personales en el banco para cada uno de ellos pues cuando aprecio en la tierra estaba en un pijama de mujer con el cabello revuelto y completamente confundido además su broche de transformación estaba en Kinmoku pero allí en el suelo había una rectangular tarjeta de plástico que él recodaba muy bien, su manger se las había dado cuando abrieron sus cuentas en el banco pero él no recordaba haber tenido aquella tarjeta cuando se fue a dormir más fue lo último que le importo a la hora de conseguir ropa nueva y algo para comer.
Ahora en la habitación de un hotel aún estaba indeciso y preguntándose qué hacer pues después de conseguir la ropa estuvo horas fuera de la preparatoria Juuban hasta que vio a las adolescentes salir todas las chicas hablaban y reían Seiya las observaba pero a pesar de haber estado allí durante un buen rato no vio a su rubia y alegre bombón entonces recodo que Serena seguramente ya había terminado la preparatoria y quiso ir a la casa de la chica estuvo dando vueltas pero al final desistió y se marchó.
Ahora solo en la habitación del hotel se sentía muy confundido una parte de el solo quería quedarse en la tierra buscar a la princesa lunar y estar a su lado pero por otro lado sentía que estaba traicionando a sus compañeras y a la princesa Kakyuu cerró los ojos no lo comprendía ¿porque se había tenido que enamorar de Serena, porque a su lado se sentía completo, porque no podía simplemente olvidarla o guardarla como un recuerdo?
—Rayos - dijo en voz alta se acercó a la ventana y vio el cielo la noche era oscura solo habían estrellas, una noche sin luna.
Akira le dio una patada a la puerta estaba frustrado quería salir del castillo pero no podía y este seguía su camino hacia la vía láctea se revolvió el cabello rubio y se acercó al espejo de la habitación una vez más aprecio en castillo de la princesa Kakyuu y la pelirroja estaba sentada mientras Maker y Healer la miraban expectantes.
—Espero que hagas lo correcto princesa del fuego- dijo el rubio
En Kinmoku Kakyuu tenía la penetrante mirada de sus guerreras sobre ella no sabía que decir ambas chicas miraban expectantes a la princesa no sabían porque las había mandado a llamar pero parecía ser algo importante
—Princesa si es por Fighter no debe preocuparse nosotras la hallaremos —
—No es eso mis queridas Starlights— dijo la pelirroja mirándolas con una profunda tristeza
—¿Qué le ocurre princesa? — pregunto Maker empezando a alarmarse
—Yo…. debo enseñarles algo — dijo ella poniéndose de pie
Ambas chicas miraron a la pelirroja pero decidieron seguirla en silencio Kakyuu camino mirando hacia el frente las llevo por un pasillo y luego a un pasaje oculto tras una chimenea de mármol las dos guerreras dieron un paso atrás algo de aquel sitio no les gustaba.
—¿Princesa está segura? — pregunto Healer dudosa
—Si, esto es algo que no puedo posponer mas — dijo la pelirroja Maker asintió y se adentró en el pasillo junto a su princesa
Healer miraba las paredes y las sentía extrañas temía continuar pero finalmente decidió seguir a la princesa descendieron casi un cuarto de hora y cuando llegaron abajo la princesa saco una llave y la insertó en la puerta dio tres giros y soltó la llave
—¿Princesa? — pregunto Marker
—Antes de entrar deben saber que yo las quiero mucho mis sailors — dijo la pelirroja
—¿Que ocurre? —pregunto Healer de pronto sintió unas enormes ganas de volver no quería estar en aquel lugar, no quería saber que había al oro lado de la puerta
—Vamos — dijo Kakyuu y termino de abrir la puerta la sala se ilumino al instante Maker y Healer observaron el lugar con curiosidad preguntándose porque su princesa estaba tan extraña.
La pelirroja observo a sus guerreras, las chicas estaban distraídas mirando la gran cantidad de libros y algunas reliquias pero Maker se giró para ver a su princesa entonces noto algo que había pasado por alto hasta ese momento una pintura de ellas pero con apariencia masculina estaban los tres con un joven más y tras ellos una lluvia de estrellas caía Maker dio un paso atrás como era posible que hubiese un cuadro de los hermanos Kou allí si nadie en Kinmoku aparte de la princesa las había visto con aquellas apariencias.
Healer acaba de descubrir otra pintura una donde se podía ver a la abuela de Kakyuu cuando tomo la corona pero eso no era lo relevante sino que allí junto a la hermosa reina estaban ellas las Sailor Starlights pero aquello no podía ser eso ocurrió hace muchísimo tiempo atrás Healer también retrocedió y sus ojos fueron recorriendo las pinturas en cada una de ellas aprecia el rey o reina de turno junto a sus guardianas, junto a las Sailor Starlights, siempre ellas con los mismos rostros sin ningún cambio a través de los siglos.
—¿Qué es esto? — pregunto Maker la pelirroja la miro con tristeza sus fuertes guerreras estaban muy conmocionadas
—Yo, tengo que contarle una larga historia — dijo Kakyuu
Serena se volvió a perder en sus pensamientos mientras tomaba un baño el agua empezaba a enfriarse pero ella no pareció notarlo Darién comenzaría a trabajar y eso restringiría sus visitas pero aquello no la molestaba cerro los ojos y volvió a suspirar últimamente lo hacía mucho.
—Serena apresúrate — dijo Samy tocando la puerta insistente
La rubia se puso en pie el agua estaba ahora helada así que rápidamente se envolvió en una toalla y dejo su ropa sucia en la cesta al día siguiente tendría un nuevo trabajo temporal salió del baño con el pijama puesto y después de cepillar su cabello se acostó.
Una vez más estaba en la oscuridad entonces la fantasmal figura aprecio otra vez ahora no hablaba solo le lanzaba profundas miradas de molestia Serena quería saber porque pero la mujer se limitaba mover la cabeza parecía muy cansada los ojos rojos se suavizaron un poco y ella alzo una mano la rubia la imito y cuando sus dedos se rosaron sintió una cosquilleo pero entonces la morena desaprecio dejándola sola frente a los espejos desde cada uno de los cuales la veían tres personas diferentes
—¿Qué debo hacer? - se preguntó la chica pero no hubo respuesta
Seiya caminaba lentamente por un palacio enorme vestía una armadura extraña y tenía una espada en el cinto llego a un gran salón donde vio a Taiki y Yaten ellos también llevaban armaduras y entonces una cuarta persona apareció no podía ver bien su rostro pero distinguía su cabello dorado
—Se me hizo tarde —se excuso
—A ti siempre se te hace tarde — dijo Yaten riendo pero era una risa despreocupada y la mirada de los otros dos era calmada nada que ver son sus actuales versiones.
—Chicos — alguien los hizo alzar el rostro
Seiya abrió los ojos el sonido del despertador le hizo pegar un brinco algo asustado se sentó y miro el sol ingresando por la ventana un nuevo día comenzaba y el seguía atrapado en la tierra
Serena se vistió cogió su chaqueta y después de despedirse de su madre y padre se marchó tenía un nuevo trabajo temporal así que estaba emocionada sonrió recordando la flojera que le daba despertar antes para ir a la escuela pero ahora que no tenía que asistir despertaba temprano ironías de la vida se dijo mientras cerraba la puerta.
El enorme letrero del lugar donde trabajaría le dio la bienvenida la rubia sonrió e ingreso era un nuevo día y este un nuevo trabajo nada podría ir mal.
Seiya salió de su habitación en el hotel el día anterior había revisado su cuenta tenía suficiente dinero como para empezar a alquilar un piso y ya después vería que pasaba, caminaba distraído por la calle hasta que vio una rubia cabellera en un escaparate de una librería.
—No seas tonto Seiya no podría ser ella - se dijo y siguió caminando
Serena tenía una sutil sonrisa mientras iba colocando nuevos libros su nuevo trabajo era en una librería y ahora le habían pedido que acomodara los libros que habían quedado fuera de su lugar entonces cuando iba a agacharse un largo cabello negro llamo su atención pero lo descarto rápidamente y volvió su atención a la que iba haciendo.
—Es imposible él no podría estar aquí - se dijo
Darién miro su teléfono y lo volvió a dejar sobre la mesa había tomado unos minutos para descansar pues desde que llego al hospital había estado algo ocupado un accidente de coches puso al hospital de cabeza ahora que finalmente tenía un tiempo se preguntaba porque Serena no lo había llamado porque por lo general la rubia dejaba no menos de diez mensajes al día.
—Seguramente está ocupada ayer menciono algo sobre un nuevo trabajo —se dijo y le restó importancia aquel fue el segundo error que el hombre comentaría
Continuara….
¡Hey! aquí estoy con otro cap
primero que nada quiero agradecerles por sus reviews fuente de toda inspiracion jajaj
me alegra que les haya gustado la historia y espero que les siga gustando y me sigan dejando reviwes
:)
