Disclaimer; Shingeki No Kyojin no me pertenece. Es propiedad de Hajime Sádico Isayama.
Advertencias:Yaoi.
Rosas Rojas
Capítulo 2;
"De Gardenias, Lilas, Azahares y Fresias"
Eren sonrió al sentir la dulce esencia de las gardenias invadir su nariz. Aspiro con dicha la encantadora fragancia, luego de terminar de formar el último ramo, y colocarlo con sumo cuidado en el hueco de aquella enorme estructura en forma de fuente. Admiró su obra, desde distintos angulos, mirandola, estudiandolá y arreglando cualquier imperfección, por miníma que fuese. Finalmente suspiró al dar por terminada su labor.
"¡Es tan hermosa, Eren!" La voz de la dama le hizo soltar una risita, conmovido. Al volver su vista se encontró con Christa, su diminuta mejor amiga quién revoloteaba de aquí a allá, encantada, bailoteando entre los enormes arreglos florales. Era la decoración para una boda civil, por lo que la sencillez no evito que el chico se lucierá, demostrando su enorme taleno innato. Se echó el pelo a los lados de la cara y le dedicó a Christa una gran sonrisa maliciosa.
"¿Ymir cuando se animará?" La pregunta hizo sonrojar a la pobre rubia a limites hasta entonces desconocidos y sobresaltarse, agitando las manitas nerviosamente. Eren se echó a reír, divertido antes de pasarle un brazo por los hombros y revolverle cariñosamente los dorados cabellos. "No te preocupes Chrissy, no diré nada. Sabes que sería incapaz de decir algo que ya es demasiado obvio..."
"¡Eren! ¡E-Eres un pesado!" Se carcajeo a sus anchas, sujetandose el vientre por el montón de aspavientos que Christa hacía tratando de excusarse, maldecirlo y finalmente golpearlo. Le dio tal ataque de risa por la cara de completo enfado de su amiga, cuando descubrió que sus golpecitos no le causaban más que ternura que estuvo a punto de ahogarse, hasta que finalmente quedo tendido sobre el césped, suspirando, agitado, sonriente. Christa se tendió a su lado y ambos se miraron con sonrisas complices.
"¿Y tu adorado profesor?" Oh, la venganza era demasiado dulce, pensó la pequeña Christa Renz, que observo como los tonos de rojo invadieron sin control alguno el rostro de su amigo, que comenzo a balbucear tan rápido que parecía que se convulsionaba entre puras excusas. La bondadosa rubia jamás fue una persona que se considerara burlona, ni mucho menos cruel, no obstante, al ver a su amigo casi caer en un ataque epiléptico estallo en sonoras risotadas, rodando por todo el suelo, sujetandose la cabeza y estremeciendose entre carcajadas.
Eren no pudo, por lo menos corresponder, hasta que finalmente, rendidos cayeron sobre el suelo suave por el musgo, y suspirarón. "¿Cuantos meses se cumplieron ya?"
"5 largos meses dejandolé a mi dulce profesor una rosa roja..."Christa aferro las manos contra sus labios, suprimiendo un gritito de emoción. "Dejaló salir, amiga..."
"¡Que romántico!" Grito ella con todas sus fuerzas, sacudiendose de pura alegría, al imaginarse la cara del amargado profesor al ver de nuevo, tras cinco meses sin ninguna falta, una hermosa rosa roja en su locket. Eren asintió, mientras sus ojos, enormes luceros color de la turquesa miraba al cielo azul, y se dibujaba entre las nubes el bonito rostro de su Levi sonrojado al ver su regalo. Un día, pondría una camará escondida dentro de su compartimiento solo para registrar esa linda carita pálida sonrosada y sorprendida. Suspiró como idiota al imaginarseló.
"Mirad Eren, ya han comenzado a llegar..." El chico se puso de pie de un salto, y miró como entraba la madre de la novia, apirada pero encantada. "¡Por Dios, todo es tan precioso, tan divino! ¡Oh, Eren eres un ángel caído del cielo! ¡Y tu Christa, cariño, la encarnación de una diosa, todo es tan perfecto...!" Eren y Christa se echaron a reír apenados ante los halagos de la eufórica dama que no paraba de revolotear a su alrededor, mirando y adorando cada detalle, desde la enorme fuente de gardenias blancas, hasta las largas hileras colgantes de guirnaldas también del color de las nubes, con vaporosas redes de enredaderas complemntandolo, y el piso, cubierto artísticamente de musgo y petalos de azahar y lilas.
"Esta es la zona de la ceremonia..."Indicó Eren de forma educada, al momento que señalaba donde se e contraban ellos. "Y la zona de la recepción..."Les guió al paraje rodeado de largas e interminables conjuntos de luces que se entremezclaban con las fresias, dandolé un aroma al ambiente dulce, sutil y encantador. Luego guió a la maravillada mujer a las mesas, todas a rebosar elegantemente de las flores que predominaban en el sitio; Azahar, lilas, fresias y gardenias. Fi almente, agotado de toda su explicación, sonrió amablemente.
"Es todo tan bello. Espera a que Petra lo vea, se va a enamorar y con suerte deje a ese desagradable de Bossard plantado..."Masculló la dama con una sonrisa algo cruel. Pero tomando las manos de ambos chicos, les dedicó una mueca bondadosa. "Quedaós, por favor. En agradecimiento, aparte del pago, claro esta, quedensé y disfruten de la fiesta..."Eren y Christa se observaron, nerviosos, y antes de que mascullasen palabra, la mujer insistió. "Oh, por favor, se lo súplico a ambos..,"Su mirada era de tal angustia, que les partió el corazón a ambos, quienes aceptaron, derrotados.
"Pero no tenemos nada que lucir en una..."Christa no termino, cuando la madre de la novia los arrastró a ambos hacía dondé habían aparcado su enorme camioneta, con una mueca que a ambos chicos les dió escalofríos.
(...)
"Oh Levi, esposo mió, te ves tan arrebatadoramente sensual..."Levi estuvo a pocos nervios de lanzarle el perfume al rostro. Se miró al espejo por enésima vez, y suspiró, rendido. Hanji le observo, curiosa. "¿Porqué estas tan nervioso? ¿Porque les verás de nuevo?"
"Es díficil ir a la boda de la mujer con la que un día acordaste casarte. Es díficil, ¿Sabes, dulce esposa?"
"Oh pero mi amor, si tu y Petra no llegaron a nada fue porque el destino quizo unirte a mis ardientes brazos..."Clamó drámaticamente. "Pero aquel cruel destino que te separó de Petra, te unió a mí solo para más tarde arrancarte de mis manos y llevarte a los amantes brazos de un romántico admirador secreto..."
"¡Vete a la mierda, cuatrojos!"Levi finalmente le aventó la botella de fragancia, dandole en la cara. Hanji se carcajeó a gusto a sus anchas ante su evidente nerviosismo, mientras se dejaba caer en el sofá, arrugando su vestido azul. ¿Cuando carajos se volvió inmune a sus golpes? ¿Cuando?. Vio irritado como los pliegues que tanto luchó por deshacer del vestido de la mujer de cabellos castaños rojizos se aparecían de nuevo en la tela. "¿Sabes cuanto puto tiempo me tarde en dejarte ese vestido decente?"
Hanji le envió un beso, con un guiño antes de ponerse de pie de un salto y tenderle las manos. "Vamos amiguito. Todo saldrá bien..."Le levantó de un suave tirón y le envolvió en un cálido abrazo. "Erwin, Mike, Nanaba y yo estaremos contigo. Todo saldrá bien. Deja que Petra sea feliz con Auruo, ya verás que alguien mil veces más especial te encontrara, mi pequeño Ravioli enojón. Y te aseguro, no te va a dejar ir luego..."Le estrecho con claro cariño, provocando que Levi por un momento, se sintiese seguro. Por eso aguantaba tanto de esa fenómeno, por que su amistad, era la más verdadera que se hubiese podido encontrar.
Suspirando salió de su abrazo, y se dirigieron juntos hacía el estacionamiento de los departamentos.
"¿Sabes que sería curioso, Levi, amado esposo?" El mencionado rió en un bufido.
"¿Que sería curioso, oh Hanji dulce esposa amante?" Ella se carcajeo, mientras encendía el auto.
"Que un dulce muchachito florista haya sido el que arregló el escenario de ensueño de la boda de nuestra Petra..."
(...)
Eren maldijó por milésima ocasión el momento en el que su madre le convenció de ir a trabajar a la floristeria de la señora Thorne. Tenía puesto una camisa color celeste delgada y arremangada, dandolé un aspecto no solo casual, sino que también algo... gay. Y no solo eso, ¡Oh no!A la ingeniosa señora Ral se le ocurrió proponer que en vez de usar zapatos normales, todos calzaran unas delicadas zapatillas forradas de lino. Oh, y la inteligente de Christa propuso sonriente e ilusionada. ¿Y si todos nos ponemos algunas cuantas flores? Maldita Christa y su boca, maldita señora Ral y sus manías, maldita de su madre por terca, y maldita de la señora Thorne por poner una floristería. ¡Joder, que gay se miraba! Y no solo eso... ¡Ah no! Sino que le pusieron a hacer diademas de flores para cuando inicase la recepción, y luego le obligaron a ponerse una el mismo. Con el orgullo por los suelos y el ego pisoteado se dirigió a donde la alocada mujer daba indicaciones a los del banquete para ubicarse. "¡Oh Eren, te ves tan hermoso!"
Eren enrojeció. Tras el llegó Chrissy, con un ultimó ramo de flores sonriente y revoloteante. Ella agarró un bonito vestido blanco de tela suave y ligera y la corona con lilas entremezcladas con las fresias. "Oh Chrissy querida, pareceís un querubín. Os agradezco de sobremanera que estéis aquí hoy y no me dejéis con el pesado de Bossar y su arrogante familia. ¿Sabeís algo? Hubiese dado todo por que Petra se quedase con el encantador Levi, en vez de con ese desagradable tipo.." El corazón de Eren palpitó con fuerza al escuchar aquel nombre. ¿Levi? ¿Ella dijo Levi? Christa se dio cuenta casi de inmediato,por lo que le pregunto sonriente y discreta a la dama. "¿Levi? ¿Quién es él?"
"¿Quién más sino? Levi Ackerman, el ex-novio de Petra. ¡Ese guapo hombre si tenía clase, no como ese vulgar de Auruo!" El rostro de Eren pálideció. Luego de unas ultimas peticiones, la gente comenzó a llegar, llenando el lugar. Christa tomó la mano de su amigo, para que no le diese por desmayarse. Sin embargo, confiaba en Dios que no sería la vida tan cruel como para que su amado profesor lo viese en esas pintas.
Desgraciadamente, se anticipó demasiado rápido.
"¡Hanji, Levi! ¡Cuanto tiempo bienvenidos sean cariños miós!" La voz de la señora Ral le hizo dar un violento respingo. Ycuando se volvió, lo miró. Y casi se deshace al verle ahí, vestido con un elegante traje negro, con una corbata gris y su pelo artísticamente echado hacía atrás, dandolé un aspecto jovial pero a la vez varonil.
Oh, Dios, y el en su traje de la princesa de la Isla.
Por breves segundos sus ojos se encontraron, llevandolé la dulce imagen de Levi sorprendido. Christa le dió un discreto tiró para que le mirase.
Cuando así lo hizo, vió sonriente su objetivo, creciendo a lo lejos, fuerte, hermosa.
(...)
Cuando avanzó hacía el asiento de honor que la señora Ral eligió para él y Hanji, sintió como su corazón daba un suave apretón, justo antes de que su estómago le regalase una delicada caricia que le causo cosquillas. Zoe sonrió, incluso le dedico una larga mirada significativa.
Frente a él, en su asiento, estaba colocada una hermosa rosa roja.
Eren sonrió cuando le vió volver su rostro, como si buscase al responsable entre el gentío, y agradecido a Dios estuvo, al identificar en su cara un adorable color rojizo adornando sus pálidas y bonitas mejillas.
Continuará.
Hermosas Criaturas;
¡Que bueno que haya sido de su agrado!
Aquí les traigo el segundo capítulo, espero que les guste. Aprovecharé mis últimos días de vacaciones para postear otros dos capítulos antes de entrar al calvario, digo, a la preparatoria. Saben que su sincera opinión es fundamental para poder mejorar mis historias, asi que no olviden comentar, que les parece.
EreRi para todas, hermosas criaturitas.
Con eterno cariño y afecto,
Elisa Lancaster.
