SUCCUBUS

Autor: Jiraiya

NOTA 1: Los derechos de la serie Neon Genesis Evangelion NO me pertenecen. Estos son propiedad de Gainax y de todos aquellos que en el futuro les sucedan legalmente. Esta historia fue escrita sin fines de lucro, solo como medio de esparcimiento. No me demanden.

NOTA 2: Este capítulo contiene escenas de tipo LEMON (descripciones explicitas de contenido sexual) por lo que no es apto para menores de 18 años.


Capítulo I: "SUEÑOS HUMEDOS (Parte I)"

Shinji Ikari estaba recostado de espaldas sobre una colchoneta en el cuarto donde se guardaban los útiles de gimnasia de la escuela. Todas sus ropas se encontraban desparramadas a un costado junto con el uniforme escolar de una chica. La chica en cuestión, acariciaba el torso desnudo de Shinji con las manos, mientras su cabeza subía y bajaba sobre la parte de baja del chico.

- Aaahhh... Kanako... yo... aguanto más... –- dijo Shinji entre dientes, observando a la chica.

La chica que respondía al nombre de "Kanako", alzó la cabeza y miró a Shinji con sus profundos ojos azules, mientras sonreía en forma sensual con el palpitante pene del joven piloto EVA a escasos centímetros de su boca, a la cual permanecía unido por un hilillo de saliva y líquido preseminal.

- No te reprimas Shinji –- dijo la chica con una voz que más pareció un ronroneo, a la vez que le tomaba el pene con ambas manos y le daba una lamida a la cabeza como si esta fuera un caramelo –- Dámelo todo... beberé hasta la última gota.

Luego de decir estas palabras, la chica sonrió, abrió la boca y se tragó el miembro hasta la base. Shinji se fue de espaldas y enterró la cabeza en la colchoneta mientras daba un fuerte gemido al sentirse deslizándose dentro de la húmeda y suave boca de la chica, que comenzó a subir y bajar tragándose una y otra vez su miembro con rápidas y fuertes mamadas que arrancaron más gemidos del chico que no fue capaz de contenerse más, y descargó todo en la boca de la chica, a la que le sujetó la cabeza con las manos a la vez que movía la pelvis en forma instintiva, metiendo su miembro más profundo en la garganta de la chica. Finalmente y con un último y liberador gemido, Shinji quedó tendido de espaldas sobre la colchoneta, respirando pesadamente, pero totalmente extasiado por lo que acaba de experimentar.

Entre los últimos vestigios del éxtasis, Shinji sintió como la chica se sacaba su miembro de la boca, mientras chupaba hasta la última gota de semen. Al levantar la cabeza, la observó sentada entre sus piernas, aún sujetando su miembro con una mano y una sonrisa sensual en los labios.

Kanako Island era una compañera de curso que había llegado hacia unos meses a la escuela. Su padre era inglés y su madre japonesa, eso explicaba el por qué de su larga cabellera rubia, que ahora caía en forma desordenada sobre sus hombros. Su cuerpo estaba muy desarrollado, ya que había repetido dos años por causa de una enfermedad que la obligó a estar hospitalizada. Kanako tenía 17 años, dos más que él, por lo que era natural que fuera mayor físicamente, pero la verdad su desarrollo iba más allá de la normalidad. Su cuerpo era escultural, con grandes y firmes pechos, trasero respingón, largas y torneadas piernas, piel suave como la seda, y el rostro de una muñeca. Kanako Island era el sueño erótico de todos los chicos y profesores de la escuela, y ahora estaba desnuda, sentada entre sus piernas luego de hacerle la madre de todas las mamadas.

- ¿Cómo estás Shinji? ¿Te gustó lo que hicimos? –- preguntó la chica con voz sensual, mientras comenzaba a gatear, contorneando su cuerpo como si fuera una gata en celo, hasta quedar con su rostro a escasos centímetros del rostro de Shinji - ¿Te gustó?

- S...si... me gustó –- pudo responder apenas el joven.

- A mi también me gustó... estaba delicioso –- susurró la chica, antes de irse sobre Shinji besándolo profundamente en los labios mientras lo abrazaba con fuerza.

Shinji sintió que su aliento era consumido por la chica que lo besó con fiereza y le metió la lengua en la boca, trabándose en un fiero combate, del que tuvo que escapar para recuperar el aliento, pero Kanako no estaba por dejarlo ir, y volvió a cargar con un nuevo beso, más intenso que el anterior, mientras sentía como los grandes y blandos pechos de la chica presionaban contra su torso. Fue así como la pareja rodó por la colchoneta hasta que Shinji quedó sobre la chica y rompieron el beso con un sonido húmedo, dando ambos un suspiro para luego recuperar el aliento. Se miraron a los ojos y la chica acarició el rostro de Shinji mientras lo observaba con una sonrisa.

- Chupa mis pechos –- dijo Kanako con deseo.

Shinji tragó sonoramente y luego observó los grades senos de la chica. Tenían unas grandes aureolas y unos erectos pezones, que parecían temblar de excitación. La chica tomó uno de sus pechos con una mano y se lo ofreció al joven Piloto EVA, mientras repetía la palabra "chupalo" con una voz que era solo un susurro. Ante la visión de esa hermosa chica ofreciéndole uno de sus senos, Shinji ya no dudó más y se fue sobre el seno de la chica, devorándolo sin compasión.

Kanako gimió con fuerza al sentir como su pecho era devorado por Shinji, que lo chupaba con fuerza, como si quisiera sacarle leche, a la vez que con su otra mano estrujaba sin contemplación el otro seno. Kanako gimió mientras Shinji devoraba sus pechos, masajeando, chupando, y mordiendo delicadamente sus pezones, mientras ella le acariciaba el cabello con las manos a la vez que guía su cabeza y lo hacía bajar cada vez más, hasta que el chico dejó los pechos de la chica para pasar a besar su abdomen, descendiendo hasta llegar a su monte de venus, poblado por vellos del mismo color de su cabello. Shinji sintió que su corazón iba salir de su pecho por lo fuerte que latía, al ver como Kanako separaba las piernas sin ningún recato, abriendo su abertura con los dedos de sus manos, dejando expuesta su tentadora y mojada intimidad.

Los ojos de Shinji casi salen de sus orbitas al ver expuesto en toda su magnificencia el sexo de la chica. Podía ver sus labios menores que se abrían como una flor dejando ver el clítoris, que parecía un rosado y erecto botón, más abajo el orificio de la uretra y bajo él, la entrada a la vagina, por la que se podía ver algo de su interior, desde el que manaba abundante lubricación vaginal, con un penetrante y excitante olor que recordaba haber sentido en más de una ocasión el cuarto de Misato. Eso le hizo recordar a su tutora, la cual también tenía un cuerpo nada de despreciable... "¿El sexo de Misato se vera de esta forma?" se preguntó.

- No debe ser muy distinto, pero te aseguro que nunca se podrá comparar conmigo -– dijo la chica con una sonrisa lasciva.

Shinji se sonrojó hasta las orejas al escuchar las palabras de la chica, ya que estaba seguro de que no había hecho ese comentario en voz alta.

- Shinji... ¿Te vas a quedar todo el día mirándome, o vas a probarme de una vez? No es correcto tener a una chica en esta posición por mucho tiempo... es embarazoso -– dijo Kanako con una sonrisa juguetona, dejando en claro que eso de "embarazoso" no lo decía enserio. Ella en verdad estaba disfrutando de eso.

Shinji estaba por responder cuando sintió como una mano de Kanako lo tomaba de la cabeza y lo invitaba a beber de su intimidad. Fue así como Shinji Ikari se encontró dándole un húmedo beso a los otros labios de Kanako Island, la cual dio un fuerte gemido de placer cuando sintió el contacto de sus labios.

En un primer momento Shinji no supo qué hacer, pero en cosa de segundos sus hormonas tomaron el control y se encontró lamiendo y bebiendo la intimidad de la chica más linda y deseada de toda la escuela. El sabor de Kanako era delicioso, dulce y adictivo, como nada que hubiera probado antes. Una vez la probó, ya no pudo dejarlo, y comenzó a lamer y beber con fiereza los fluidos que manaban desde la intimidad de la chica, que se retorcía y gemía de placer, pidiéndole más, hasta que Shinji sintió que su cabeza era levantada por un par de manos siendo sacada de entre esas piernas y se encontró con los ojos de Kanako, que se había sentado en la colchoneta y lo miraba con deseo en los ojos.

- Te necesito Shinji... ya no aguanto más –- le dijo mientras le lamía la cara y los labios, limpiando la lubricación vaginal que lo cubría, saboreándose a si misma en el proceso –- Dámelo Shinji... dámelo todo.

Shinji tragó sonoramente. Sabía lo que eso significaba. Finalmente había llegado la hora de decirle adiós a su virginidad. Asintió con la cabeza y se preparó para el gran momento, solo que Kanako fue más rápida, y lo tiró de espaldas en la colchoneta, mientras se subía a horcajadas sobre él. Shinji observó expectante a Kanako, mientras esta se posicionaba sobre él con las piernas abiertas, de tal modo que su húmeda abertura quedara directamente sobre el erecto pene del Tercer Elegido.

La chica observó a Shinji con una sonrisa lasciva, mientras que de su intimidad caía un hilillo de lubricación vaginal que mojaba el miembro de Shinji, el cual vio como Kanako descendía lentamente hasta dejar la punta del pene besando sus labios vaginales, como si estuviera torturándolo... si esa era su idea, lo estaba logrando. El joven Piloto EVA ya estaba en su límite.

- Finalmente tendré lo tanto deseaba... ahora... serás mío –- dijo Kanako con una sonrisa, mientras se empalaba a si misma sobre el simiente de su amante.

Shinji gimió cuando sintió que se hundía en la intimidad de la chica. Kanako era estrecha, caliente, húmeda. Pronto sintió como la chica comenzó a botar sobre él con un ritmo frenético. Se sentía devorado por esa húmeda gruta de carne que lo succionaba como si fuera una ventosa con cada sentón que daba la chica. Era una sensación mas allá de todo lo que hubiera imaginado, era... el éxtasis.

- Aaahhh... Kanako... no aguanto más.

- Si... córrete dentro... dame hasta la última gota –- dijo la chica aumentando la fuerza de los sentones que daba sobre el miembro de Shinji.

El joven piloto EVA ya no fue capaz de contenerse y dio un fuerte gemido mientras sujetaba a Kanako de las caderas y la presionaba contra si, mientras levantaba la cintura, buscando hacer más profunda la penetración. Shinji liberó con fuerza toda su carga dentro de la chica, que arqueó la espalda mientras gemía de placer, con una sonrisa de satisfacción en los labios.


Shinji despertó de un salto en la cama, con los ojos abiertos como platos. Su cuerpo estaba cubierto de sudor y su respiración era tan agitada que se había transformado en jadeos, con los que hacía desesperados intentos por recuperar el aliento. Por unos segundos el joven Piloto EVA no supo qué había pasado, hasta que los recuerdos lo bombardearon, junto con el placer. Le fue imposible no lanzar un gemido, mientras llevaba las manos a su miembro, el cual estaba duro como un roble, aún experimentando los últimos vestigios del orgasmo. Cerró los ojos con fuerza, conteniendo un nuevo gemido que amenazó con salir de su garganta producto del placer que aún experimentaba, luego de lo cual, una vez más calmado, comprobó con resignación que había mojado los calzoncillos.

Había tenido un sueño húmedo. Esto no era algo nuevo para él. Ya había tenido sueños húmedos en el pasado, pero nada como esto. Había sido tan real... demasiado real. En la penumbra de su habitación, Shinji recordó a la chica de sus sueños, la chica que había protagonizado esa intensa y casi real sesión de sexo.

En el pasado había soñado haciéndolo con Asuka, Rei, y Misato; incluso una vez soñó que lo hacía con la doctora Ritsuko, pero esto... esta chica. "Kanako Island", así se llamaba la chica que protagonizó su espectacular sueño húmedo. ¿Cómo pudo su mente idear algo semejante? No lo sabía, pero fue tan real. Observó sus manos con detenimiento y por un momento pudo sentir aún en ellas la sensación de los pechos de esa chica con la que había tenido sexo en su sueño. Y no era solo eso. Por loco que pareciera, aún podía sentir en su boca el dulce sabor de la intimidad de la chica, junto con recordar la fascinante sensación de penetrarla y sentir su miembro atrapado y succionado por esa gruta de carne.

Shinji tragó sonoramente, mientras pasaba una mano por su cara, aún presa de la excitación. Tenía que calmarse. Para eso, nada mejor que una buena ducha fría, así de paso podría asearse y cambiar sus calzoncillos. Tomada la decisión se aprontó a ir al baño, pero su cuerpo se negó a moverse, aún abrumado por el realismo de ese sueño, y la belleza de la chica que lo protagonizaba.

- Kanako Island... ojalá fueras real y no solo una fantasía -– pensó, recordando el dulce sabor de la intimidad de la chica, que aún parecía estar en su boca, hasta que negó con la cabeza - Rayos... tengo que apartar es sueño de mi cabeza o no creo que pueda volver a dormir esta noche –- se dijo en un susurro.


Misato observó a Shinji mientras servía el desayuno y no pudo evitar levantar una ceja al ver la cara de su protegido. Parecía estar sirviendo en desayuno en piloto automático, mientras su mente estaba solo en Dios sabe donde.

- ¿Te sientes bien Shinji? Pareces algo distraído –- preguntó la mujer.

- Si, estoy bien... solo... bien. Tuve un sueño extraño anoche.

- No me digas que soñaste con tu querido padre –- comentó Asuka, con una sonrisa venenosa, mientras le daba un bocado a su desayuno.

- ¡Asuka! -– llamó la atención Misato, dándole una fiera mirada a la pelirroja.

- No tienes sentido del humor –- respondió la chica, encogiéndose de hombros.

Misato le dedicó una nueva mirada a la pelirroja, antes de devolver su atención a Shinji, que parecía haber quedado momentáneamente en la luna.

- ¿Shinji? ¿Todo bien? –- preguntó la mujer.

- Si, no hay problema –- respondió el chico, sentándose a comer su desayuno.

- ¿Y bien kinder, qué fue lo que soñaste? –- preguntó la pelirroja, observándolo con curiosidad.

Shinji se congeló por la pregunta de la pelirroja y agachó un poco la cabeza, en un intento por ocultar el sonrojo de sus mejillas, cuando los recuerdos de su sueño y esa vivida sesión de sexo volvían a su mente junto con el hermoso rostro de esa chica... la chica de sus sueños, Kanako Island.

- Solo fue... solo fue una pesadilla –- respondió Shinji, tratando de apartar esos recuerdos de su mente, antes que cierta parte de su cuerpo reaccionara de una manera que pudiera entenderse como contraproducente.

Ante la respuesta del chico, Asuka no hizo más preguntas. Ella sabía muy bien lo que era ser afectada por una pesadilla. Las tenía a menudo. Por su parte, Misato tampoco hizo más preguntas. Ella había escuchado a Shinji y sobre todo a Asuka, gritar por la noche y despertar de un salto producto de alguna pesadilla. Según los informes médicos de Ritsuko, las constantes pesadillas de los Pilotos EVA podrían ser un efecto colateral derivado de su capacidad para sincronizar con EVA, y los recuerdos a nivel subconsciente de las terribles batallas que debían afrontar.

El resto del desayuno, transcurrió en silencio, hasta que Shinji y Asuka se fueron a la escuela. Poco después, Misato emprendió rumbo a NERV.


La escuela transcurría con normalidad, o al menos eso es lo que parecía, ya que uno de los alumnos estaba en cualquier lugar menos poniendo atención en clase. Shinji Ikari estaba con la vista perdida en un punto indeterminado, ajeno a todo lo que ocurría a su alrededor. Cuando Touji y Kensuke se acercaron y le preguntaron qué le pasaba, Shinji respondió que tuvo un mal sueño y que no tenía ganas de hablar de eso. Sus amigos respetaron su decisión, pero no dejaron de estar preocupados por su extraña actitud. El resto del día Shinji intentó de poner algo más de atención en clase, pero le resultó imposible, su mente siempre volvía a esa chica de ojos azules y rostro de muñeca.

Por la tarde en NERV las cosas no estuvieron mejores para el Tercer Elegido. Las pruebas del día habían dado por resultado una considerable baja de varios puntos en sus índices de sincronización; para alegría de Asuka y fastidio de Misato y Ritsuko, ya que todo indicaba que esto se debía a que Shinji simplemente no estaba poniendo atención a lo que debía hacer.

Luego de un fuerte regaño de Misato y de una llamada de atención por parte de la doctora Ritsuko, se repitieron las pruebas con un leve incremento, pero aún así, Shinji seguía muy por debajo de su promedio. Finalmente Misato recordó el mal sueño del que le comentó Shinji en la mañana y junto con Ritsuko decidieron dejarlo así por ahora, ya que sin duda eso había influido en la concentración del chico. Fue así como Shinji se retiró a casa en compañía de Asuka, que aprovechó la oportunidad para burlarse del él por haber bajado varios puntos en sus índices de sincronización, pero Shinji simplemente no la escuchó. Su mente se encontraba muy lejos, en otro lugar.


Era entrada la tarde y la escuela estaba prácticamente desierta. Quedaban muy pocos alumnos a esa hora, más que nada de los clubes deportivos, que tenían sus actividades en el dojo de artes marciales, el gimnasio, la pista atlética, o las canchas de fútbol o baseball, por lo que las aulas de clases estaban totalmente desiertas. Es precisamente en una de esas aulas de clases, que tenía sus puertas cerradas y trabadas por dentro, donde se encontraba una pareja de lo más inusual. Una era la chica más bella y deseada de la escuela, y el otro, el chico que era famoso por ser el piloto de un Evangelion.

Kanako estaba sentada sobre el escritorio apoyada hacia atrás recargada en sus manos. Su blusa estaba abierta y su sujetador fuera de su sitio dejando al descubierto sus senos grandes y firmes. Su falda estaba levantada y sus piernas abiertas con sus bragas colgando de una de ellas. Kanako gemía con placer, mientras observaba complacida como Shinji estaba arrodillado ante ella con la cabeza entre sus piernas degustando su intimidad, saboreándola como solo él sabía hacerlo.

La respiración de Kanako pronto se tornó pesada, a la vez que emitía gemidos que no podía contener mientras echaba la cabeza hacia atrás, cerrando con fuerza los ojos. La intensidad de las oleadas de placer que recorrían su cuerpo iban aumentando y el ardor en su entrepierna se hacía cada vez más intenso, hasta el punto de volverse insoportable.

- Shinji... no aguanto más... ¡Me corro! –- exclamó la chica entre jadeos, antes de dar un fuerte gemido de placer.

Shinji sintió como su cabeza era atrapada cuando la chica juntó las piernas en un acto reflejo, mientras se dejaba caer de espaldas sobre el escritorio, contorneándose producto del placer, a la vez que premiaba a su amante con más de sus deliciosos fluidos que manaban desde su intimidad, escurriéndose por entre sus pliegues y que Shinji diestramente atrapaba y degustada como si fuera el más delicioso de los manjares, de hecho, lo era. El sabor de Kanako era fascinante... y adictivo.

Luego de un momento y con el dolor de su alma, Shinji se obligó a apartase de la intimidad de Kanako, que seguía de espaldas sobre el escritorio, recuperándose del orgasmo. El joven Piloto EVA contempló a esa espectacular chica, poseedora de un cuerpo de ensueño y la belleza digna de una diosa, y que se estaba entregando por entero a él. Aún le resultaba difícil de creer todo esto, pero era verdad.

Hace justo una semana que descubrió una carta en la casilla de sus zapatos, que le pedía verlo en la azotea de la escuela. Todas las señas indicaban que la carta era de una chica. Lo pensó un momento y finalmente decidió ir a la azotea. Acudió con algo de temor, porque tal vez fuera todo una broma, y a la vez con esperanza de que en verdad fuera una chica. Al llegar a la azotea grande fue su sorpresa al encontrarse con Kanako Island, el sueño erótico de todos los hombres de la escuela, y de algunas chicas, hay que decir; esperando por él, para declararle su amor.

¿Kanako Island declarándole su amor? ¿Era acaso una broma de mal gusto? El beso que ella le dio luego de declararse ciertamente no fue una broma, ni tampoco lo fueron los que siguieron. ¿Qué responder a eso? Obviamente aceptó los sentimientos de la chica. Muy alfeñique llorón podría ser, pero tonto no era, además, Kanako no le era para nada indiferente. Lo que Shinji nunca imaginó es que Kanako se entregaría a él en su 2º encuentro, ni que fuera tan fogosa... no es que se estuviera quejando, pero esas cosas normalmente no le pasan a él... o no le pasaban, en este caso.

Shinji fue sacado de sus recuerdos al sentir una mano sujetando su miembro. Al volver a la realidad se encontró con que Kanako se había vuelto a sentar en el escritorio y estaba entretenida estimulando su miembro con una mano, mientras que con la otra lo tomaba del cuello y lo acercaba para plantarle un profundo beso en los labios que lo dejó sin aliento. Al separarse, sus frentes quedaron juntas, mientras se miraban a los ojos. Kanako sonrió.

- Eres un chico malo, Shinji. Hiciste que me corriera con tu boca –- dijo la chica en un susurró, mientras aumentaba su sonrisa.

El joven Ikari no pudo evitar un gemido al sentir un nuevo estímulo al que era sometida su parte viril, la cual ahora era frotada contra la húmeda intimidad de su fogosa novia.

- ¿Te gusta eso, Shinji? ¿Te gusta como se frota tu pene contra mi coño? –- preguntó la chica, con una mirada traviesa, mientras que seguía estimulándose con el miembro de Shinji, que bajó la vista para ver como Kanako se frotaba con su miembro, pasando la punta por entre sus húmedos pliegues, para luego estimular su clítoris -– Ahn... esto se siente genial... el roce de tu pene con mi clítoris es tan estimulante... aaahhh... se siente tan caliente... tan duro... –- decía la chica entre jadeos.

Finalmente Shinji no fue capaz de aguantar por más tiempo esa placentera tortura, y en un acto totalmente desconocido para él, tomó a Kanako por los hombros y la recostó con fuerza de espaldas en el escritorio, jadeando producto del placer y el deseo, con el pene a punto de estallar. La chica le devolvió la mirada y sonrió complacida, mientras le pasaba los brazos por el cuello.

- Hazlo Shinji... no te reprimas. Tómame... soy tuya –- dijo la chica de larga cabellera rubia.

Shinji no necesitó de más invitaciones. Con una mano colocó su miembro en la entrada de Kanako y la penetró con fuerza, arrancándole un fuerte gemido al sentirse invadida de forma tan ruda por su amante. Por su parte, Shijni se sintió como en el paraíso al estar nuevamente dentro de esa chica que despertaba todas sus fantasías y deseos.

Las embestidas se comenzaron a suceder de inmediato una tras otra, mientras Shinji sujetaba las piernas de Kanako y las mantenía dobladas hacia arriba, permitiéndose vía libre a su intimidad. Podía sentir como se hundía en esa gruta de carne húmeda y caliente que lo apretaba y parecía succionarlo cada vez que entraba. Era una sensación alucinante.

- Aaahh.. si... así... con más fuerza... clávamela toda... ahn, ahn... me estás volviendo loca, aahhh –- gritaba la chica entre jadeos, logrando que Shinji se excitara aún más, mientras la penetraba con más fuerza, tan como ella le pedía.

- Ahh... Kanako... me corro -– exclamó Shinji, entre dientes.

- Si... dámelo... dámelo... lo quiero todo –- dijo la chica, excitada.

Kanako no había terminado de hablar cuando Shinji derramó toda su carga en las entrañas de su novia, mientras daba un liberador gemido de placer. Kanako gemía de placer a la vez que abrazaba a Shinji con fuerza, mientras le enterraba las uñas en la espalda. La chica sonrió satisfecha al sentirse llena y rebozarte del semen.


Shinji despertó de un salto en la cama, jadeando tratando de recuperar el aliento. Estaba cubierto de sudor, y pudo sentir como los vestigios de un orgasmo recorrían su cuerpo. Apretó los dientes para contener un gemido mientras trataba de calmarse, digiriendo lo que acababa de pasar.

Había tenido otro sueño... otro sueño húmedo. Podía recordar claramente todo lo ocurrido. Como él se había sumergido entre las piernas de la chica para beber de su intimidad, disfrutando del deliciosa sabor de su... Shinji se llevó una mano a la boca, sorprendido al poder sentir aún el dulce y exquisito sabor de la chica... hasta juraría que podía sentir ese característico aroma que manaba de su intimidad flotando en el cuarto. Era una locura, eso no podía ser, pero no había forma de negar lo que sentía... el aroma de la chica flotando en su cuarto, el sabor de esa entrepierna en su boca, y la sensación de sentirse aún dentro de ella.

Shinji enjugó el sudor de su frente con una mano, respirando pesadamente ante los vividos recuerdos de esa chica que respondía al nombre de Kanako, que protagonizaba esos sueños. ¿Pero qué rayos le estaba pasando? ¿Acaso estaba mal de la cabeza?. Con un suspiro de resignación Shinji se puso de pie, pero sintió como sus piernas flaqueaban, y tuvo que apoyarse en la pared para no perder el equilibrio. Sus piernas se sentían débiles y él se sentía particularmente cansado, como si hubiera pasado un largo día haciendo ejercicio. Este hecho lo extrañó, pero supuso que se debía a las pruebas de sincronización del pasado día. Con eso en mente, un tambaleante Shinji se dirigió al baño para tomar una ducha fría y calmarse un poco, constatando con algo de sorpresa que si bien sus calzoncillos estaban mojados, no estaban tan sucios como hubiera esperado, a decir verdad, estaban más limpios de lo que deberían estar.

"Bien, al menos no me costará tanto lavarlos" pensó el chico, antes de meterse a la ducha y largar la llave de agua helada.

Fuera del edificio, oculta por la oscuridad de la noche, la criatura observaba al joven Piloto EVA por la ventaba del baño, mientras este lavaba su cuerpo de los restos de sudor y semen que cubrían sus genitales. Sonrió. No se había equivocado al elegirlo como presa. El chico era increíble, su fuerza y energía vital eran algo que nunca antes había sentido en ningún humano, y su semen era un fiel reflejo de eso. Era espeso, delicioso y muy poderoso.

La criatura sonrió, observando por la ventana como el chico lavaba con abúndate jabón su parte viril, que estaba bastante bien dotada para su edad. Pasó la lengua por sus labios, y volvió al cuarto del chico para esperarlo con un nuevo sueño, que de seguro sería de su entero agrado.

Continuará...


Notas del Autor: Acá estoy con una nueva historia de EVA, donde nuestro antihéroe favorito es acosado por un "Succubus", un ser que toma la forma de una voluptuosa y sensual mujer, para alimentarse de la energía sexual de su víctima, provocándole placenteros sueños húmedos para adueñarse de su semen.

Como señala la advertencia al inicio, esta es una historia muy subida de tono, con fantasías sexuales descritas con total detallismo... tal vez demasiado detallismo; pero no se dejen engañar por eso, no todo será sexo en este fic. Pronto las consecuencias del ataque del Succubus se harán visibles en Shinji. Para hacer más interesantes las cosas, pronto Asuka meterá su nariz donde no la llaman y se topará con algo que nunca se hubiera imaginado. Respecto al Succubus, no se preocupen si no saben mucho de estos seres. Dentro de los próximos capítulos se irán describiendo sus características.

Finalmente, no puedo dejar de agradecer a mis prelectores CromCruach y Fantastic-Man, sin cuyos comentarios, ideas y correcciones, esta historia no hubiera podido ver la luz.

Saludos y nos leemos.