¡ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por RutLance -CrystalFairy, Hetalia y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.
RutLance-CrystalFairy, presente: ¡Hola a todos! ¿Cómo se la pasaron en las vacaciones de Semana Santa? :3 Como siempre, nos pasan de cosas, buenas y malas, pero en fin. :I
Pasemos a los reviewses:
~*~Yukikitsune: ¡Muchas gracias! Con respecto al pueblo, digamos que han vivido en las afueras por demasiado tiempo, casi como si fueran extraños. :I Y el conejito, ya veremos si su suerte mejora o no con ambos hermanos. ;3
~*~Validia: Sí, fue difícil pero seguimos adelante, y sí, lo estoy. :) La verdad no tenía idea de que éste fuera el primer fanfic que te dedicaran, pero bien dicen que siempre hay una primera vez. n_n Y no te preocupes por el conejito, con los cuidados correctos, se recuperará rápidamente. ;) Gracias por el review.
~*~NewBritishEmpire: Para comenzar, no sé cuál haya sido la razón o el motivo para tomar el review de otra persona, modificarla y esparcirla en otros fanfics con los cuáles no tiene para nada relación con el contenido de la misma. Tampoco sé si esto fue por diversión o para inculpar a las autoras de quiénes recibieran el review original. Pero a pesar de todo esto, quisiera darte las gracias, no por lo qué copiaste y malversaste, sino porqué en sí es un review, y mira qué desde hace tiempo ha sido muy difícil para nosotras el obtener uno. Juro que no me enojé al leerlo, al contrario, estaba muy enferma en el momento de leerlo y me hizo reír un poco por lo absurdo que era. Desconozco la intención, pero si querías que nos dejaran de leer, en cierta forma lo lograste, ya que existe quiénes leen primero los comentarios antes que el fanfic, mas no me molesta, al contrario, si es por decisión de ellos nosotras no podemos hacer nada al respecto. Así que ¡muchas gracias por el review! :3 Nos ayuda a juntar dinero para comprar una laptop. ;)
~*~Teffy Uzumaki: Es que el buen Chema tiene más bien corazón de pollo. x3 Y no te preocupes por el conejito, ahora está en buenas manos. ;3 Gracias por el review.
Debo decirles que una gran parte de este capítulo lo había publicado en Facebook, para el Enterte Cordiale del año pasado. Me dí cuenta ya entrada la noche, y lo terminé para antes de medianoche. x3
En fin, disfruten el capítulo. :I
For a wish.
Capítulo 2: Los dos lados de la Luna, y las rosas de oro.
José María Itzae ya se había ido, incluso, ya se estaba ocultando el sol cuando el conejo abrió los ojos...
- ¿Eh?- Se levantó destanteado.- Where am I?-
*PAS*
Se volvió a ver al oír el ruido de algo cayéndose. Ahí, frente a él, Josefina lo miraba muy fijamente y sin poder moverse de la impresión...
- ¡AAAAAAAH!- Gritó asustado el conejo al ver a alguien tan grande, de piel morena y sin pelo en la mayor parte de su cuerpo.
Tras unos momentos, en los cuáles ambos se escondieron, temblaron y trataron de mantenerse lo más quietos posible, cosa en la cuál fallaban al momento de hacer contacto visual. Sólo le quedaba una alternativa al conejito, y era echarse a correr a toda velocidad para no ser atrapado...
*PAS*
- ¡Ouch!-
Finita se aproximó a donde estaba el pequeño conejo, qué había caído de la cama al no estar su patita completamente curada...
- ¡Ouch, me duele!- Se quejaba el pequeño animalito.- ¿Qué fue lo que me hiciste?-
- Yo no te hice nada.- Le contestó la morena inclinándose levemente, sosteniendo las manos sobre las rodillas para que el conejito la viera.- Mi hermano te encontró en el bosque, dentro de una trampa. No pudo soportar verte en ese estado, ya que es muy noble. Así que te trajo a nuestra casa y entre los dos hemos cuidado de ti.-
Quiso tocarle la cabeza, mas el animal se apartó...
- Está bien, sólo quiero revisar si no golpeaste la cabeza al caer de la cama.- Le explicó la chica.- Mi hermano me dice que se debe tener cuidado en caso de golpearse la cabeza.-
Intentó de nueva cuenta, y despacio acarició el pelaje del conejo, notando lo suave que estaba. Éste cerró los ojos por un momento, poniéndose tenso en un principio, hasta que logró relajarse al tacto de la muchacha, que se sentó en el suelo para acariciarlo un poco más...
- Nunca había visto a un conejo que hablara.- Comentó ella.
- What?- Abrió los ojos, alzando la cabeza.- ¿Ninguno?-
- No.- Negó con la cabeza.- ¿Tienes un nombre? Mi nombre es Josefina, y mi hermano, que no está, se llama José María-
- Me llamo Arthur, y tampoco había visto a alguien como tú.- Le confió.- ¿En qué parte de la Luna vives?-
Se quedó pensando un rato, la luna estaba en el cielo, ¿cierto? Al menos, eso decían los libros que le mostraba su hermano, así que se puso de pie para buscar un libro...
- Nosotros no somos de la luna.- Volvió al encontrar el libro y le mostró las imágenes que había en él.- Vivimos en la Tierra, y la luna está aquí, en el cielo.-
Asombrado por las ilustraciones qué había dentro del libro, Arthur pegaba la nariz en las hojas del mismo...
- Wow!- Decía aún sorprendido ante la revelación, según él.- ¿Estamos en la Tierra? Desde la parte iluminada de la Luna se ve tan minúscula.-
- Me imagino que así es.- Respondió Josefina, y luego le preguntó.- Si somos de distintos lugares, ¿cómo es que estás aquí?-
La pregunta le caló a Arthur, ya que su mirada se ensombreció, así como su estado de ánimo...
- Fue culpa de mis hermanos.- Se recostó en el piso.- Me amarraron a la cola de un cometa, pensando que sería muy gracioso.- Se rascó una oreja.- Tal vez es por eso que estoy aquí.-
- La cola de un cometa.- Josefina conocía apenas sobre algunas estrellas y cuerpos celestes, más nunca antes había oído sobre algo así.- Si fue así como llegaste, es la misma manera qué debes usar para regresar, ¿no es cierto?-
- No.- Contestó y se cubrió con las patitas delanteras.- Mis hermanos usaron magia para hacerlo, y el cometa estaba pasando muy cerca de la Luna. Tendría que repetir el mismo procedimiento y qué un cometa pase cerca de este lugar.-
- Qué difícil se oye.-
- That's right.- Se cubrió los ojos, y después alzó ambas orejas.- ¡Pero conozco un modo de regresar a la parte iluminada de la Luna!-
- ¿En serio?-
- Sí, pero como soy muy pequeño, no podría hacerlo por cuenta propia.- Sus orejas cayeron otra vez.- Son tantas las cosas que se deben hacer, y no podría cumplirlo a tiempo.-
Al verlo así, deprimido y triste, Josefina no lo pensó dos veces...
- Yo te ayudaré.- Se ofreció.
- Really?- Se volvió a verla, sorprendido.- ¿En serio?-
- Sí, y le pedimos ayuda a mi hermano, él...-
- No. Esto sólo deberás hacerlo tú.- Le explicó.- Debe ser hecho por una sola persona para qué funcione, el que haya más sólo dificultará las cosas. Y tampoco debe saber qué hablo, pensará que te volviste loca o algo así. Debe ser un secreto entre nosotros.-
Se puso de pie, y se paró frente a la morena...
- Si me vas a ayudar con esto, no se lo podrás decir a nadie. Tampoco deberás fallar en ninguno de los pasos, porqué deberás repetirlo después de una vuelta lunar.-
No supo exactamente a qué se refería con la vuelta lunar, pero eso después se lo preguntaría. Ya que lo importante era saber qué hacer...
- Entiendo. ¿Qué tengo que hacer?-
- Te lo diré mañana al despertar. Debe de haber mucha luz para poder realizarlo.-
Si necesitaba luz, que mejor que la mañana. Al menos eso tenía sentido...
- De acuerdo.- Volvió a acariciar su pelaje esponjoso.- Estoy segura podrás volver a tu casa.-
Y de nueva cuenta, el conejito se volvió a sentir triste...
- Aún si volviera, a nadie le importaría.-
- ¿Porqué?- Lo soltó.- Tienes hermanos, deben sentirse preocupados de qué no estés en casa.-
- Por eso mismo, mis hermanos no me quieren.- Cerró los ojos, soltando un suspiro.- Estoy seguro de qué prefieren que me coma un lobo, a qué regrese a casa. Sólo soy un estorbo para ellos.-
Y ambos guardaron silencio, en lo qué la luna se abría paso sobre el firmamento lleno de estrellas...
- Pero...- Volvió a mirar por la ventana, fijando su mirada en el Cuarto Creciente.- Hay alguien... alguien en el lado oscuro de la Luna, a quién conocí hace tiempo.-
Se quedó callado observando la luna, deseando poder tener algún medio de comunicarse hasta más allá...
~*~Flashback~*~
Había huído de casa, ya que no pudo soportar más las burlas ni los maltratos de sus hermanos mayores. Saltó y corrió lo más rápido qué pudo, como todo buen conejo qué se respete haría. Más estaba tan metido en sus lamentos, qué no se dio cuenta de qué había traspasado los límites qué separaban la parte luminosa de la Luna...
- ¿En donde estoy?- Se dijo al detenerse a observar.- Nunca antes había venido aquí.-
A diferencia de su casa, el pasto era gris y no verde. El agua era de color carmesí, y no plateada como la conocía. las piedras eran de un verde brillante oscuro, y no del color café sobre las cuáles se detenía a reposar. Era un ambiente tan deprimente y lúgubre, qué deseó con mucho temor el no haberse ido de su hogar...
- ¡No!- Sacudió su cabeza, molesto aún al recordar porqué se había escapado.- ¡No volveré! ¡No volveré!-
- ¡AUUUUUUH!-
El aulllido lo hizo sacudirse por completo, sabía qué existían lobos porqué a sus hermanos les encantaba contarle cuentos de terror antes de dormir, ocultándose lo más qué podía debajo de las sábanas. Más ahora qué no había una casa y menos una cama en donde refugiarse de esos animales, no sabía qué hacer...
- ¡AUUUUUUH!- Volvió a repetirse el aullido.
- ¡AAAAAAAH!- Se echó a correr con los ojos cerrados, dejando qué sus pies fueran los que lo guiaran.
Más tropezó, cayendo al suelo, comenzando a gimotear por su mala suerte. No obstante, una tenue luz llamó su atención, por lo qué se puso de pie movido por la curiosidad, para ver más de cerca el origen de tal destello...
- Es una rosa.- Dijo sorprendido, y más aún al ver qué no era de cristal como las qué él conocía.- ¡Una rosa de oro!-
Y estuvo a punto de tocarla con una de sus peludas manos, cuando una fuerza lo empujó hacía atrás...
- ¡AAAAAAAH!-
- No la toques, mon ami.- Le dijo una extraña voz con un acento qué nunca antes había escuchado en su vida.- Si te pinchas el dedo con una de sus espinas, puede ser peligroso para ti.-
- ¿Porqué dices...?- Gritó molesto hasta qué vio a quién lo alejara del rosal dorado.- ¿... eso?-
- Escucha, mon cher.- El lobo negro de cabellos rubios y ojos azules dio una vuelta alrededor de la planta reluciente.- El dolor qué causa el piquete de una de las espinas de la rosa dorada llega hasta lo más hondo del corazón, y es tan insoportable, qué uno termina quitándose la vida. No se debe tener corazón para poder tomar una rosa de oro, sin temor a lastimarse, mon cher.-
- ¿Es... es cierto eso?- Preguntó preocupado el conejito.
- Oui, e incluso, cuando el viento sopla, se lleva algunas espinas con él, esparciéndolas por todo el lado oscuro de la Luna.- Miró con tristeza la flor.- Es por eso, qué me he quedado solo, aquí, en este lugar, en donde el viento no sopla.-
- Really?-
- Oui, por eso te detuve de tocar la rosa dorada, para evitar qué murieras, mon ami.-
Esas palabras hicieron enojar al conejito...
- ¿Y eso qué?- Estalló.- ¡A nadie le importa lo qué pase conmigo!- Las lágrimas brotaron de sus pequeños ojos verdes.- ¡Todos me tratan mal, qué no les molestaría verme muerto!-
Decidido, se abalanzó contra el rosal, más no contaba qué el lobo lo detendría, tomándolo del brazo y derribándolo en el suelo, posicionándose encima de él para evitar qué se moviera...
- Let me go, you bloody bastard!- Le gritó enfurecido.
- ¡No, no lo haré mon cher!-
- Why? ¿Porqué me detienes?-
Le tomó un momento responder, sin evitar qué le temblara la voz...
- Porqué no quiero volver a ver a alguien morir frente a mí.- Le respondió con seriedad.- Sea lobo, o sea conejo.-
No pudo más, la carga de sentimientos era demasiado para él, y se echó a llorar con mucha tristeza. El lobo se quitó de encima, sentándose a un lado suyo, esperando paciente qué detuviera su llanto...
- ¿Cómo te llamas, mon ami?- Le sonrió una vez qué se tranquilizara.
- I'm Arthur.- Le contestó el más chico, frotándose un ojo.- ¿Y el tuyo?-
Y antes de responderle, le comenzaron a chillar las tripas...
- ¡Hon, hon, hon, hon, hon, hon, hon!- Se echó a reír, mientras Arthur se enrojecía por completo del rostro por la vergüenza.- ¡Debes tener mucho apetito, mon cher ami Arthur!-
- Shut up, you idiot!- Le respondió molesto.
- Ven conmigo, te prepararé una rica sopa.- Se puso de pie y le guiñó un ojo antes de emprender la marcha.- Por cierto, mon cher. Mi nombre es Francis.-
Y desde ése día, los dos se veían desde los límites qué separaban ambas partes de la Luna. Reían, platicaban, comían, sin cruzar nunca al otro lado...
~*~Fin del Flashback~*~
- Tú... ¿Lo extrañas?- Le preguntó la chica de cabello color chocolate, sacándolo de sus pensamientos.- ¿Extrañas al Lobo de la parte oscura de la Luna?-
- ¿Quién extraña a... a... ése?- Exclamó molesto Arthur-. ¡Yo no...!-
Más guardó silencio al sentir los brazos de la morena alrededor de su cuerpecito, y en su rostro se podía ver el asombro ante tal gesto...
- Yo... te ayudaré para qué vuelvas a verlo de nuevo.- Le dijo en voz baja Josefina, ocultando lo más qué podía su mirada.- Lo prometo.-
- Sí.- Dijo el pequeño conejo y se talló el ojo con una mano, sin poder evitar qué las lágrimas corrieran de los ojos de ambos.
I'm not perfect.
Yes, I do wrong.
I'm trying my best but
it ain't good enough.
Shunned by the world
if I don't succeed.
'Cuz I ain't good enough.
But He still loves me.
Cuando José María regresó a la cabaña, encontró a los dos durmiendo sobre la cama...
- Parece que la medicina funcionó al final de cuentas.- Soltó un suspiro, sonriendo cubrió a su hermana con la sábana y pisando con cuidado, se dirigió a la cocina.- Ni modo, me tocó hacerme la cena.-
Continuará.
