SEGUNDA PARTE
Al día siguiente no le fue difícil levantarse mas temprano de lo normal ya que no pudo dormir nada con los acontecimientos anteriores, a pesar de que su intención era olvidarlo todo y simplente relajarse no pudo y mas aun cuando tenia presente el pasar por aquel demonio. Se levanto de mala gana e hizo el mismo proceso de siempre al levantarse estaba nerviosa y de mal humor así que lo único que quería era que ese día pasara lo mas rápido posible pero sabia que lamentablemente iba a ser muy pero muy largo.
Bajo las escalera y se dirigió al comedor vio que no había nadie, así que solo se sentó a la mesa esperando que trajeran las cosas para desayunar, y no tardaron mucho ya que vio a la sirvienta con la bandeja llena de cosas para comer y aunque quería comerla su estómago en ese momento estaba hecho un nudo. Tras de la muchacha apareció Michi la empleada mas antigua de la casa y a la que Tomoyo mas quería
- Bueno días – saludo y le sirvió agua caliente en una taza que acompaño con un poco de té
- Buenos días – respondió sin ganas – y Sonomi
- Tu madre – recalcando la ultima palabra- aun no se levanta – miro el reloj de su muñeca- pero ya debe estar por bajar
- En ese caso mejor me apuro – y comenzó a comer
- ¿Sucede algo?
- No – le dio un mordisco a su pan - ¿por qué lo preguntas?
- Te levantas mas temprano de lo normal y tu sola, que ya es mucho pedir – enumeraba con los dedos- estas de mal humor y eso es muy obvio y por ultimo – dijo acariciando su cabeza- pareces muy preocupada por eso, ¿sucede algo?
Tomoyo bebió el ultimo sorbo de café la miro y le sonrió, Michi solo le respondió con una maternal sonrisa
- Y si me levante mas temprano es porque primero tengo que pasar por la casa de una amiga, se lo prometí. Ahora – le dio la espalda – trénzame el pelo. No me gusta traerlo suelto se me va todo a la cara
- Y por que no te lo cortas
- Eso jamás… a papá le gustaba mi cabello – dijo con tristeza, Michi solo la miro con ternura
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Ya estaba montada en el auto y le dio las indicaciones al chofer menos mal que sabía donde viva. Eriol ni la molestia tuvo de decirle, aunque honestamente quien no sabía donde vivía Eriol, él se encargaba de que todos supieran su nivel, incluso aquella mansión era mucho más grande que la de ella y eso ya era una exageración "quizás quiera compensar algún pequeño complejo" pensó
El trayecto duro alrededor de 15 minuto que los ocupo convenciéndose que nada malo podría pasar y que tan solo era un juego, cuando por fin el auto se detuvo Tomoyo ya estaba mas relajada se despidió del chofer y bajo del auto se dirigió al enorme portón y al mirar la enorme estructura, su orgullo le prohibió impresionarse, presiono el timbre y una voz se escucho del aparto.
- buenos días ¿Qué desea?
- Soy Tomoyo Daidouji busco a Eriol
- A mucho gusto Srta. Daidouji, el joven Eriol dijo que la iba estar esperando
Entonces, la enorme puerta se movió dándole paso para cuando llego a la puerta una bonita sirvienta con enorme sonrisa le esperaba
- Adelante
- Gracias – miro alrededor -¿Dónde se encuentra hiraguizawua?
- Él esta esperándola en su habitación – comenzó a caminar para llevarla al lugar pero se detuvo al ver que Tomoyo no movía ni un solo músculo
- A-asu habitación – recalco
- Si, dijo que apenas llegara fuera a su habitación – Tomoyo pudo captar por la respuesta de la sirvienta que esa clase de órdenes no era nada nuevo, ojala no pensara que era una de sus "amigas"
Suspiro.
Tomoyo no se hizo esperar y avanzo junto con la sirvienta después de todo sabia a lo que iba… Lo que no espero es que al entrar encontraría tal chiquero en ese lugar, ropa tirada por todas partes cajones abiertos algunos vacíos otros repletos de ropa, zapatos esparcidos por todo el lugar, aunque el tamaño de la habitación era grande toda aquel desorden la hacia ver mas pequeña. Pero lo que mas le llamo la atención con creces era el ver a Eriol aun durmiendo placidamente en su cama, ignorante de todo a su alrededor Tomoyo miro atrás y vio que la muchacha ya no estaba. Volvió a dirigir la mirada por toda la habitación y se detuvo en el bello durmiente. ¿Ahora que se supone que haría?
Aun cargando el bolso paseo por la toda habitación esperando que en cualquier momento despertara cosa que no sucedía, cuando ya el aburrimiento y la rabia le gano se dirigió a la cama primero con un paso rápido en señal que lo sacaría de ahí como fuera luego fue haciendo cada vez mas lento a medida que se acercaba y se detuvo a distancia de la cabecera e inevitablemente se le quedo observando estaba ahí, acostado, durmiendo desnudo de a cintura hacia arriba. Tomoyo habría juro que en ese momento parecía una boba, pero para que negarlo tenia que reconocer que Eriol era un culto a la belleza, facciones perfecta, piel blanca, hermoso cabello negro azulado y brillantes ojos azules que la miraban detenidamente.
- Puedes dejar de mirarme es incomodo – hablo con voz rasposa
Tomoyo pego un grito y dio un pequeño salto hacia atrás
- ¡Es tu culpa, no te despertabas nunca! – grito apuntándolo con el dedo- ¡y no tienes por que asustarme!
- Pues menos mas que me desperté o si no me hubiera ahogado en tu baba
- Así, pues no te creas la gran cosa
Eriol se levanto que dando en el otro extremo de la cama que era donde estaba Tomoyo y observo de brazos cruzados con rostro interrogante
-¿Qué haces acá?
Tomoyo ya no sabia donde meter tanta rabia acumulada simplemente se contuvo
- Cretino – susurro – tú me dijiste que viniera
- No, eso ya lo se. Mi pregunta es ¿que haces en mi habitación?
- Como crees, no fueron órdenes tuyas que entrara – dijo como si fuera lo mas obvio- con eso de que ahora tengo que ser tu sirvienta
- Honestamente pensé que te ibas a negar
- ¿Y por que me iba a negar? – dijo como si nada levantando los hombros
Eriol alzo una ceja y sonrió
- Eres demasiado inocente o eres una estúpida – ladeo la cabeza – yo me inclino por la segunda ¿y tu?
- Ni la primera, ni la segunda. ¡Que me dejes de insultar! –
- Es tu culpa... pensé eras una santurrona
- Eso no tiene nada que ver con el hecho que este en tu habitación No es mi culpa que seas un pervertido y que ocupes a tu habitación solo para… eso
- Y que esperas que haga o piense… es obvio – decía mientras caminaba rodeado la cama hasta quedar frente a ella- estamos en mi habitación, a solas, frente a una cama y a tu favor yo semidesnudo – la tomo de un brazo agarrándola de sorpresa y la lanzo a la cama de forma violenta. Tomoyo que hasta ese momento no había demostrado o dicho nada en el momento que callo en la cama. Eriol vio la desesperación en sus ojos – también veo que estas lista y disponible – agrego cruelmente
Las palabras ya no le salían de su boca, menos el puñado de insultos que quería decirle su nerviosismo y la angustia eran tal que ni saquera podía moverse solo hacia intentos. Dios estaba tan asustado que cuando vio a Eriol gatear por la cama y colocarse justo frente a ella, lo vio claramente en su rostro. ¿Se estaba burlando? pero al ver la cara de él tan cerca solo a tino a cerrar los ojos fuertemente, se armo de valor y justo cuando iba a ser cualquier tipo de movimiento para quitárselo de encima, la risotada de Eriol estallo
Pues si, se estaba burlando.
Tomoyo lo empujo y fácilmente se lo saco de encima cayendo de espalda, las risas de el aun no parecían querer detenerse se revolcaba en la cama y ya las lagrimas le salían lagrimas por los ojos. Ella en su desesperación agarro una almohada y empezó a golpearlo con toda sus fueraza claro sabia que no le haría ningún daño o le causaría alguna clase de dolor pero de algún modo auque fuera con eso quería liberar toda la rabia, la vergüenza y la humillación que venia acumulándose desde el día anterior, día en que el universo entero se conspiro en su contra para que este maldito ser la pillara.
Pasaron minutos antes de que ellos terminaran cansados y agitados. Tomoyo estaba de rodillas aun apretando con fuerza la almohada en su mano ¡maldita sea lo había golpeado con eso! palo de madera o un fierro eso era lo que necesitaba. Se levando de la cama y le tiro el suave almohadón con todas sus fuerzas que eran bastante pocas.
- ¡Como se te ocurrió hacerme algo así! ¡Maldito, imbecil! –
Eriol ya había calmado su agitación se enderezo y quedo sentado en la cama. La miraba con un rostro bastante inocente.
-¡Oh vamos! Fue muy gracioso, además no se que tanto reclamas ni siquiera parecías hacer algo para remediarlo –
- ¡Eso fue por que estaba asustada idiota! – Rápidamente tomo su bolso que estaba tirado en el suelo y se lo coloco de forma violenta en el hombro- ¡O creías que no me podía mover de la emoción! Realmente pensé que me ibas hacer algo – inevitablemente sus ojos empezaron a empañarse, se sentía tan humillada
- Honestamente debiste haber sabido que era una broma – dijo quitándole importancia al asunto
- ¡Estabas encima mío, como se supone que debería saber que era una retorcida broma tuya!
- Es muy obvio que te hace creer que yo me voy a querer acostar con alguien como tu, no va conmigo ni siquiera eres atractiva – le soltó como si nada – y es por eso que debiste haber captado que era una broma
Tomoyo lo miro no tenia ninguna clase de expresión, las lágrimas que amenazaba con salir se congelaron al oír esas palabras ya ni ella sabia que sentir en ese momento.
Se dio una media a vuelta y se dirigió a la puerta de salida
- Yo me voy acá – dijo un tono bastante neutro
Cuando giro la perilla y abrió un poco la puerta se detuvo instantáneamente al escuchar a Eriol, su voz se volvió fría, autoritaria e intimidatoria. Tomoyo supo que en ese momento solo quería aclararle que por ahora el era único dueño, su dueño
- Sal de esta habitación, pero de la casa no te atrevas. Las fotos están en mi poder y no me conformaría con solo mostrarlas – una pausa- antes de eso te haría la vida imposible… se buena niña y me esperas en la cocina – le ordeno
No le dirigió la mirada simplente salio dando un fuerte portazo Eriol quedo observando esa puerta se restregó la cara con las manos y una melancólica sonrisa se formo en sus labios, habían tenido un muy mal comienzo.
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Estaba enojada, furiosa y con peligrosas ganas de matar a alguien… – suspiro – a quien quería engañar era una cobarde si solo tuviera aunque sea un poco de valentía ya estaría fuera de ese lugar Bien poco le hubiera importado lo que hiciera con esas fotos es mas le gritaría en su propia cara que hiciera con ellas lo que quisiera y para ser sincera poco le importaba que vieran esas imágenes ni lo que hizo, aunque si le avergonzaba pero no al extremo de ser una "sirvienta" para evitar que salieran a la luz, probablemente ni la expulsarían tan solo le darían un buen castigo. Lo que ella si temía era que su madre tomara ese acto de rebeldía, (de seguro armaría un gran espectáculo) con el único objetivo de echarla, quizás llevarla a un internado o de plano casarla de una vez por todas. La excusa perfecta mientras se desasiría descaradamente de ella, contaría una historia que ensalzaría para su propia conveniencia. A eso ella le temía, por eso acepto esa gran estupidez.
No le fue difícil encontrar la cocina, el diseño de su casa o mejor dicho mansión eran muy parecidos solo que esta era mucho un poco más grande. Cuando entro vio a dos sirvienta cada vez que veía a una se imaginaba con un traje igual, la típica vestimenta azul y un delantal blanco. Una de las mujeres cocinaba y la otra lavaba.
- Permiso – hablo lo mas cortes que pudo – eh… mmm. Eriol dijo que esperara acá
- Claro no hay problemas Srta. Daidouji – dijo, con la misma sonrisa que le abrió la puerta- si gusta puede sentarse – señalando las sillas
- Muchas gracias….
- Kisa
- Gracias Kisa – se sentó en la silla que se encontraba en la punta de la pequeña mesa
- Decea alguna cosa -
- No, estoy bien
- Puedo darle agua con azúcar -
-¿Eh?
- Lo lamento, es que se ve un poco nerviosa y pensé que…
- Está bien, tienes razón estoy un poco nerviosa… hoy no es mi día
- Eso pensé – dándole el vaso con el contenido – apenas la vi entrar
- Eres muy observadora – le sonrió- ¿Crees que Eriol se demorara mucho?
- No pasan ni 30 minutos y ya me hechas de menos
Tomoyo del susto casi escupa toda el agua dulce que tenía en la boca, vio que estaba parado en el marco de la puerta, recién bañado y vestido con el uniforme
- Estás sentada en mi lugar – la corrió
Ella se levanto sin antes dirigirle una mirada llena de odio
- No me digas que aun estás molesta. No pensé que fueras una persona rencorosa
Simplemente le observo
- Joven Eriol – llamo kisa - ¿le sirvo?
- Si por favor – mientras su criada hacia lo suyo. Eriol miro a Tomoyo - ¿Por qué no comes?
Ella a toda contestación le hizo una señal de desprecio
- ¿Por qué no comes? – exigió una respuesta con voz dura
- Desayune en mi casa –contesto resignada
- Pues bien, desde mañana desayunaras acá -
Después del bufido que soltó el silencio solo estaba acompañado por el movimiento de Kisa y la otra empleada, de vez en cuanto Tomoyo le dirigía disimuladas miradas y al verlo tomando café y leyendo al diario, con cierta gracia pensó que mas que un adolescente de 17 años parecía un adulto que iba a su trabajo y por su tipo de seguro era el presidente de una empresa.
- ¿En que piensas? – pregunto nada mas para terminar con el silencio que por interés
- No te incumbe - exclamo
- Mas bien no me interesa solo quería hacerte hablar
- Sabes porque en ves de querer empezar una absurda conversación me dices de una vez de que se trata toda esta mierda – le dijo exasperada
- Ya te lo dije tu serás mi sirvienta y como todas tendrás obligaciones
- ¿Y cuales serán esas obligaciones? –le hubiera gritado de no ser por que las dos empleadas se encontraban ahí
- No serán nada del otro mundo- le sonrió y continuo –como mi sirvienta cumplirás el papel de tal. Serás la encargada de despertarme en las mañanas y me servirás el desayuno, ordenar mi habitación, me prepararas la comida para llevar a la escuela, y me he enterado que se te va bien las materia de historia y literatura así que te encargaras de hacerme todos los trabajos de esos ramos. Prácticamente eso es lo básico
Tenía la boca completamente abierta y los ojos extremadamente grandes "¡prácticamente lo básico!" pensó. Acaso estaba loco
- ¡¡Prácticamente lo básico!! – le grito
-Si, además de eso harás todo lo que te ordene, tendrás que estar atenta a lo que pueda necesitar especialmente en la escuela y fuera de ella, estarás a mi disposición. Supongo que conoces la expresión a tiempo completo ósea si necesito tu presencia a cualquier hora del día o de la noche la tendré – se inclino poniendo un codo en la mesa y con su maño apoyo el rostro- si te digo que te vistas de payaso lo harás, si quiero que no hables en todo un día lo harás ¿Puedo ser mas claro?
- ¡¡Acaso estas loco pretendes que sea tuya las 24 horas!! ¡¿Cómo crees que podré hacer?!
- Podrás ingeniártela confió en ti
- Esta bien, esta bien… ¿por cuanto tiempo?
- Hasta que me aburra… dos, tres o cuatro semanas un mes depende
- ¡¿Que?! ¡No puedes hacerme eso!
- Si, si puedo y deja de gritar, es desagradable
- ¡Como quieres que no grite cuando me entero de que soy tu esclava!
- ¿Eslava? ya quien utiliza esa palabra, solo quedemos con que eres mi sirvienta además tómalo como si me estuvieras haciendo un favor, me ofreces tu humilde servicio y a cambió tus fotos solo las conoceremos los dos -
- No entiendo, aun no entiendo que ganas con todo esto. Cualquier chica, mucho mas atractiva y que estaría feliz de atenderte.
- Ya te dije… es divertido – se levanto – además igual puedo obtener a cualquier chica. Ya vamos nos – fue a buscar sus cosas dejando a una Tomoyo fastidiada y demasiado cansada como para seguir batallando
- Idiota –
- Te oí – se escucho la voz de lejos
Sintió una mano en su hombro
- Lo siento – le dijo Kisa con ojos de comprensión
A Tomoyo le pareció que estaban dando el pésame.
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Estaban llegando a las instalaciones estudiantiles y cuando se empezaron a ver a los estudiantes propagados por el lugar para dirigirse al mismo sitio, Tomoyo a pedido de Eriol se que do unos cuantos paso atrás, esta con un suspiro agotador empezó a calmar sus pasos.
En su vida le había dirigido una palabra a aquel sujeto y ahora…
Y entre divagaciones y divagaciones iba caminando Tomoyo Daidouji una chica bastante común de primeras impresiones largo cabello negro que llevaba recogido en una apretada trenza, piel pálida, porte común, contextura delgada. Y como si lo hiciera apropósito usaba el uniforme, lo que era la parte de arriba más holgada de lo normal y la falda un poco mas baga casi al nivel de las rodillas, pero quizás lo peor era que nadie se detenía a mirar sus ojos, unos extravagantes color violeta realmente hermosos, los cuales cubría a veces con unos lentes. Para todos esa era Tomoyo Daidouji solo alguien mas, pero para los que si la conocían era la chica de aspecto descuidado, graciosa, torpe e ingenua que daba todo por sus amigos y que principalmente poco le importaba lo que los demás pensaran de ella.
Entro solo unos segundos después que Eriol y ya lograba ver a la gente a su alrededor, emocionados por su presencia, deseando aunque se solo un saludo, hombres y mujeres reclamaban la atención del chico, quien respondía amistosamente, pero con una actitud distante, pudo notar la joven de trenza. Estaba de más decir que era el chico más popular y eran obvias las razones. Que crueldad ¿no se supone que las personas comos ellas con inteligencia, belleza, carisma, una innumerable cantidad de amigos y mujeres que morirían por tener una cita con el, fueran personas felices agradecidas de la vida? y no un maldito tirano, con un retorcido y cruel sentido del humor que además se aprovecha de la debilidad de una persona menos afortunada.
Cuando paso por su lado sintió su mirada sobre ella pero era absurdo demasiada gente a su alrededor, aun que quisiera no lograría verla.
Un largo, largo… largo día
CONTINUARA……….
Que tal???? Lo mas seguro es que este fic conste entre seis u ocho capítulos y solo espero que sea lo suficientemente bueno, tomando en cuenta que es mi primer fic y no tengo ninguna experiencia jejeje nos vemos a la prox… y que dejen sus comentarios opiniones o consejos que se yo… se despide su humilde servidora chau
