1- Clandestinidad y un favor

El golpe resonó por toda la estancia. De un momento a otro Uzumaki Naruto se encontraba pegado a la pared, producto del puñetazo que le había dado Haruno Sakura.

Antes de que todos se recobrasen de la sorpresa, ella soltó un grito:

¡BAKAAAAAAA! ¡PERO QUE DEMONIOS TE HAS TOMADO! ¿NO ESTARÍA CADUCADO EL RAMEN?

Ya te vale, frentona- la rubia empujó a un par de curiosos mientras se ponía en frente de la Chuunin- Naruto no tiene la culpa, he sido yo la que se lo ha dicho.

¿Qué demonios está pasando aquí?- una fría voz inundó la sala, haciendo que todos los presentes se voltearan a ver a quién pertenecía.

Hyuuga Neji. Genio del clan Hyuuga y bouke de nacimiento, conocido por su habilidosa técnica del Byakugan y por su frialdad y estoismo. Miembro del equipo Maito Gai, protector de la heredera de los Hyuuga, Hinata.

Sakura palideció mientras que Ino no hizo más que ampliar su sonrisa diabólica. Se volvió hacia el joven.

Neji-kun- cambió su sonrisa por una coqueta y sugerente- ¿Cómo te va últimamente?

Él se limitó a alzar una ceja. Ino bufó exasperada.

Verás…- Ino suspiró mientras parpadeaba exageradamente- Es que andan diciendo por ahí… Ay… como decírtelo… ¿Qué sales con Sakura?

Todos permanecieron atentos ante la reacción del Bouke que no hizo más que esbozar una imperceptible sonrisa.

Menuda estupidez.

Neji miró de reojo a Sakura y pudo ver como el dolor la consumía por dentro. Sintió una mano helada estrujarle el corazón. Por unos instantes el tiempo pareció detenerse. Solo estaban ellos dos. Sus miradas, perla y jade se encontraron en el vacío mientras los dos se preguntaban cómo habían llegado a ese punto….

Flash Back (extensivo)

Una figura se reflejaba, solitaria, en el fondo del río. La luna llena lanzaba destellos a sus cabellos. Suspiró. Una brisa se alzó, arremolinando las hojas en torno a ella. Y una sombra se movió con el viento. Antes de lo que dura un parpadeo, la silueta de un hombre había aparecido tras la mujer. Se miraron unos instantes antes de abrazarse y sellar su encuentro con un beso, un beso lleno de amor y secreto mientras en el agua tranquila, sus siluetas entrelazadas se reflejaban, pareciendo una sola…

Golpeó de nuevo. Y esta vez lo rompió. Su blanca piel estaba cubierta de sudor y sus verdes orbes brillaban febrilmente. Su cabello rosado, revuelto, se agitó con el aire. Bufó.

Haruno Sakura, dieciséis años, rango Chunnin, aprendiz de la quinta hokage, Tsunade, ex-alumna de Hatake Kakashi y miembro del equipo siete. Hacía ya tres horas que entrenaba y estaba prácticamente agotada. Se secó el sudor que le corría por la frente y se dejó caer sobre la hierba. Sus ojos se dirigieron al cielo. Su rostro se tornó triste. Mirar al cielo le recordaba los tiempos en que Sasuke estaba con ellos.

Sasuke-kun…- suspiró afligida.

Hacia mucho que se había marchado y sin embargo, aún lo amaba.

Evocó sus ojos negros, su cínica sonrisa, su orgulloso porte… Las lágrimas afloraron a sus ojos. Para luego cerrarlos lentamente…

¡KAKASHI-SENSEI!

El aludido se dio la vuelta, despegando la nariz de su libro y sonrió al ver acercarse a la joven Chuunin.

Ah, Sakura. Cuánto tiempo- saludó.

Te vi ayer, sensei…

Ah, bueno, a mí me ha parecido mucho tiempo- se rascó la cabeza él.

Sakura rodó los ojos. Luego sonrió.

¿No habrás visto a Naruto?

Kakashi soltó una carcajada.

Naruto es Naruto. ¿Dónde crees que está?

Sakura rió.

En el puesto de ramen, por supuesto- dijo al fin- Bueno, sensei, me voy.

Bien. Adiós, Sakura- se despidió el hombre.

¡Adiós!- respondió ella mientras echaba a correr.

Hatake Kakashi la vio desaparecer y sonrió, tristemente, mientras un presentimiento le atenazaba el corazón.

¿Naruto?

Sakura entró en el puesto de ramen. El hombre tras el mostrador la miró.

Perdona ¿has visto a Naruto?- preguntó la muchacha, preocupada.

Pues no- respondió él con el ceño fruncido- La verdad no ha venido en todo el día. Eso sí que es extraño…

Sakura dio las gracias y se marchó para seguir buscando a Naruto. Lo buscó durante toda la tarde. Por fin, a la puesta de sol, lo encontró sentado en el mismo banco donde Sasuke la había abandonado tres años atrás, cabizbajo.

Naruto…

El portador del Kyuubi alzó su rostro, abatido.

Sakura-chan…- murmuró.

Te he estado buscando durante todo el día. ¿Qué te ha pasado?- el rostro de la joven mostraba su preocupación.

Naruto abrió la boca varias veces para luego soltar un largo suspiro.

Verás, Sakura-chan, es que yo…- vaciló- Tú sabes que estoy con Hinata-chan…

¿Qué ha pasado?- preguntó la Chuunin, temiéndose lo por.

Naruto sonrió tristemente.

Es que hablé con Hinata esta mañana y me dijo que teníamos que dejar de vernos. Yo… No sé que hice….- se lamentaba el rubio agarrándose la cabeza.

Sakura le agarró el rostro con dulzura y le obligó a mirarla.

Naruto, estoy segura de que Hinata tenía algún motivo de peso para que te dijera eso- trató de reconfortarle- Ya os reconciliaréis…

De pronto, los azules ojos del muchacho se ampliaron mientras una sonrisa esperanzada se formaba en su rostro. Saltó del banco agarrando a Sakura por los hombros con fuerza.

¡Ya sé!- gritó entusiastamente- ¡Tú hablarás con Hinata!

Sakura le miró, confundida.

Sí, Sakura-chan- se impacientó Naruto- Irás a casa de los Hyuuga y pedirás audiencia con Hinata-chan. ¡Hablarás con ella, te explicará qué hice mal, me lo vendrás a explicar y yo lo arreglaré!- finalizó triunfante.

Sakura sintió el miedo apoderarse de su ser en cuanto se percató de lo que le estaba pidiendo su amigo.

Ah, no, ni hablar- protestó zafándose de los brazos del rubio- Naruto, son tus problemas. A mí no me metas. Además- bufó- Ya sabes qué reputación tiene el clan Hyuuga…

El portador del Kyuubi la miró con ojos suplicantes.

Vamos, Sakura-chan…- hizo un puchero.

Sakura se mordió los labios. Se lo estaba poniendo muy difícil…

Tras unos minutos de lucha facial, la Chuunin soltó un resoplido de derrota.

Está bien…- aceptó al fin- Pero…

Naruto dejó de saltar.

Tendrás que pagarme el ramen durante todo un mes- sonrió, malvada- Con tus ahorros para pagarte TU ramen- enfatizó horrorizando al rubio.

Este calló unos instantes.

Está bien- concluyó al fin- Por Hinata hago lo que sea- declaró con firmeza

Sakura extendió su mano.

¿Trato?

Naruto no dudó al tomarla.

Trato.

Al llegar a su casa, Sakura se dejó caer sobre la cama. Su mirada se dirigió a la foto que tenía sobre el escritorio. En ella se podía ver al equipo siete con su sensei. De nuevo la nostalgia la reconcomio. Sus ojos se toparon con los pozos sin fondo de Sasuke. Su corazón dolía. Con un suspiro, se levantó de la cama y se sentó en el alféizar de la venta, observando la luna. Una lágrima se le escapó. Una lágrima que se deslizó sobre su fina mejilla y quedó unos instantes suspendida en el aire antes de fundirse con la tierra. Sakura se secó los ojos. Mañana tenía el día libre y tenía mucho que hacer. Lo primero era ir a ver a Hinata. Sincerándose consigo misma se dio cuenta de que no tenía ni idea de dónde vivían los Hyuuga ni de cómo encontraría a Hinata. Ni siquiera sabía si la podría ver. Pero la mirada suplicante de Naruto volvió a su memoria. Sonrió, derrotada. Ese chico no tenía remedio…

Y se durmió sin más.

Sakura corría por un largo pasadizo. Las paredes, marrones, iluminadas por velas negras, la agobiaban. No sabía a dónde la llevaría el pasaje. Solo sabía que quería salir de allí. Unos pasos resonaban tras ella. Sintió el terror apoderarse de ella. De pronto, vio luz. El final del túnel. Esperanzada, imprimió más fuerza a su carrera. Por fin… Llegó.

Se detuvo, estupefacta. Había salido del pasadizo, del cuál no quedaba ni rastro para ir a parar a un bosque de cerezos. Sintió un crujido de ramas al romperse. Volvió sus ojos hacia el sonido. Se le cortó la respiración. Sus labios cobraron vida propia.

Sasuke-kun…

Y así era. El Uchiha la miraba, de pie bajo un cerezo. Los pétalos de las flores marcaban su rostro, dándole una belleza digna de los ángeles. Y una crueldad digna de los mortales… Sakura corrió hacia él, llorando y riendo a partes iguales. Por fin lo había encontrado. De pronto, Sasuke la miró. Con desprecio.

- Débil…- se burló.

Sakura se detuvo. Lloraba. De pronto la imagen de Sasuke se volvió borrosa, desaparecía. Ella se secó los ojos, pero al apartar las manos de su rostro, él ya no estaba ahí. Parpadeó, aturdida. Entonces, sus ojos descubrieron algo que antes no habían captado: bajo el cerezo a sus raíces, crecía un lirio blanco como la nieve. Una suave brisa sopló, agitándolo. Entonces, apareció una silueta oscura. Sakura no distinguió quién era desde su posición. Solo pudo ver como recogía el lirio, lo acercaba a su nariz, aspirando su aroma para luego dejar que el viento lo acunase entre sus livianos brazos. La figura se volvió hacia ella.

Sakura despertó con el corazón a cien. Se frotó las sienes. Tenía cada sueño, desde luego… Con un suspiro se levantó, aún confusa. En la ducha se quedó un rato mirando al vacío, evocando las imágenes del sueño. Sacudió la cabeza. Menuda tontería tenía encima…

Tras vestirse y desayunar, se puso los guantes negros y el protector para ir a la puerta, colocar la mano en el pomo, girarlo, salir a la calle y pedir un taxi al infierno. Qué irónico. Ya se lo imaginaba. Próxima parada:

La mansión Hyuuga.

Cat: Lamento deciros que hoy Nat no se encuentra entre nosotros (sollozo)

En fin, espero que hayáis disfrutado de este capítulo. Y esperad que lo bueno todavía no ha empezado… Esto es, como diría Nat, un aperitivo antes de lo gordo de verdad…

Ah, por cierto: Capítulo dedicado a lobo-moon y Karina Natsumi. Agradecemos muchísimo sus gentiles comentarios. Realmente alegrasteis el día a dos personas. Gracias.

¡Hasta el próximo cap!