Capitulo II
Cuando se despertó se fue a dar un baño, cambio y se bajó a desayunar. Su madre y padre ya estaban ahí. Su madre preparando el desayuno de ella y de su hermano y su padre estaba leyendo el periódico mientras que tomaba un café.
-Buenos días.- Le da un beso en la mejilla a su mamá y otro a su papá.- ¿Qué tal amanecieron?- pregunta sentándose es una silla del comedor mientras, le entregan su desayuno y pone el de su hermano enfrente de una silla.
-Bien cariño, ¿y tú?- Dijo Narcissa, mientras se sentaba al lado de su esposo.
-Bien, gracias.- Desayuna en silencio. Cuando llega un Draco bien arreglado, sin ninguna arruga en su uniforme y perfumado.- Draquito quiero hacerte dos preguntas y quiero que contestes con toda sinceridad.- Dijo mientras se ponía de pie y dejaba su plato en el fregadero.
-No me digas así. ¿Cuáles son las preguntas?-
-¿Cuánto maquillaje ocupaste el día de hoy? Y, ¿Cuántos litros de colonia te echaste? Me pica la nariz.- Dijo estornudando.
-JaJa, que graciosa.- Dijo sarcástico.- Y para tu información, yo no me maquillo.- Y frunció el ceño al ver a Hermione verle la frente.
-Con razón, ya decía yo que el maquillaje si oculta las imperfecciones.- Draco frunció mas su seño.- Tienes un barro aaaquiii…- Dijo mientras señalaba un punto en la frente del rubio.
-¿Dónde?- Pregunto mientras se tentaba la frente. Ese acto hizo que Hermione se empezara a reír mientras salía del comedor y se iba a su habitación.
Ya en su habitación, se fue al baño y se lavó los dientes, vio como estaba su cabello, aunque estaba como siempre bien arreglado (ya que era lacia no tenía que domarlo), agarro su mochila y bajo, y al parecer Draco también.
-¿Ya están listos?- Pregunto Lucius.
-Si.- Contestaron al unísono.
Se subieron al coche, su padre los llevo ya que de ahí se iba a ir a trabajar, se la pasaron todo el camino callados, con la radio puesta hasta que llegaron al colegio, Draco y Hermione se bajaron se despidieron y se quedaron parados viendo como el carro arrancaba y se iba.
-Bueno creo que tenemos que entrar.- Dijo Hermione cortando el silencio.
-Vamos.- Respondió Draco pasando su brazo por los hombros de ella.
Entraron no había mucha gente, apenas unos cuantos estudiantes, hasta que Hermione vio a alguien.
-Mira, ¿ella no es la que vimos ayer?- Dijo mientras la señalaba con la cabeza.
-¿Quién? Ooh ella, creo que si.-Hizo gesto como si pensara.
-Bueno vamos a nuestra primera clase.- Y sin más se fueron al salón de clases. No se encontraron con nadie más, todo transcurrió tranquilo.
Se tenían que presentar con profesores y alumnos en cada clase, iban a mitad de curso aunque no tenían mucho que hacer solo pasar apuntes, no era tan complicado, la mayoría de las cosa ya se las habían enseñado y las que no, no era tan complicado de aprender, cuando hacían una pregunta los profesores Hermione era la primera en levantar la mano, aunque a decir verdad no es que muchos levantaran la mano, a veces er hasta algunas veces solo era ella, los chicos se le quedaban viendo mucho aparte de ser de nuevo ingreso en el colegio, era rubia de cabello lacio, ojos grises. Era Draco en mujer, solo cambiaban algunas cosas, ella era más baja por unos cuantos centímetros, tenía sus facciones más finas y como si fuera obvio de explicar tenía curvas (N/A: no me mal interpreten era mujer, no creo que los hombres tengan las mismas curvas que las mujeres).
En cambio Draco tenía a todo el sector femenino suspirando por él, él solo sonreía de lado de manera arrogante, al muy estilo Malfoy y seguía caminando. Cosa que enfurecía a los hombres, ya que sus novias no les hacían demasiado caso, solos se le quedaban viendo a Draco. Hermione y Draco no se separaban, iban juntos a cualquier clase, se sentaban uno al lado de otro, bueno aparte de no conocían a nadie eran muy unidos.
Así fueron pasando los días, no conocían a mucha gente Draco tenía de amigos a Blase Zabinni y Theodore Nott o era con los que se juntaban, se podría decir que el grupito de chicos guapos, todas las chicas suspiraban por ellos y ellos claro no les hacían caso, tenían sus conquistas claro está, pero a la mayoría no les hacían caso, Hermione por otro lado prefería estar en la biblioteca, no es que fuera antisocial, pero le encantaba leer, investigar e informarse. Tampoco quería de amiga a una chica hueca y superficial, no le gustaban las conversaciones sobre ropa o accesorios, tampoco le gustaba hablar sus cosas personales con el único que las hablaba era con Draco y eso a veces, le gustan las conversaciones con pies y cabeza, también por eso es que se llevaba bien con Theodore. Él no era como Blase, con Teo podías hablar de la Primera o Segunda Guerra Mundial, o La Guerra Fría y ninguno se aburría, se daban su punto de opinión al igual que Hermione, hacían un tipo debate hasta que uno tenía cosas que hacer o cambiaban el tema, o simplemente porque se tenían que ir.
Ah Hermione le caía bien, era un chico muy listo no se iba tanto en lo superficial, trataba a todos por igual, no los criticaba por su clase social o cosas por el estilo, simplemente le gustaba la igualdad, era guapo tenía que admitirlo, pero lo que más le gustaba de él era que no vivía por su belleza exterior y no se fijaba en el superficialísimo sino que era estudioso, amable y justo. Eso era lo que a Hermione le gustaba. Ella solo tenía una amiga, era pelirroja y era un año menor no se juntaba mucho con ella ya que no tenían las mismas clases y Hermione prefería ir a la biblioteca.
Hermione iba caminando por los pasillos de la escuela estaba escuchando voces y al parecer venían por uno de los pasillos cercanos de allí, se escuchaban cosas como:
-Miren ahí viene Lunática.-
-No se nos vaya a pegar lo loca, que se valla de aquí.-
-¿Qué no vez que tú, no deberías estar aquí, deberías estar en un manicomio?- Hermione se acercó sigilosamente, lo que vio la hizo enfurecer. Vio a Parkinson (N/A: Que quede claro que Pansy era la zorra del primer capítulo y su amiga era Astoria, la cual no se encuentra ahora ya que según yo no le gusta molestar o criticar a los demás) y sus amigas molestando a una chica menor que ellas, era rubia, cabello largo y rizado, unos tiernos ojos azules y grandes, que te veían soñadores y sin embargo después de todo lo que le decían no se veía afectada, sino que las ignoraba y trataba de irse pero no podía porque le impedían irse. Eso es lo que enfurecía a Hermione.
-¡Déjala en paz Parkinson!- Exclamo Hermione mientras se acercaba más donde estaban ellas.
-¿Quién me va a obligar tú?- Dijo la aludida con burla.
-Sí y no querrás que lo haga, así que lárgate y déjala.- Dijo arrastrando las palabras.
-No me hagas reír, somos más que tu.- Dijo con burla.
-Que cobarde vas a meter a tus gatas en esto, yo creía que por lo menos tú te hacías cargo de tus asuntos.- Dijo con sorna.
-No nos digas así que no somos sus gatas.- Dijo Millicent Boustrofe (N/A: Si estoy mal en el nombre les pido una disculpa, y pongan un review con el nombre correcto) enojada.
-Y sabe hablar.-Dijo Hermione para luego poner su cara sin expresión alguna.- Lárguense y déjenla, no lo voy a volver a decir.- Puso la voz más fría.
-Quédate con Lunática, pero cuidado que se podría pegarte lo loca.- Dijo Pansy aventando a Luna, hacia Hermione que la atrapo cuando estuvo a punto de caerse al suelo. Después de eso Pansy, Millicent y Daphne se fueron.
-¿Estas bien?-Pregunto Hermione.
-Si gracias, aunque no tenías que hacer eso, siempre lo hacen.-Dijo Luna tranquilamente, como si comentara sobre el clima.
-¿Por qué te molestan?- Pregunto Hermione.
-Porque conozco cosas que ellos no, o que ellos no ven y creen que estoy loca.- Dijo con naturalidad.
-Que idiotas. ¿Cómo te llamas? Yo soy Hermione Malfoy.- Dijo extendiéndole la mano.
-Luna Lovegood.- Dijo a la vez que estrechaba su mano. Hermione le sonrío.
Después de eso no paso algo más, Hermione y Luna se fueron haciendo cada vez más cercanas, ella no dejaba a Luna sola para que no le molestaran o le dijeran algo, no le gustaba que la molestaran aunque al parecer a Luna no le interesaba mucho que dijeran de ella. Hermione se fue encariñando con ella se volvieron amigas, nunca había tenido una, Luna era su confidente, le podía contar todo y ella le daba su punto de vista, nunca la criticaba. Pero si de sinceridad quieres hablar, Luna te la decía la cruda y cruel realidad, ella no se andaba con mentiritas piadosas, ella te lo decía como era.
Sus padres conocían a Luna y les agradaba era una niña muy inteligente y cariñosa, siempre viendo el lado positivo de la vida, con una mirada soñadora que la hacía ver la niña más tierna ante los ojos de todos. Por eso no le gustaba que la molestaran o trataran diferente, como todos hacían.
Mientras el tiempo pasaba Hermione fue conociendo más personas, ninguno era como Luna ella era especial, su mejor amiga, conoció a varias personas, más chicos que nada pero se llevaba bien con ellos la respetaban, eso le agradaba ya que viendo lo bien, la trataban como a una hermana menor y no la molestaban por juntarse con Luna, no es que le interesara mucho la opinión de los demás sobre con quien se tiene que juntar, ni al mismo Draco le hacía caso.
