Sonic y sus amigos pertenecen a la compañia de SEGA.
Capítulo 2: Perdidos
Caía cada vez más al fondo, sin poder hacer nada para detenerse después de todo, en la mayor parte de sus aventuras no era la primera vez que caía desde lo alto, podía ver como se ponía más oscuro ya la luz del sol no era visible, tenía ya varios minutos cayendo sin control alguno, no sabía qué cosas le esperarían al fondo. Con tan solo ese contacto con el duro suelo rocoso bastó para que perdiera el conocimiento por varios segundos, tenía que admitir tener la cabeza dura era una ventaja ya que había aguantado suficientes caídas en su vida.
Movió los dedos un poco, luego abrió los parpados lentamente poniéndose de rodillas— ¡Auch! —Se quejó de dolor poniendo su mano en su cabeza y levantándose— ¿En donde rayos estoy? —Musitó poniéndose de pie y examinado su situación—Creo que Amy se propaso un poco, la próxima vez no la subestimaré.
Su mirada recorría cada lugar, pero apenas se podía ver algo, entonces pensó que se encontraba en una cueva o algo por el estilo, en el techo se podía ver unos pequeños puntos de luz por consecuencia de un extraño mineral— ¿Qué lugar es este, por donde será la salida?
Con esas preguntas en su mente comenzó a caminar lentamente tratando de guiarse por las pocas luces de las estalagmitas, duró varios minutos caminando recto hasta que pudo divisar una luz que provenía del fondo de la cueva, se lo encontró extraño pero a estas alturas no tenía muchas opciones. Mientras se acercaba a la luz, pudo divisar una enorme puerta rocosa con una figura en ella extrañamente familiar para él, rodeada de unos extraños símbolos.
—hmmm ¿Tal vez esta sea la salida? —Sin darle importancia alguna abrió la puerta quedando algo sorprendido por el paisaje, luego se adentró a explorar.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-
Amy seguía llorando tirada de rodillas en la orilla del cráter, estaba toda llena de culpa por lo que le había hecho a Sonic, simplemente quería castigarlo por ignorarla y sobre todo hacerlo entender que él es muy importante para ella. Lamentablemente las cosas se le salieron de control y su amado erizo azul estaba ahí abajo, quizás perdido y en el peor de los casos muerto.
—Perdóname por lo que te hice
Estaba desecha, pero eso no era una razón para no hacer algo para poder remediar las cosas, corrigiendo ese error de su parte se armó de valor, secándose bruscamente todas ese liquido salado del rostro y se dispuso a aventurarse en ese cráter. No le importaba su vida en estos momentos, solo la de Sonic y poder verlo una vez más para poder disculparse de frente.
— ¡NO PREOCUPES SONIC IRE A BUSCARTE!
Con ese grito de guerra lleno de valor y decisión parándose de golpe, miró el cráter para luego respirar bien profundo y saltar en el sin ningún temor. Descendía rápidamente por la gravedad, la luz del día se perdía a cada momento, comenzó a tener un poco de miedo, pero ya no habría marcha atrás. No sabía con exactitud el tiempo que llevaba cayendo al fondo, y para su mala suerte se golpeó con una roca desviando su camino a una apertura diferente, el golpe fue tan fuerte que la dejó inconsciente.
Despertó adolorida y aparentemente bien, puso su mano en su cabeza sobándola un poco por el dolor, luego lentamente se puso de pie obviando el dolor en sus articulaciones porque no le importaba, ella estaba dispuesta a hacer todo lo posible por encontrar a Sonic inclusive, sobrellevar ese dolor en todo su cuerpo por la caída, la cual tuvo mucha, pero mucha suerte de salir con vida, o quizás ese milagro no fue simplemente suerte como ella pensaba.
— ¿Por donde estaré?—Se preguntó confundida viendo cuidadosamente el lugar donde se encontraba, siendo este una cueva con pocas luz—No importa ,Sonic no debe estar muy lejos de aquí tengo que darme prisa.
Y así comenzó a caminar por la cueva la cual estaba oscura y apenas se podía ver algunas rocas, como cristales incrustados en la pared muy hermosos ante su vista, había numerosas estalagmitas y cristales en los alrededores. Estaba más que pérdida solo llevándose de sus instintos e intuiciones femeninas, jugando con la suerte. Mientras iba caminando calmadamente, comenzó a oír pasos detrás de ella. Amy estando un poco asustada se volteó y para su sorpresa no había absolutamente nadie.
—Hola… ¿quien anda ahí? —Su voz resonó como un eco en los alrededores, mas sin embargo no obtuvo respuesta alguna. Solo suspiró, pensando que tal vez había sido su imaginación jugándole una cruel broma. Volvió a seguir adelanta retomando su camino recto, entre mas caminaba podía divisar varias estatuas, aunque no las podía ver bien, decidió no darle importancia alguna siguiendo adelante. Pero nuevamente volvió a oír exactamente los mismos pasos, está vez se enojó sacando su fiel martillo. — ¡Muy bien! ¿Quién anda ahí? ¡Respondan! ¿Acaso eres tú Sonic? ¡¿Si eres tú?! ¡No es nada gracioso esta broma tuya!
Amy no dejaba de mirar cuidadosamente el lugar aun estando en posición de ataque, sea quien sea se había metido con la eriza equivocada. El silencio era sepulcral, nadie absolutamente nadie respondía sus amenazas, y estaba segura que ya no era su imaginación jugando con ella. De un momento a otro, sintió a alguien justo detrás de ella, lamentablemente no le dio tiempo de reaccionar ya que este le había propinado rápidamente un fuerte golpe en la nuca haciéndola perder totalmente el conocimiento.
— ¡Al fin te encontré! —Exclamó el extraño sujeto mientras se la llevaba cargada entre las sombras—hahahahaha—esa risa macabra y sombría fue lo último audible resonando como un eco en los alrededores.
Continuara...
