Hola acá vengo con la segunda viñeta, con una mescla amorosa bastante extraña…solo espero que les guste y dejen un mísero RR , aunque sea para decirme que deje de hacer esto…
Bueno sin nada mas que decir los dejo con esta viñeta.
Celos..
Acabo de verte pasar con él, uno de tus mejores amigos, tu amante en las noches de invierno, él que te abriga cuando la lluvia se vuelve torrencial, poseedor del hombro que se empapada con tus lagrimas, él que tiene tus sonrisas, tus picaras miradas, la calma, que es tu propia esencia…
A través del pasillo, una súbita ráfaga de aire, choca con mi cara que esta bañada en lagrimas, quiero ser él, quiero ir yo tomada de tú mano en dirección del baño de prefecto, ser la que reciba tus sonrisas, la que viva pendiente de que seas feliz, la que te haga reír con mis comentarios, la que ilumine tu melancólica mirada, la que desvanezca tus sufrimientos, la que bese tus ojos empañados, la que toque tu cuerpo y sienta el calor de tus caricia, la que te produzca espasmos de excitación, ser la que ames…
Pero no es así, él es al que adoras, yo simplemente soy tu pañuelo de lagrimas, cuando te produce una pena, soy la amiga incondicional, la que llora en las noches de luna llena, por la angustia y el pesar de saber que nada puedo hacer por ti.
La rabia empieza a carcomerme por dentro ¿Por qué lo elegiste a él¿Puede amarte más que yo¿Añorara lo sueños del ayer?, los celos me superan, enojada y dolida me dirijo donde se que están demostrándose su amor, la puerta del baño me pide la contraseña. (Licántropo) entro apresuradamente y lo que veo me hace contener el aliento.
Los dos están desnudos sobre una toalla tirada en el piso, estas acurrucado en su pecho, con el pelo castaño cubriendo parte de tu cara, te ves tan feliz, en una calma, los sollozos se hacen inminentes y decido escapar. Los celos no se han desvanecido, sin embargo no soy capaz de hacer nada que te dañe.
Cuando cierro la puerta, lo más despacio que me es posible, me llega el sonido de tu voz, como si fuera la música de la belleza, de la melancolía, con tintes de felicidad.
Sirius ¿creo que alguien entro?- dices a tú amante y el ser que mas odio, con un timbre pícaro te responde- ojala disfrutara del espectáculo- te imagino sonriendo resignado, y la ira me hace estremecer, los sollozos se vuelven irrefrenables, me alejo corriendo de hay.
Llego a la sala común agotada, tropiezo con un sillón, mi vista esta nublada por las lagrimas y me quedo llorando en el suelo, alguien entra, mientras intento infructuosamente recuperar la compostura, se acercan a mi y me abrazan, no se quien es, pero su hombro se convierte en el consuelo que necesito…escucho unas palabras.
-Lily que te sucede- reconozco la voz, es el mejor amigo de la pareja que acabo de ver, está enamorado de mí, lo se aunque diga lo contrario cuando lo veo- nada, simplemente ando sensible- le sonrió y me devuelve el gesto, tiene una hermosa sonrisa, quizás la próxima vez que me pida una cita acepte, si estoy con él , podré ver más seguido a Remus y tal vez me haga olvidarlo- creo que me voy a mi cuarto- le digo y me suelto de sus brazos, el solo sonríe con mirada picara- Lily, espera- yo detengo mi andar – ¿ aceptarías salir conmigo el sábado?- estoy a punto de rechazarlo por milésima vez, cuando recuerdo la escena que acababa de presenciar, Remus nunca seria mío.
Impulsivamente y envalentonada por los celos y la posibilidad de estar más cerca de él, respondo, sin importar todo el daño y esperanzas vacías que pueda causar- Sí, James, acepto salir contigo- a la vez que el me mira con una sonrisa de jubilo y sincero amor, yo pienso "ojala, James, hagas que me olvide de él".
Besos con sabor a Remus
