¡Así es! ¡Volvemos nuevamente con un nuevo capitulo de la princesa Kagome para todos sus fans!
Capitulo II: El único veneno, para la raza guerrera
Los cuatro saiyayin y Picoro habían viajado allí en una de las naves capsula de Bulma, más Diecisiete (para su disgusto) había tenido que quedar junto a ella para localizar cualquier fallo en el sistema de aquella maquina y destruirla si podría ser antes…
Kagome observaba fijamente el paisaje, solo podían verse naves de distintas formas totalmente destrozadas y abandonadas… mirando a su hermano también podía notar la preocupación que tenía.
- Nii san… ¿pasa algo? – murmuro suavemente a el para que nadie más les escuchara, más Vegeta solo miro de reojo a ella.
-Yo… - comenzó ¿debería decirle?, y si solo estuviera equivocado armaría un escándalo por nada y además preocuparía a su hermana.
Ya sea por fortuna o infortunio, Gohan anuncio que allí se encontraba el planeta Oscuro llamando la atención de todos.
Pero sorpresivamente un rayo comenzó a atacarlos rasgando con facilidad la nave - ¿Qué demonios sucede? – gruño Kagome sosteniendo firmemente de la pared de hierro.
Más tuvo que dar un salto cuando un rayo se dirigía a ella, afortunadamente Picoro logro tomar su muñeca salvándola de caer – Picoro san – sonrió en agradecimiento, a lo que correspondió.
Pero gracias a la ayuda de Kaio pudieron llegar a su destino y que el Dr. Raichi se encontraba en el centro de Control del Castillo Maligno, iniciando la búsqueda rápidamente.
A Goku sorpresivamente le ataco una maquina extraña – No dejare que lleguen al maestro Raichi, esta será vuestra tumba – descargando poderosas energías desde el cañón de su mano, pero el saiyayin pudo destruirlo sin problemas… más el tiempo se les iba agotando.
Celebro su mano un momento, parecía entumecida… ¿quizás era aquel gas que le afectaba? - ¡Kakaroto! – llamo una voz su atención.
- Te dejare los esbirros a ti, pero el Dr. Raichi es mió – ordeno Vegeta con seriedad confundiéndole levemente, vio a Kagome al lado de su hermano mirando hacía arriba donde estaría la entrada… al parecer de acuerdo o sin importarle lo que hablaban.
Ya habían encontrado la habitación donde aquel científico tendría que encontrarse, Kakaroto le mando que diera su cara…
Debajo de ellos las extrañas esferas rojas comenzaron a brillar oscuramente.
"Saiyayin bienvenido, nunca pensé que llegaran tan lejos. Mi enhorabuena" una especie de ser fantasmal hizo aparición afirmando que era el Dr. Raichi.
"Como lo planee los últimos saiyayin han venido juntos hasta mi. Eso es solo prueba que los saiyayin solo saben luchar y no saben hacer otra cosa" ante su burla Vegeta y Kagome gruñeron.
- ¡¿Quién te piensas que eres?! Tch, si ese fuera el caso… los Tsufuru no fueron tan inteligentes como presumían, sino el que perdieran contra "mera fuerza" no hubiera sido posible… no, ¡el verdadero idiota eres tú! – lo señalo con tanta frialdad Kagome que sorprendió a muchos.
Este dio un gruñido "Ustedes… deben el príncipe Vegeta y la princesa Kagome, pronto sentirán el odio que tenemos hacía su padre, el rey Vegeta" volvió a su oscura sonrisa "me conformare vengándome con sus muertes" los señalo a ambos.
Ellos solo sonrieron confiadamente – ¡Inténtalo si puedes! – le reto Vegeta.
"¡Nosotros los Tsufuru intentamos ayudar a los saiyayin y todo lo que nos dio como agradecimiento fue muerte y destrucción! Nunca los perdonare por sus actos ¡aunque Dios lo haga!"
- Solo estas diciendo tonterías – llamo con una sonrisa frígida la pelinegra. Intentando cambiar los hechos por aquellos.
- ¡Ustedes trataron a nuestros antepasados como unos esclavos! – dijo sin mostrar el enojo que en realidad decía.
- ¡Así es! ¡Ustedes los Tsufuru, son los que no pueden ser perdonados! – lo acuso apoyándose entre ella y Vegeta para que este sujeto no denigrara su raza con sus mentiras.
Comenzó a contar su historia de cómo había creado el Hatchnyack, como le llamo donde almacenaba el odio interno de todos los Tsufuru, más cuando intento escapar en una nave… el murió por un saiyayin.
La nave aunque despego del planeta Vegita, circulo perdida su maquina evoluciono hasta convertirse en algo vivo… estableciendo aquel siniestro castillo en el planeta Oscuro.
¡Y el dr. Raichi mismo era un guerrero fantasma creado por Hatchnyack!
Los guerreros se lanzaron en contra de este atacándole, más el grandioso campo que le rodeaba repelió a todos mandándolos a volar, enfurecidos los saiyayin descargaron todo su poder tomando la forma de un súper saiyayin.
Kagome gruño, cargando ki en su pierna con un grito pateo con todas sus fuerzas intentando penetrar aquel campo junto a los demás… Raichi miraba sorprendido como esta parecía comenzar a quebrarse.
Y pese a las protestas de Vegeta, Goku lanzo un Kamehameha en contra de este fantasma logrando su destrucción en pequeños cristales irreconocibles, dejando a aquel fantasma indefenso.
- ¡Final Flash! – Vegeta lanzo su enorme combo logrando consumir enteramente a Raichi, a lo que este solo mantenía maldiciendo hacía los saiyayin.
Kagome amplio levemente sus ojos - ¡Eres sorprendente nii san! – murmuro viendo con ilusión aquel gigantesco poder, este solo sonrió engreídamente.
- Tch, se lo merecía por su estupido comportamiento – dijo Vegeta con aquella sonrisa, la muchacha aterrizo a su lado cruzada de brazos y asintió a él en acuerdo.
- Nunca un Tsufuru debió revelarse contra un saiyayin – concluyo con una sonrisa satisfecha que todo terminara.
Pero unas palabras de Kami sama llamaron su atención, "El ultimo generador del Destron gas ha desaparecido de la Tierra ¡Buen trabajo! ¡la tierra vuelve a estar a salvo"
- ¡Bien hecho chicos! – vitoreo Goku con una sonrisa.
Kagome cruzada de brazos dio una pequeña sonrisa, todos pensaban que el terror había terminado… más una aparición más les esperaba.
La figura de Raichi volvió a aparecer entre ellos - ¡JA, JA, JA! ¡somos guerreros fantasmas, mientras sigamos teniendo odio, mientras exista Hatchnyack podremos volver! – grito hacía ellos.
Aunque Vegeta volvió a destruirle este seguía apareciendo, Kagome entrecerró sus ojos – Nuestro enemigo no es Raichi… ¡es esa maquina Hatchnyack! – dijo de pronto.
Y como convocado la maquina comenzó a hablar por si misma… pero aun así, no habría habido ninguna posibilidad que aquel simple robot pudiera contra ellos. El destino siempre dictaría la victoria los saiyayin. Y es lo que más generaría el odio.
Todo el lugar comenzaba a autodestruirse… más por ultima vez un holograma distorsionado de Raichi apareció – Tontos Saiyayin, aunque nos han vencido… ustedes de todas maneras morirán – ellos miraban confundidos por lo que decían.
- Aquel veneno ya ha ingresado a sus organismos, el Lisium, con solo absorber el mínimo de aquel gas fue suficiente… ¡nuestra venganza se completara tarde o temprano! – gritaba entre carcajadas oscuras terminando por completo el holograma mientras todo se autodestruía.
Todos quedaron congelados a sus palabras, - ¡Kakaroto! ¡debes decirle a Kaio sama que ordene buscar las esferas a Bulma por cualquier medio! – este amplio sus ojos ante su actitud tan alarmada.
- ¿Onii san? – pidió Kagome alargando preocupada su mano al ver su rostro de esa manera.
Kaio sama confundido accedió diciéndole aquello a la terrícola Bulma, un poco preocupada accedió de inmediato… sabía que Goku tenía tres de ellas, una poseía ella de recuerdo y las otras dos se dividiría con nº 17.
Sin embargo por la explosión, Goku rápidamente se tele transporto con todos ellos, ya en la tierra las miradas cayeron al príncipe saiyayin.
- Vegeta… ¿es verdad lo que dijo Raichi? – cuestiono con seriedad Goku, tal vez por ello se debía al desgaste y el entumecimiento que no desaparecía de su cuerpo.
Este asintió seriamente, - Cuando era un niño había escuchado la historia, que durante la guerra que los saiyayin habían tenido con los Tsufuru, estos habían creado un veneno tan poderoso que podía asesinar sin remedio a nuestra raza… no importa lo resistentes que fuéramos – comenzó recordando el pasado.
- Pero afortunadamente nuestros antepasados fueron capaces de encontrar la cura… por ironía del destino los saiyayin habían traído una pequeña planta con ellos… que desde sus ancestros se decía era lo único de recuerdo de su planeta de origen… -
Kagome amplio sus ojos, saco el collar que ocultaba en su ropa donde colgaba una flor roja tan extraña y exótica, su hermano giro su atención a ella y asintió.
- Es esa… esa fue la flor que salvo a los sobrevivientes saiyayin de morir envenenados, no pensé que ese maldito de Raichi utilizara ese mismo veneno en el gaz… - comenzó a gruñir apretando fuertemente sus puños de impotencia.
En ese mismo momento, Goku y Vegeta comenzaron a toser levemente y a todos impresiono que lo hicieran con sangre – Son necesarias… una de aquellas flores para cada uno, el antídoto es de esa forma – hablo con voz ronca el príncipe.
- Ya veo… es por eso que aun sentía mi cuerpo tan extraño – sonrió forzadamente Goku.
Gohan fue con preocupación a su padre - ¡Pero el planeta Vegita fue destruido y solo hay una! – decía con un poco de desesperación.
Unas horas después llego Bulma y Diecisiete con las siete esferas del dragón - ¡Entonces le pediremos a Shen Long que les cure de aquella enfermedad! – dijo ella con resolución llamando al dragón.
Surgiendo aquel prepotente dragón el deseo fue pedido… más la respuesta no era la esperada – Imposible… no puedo cumplirles ese deseo -
La desesperación parecía tomar a los guerreros z - ¿Por qué no puedes? – exigió Trunks.
- Aquella enfermedad es un artificio de otra galaxia… excede mis competencias – su mayor temor se hizo visible.
Kagome apretó sus puños – Entonces… ¡dinos donde podemos encontrar una flor como esta! – grito enojada hacía el, con pocas esperanzas.
- Esa flor… solo existe en un lugar… - todos ampliaron sus ojos con esperanza – en el sector del Príncipe Demonio… el infierno – todos sus rostros quedaron con completo shock.
- El infierno – repitió Diecisiete, el dragón asintió.
- La única manera de ingresar es por medio de un pase divino… es todo lo que se… ¿no tienen otro deseo? -
- Un pase divino ¿Dónde rayos encontraremos uno? – maldijo Picoro, sin siquiera el saberlo.
La situación se agravo cuando Trunks y Gohan comenzaron a toser también pequeñas gotas de sangre, preocupando mucho a sus padres y a Picoro por ello.
- No entiendo… Kagome chan no es afectada, ¿acaso ella no es un saiyayin puro? – cuestiono inteligentemente Trunks.
Ella dio una sonrisa – Es porque en la era feudal me entrenaron para soportar grandes cantidades de veneno… por ello mi organismo puede resistir más – pero no dudaba que tarde o temprano lo hiciera.
"¡Esperen! ¡yo poseo uno de aquellos pases divinos!" llamo la voz de Kaio "solo se nos entregan uno a cada Kaio del universo, para caso de emergencia de vida o muerte… ¡puedo dárselo a uno de ustedes!"
- ¡Kaio sama es en serio! – sonrió con ánimos Goku, queriendo ir a ese lugar que parecía ser muy interesante.
"Si, deben venir aquí, le guiare para ir a ver al Príncipe Demonio"
Kagome dio un paso adelante - ¡Entonces iré yo! – dijo con determinación ganando muchas miradas sorpresivas. Ella sin hacerles caso coloco un pequeño bolso en su hombro dispuesta a marchar si o si.
- ¡¿Estas loca?! ¡de ninguna manera iras al infierno! – grito totalmente alterado Vegeta sin hacer caso al dolor que le causo alzar la voz.
Picoro asintió – Tengo que estar de acuerdo con Vegeta, el infierno es el lugar más insoportable y terrible… no tiene comparación, ¡Kagome no puedes ir! – ordeno a ella preocupado.
- No sean tontos, soy la única saiyayin quien soportara el Lisium, además que esta flor servirá de muestra… y no se la daré a nadie por nada del mundo – mostró el collar que colgaba de su cuello.
Diecisiete sorpresivamente llego a su lado – Yo iré contigo – determino con seriedad.
- ¿Por qué irías tu con ella? – salto Trunks a la defensiva, obteniendo una mirada fría.
- Yo no soy totalmente humano… así que el gas no me afecto en lo más mínimo como a ustedes… - recordaba con una mirada ensombrecida que miro Kagome – además… ya lo decidí – sonrió maliciosamente.
- Bien… entonces iremos ambos – se encogió de hombros como si nada la chica.
- ¡Te dije que no iras a ningún lado! – rugió Vegeta, no le importaba nada… ¡pero ella no iría a aquel sitio!.
- Shen Long, mi deseo es… que nos lleves a Diecisiete y a mi con Kaio sama – dijo dando la espalda fríamente a su hermano mayor, todos ampliaron sus ojos temerosos.
- ¡No Kagome! – Vegeta estiro su mano para alcanzar la suya… más el dragón les había terminado de tele transportar… quedando la suya en la nada - ¡maldición! – cayo al suelo, una fina línea de sangre colgando de sus labios.
Bulma llego a su lado con lágrimas en los ojos – No temas Vegeta, se que Kagome chan estará bien… - comenzó a sollozar abrazándolo fuertemente a él.
Picoro también maldijo, mirando al cielo solo rogaba que así fuera.
Ambos aparecieron en el planeta de Kaio sama, este muy serio traía algo en sus manos – Esto es el pase al otro mundo… - ellos parpadearon al ver lo que traía.
La muchacha lo tomo acercándolo a su rostro - ¿De seguro esta cosa es aquel pase? – cuestiono escéptica movió un poco el cascabel plata en sus manos haciéndolo sonar.
- ¡Por supuesto que lo es! Grrr… bueno, ahora abriré el portal para ustedes… allí irán donde esta el jefe del infierno… más les conviene no hacerlo enfadar, en especial tu – murmuro el dios abriendo efectivamente una puerta delante de ellos.
Kagome sonrió cínicamente - ¡Ah! ¿no debo? Pero si es uno de mis pasatiempos favoritos – murmuro obteniendo un escalofrío de Kaio… quizás no hubiera mencionado lo del pase.
Diecisiete saludo despectivamente con su mano adentrándose dentro de aquella extraña puerta, para luego cerrarse tras ellos.
El rostro de Kaio paso a uno de preocupación – Espero que lo consigas Kagome – susurro a la nada, sabiendo lo que tendría que pasar… y no sería nada sencillo.
Al salir de aquella puerta ambos sus ojos se ampliaron en pura sorpresa en lo que veían delante suyo…
P/D: ¡Waaaaa! ¡Muchos holas nuevamente! No se por donde comenzar para contar todo lo que debería decir después del largo tiempo que estuve ausente… mmm, veamos. Voy a tratar de resumir y es…
¡Muy buenas tardes y perdonen la tardanza!
Sip, y por supuesto que se lo muy lenta que soy (no puedo creerlo ni yo misma) y voy a tratar de subir un nuevo capitulo en cada fic (lo siento por caballero vampiro… allí si que quede estancada, por ahora no tengo noticias sobre eso) y bueno.
Nuevamente muchas gracias por la gran paciencia y perdónenme si mi tardanza los hizo ansiosos o (dios, ojala no haya la palabra "odio" por allí!) y…
Bueno… ¡estamos nuevamente en la marcha!
