Hola babu buba! muchas gracias por tu review quien fue por ese motivo que decidi continuar el fic en esta pagina, en fin espero te guste la continuacion un saludo y besos.

Isabella-rukawa

Sakuragi se había apurado a bañarse y vestirse para salir un rato a caminar antes de que comenzara el entrenamiento, con su mochila al hombro caminaba por las calles de Los Ángeles, la gente se paraba para mirarle, su apariencia seguía llamando la atención aunque en ese pais aun no era conocido, su gran estatura le hacia resaltar, era difícil conocer a un japones con esa estatura.

Había dos chicas paradas murmurándose cosas al momento en que pasaba el pelirrojo

-oh mira... tal vez sea mas grande que Rukawa...- Decía una mientras se ponía colorada.

-oh si... además... también es japonés...-

Para Sakuragi aquello no paso desapercibido y como si le hubiesen regresado el tiempo recordó la primera vez que escucho de Rukawa, cuando conoció a aquella niña llamada Haruko Akagi la hermana pequeña del capitán de la preparatoria. Su comentario había sido el mismo, ella también le había comparado con Rukawa sobre todo con su estatura.

-Rukawa... infeliz...- El pelirrojo seguía caminando y seguía recordando aquellos tiempos en los que había encontrado al fin el motivo de su existencia en la vida... el basketball... actualmente aquel juego lo era todo para el, disfrutaba inmensamente tener el balón en sus manos, el rebote que este hacia al chocar con la duela era una dulce melodía y además... su fama y su "genialidad" como el suele llamarle a su forma de jugar le habían atraído también bastantes seguidoras y la gran oportunidad de entrar a uno de los mejores equipos de Estados Unidos y así poder realizar su meta numero uno... "vencer al fin al zorro", el nunca haberle podido ganar ni un solo juego le tenia demasiado frustrado, tanto así que desde que el zorro se había marchado a América y el había entrado a la Universidad tras haberse repuesto de su ultima lesión se esforzaba lo triple para que los directivos de Estados Unidos que visitaban y presenciaban los juegos del campeonato nacional de Japón le consideraran, aunque tenia que admitir que si no hubiera sido por Sendo tal vez aun estaría en estos momentos en Japón... la verdad se sentía agradecido con aquel puercoespín, pero claro... nunca se lo iba a decir ni a demostrar.

Su Universidad había llegado a la final, había sobrepasado el nivel de sus antiguos compañeros de equipo de preparatoria ganando incluso a cada uno en sus respectivas Universidades y así escalo hasta llegar hacia la "estrella de Japón" si en esa final Sendo no le hubiese considerado un jugador tan bueno como el, no se hubiera esforzado lo suficiente para dar a conocer sus verdaderos dotes de basquetbolista, la realidad fue que Sendo y Sakuragi jugaron aquella final como si la vida se les fuera en ello, eran rivales y su sed de gloria era tan inmensa que incluso hasta la fecha aquel partido había quedado grabado en las mentes de todo Japón y tal vez tardaría años en que la gente cuando hablase de Basketball olvidara aquella emocionante final.

Al concluir el partido y tras un marcador con un solo punto de diferencia la Universidad de Akira Sendo había ganado a la Universidad de Hanamichi Sakuragi, aunque gracias a aquella demostración de talento de ambos, la gran oportunidad esperada por los dos había llegado, los directivos de los Lakers habían presenciado aquel encuentro y sin pensárselo mas habían convencido a ambos jugadores para pertenecer a su equipo.

Y ahora ahí estaba a solo una semana de debutar como titular... y lo mejor que le pudo haber pasado fue que su primer partido seria con los Bulls "destino o casualidad?" sea cual fuera la respuesta a el no le importaba solo tenia una cosa en mente..., mucha gente podía imaginarse ya el resultado de aquel partido, "seguro vuelve a ganar Chicago..."rumoreaban y pese a su "mal reputación" que tenia su actual equipo después de su fatal participación en el anterior torneo de las nacionales, la idea le emocionaba y a cierto punto también le ponía nervioso como hacia tiempo no se sentía, y una de las grandes razones por las que lo ponían así eran sin duda estar frente a frente con aquel "zorro" y al fin poder ganarle.

Hanamichi se paro frente a una panaderia, miro a través del cristal la gran variedad de repostería que se ofrecía ante sus ojos, estaba indeciso en entrar y pedir dos rosquillas de chocolate que vio y que le parecieron apetitosas o una simple rebanada de pastel, además la verdad se sentía como si estuviese haciendo algo mucho muy malo ya que tenia prohibido comer algo que estuviese fuera de su "dieta" pero total... un pequeño antojo no hace daño.

Un hermoso mercedes color negro transitaba justo en ese momento por una de las calles mas concurridas de los Ángeles, en el interior de este un joven de tez blanca y cabello negro miraba a través de la oscura ventanilla.

-Señor... me han informado que cuando lleguemos al hotel tiene que presentarse inmediatamente en sala de juntas... ya sabe para la rueda de prensa...- Un chico de cabello rubio y ojos azules, vestido con un traje bastante elegante y color azul miraba al chico moreno totalmente callado y absorto en sus pensamientos.

-emmm... señor Rukawa...?-

-mmm...?- El moreno se giro para ver al rubio.

-esto... le decía que tenemos hoy la rueda de prensa... al llegar al hotel nos esperan en la sala de juntas de este- El rubio tuvo que volver a repetir la información.

El moreno no hablo solo movió la cabeza de arriba a bajo y siguió mirando a través de la ventanilla, el auto se detuvo por unos segundos ya que un policía de transito les había indicado que se detuvieran para que una ancianita pudiera pasar la calle, en ese momento un chico paso por el lado de la ventanilla del moreno en su bicicleta, Rukawa suspiro y anhelo tanto volver a caminar tranquilamente por la calle sin ser perseguido y acosado inmediatamente por docenas de seguidores, el poder subir en su bicicleta y sentir como el aire le golpeaba el rostro suavemente mientras se dirigía a la escuela, no podía quejarse adoraba realmente lo que era en ese momento pero no negaba que también había ocasiones en las que se sentía totalmente asfixiado, todo el día tenia a Andrew a su lado "aquel rubio que era por así decirlo su representante" además no podía salir a las calles si el directivo de su equipo no se lo permitía y si le llegaban a dar autorización JAMAS podía salir solo. En pocas palabras su vida era controlada casi hasta un 70.

El auto nuevamente comenzó a moverse, las casas, la gente, los locales todo pasaba tan rápido ante su mirada, pero una mancha roja hizo que abriera los ojos sorprendido, tanta fue su sorpresa que incluso mientras el auto seguía en movimiento se giro para ver aquello que le había llamado la atención.

-Esta bien...?- pregunto Andrew al ver la reacción del moreno.

-Detén... detén el auto...- Casi juro Andrew que Rukawa le había gritado y que se encontraba bastante alterado.

Tres cuadras más adelante el mercedes negro se detuvo. Rukawa no dudo ni un segundo en bajar del auto.

-Señor espere... a...a donde va?- Andrew apago el motor y bajo tras el moreno, pero por mas que le llamaba Rukawa seguía caminando.

Sakuragi aun seguía afuera de aquella panadería, se rasco la cabeza y tras meditarlo nuevamente decidió entrar dispuesto a comprar lo que se le antojara.

Abrió la puerta y se dirigió hacia la vendedora para pedir sus antojos, pero justo en ese momento una chica de cabello castaño con un vaso de café en las manos pasó a su lado, resbalo y al intentar mantener el equilibrio el contenido del vaso cayó encima del abdomen del pelirrojo.

-aggggghhhhh!!!!- No pudo contener un grito de dolor el pelirrojo el café estaba bastante caliente.

-Oh dios mio!!! Lo lamento mucho!!!!- La chica se puso muy nerviosa y colorada.

-No... no pasa nada...- Sakuragi se estiro la playera para que esta no se pegara a su cuerpo y así seguir evitando el dolor.

-Por favor... venga conmigo... le proporcionare una toalla y puede entrar al baño para que se pueda limpiar...lo siento mucho de verdad...-

-No te preocupes fue un accidente...- Sakuragi sonrió a la castaña que parecía ser la dueña del lugar ya que la vendedora no la había regañado y además se dirigió a ella con mucha familiaridad.

-Danna dame la llave del baño por favor... rápido...- Ordeno la chica que había tirado el café encima al pelirrojo.

Danna la vendedora inmediatamente le dio la llave y después de esto la castaña comenzó a caminar y el pelirrojo la siguió. -Dios... y ahora... va a tener una mancha terrible todo el día... y todo por mi torpeza...- La chica miraba la enorme mancha que tenia Sakuragi en el estomago con vergüenza.

-Dicen que hombre precavido vale por dos no?... traigo cambio de ropa no hay problema...- Respondió Sakuragi intentando hacer sentir bien a la castaña, se sentía bastante incomodo al recibir tantas disculpas.

-bueno... le dejo para que pueda cambiarse...- La chica cerro la puerta del baño y Sakuragi se quito la playera que portaba, ya que solo eso fue lo único que se mancho.

Tras el accidente que había pasado en aquella panadería un chico moreno abrió la puerta del local buscando a alguien con la mirada.

La vendedora y algunos compradores se quedaron mudos ante aquel chico que había entrado.

-Bue... buenos días...- Saludo nerviosa la vendedora.

-Buenos días señorita...- Saludo un rubio que había entrado detrás del moreno, pero este ultimo no había respondido al saludo y seguía buscando con la mirada.

-Desea... algo en particular?- pregunto temblorosa la chica.

El moreno seguía sin responder, solo miraba a su alrededor.

-Esto... creo que...- El rubio iba a contestar pero el moreno se le adelanto.

-Vamonos Andrew...- Respondió el moreno, pero antes de que se giraran para marcharse de aquel lugar el sonido de una puerta abrirse le detuvo y dirigió su mirada hacia esta...