DISCLAIMER: Fairy tail no nos pertenece escribimos esto sin ningún fin lucrativo.
Capitulo 2
Natsu realmente no sabia donde se encontraba, al abrir sus ojos solo pudo visualizar la inmensa e infinita oscuridad que lo rodeaba, no sabia cuanto tiempo había estado caminando para encontrar una salida mientras la soledad y la tristeza se iba apoderando de el mientras avanzaba. Estaba harto de ese lugar, ya no quería estar ahí, solo deseaba volver a su hogar junto a su padre y como olvidar a Wendy, el la consideraba su única amiga, aparte de Gray, pero a el no le gustaba admitirlo. Tras recordar esto, una pequeña luz apareció en el fondo del vacio, Natsu al verla corrió hacia ella desesperadamente, al llegar pudo notar que la luz provenía de un agujero suficientemente grande para que el pasara, dando un salto hacia adelante logro atravesarlo, cerró los ojos por un momento debido a la intensa luz; al abrirlos pudo notar que el entorno había cambiado drásticamente; ahora se encontraba frente a un pequeño kínder, la oscuridad había sido remplazada con la luz del sol. Entro a verificar si había alguien quien podía ayudarlo, se llevo una gran sorpresa al verse a si mismo a la edad de cuatro años sentado en una de las pequeñas mesas, al acercarse mas noto que el pequeño Natsu no podía verlo, pero había algo en el, su mirada mostraba tristeza, al acercarse mas noto que el pequeño dibujaba a un dragón rojo que batalla con un caballero que traía puesto una armadura de la edad media.
—Este dibujo, lo hice en mi primer día de escuela, también fue el día que conocí a…
—Oye niño, ¿Qué estas haciendo?—Natsu volteo hacia atrás visualizando a una pequeña Erza que recién entraba al salón. La pequeña al ver que no contesto a su pregunta decidió acercarse. —Vaya, que bien dibujas. —El pequeño pelirosa se sonrojo un poco al oír el comentario de su dibujo.
—Gracias, el de la armadura soy yo—señalo con sus pequeña manos al personaje dibujado.
— ¿Por qué esta peleando con el dragón?—El pequeño movió la cabeza negativamente. —No puedes pelear con alguien sin ningún motivo—la pelirroja cruzo los brazos. —Ya se, porque no dibujas a una princesa atrás del caballero, así la estaría protegiendo del dragón.
—Oh, que buena idea—dijo el pequeño con estrellas en los ojos, momentos después se veía a una princesa con un gran vestido rosa detrás de este, llevaba una larga cabellera roja.
— ¿Esa soy yo?—dijo Erza un poco apenada—Estarías dispuesto a protegerme. —El pequeño asintió, la pelirroja le sonrió felizmente. —Me agradas, ¿Cuál es tu nombre?
Natsu miraba esta escena con una mirada entre alegría y nostalgia mientras los dos pequeños charlaban.
—Fue el primer día que te conocí Erza, todos se burlaban del color de mi pelo, hasta que llegaste tu y me ofreciste tu amistad, desde ese día todos empezaron a tratarme como alguien normal. —Un pequeño temblor sacudió el salón, Natsu se sorprendió como todos los alrededores eran cubiertos nuevamente por la oscuridad.
—Tienes un interesante pasado, Natsu—Una voz femenina con tono seductor provino desde la oscuridad.
— ¿Qué eres?—pregunto bastante asustado, miro a los alrededores solo encontrando oscuridad.
—No seria mejor decir ¿Quién eres tu?—aleteos se empezaron a escuchar en el vacio, el pelirosa asustado empezó a correr. — ¿Por qué corres?, no te hare nada malo, aun.
—No te me acerques. —El pelirosa corrió con todas sus fuerzas, los aleteos se hacían más fuertes, cerró los ojos un momento cuando sintió que alguien jalo sus pies, cayo pesadamente al suelo, fue abriendo poco a poco sus ojos para ver que o quien tiro de sus pies. No podía creer lo que veía, una mujer surgió de la oscuridad, ella estaba casi semidesnuda, solo vestía en topless de cuero muy pegados al cuerpo que resaltaban su exuberante figura, tenia alrededor de 20 años, su gran cabellera negra llegaba a la mitad de su espalda; pero lo que mas le sorprendió fueron unas enormes alas de murciélago que sobresalían de su espalda junto con una pequeña y delgada cola que terminaba en forma de punta de flecha.
—Eres mas atractivo en persona—dijo lambiendo sus labios y en un tono mas seductor. Ella se acerco al pelirosa lentamente hasta posarse encima de el, con la mano derecha recorrió seductoramente el pecho del pelirosa, este solo se sonrojo. —Eres bastante lindo cuando te sonrojas, ¿Qué tal si jugamos un poco?—Natsu sintió un frio en todo su cuerpo, vio por un momento su cuerpo, se sorprendió al verse totalmente desnudo, sintió una gran excitación al sentir el contacto de la suave piel de la mujer.
—Por favor, de-detente—Dijo muy excitado.
—Que divertido. —La mujer comenzaba a bajar por el cuerpo desnudo de Natsu, se detuvo repentinamente solo para dar un grito lleno de dolor, el pelirosa también se asusto en ese momento, ella poco a poco comenzó a desvanecerse. —Escúchame mocoso estabas en el lugar y momento equivocado, ahora enfrentaras las consecuencias. —dijo aun adolorida. —Aunque no lo creas, soy una succubo, en estos momentos compartimos una relación simbiótica, es decir, si yo muero tú también. —Natsu hizo una expresión en su cara de que no entendía nada. —Necesito que me alimentes, ve y aliméntame—la succubo cubrió con sus manos el rostro del pelirosa, sintió una gran cantidad de energía recorrer todo su cuerpo.
Natsu despertó a las 2:45 pm, al abrir sus ojos pudo notar que estaba acostado en una cama de hospital con un fuerte dolor de cabeza, se levanto un poco, visualizo uno de sus brazos conectados a un monitor que marcaban su pulso; aun lado de la cama yacía Igneel sentado en una silla durmiendo cómodamente.
— ¿Qué esta pasando?—murmuro para si mismo. — ¿Acaso fue un sueño?—Su mente fue invadida por los recuerdos del baño, miro rápidamente su brazo solo para notar el extraño tatuaje. Fue el tal grado de sus dudas que decidió despertar a Igneel. —Oye Igneel, despierta—dijo mientras tiraba de la manga de su saco.
—Vamos mi amor, hay suficiente espacio en la parte trasera del auto—murmuro con una cara lujuria. Natsu sabia que estaba en uno de esos sueños "felices", pero para el ya era costumbre, de pequeño cuando dormía con el solía escuchar murmullos bastantes parecidos.
—DESPIERTA PERVERTIDO—Ese grito fue tan fuerte que Igneel se paro de golpe, por costumbre golpeo en la cabeza a Natsu en señal de regaño. —Cuantas veces debo de decirte que no me despiertes cuando tengo felices sueños—dijo bastante enojado, después de unos segundos analizo la situación. —Natsu, al fin despertaste. —abrazo con felicidad a su hijo. —Teneños que llamar a un doctor, tienen que saber que ya despertaste. —Igneel salió de la habitación, segundos mas tardes entro con un doctor y una enfermera.
— ¿Por qué tanto alboroto?—pregunto el pelirosa bastante confundido.
—Natsu-san, estuviste en coma por 5 días—Le respondió seriamente el doctor, el pelirosa quedo en shock ante este comentario. —Tuviste una fuerte conmoción cerebral, tu padre nos explico que solo te desmayaste en el baño. Ahora que estas despierto, te haremos unos estudios para saber como va esa conmoción
—Se que esto es inoportuno, pero necesito ir al baño. —dijo el pelirosa bastante apenado debido a que estaba presente la joven enfermera.
—A un lado tienes una bacinica, siéntete libre de usarla. —el doctor señalo el objeto metálico.
— ¡No voy a orinar en esa cosa!, tan solo déjeme ir al baño. —dijo bastante enojado.
—Mejor déjelo ir, es bastante obstinado. —Dijo Igneel al doctor.
—Esta bien, pero no iras solo, tu padre te acompañara. —Natsu rápidamente se destapo de las sabanas opresoras y se puso de pie. Igneel comenzó a reír, mientras la enfermera con vergüenza se cubría los ojos.
— ¿Qué sucede, porque te esta riendo Igneel?—el pelirosa no entendía la situación.
—Parece que despertaste lleno de energía Natsu—dijo señalando la parte inferior del pelirosa. Natsu dirigió su vista hacia abajo, pudo notar que la limitada bata de paciente, no podía cubrir su parte íntima delantera, que por alguna razón estaba más grande de lo habitual; el pelirosa estiro la bata tanto como pudo para cubrir sus partes íntimas. —Parece que tuviste un muy "feliz" sueño. —dijo Igneel mientras se seguía riendo. Natsu sufrió uno de los momentos mas vergonzosos de su vida; una vez que su padre se recupero de ese momento, acompaño a su hijo al baño, lo espero afuera para respetar su privacidad, el pelirosa entro a un baño individual, una ves echas sus necesidades, se dirigió a lavarse las manos, pudo notar un espejo rectangular arriba del lavabo, se miro de reojo notando que estaba un poco pálido.
—Finalmente estamos a solas—Natsu escucho la voz de la succubo bastante cerca. —Estoy aquí—el pelirosa volteo al espejo, noto algo extraño, su reflejo había desaparecido y en su lugar había aparecido el rostro de la succubo. — ¿Creíste que había sido un sueño?— Natsu dio un fuerte grito de espanto, Igneel entro rápidamente alarmado.
— ¿Qué sucede?
—En el espejo—dijo bastante asustado, Igneel solo vio en este el reflejo de su hijo. —Yo no veo nada. —Natsu dirigió la mirada al espejo solo encontrando su propio reflejo.
—Creo que es hora de que te hagan tus estudios—Natsu asintió, ambos salieron del baño dirigiéndose al cuarto de resonancia. El examen era simple, una rápida resonancia en la cabeza para notar si había alguna fractura de cráneo, también era para analizar el grado de la contusión Natsu se recostó en la cama, momentos después fue dirigida a la cámara magnética.
—Solo tardara unos minutos—le dijo el doctor por el micrófono, el pelirosa solo sintió, la pantalla del monitor que observaba el doctor se ilumino por la imagen del cerebro de Natsu, lo observo detalladamente, mientras una expresión de "esto es increíble" se dibujaba en su rostro. —Imposible—Natsu fue sacado de la cámara y fue dirigido a su habitación donde Igneel todavía lo esperaba.
— ¿Cómo salió todo?—pregunto Igneel bastante angustiado.
—En unos momentos vendrá el doctor—Natsu se recostó en su cama. —Y ¿tuve alguna visita?
—Wendy se veía muy preocupada por ti, una noche ella y Gray se quedaron contigo, mientas ya iba a descansar y tomar una ducha.
—Ya veo—Natsu hizo una cara de desilusión al ver que Erza no había ido a visitarlo, pero era de esperarse, ella había formado un nuevo mundo alrededor suyo, ignorando completamente su existencia. El doctor a cargo del pelirosa entro repentinamente dado por terminada la plática.
—Doctor, ¿Qué tiene mi hijo?—Igneel parecía un poco inseguro al querer oir la respuesta.
—Según la resonancia, nada—Padre e hijo hicieron la mueca de que no entendían nada—Déjenme explicar, no se encontró problema en tu cabeza, nunca había visto que una conmoción sanara en cinco días.
— ¿Entonces ya puede ser dado de alta?—pregunto Igneel bastante aliviado.
—Esperaremos a mañana para asegurarnos, si no se presenta ningún problema se te dará de alta. —Igneel se legro al oír estas palabras, las noches de angustia y desesperación por fin llegarían a su fin. El día termino, dando paso a la noche, Igneel estaba tan contento que quería avisarles a Wendy y a Gray de la buena noticia, pero el pelirosa se opuso ya que ir a darles la sorpresa llegando a la escuela en cuanto saliera del hospital, su padre solo asintió.
—Sabes Igneel, ¿Por qué no vas a casa a descansar?—le sugirió al ver la fatiga de Igneel.
—De ninguna manera te dejare solo.
—Hazlo, estaré bien, además ya sabes como soy de obstinado. —Igneel observo a su hijo por unos momentos.
—Esta bien, mañana llegare temprano—dijo mientras se retiraba. —Realmente saco tu nobleza, Mavis—susurro a si mismo recordando a su esposa.
Eran las 3:56 de la madrugada cuando Natsu fue despertado por la seductora voz de la succubo.
—Natsu, despierta amor—esta oración vino acompañada con su tono seductor.
—Esto es un sueño—se repetía constantemente para dejar de escuchar la voz.
—Te necesito, ven a verme. —El pelirosa fastidiado se dirigió al espejo del baño para volverla a ver.
—Tardaste mucho. —dijo la succubo reflejada en el espejo con tono de regaño. —Ya es hora de que nos alimentemos.
— ¿Tienes hambre?, iré por comida.
—No esa clase de alimentos, los succubos nos alimentamos de amor y lujuria, solo quería advertirte que si no como en un especifico limite de tiempo, ambos moriremos. —Natsu se puso pálido al escuchar estas palabras.
—Yo no quiero morir, ¿Qué tengo que hacer?—pregunto aun asustado.
—Consigue lo que te dije—la imagen de la succubo comenzó a desvanecerse—Debo dormir, estoy muy agotada—ella desapareció del espejo, Natsu debido al miedo, no pudo dormir bien esa noche.
La mañana llego y como era de esperarse Natsu fue dado de alta, rápidamente acompañado de su padre se dirigieron a su dulce hogar, el pelirosa tomo una breve ducha, se puso su uniforme escolar y se dirigió al colegio aun dudando si era buena idea.
- Dios, ¿Cómo hago para conseguir eso?- Pensó en voz alta mientras camina de camino a la escuela.
- (¿Necesitas mi ayuda, cariño?)- Una voz femenina retumbo en su cabeza.
- ¡¿Qué?! ¡¿Dónde estas?!
- (No hace falta que hables con tu boca. Tú y yo ahora somos uno, así que no hace falta que uses palabras para comunicarnos.)
- (E-Esta bien, no entiendo bien como es esto pero de acuerdo. ¿En que quieres ayudarme?)
- (¿En que mas, idiota? ¡En conseguirme comida!)
- (Perdón, no tuve tiempo de desayunar.)
- (… … Dios mío…si que eres un maldito idiota… ¿Cómo me paso esto? De los millones de hombres que hay en el mundo, me tuvo que tocar este imbecil.)
- (¿Sabes que estoy escuchando todo, no?)
- (*Suspiro* No me das otra opción, cariño. Tendré que tomar el control de tu cuerpo si queremos vivir.)
- (Espera… ¡¿Qué dijiste?!) ¡!- Natsu quedo paralizado por unos segundos. No podía mover ninguna parte de su cuerpo por más que quisiera.- (¿Q-Que es esto? ¡No puedo moverme!)
- No intentes pelear, cariño. Ya termino todo.- El Succubo ya logro tomar el control del cuerpo de Natsu a su totalidad.- No te preocupes, te lo devolveré dentro de poco.
- (¡Espera! ¡¿Qué estas haciendo?! ¡Ese es mi cuerpo!)
- ¡No te angusties, cariño! *Sonrisa* Tan solo voy a divertirme un rato.
En la escuela ya había sonado el timbre de clases, todos los alumnos ya habían entrado al salón. Los alumnos de 3-A ya estaban en plena clase. Los rumores sobre la hospitalización de Natsu. Algunos decían que tras de haber vencido a toda una banda de criminales quedo hospitalizado por sus heridas. Otras versiones era que estaba metido en un tema de las drogas y entro al hospital por una sobredosis. Eran historias muy diferentes pero todas hacían quedar mal a Natsu. Finalmente, el joven pelirrosa entro al salón de clases. Y hubo un silencio total.
- (Si no me equivoco esta es tú clase, Natsu. El salón 3-A, ¿Eh? Hay mujeres en esta clase pero…no me atraen mucho.)- Pensó la succubo al inspeccionar a las mujeres que se encontraban en el aula.
- ¡Yo, Natsu!- Gray se acerco para saludarlo.
-…
- Veo que saliste del hospital, así que debes de estar mejor. Nos dejaste muy preocupados a Wendy y a mí.
- …
- ¿Qué sucede, Natsu? ¿Por qué estas tan callado?
-… …Lo siento pero…no puedo tomar en serio lo que me dice un hombre desnudo.
- ¿Desnudo?- Gray miro hacia abajo y se dio cuenta de la verdad.- ¡Mierda! ¡¿Dónde carajo están?!
- ...- La succubo permaneció en silencio. No sabía que decir frente a una persona así.
- ¿Qué están haciendo, ustedes dos? No me digan que están peleando de nuevo.- Dijo Erza que recién había entrado al salón. Todos los alumnos se levantaron y saludaron a la presidenta de la clase.
- ¡N-No estábamos pelando para nada, Erza! ¡Somos buenos amigos como siempre!
- (Con que esta es Erza ahora, ¿Eh? Se ha vuelto bastante atractiva. *Sonrisa* Es…de mi agrado)
- ¿Por qué sonríes, Natsu? ¿Es que quedaste más tonto de lo normal?
- Para nada, cariño. Estoy completamente bien.
- Ya-¿Qué dijiste?
- Estoy completamente bien.
- Antes de eso.
- ¿Para nada, cariño?- Hubo un silencio profundo en el salón. No se emitió ningún ruido. Nadie dijo nada. El silencio hablaba por si solo. Natsu Dragneel iba a ser ejecutado por Erza Scarlet.
- Date por muerto, Natsu.- Los ojos de Erza se tornaron rojos. Su cara fue tapada por una oscuridad desconocida.
- *Sonriendo*¡Oh, que miedo das Erza-Chan! ¡Antes eras tan linda!- Erza saco la puerta del salón con sus manos desnudas y se lo lanzó a él. Logro esquivarlo a tiempo pero ella ya tenía en su otra mano la otra puerta.- Ahora si estoy asustado.
- N-Natsu, ¿S-Sabes que acabas de hacer?- Le dijo el moreno al pelirosa. Nuevamente no obtuvo respuesta de este.
- Lo dije antes y lo digo ahora: No puedo tomar en serio lo que me dice un hombre desnudo.
- ¡Carajo! ¡! ¡Córrete, Natsu!- Gray empujo a Natsu al piso pero era justamente para salvarle la vida de ese banco volador.- ¡Cálmate, Erza! ¡No hace falta…!- Erza agarro a Gray de la pierna y lo transformo en su propia arma.
- Vas a morir, Natsu.
- Vamos, cariño. No tienes que ser así. ¿Recuerdas cuando éramos niños y tú me preguntaste si estaría dispuesto a protegerte…?- El se encorvó enseguida para evitar el cuerpo de Gray.- (No me esta escuchando. Tengo que huir si no quiero morir pero necesito algo de energía de libido para alimentarme. Al menos, un aperitivo…creo…que tengo una idea.)
- Aaah…- El moribundo de Gray ya había perdido su total conciencia pero eso no evitaba que Erza lo seguía usando como arma.
- (¡Ahora!)- Natsu corrió hacia ella a toda velocidad. Antes de chocar con ella se lanzo al piso e hizo un deslizamiento debajo de la falda de Erza. Llegando sin ningún rasguño a la entrada del aula.- Eso fue peligroso pero lo logre. Aunque Erza…- Los dos se miraron fijamente. Natsu empezó a formar una sonrisa maligna pero al mismo tiempo burlona.- Hay una cosa que necesito preguntarte. Perdón por llamarte así, Erza. Pero necesito que me perdones, sueltes a Gray y me escuches. ¿Ok?
-… …Esta bien.- Ella suelta a Gray.- (Dios, ¿Qué estaba pensando? Enojarme solo por llamarme así, eso no es maduro) ¿Qué necesitas preguntarme?
- Algo que me da mucha confusión y desde que lo vi me ha entrado una duda increíble.
- ¿Qué cosa?
- Espero que me sepas responder Erza. Por que yo no tengo la más mínima idea del asunto.
- Eso no es novedad. Tan solo dime que es y déjame en paz.
- ¡Ya entendí! ¡Ya entendí! ¡Te dejare en paz después de esto! Así que, Erza, por favor dime… … … ¿Por qué… … una persona… … tan seria como tú…?
- …
- ¿Y a esta edad….?
- …
- ¿Todavía sigue usando….?
- ¿Eh?-
- ¡¿Ropa interior de ositos?!- Pregunto Natsu con la mayor seriedad posible. En su mano derecha tenía una braga con bordado de ositos.
- ¡!
- ¡!
- ¡!
Todo el curso entro en shock. Hubo varios sangrado de nariz de parte de los hombres como sonrojos para las mujeres. Pero sin duda alguna, lo peor de lo peor fue para Erza Scarlet. Nadie la había humillado así en toda su vida, ¡En especial frente a todo el curso! Al ver eso en la mano de ese hombre, el hombre que más destetaba de todo el curso, no pudo evitar el impulso de sonrojarse como nunca lo había hecho. Su verdadera cara estaba expuesta frente a todos.
- ¡TE VOY A MATAR!
- (Definitivamente tengo que huir)- Echo a carrera por su vida. Erza lo seguía por detrás como un toro salvaje.- (Si que tiene muchas energías. Sacarles las bragas solo fue como comer una papa. Necesito algo más estimulante)
- ¡NO HUYAS, MALDITO COBARDE!- Si ira incontrolable le estaba dando cada vez más fuerzas para ejecutar a Natsu.
- (Esto es muy malo. Para ser una humana esta yendo muy rápido. Aunque el cuerpo de Natsu es fuerte, no es lo suficientemente rápido para huir de ella. Si encontraba algo que aumente mi libido)- Natsu decidió que lo mejor era ir a un lugar más amplio, por lo tanto tenía que bajar. Las escaleras era la mejor opción, así que doblo en ellas pero se encontró con una sorpresa. Mirajane se encontraba subiendo las escalares, así que los dos se chocaron.
- ¡Kyah!- Natsu cayo encima de ella y ambos cayeron por las escaleras. Erza escucho el grito de su amiga, preocupada, fue a ver que le sucedió.
- ¡Mira! ¡¿Estas…?!
Era una mala escena. El cuerpo de Natsu paro la caída de Mira pero la cara de Natsu estaba hundida en los senos de Mirajane, mientras sus manos tocaban su trasera al mismo tiempo. La albina al ser tocada así se puso muy roja, y siento una gran vergüenza como la de Erza (Sin contar la incomodad que sentía)
- *Sonrojada*¡No me toques ahí!- Grito apenada la joven. Natsu enseguida se la saco de encima. La agarro de ambas manos y la miro a los ojos.
- Muchas gracias. Tus enormes senos y tu trasero bien moldeado me salvaron la vida.
- ¿Eh?
- ¿Eh?
- Ah, por cierto Erza. Desde aquí abajo puedo ver todo.- Lo que la succubo decía era que podía ver debajo de la falda de Erza, por lo tanto, pudo verla sin ropa interior.
- Maldito…eres peor que basura. Eres lo peor de peor. Ir tras el cuerpo de una mujer y tocarla en lugares tan íntimos. No solo eso, te atreves a ver….- Sus mejillas se tornaron rojas pero eso la hizo enojar- ¡AAAAAAAAAAAAAHHHH!
- Voy a retomar mi huída.- En un segundo ya había desaparecido de la vista de todos.
- Mira, lamento lo sucedido. No te preocupes.- De la nada ella poseía en su mano una katana de madera.- Voy a castrarlo y después decapitarlo.
Pasillo del primer piso:
- (De momento la he perdido. Gracias a esa preciosura puede huir pero no creo que el efecto me dure un poco más. Tengo que buscar una manera de aumentar mi libido)
- ¡Natsu-San!- Una voz angelical e inocente dijo su nombre. Wendy se acerco a él con su sonrisa inocente.- ¿Qué sucede? Te ves raro.
- (*Sonrisa* Creo que ya encontré la manera)
Hola a todos de nuevo, realmente esta ves Tom Reidem se lleva la gloria al escribir la ultima parte, realmente me divirtió, así que esta ves el se lleva la gloria total.
