Llorar y gritar. Angustia. Mover las pequeñas piernas y los bracitos.

-Yui, ¡Tu hijo esta llorando!

La mujer se levanta somnolienta. Va a la cuna y le sonríe a su bebe. Lo toma en brazos y lo mece mientras le habla con suavidad y dulzura. El hombre esta acostado en la cama fingiendo dormir. ¿Su hijo tiene un año?, ¿nueve o diez meses, más o menos?... siempre esta ocupado por el trabajo… pero en realidad no soporta ver a su hijo con Yui. Lo ha cargado y cambiado los pañales algunas veces… ¡pero quisiera que creciera rápido y que ya se valiera por si mismo!

El cuerpo embarazado de su esposa lo asqueaba. ¡Le repugnaba verlo y tocarlo! Esa cosa que crece dentro de ella es su hijo. Sus sentimientos son contradictorios con respecto a él. Pero vence lo práctico. "Eso" que crece en el vientre de su esposa es un vinculo irrompible entre ellos. "Eso" la llena de dicha y felicidad. ¡Ella nunca va abandonarlo a él, ni dejar de quererlo a él o de amarlo a él por su hijo!, ¡el hijo de ambos!, por encima del asco y la repugnancia que siente esta su amor por ella. Ser amoroso, cariñoso con ella, apoyarla, ¡no era difícil!... pero todo eso cambio cuando "eso" salió de su vientre

No soporta ver como "eso" mama de los pechos de su esposa. Su espíritu pragmático se impone al final. Yui esta feliz con "eso". Ella es feliz como madre, esposa y ama de casa. No hace preguntas incomodas, ni indaga nada, ni mete sus narices en lo que no le importa. Confía por completo en él y en SEELE. Naoko Akagi se convirtió en su amante durante el embarazo de Yui y el trabajo es más una excusa para escapar de ella… de Yui… ¡de "eso"!

La mujer se acuesta a su lado, pero no sola. Entre ella y él esta "eso"

-Gendo, ¡míralo!... ¡por favor!... hacia mucho tiempo que no estábamos los tres juntos… ¡esta riendo!... ¡tienes que verlo!

-Yui… ¡tengo que dormir!... mañana estaré ocupado todo el día y es posible que salga de viaje muy pronto…

Yui lo hace girar agarrándole el hombro. ¡No hay forma de escapar o de huir! Yui le esta sonriendo. El bebe también. Yui lo esta mirando con sus bellos ojos. El bebe también. Las miradas y las sonrisas son la misma.

-Las madres amamos a nuestros hijos en forma total e incondicional… ¡pero ese amor puede ser asfixiante y castrante!... los hijos para ser equilibrados también necesitan el amor de sus padres, un amor que ellos luchan por tener y merecer… el te ve como su héroe, como su modelo a seguir para convertirse en hombre, como alguien fuerte y con carácter que le enseñe a ser fuerte y con carácter… ¡El te necesita como su padre y yo como mi esposo!

-Yui… ¡perdóname!... es por todo esto… ¡No sé que hacer!... mañana tengo junta con el comité y vamos a discutir que vamos a inventar para solucionar este desastre… ¡el mundo esta en caos!...

-¡Lo sé!... pero no tienes que cargar con todo eso tu solo… ¡nos tienes a Shinji y a mí para apoyarte!... puedo trabajar aquí en la casa y ayudarte… ¡tengo algunas ideas para el EVA 01!... ¡tu solo tienes que ocuparte del papeleo administrativo y yo, con Shinji en casa, nos encargamos del diseño del EVA 01!... así cuando menos tendrás una excusa para estar con tu esposa y tu hijo… ¿De que sirve salvar y proteger el mundo si tu y los que amas no son felices?

-Yui… ¡estas siendo muy egoísta!

-¡Es ser realista!... si todo el mundo pensara como yo no habría guerras… ¡nadie haría nada que lo hiciera infeliz o hiciera infeliz a otros!

Gendo calla y para contentar a su esposa juega con su hijo, ¡con el hijo de ambos! El bebe ríe feliz. Los tres son felices por un momento. Pero Gendo Ikari no es feliz en forma completa, ni plena. ¡Él ama a su mujer con locura!... pero a su hijo, no. ¡No lo odia!... pero no puede evitar sentir los celos y la envidia. Verla feliz y estar con ella le llena de felicidad en esos momentos. Él es un hombre practico, el bebe es un medio para tener a Yui bajo control… ¡es algo útil!... no le cuesta nada jugar con él, ni ser su padre si eso hace feliz a Yui. No le cuesta nada intentar amarlo y quererlo

Su esposa y su hijo duermen, pero Gendo Ikari no puede dormir. El doctor Katsuragi no sabía que iba a abrir la caja de pandora. Sus intenciones habían sido buenas, pero había sido engañado por SEELE… reducir al Adam al estado embrionario no iba a detener a los ángeles, ¡iba a despertarlos! Pero Gendo Ikari no siente culpa o remordimientos. ¡El tiene su propia agenda y sus propios planes!... cuando él se convierta en Dios, ¡matando a Dios!, el genocidio de la cuarta parte de la población del mundo no tendrá ninguna importancia. Él vencerá a la muerte y Yui estará a su lado por siempre y para siempre en un mundo sin dolor, ni sufrimiento. Shinji duerme plácidamente

-No sé que hare contigo, ¡pero no vas a morir en una cruz por los pecados de nadie!-le dice acariciándole el cabello

-Yui le pidió que me cuidara, ¿no es cierto?... que tratara de salvar mi alma… que me ayudara a enmendarme… que fuera la voz de mi conciencia… ¡La voz de la razón en mi locura!

Los dos estábamos frente a frente con el EVA 01. El titán Biomecánico hecho por el hombre. Los dos veíamos la cara o el remedo de cara de la maquina creada a imagen y semejanza de sus creadores. Creada como desafío a Dios.

-Yo le dije que no tenías remedio- le replique a Gendo Ikari encogiéndome de hombros- ¡Que todo sería inútil!... que al final harías todo lo que quisieras y te diera la gana sin importar mis advertencias y consejos… ¡pero se lo prometí y se lo jure de todos modos!... ella fue siempre muy persuasiva y yo nunca pude negarme a nada de lo que ella me pidiera…

Gendo Ikari sonrió en forma ambigua

-Esa promesa lo ato a mí de por vida, ¿no es cierto?... no crea que no aprecio sus advertencias y consejos… en cierta forma no soy peor de lo que soy gracias a usted… ¡Pero igual tengo que ensuciarme las manos y hacer oídos sordos a mi conciencia!

Gendo Ikari había cambiado mucho ese tiempo. O mejor dicho, era el mismo hombre feliz de estar casado con Yui. Como Yui en su momento, la niña sacaba lo mejor de él. Era el amor de Gepeto por Pinocho. Un amor hermoso de padre… ¡no del todo desinteresado e incondicional!… Gepeto solo quería la felicidad de Pinocho, que el muñeco de madera hecho con sus manos se convirtiera en un niño de verdad. Pero Gendo Ikari quería a Pinocho para que el hada azul le cumpliera su deseo más querido y anhelado.

A Rei se le había asignado una profesora particular para que la pusiera al día. La mayor parte del tiempo estaba en casa y solo salía si era con uno de nosotros. No mostraba interés de socializar con otros niños y yo consideraba prematuro que fuera a una escuela. La profesora no tenía queja de ella, por si acaso le dijimos que había estado enferma de meningitis como excusa para cualquier actitud extravagante o si decía algo inconveniente, fuera de lugar, para una niña de su edad

Con su profesora particular ella era fría, lacónica, inexpresiva y robótica. La pobre mujer solo quería ganarse el sustento honradamente, así que toleraba y pasaba por alto cualquier comportamiento extraño de Rei. La niña me conto que durante una lección un pequeño ratón blanco había aparecido. ¡La profesora se puso histérica! Se montó a una silla, se puso a chillar y a gritar. Rei encontraba esa actitud completamente absurda. El pequeño ratón era manso, ¡alguna mascota de alguien extraviada!, ella lo agarro… y le retorció el pescuezo. Lo echo a la papelera sin vida y luego fue a lavarse las manos para volver con sus lecciones

-Ella era más grande y fuerte que el ratón, ¡era el ratón el que debería de estar asustado de ella!...

Gendo Ikari solo se reía a carcajadas con su historia. Yo trate de explicarle y que entendiera, pero ella no veía nada de malo con quitarle la vida a un ser viviente. Gendo Ikari la apoyo

-Los ratones y las cucarachas son sucios, desagradables y antihigiénicos… ¡transmiten enfermedades!... matar esas alimañas no tiene nada de malo y a mí no me gustan las niñas miedosas… ¡hiciste bien, Rei!

Rei se sonrojo muy complacida con su halago. De allí en adelante empezó a matar ratones y cucarachas a escondidas de mí, a sabiendas de que a mí me disgustaba que hiciera eso. Gendo la alentaba y ella le mostraba orgullosa sus trofeos. En pequeños envases de vidrio llenos de agua metía vivas a las cucarachas y luego tapaba el envase. A los ratones los metía en frascos de vidrio un poco más grande que cerraba en forma hermética. Se quedaba mirando en forma indiferente como el pobre animal moría ahogado o asfixiado según fuera el caso.

Los macabros trofeos los tenía escondidos debajo de su cama. Los descubrí por accidente al entrar a su cuarto sin anunciarme para llevarle las gafas de Gendo Ikari. Ella tenía su habitación con la puerta abierta. Sentí un escalofrío al ver a los animalitos muertos dentro de sus ataúdes de vidrio. Lo que encontré más tétrico y espeluznante fue la cara de Rei iluminada con autentica curiosidad infantil. Miraba abstraída como un pequeño ratón en forma desesperada trataba de escapar de su prisión. Su desespero y agonía lo encontraba fascinante. Al morir lo añadió a su colección.

La regañe. Fue entonces cuando me confeso que a Ikari-san no le disgustaba eso que hacía. ¡Que estaba bien matar esas alimañas sin piedad, ni compasión! ¡Que eran sucias alimañas y que no merecían vivir!... ¡Perdí los estribos!... y le di una bofetada. Lo que en realidad me indignaba era ver al clon de Yui perpetrando algo tan cruel y sádico con total indiferencia. ¡Algo tan contrario a su naturaleza gentil y amable!

-Rei, ¡Sé que no entiendes y que esto es más culpa de Gendo que tuya!... ¡pero no quiero que sigas matando más animales indefensos en mi casa!- Le dije rojo de ira y de coraje

-Fuyutsuki-sensei, ¿No compra usted en el supermercado insecticidas?, ¿la casa no es limpiada periódicamente para que no se llene de alimañas? ¿La carne que usted come no eran de un ser viviente?... no quiero desobedecerlo, ni faltarle el respeto… ¡solo quiero entender que estoy haciendo mal!... no son animales domésticos, ni mascotas de nadie, ni animales beneficiosos, ni inofensivos… ¡son animales sucios que transmiten enfermedades!

Una niña normal estaría llorando. Haría un berrinche. Pediría perdón, aunque fuera pura hipocresía. Buscaría excusas o le echaría la culpa a otro para eludir su responsabilidad. Rei no. ¡En verdad no entendía y esperaba una respuesta racional y lógica de mi parte!... apelar a su piedad, a sentimientos de compasión y empatía ¡sería por completo inútil!... Gendo Ikari era para ella quien decidía que era bueno y malo. ¡El nunca podía estar equivocado!

-Voy a hablar con Gendo y espero que el te pueda explicar por que eso que hiciste esta mal…

Claro que hable con Gendo. ¡El muy hijo de perra llego en la madrugada! Oliendo a alcohol, a perfume de mujer y con un beso estampado en la mejilla de alguna mujerzuela barata. En el cuello tenía otra mancha de pintura de labios. No estaba borracho cuando menos. Yo lo esperaba en pijama, bata y pantuflas. Mi cara avinagrada de seguro que le dijo que iba a ver bronca.

-Fuyutsuki, ¡solo le falta los rulos en la cabeza y el rodillo en la mano!-Trato de bromear

-Con Yui me imagino que no eras tan descarado y obvio…- Le replique con mala intención, donde sabía que le dolía

-Con Yui hice realidad todos los sueños húmedos que usted nunca se atrevió a tener con ella… ¡Por que ella era sagrada para usted hasta en su imaginación!... - Me grito - ¡ella era una mujer Fuyutsuki! ¡Ella era de carne y hueso!... no era una santa para tenerla en un altar, ni una estatua para tenerla en un pedestal… usted hubiera sido un esposo mil veces mejor que yo… ¡un padre un millón de veces mejor que yo!... pero en realidad es solo un hipócrita fariseo, ¡un santurrón cobarde!... ¡el Pepito grillo perfecto para mí!…

Fue una puñalada cruel directo a mi corazón. Me quede anonadado y destruido. Rei se había despertado con nuestros gritos. Ella estaba allí mirándonos. El verla como una versión en miniatura de Yui termino de romperme y resquebrajarme por dentro.

-Rei… ¡haz lo que quieras!... ¡hagan lo que quieran los dos!...- Fue lo que pude decir. Me fui a mi habitación donde me puse a llorar.

¡Quería irme! ¡Abandonar todo!... no tenía idea de lo que haría. La vida era dura y difícil para los sobrevivientes del segundo impacto. En Tokio-03 y en el proyecto EVA eran consumidos recursos y dinero que hubieran servido para que la gente no pasara hambre, ni necesidad en todo el mundo. SEELE y Gerhin daban algunas migajas, las suficientes para que la gente tuviera esperanzas por un futuro mejor. Pero yo sabía que lo peor estaba por venir.

Me fui de mi casa. Busque un hotel y me quede allí por un tiempo. Escribí mi carta de renuncia, pero todavía no la enviaba. Sabía que mi vida ya no valdría nada de allí en adelante. Cabía la posibilidad de que me dejaran tranquilo siempre y cuando me mantuviera callado. Cuando menos de parte de SEELE estaba seguro en ese aspecto. La violencia era para ellos el último recurso y yo les podía ser muy útil en el futuro por mis conocimientos y talentos. Viviría por siempre vigilado y a la mano, con una espada de Damocles sobre mi cabeza

Pero yo sabía el secreto de Rei y Gendo Ikari no permitía los cabos sueltos. El me admiraba y respetaba en forma sincera, pero creo que también me odiaba. Nunca me imagine que supiera o intuyera lo que yo sentía en realidad por Yui. El sencillamente había nacido como perfecto y eficiente oficial nazi de campo de concentración. Era un sociópata más que psicópata. Hábil para adivinar lo que otros piensan, sienten o se ocultan a si mismos. Yo creo que era su único amigo, pero así como era capaz de ser mí mejor amigo podía ser mi verdugo.

Una semana paso. Me decidí a ir al trabajo con mi carta de renuncia. Me fui directo a la oficina de Gendo Ikari. Mi joven jefe me esperaba como siempre con un completo dominio sobre su persona. Yo estaba frente a él

-Espero Fuyutsuki que ya se encuentre mejor de salud- Dijo

-Sí

-Tenemos mucho que hacer… ¡reintégrese al trabajo lo más pronto posible!

En mi oficina destruí mi carta de renuncia. Sentado en mi sillón trabaje hasta tarde. Ikari me llamo y me pidió que fuera a su despacho.

-No iré a casa esta noche…

Gendo me dio sus gafas, como hacía siempre en esas circunstancias. Yo las tenía entre mis manos. Estaba de pie, frente a él. Mi antiguo alumno realizaba ecuaciones y cálculos con papel y lápiz. No era nada referente a mi área de conocimientos, ¡para mi eran puros garabatos sin sentido! Yo tosí y carraspee para llamar su atención

-Mientras estuve… enfermo… ¿Quién le llevo las gafas a Rei?

-Yo mismo… pero después me iba… ¡todos estos días estuve intranquilo por dejarla sola!... por no ocuparme de ella como debía…

-¡Pues ocúpese de ella como se debe entonces!... pasa más tiempo conmigo que con usted…

-¡Con Yui era lo mismo Fuyutsuki!...

-Pero eso era por que usted lo permitía…

-Yui siempre lo tuvo en alta estima… ¡siempre estuve celoso por eso!... ella siempre hablaba bien de usted… ¡su respetable y honorable profesor!... ¡su incorruptible y noble Fuyutsuki!…

-No soy nada de eso…

-¡Cierto!... ¡Aquí estoy haciendo todo lo que ella quiere!- Estallo- ¡Ensuciándome las manos!, ¡maquinando y conspirando!... ¿todo para que?... ¡para que ella me abandonara!, ¡me traicionara!- golpeaba el escritorio con sus puños mientras hablaba- ¡Lo eligiera a "él" en lugar de a mí!... ¡le entregara el futuro a "él"!... ¡se sacrificara por "él"!...

-"Él" era su hijo… ella estaba muy desesperada y muy sola… ¡yo era por completo inútil!... Solo podía solidarizarme con ella, pero ¡no podía hacer nada!… si lo analiza siendo objetivo e imparcial ella fue traicionada por usted y SEELE…

-¡Usted debió aprovecharse de eso! ¡Aprovecharse de lo vulnerable y sola que estaba!... le hubiera sido fácil seducirla Fuyutsuki… ¡estrecharla entre sus brazos y hacerla suya de una vez por todas!... ¡Pero nooooo!... mantuvo su mascara de noble y leal amigo hasta el final… ¡su cobardía hasta el final!... ella estaría aquí conmigo, odiándome y aborreciéndome en secreto, ¡viéndose con usted!… ¡usándolo para vengarse de mí!... así yo podría odiarla… ¡sacarla de mi mente y de mi corazón!...

Era la primera y última vez en mi vida que vería a Gendo Ikari perder los estribos, todo su autocontrol y dominio de si mismo. ¡En verdad daba miedo! Estaba de verdad loco de atar, completamente disfuncional y errático. ¡Solo le faltaba convulsionarse y echar espuma por la boca! Lo que más me asustaba era que después de ese estallido, de ese desahogo, volvería ser el pulcro y eficiente oficial nazi de campo de concentración.

-¡En manos de este loco SEELE puso el poder de vida y muerte sobre los sobrevivientes del Segundo Impacto!- Me dije para mis adentros

Ikari en efecto se calmo. Su rostro estaba rojo. Pero volvía a ser el mismo de siempre

-¿Me hará el favor de llevarle las gafas a Rei?... dígale que no voy esta noche a nuestra casa y dele las gafas para que se pueda ir a dormir… ¡Mañana sin falta tráigamelas!

Respire con alivio cuando salí de su despacho. Fui a mi casa. Rei en efecto estaba despierta esperando las gafas. Ni se inmuto, ni me pregunto donde había estado o por que me había ido. Como si hubiera salido esta mañana de la casa me recibió con su frio, vacío, artificial afecto y cariño. Me dio un beso en la mejilla como siempre y me dio las buenas noches en lo que recibió las gafas.

-Rei… ¿Qué hiciste con "eso" que tenias en tu cuarto?

-No volverá a pasar… ¡de ahora en adelante tendré la puerta cerrada con seguro cuando este sola en mi habitación!... Fuyutsuki-sensei, ¡por favor!, ¡toque a mi puerta o llámeme si quiere hablar conmigo de algo o viene a darme las gafas!

Ella me sonrió con la mirada y la sonrisa de Yui… ¡sentí un escalofrío recorriendo mi espina dorsal! Lo que me ataba al demonio no era la promesa a Yui, ¡era el más visceral y puro de los miedos!, ¡un terror absoluto y total! Supongo que también era complejo de esposa golpeada, mientras más cruel y mayor fuera el maltrato, mayor era mi apego a mi maltratador. Gendo Ikari me mantenía a su lado por que le era útil. Por que le servía para pensar en voz alta y desahogarse. Por que era placentero para él martirizarme y desconcertarme.

Los siguientes días pasaron sin incidentes. Renuncie por completo a ser la "madre" de Rei. Ella hacia todo lo que quería, sin yo tener que reprenderla. De todas formas nunca había dado motivo para eso. Como mano derecha de Gendo Ikari podía hacer algo por la gente, dar algunos mendrugos y algunas migajas, así podía engañar a mi conciencia. Japón había sido uno de los países que peor había sido castigado con el Segundo Impacto.

Los países miembros del comité: Estados Unidos, China, Francia, Rusia y Alemania no habían sufrido un gran daño y recibían un trato preferencial. Pero eso solo lo disfrutaban los ricos, había desempleo y recesión económica en esos países. Chabolas y cinturones de miseria alrededor de opulentas ciudades. Los que lo tenían todo vivían con miedo de los que no tenían nada, de los que se morían de hambre en frente de sus puertas. El ejercito, las alambradas y los muros estaban allí para tenerlos a raya.

Con todo solo eran los Campos Elíseos y el Limbo. Los otros países menos afortunados vivían en los demás anillos del infierno de Dante. Los jinetes del apocalipsis recorrían y enseñoreaban la tierra. Hambre, guerra, enfermedad y muerte estaban a la orden del día. Yo tenía la sospecha que las guerras en realidad eran una excusa de SEELE para inventar y probar armas, desarrollar nueva tecnología bélica. Hasta ahora la máxima arma era la bomba N2

En el aniversario de la muerte… ¡de la desaparición de Yui!… el hermano de esta venía con toda la familia. Él, su esposa y sus hijos ofrecieron sus respetos a la tumba vacía de Yui. Al día siguiente fueron Gendo Ikari y su hijo Shinji. Era una vez al año que se veían y no se hablaban. Solo se quedaban de pie frente a la tumba. Luego se separaban cada quien por su camino. El hermano de Yui quería hablar con Gendo Ikari.

-Este año ha sido muy difícil… ¡la economía anda mal!...

-No voy a mantenerte a ti, ni a tu familia… si mi hijo es una carga para ti, ¡puedo pagarle a otro para que se encargue de él!...

Yo estaba presente. Sabía lo difícil que era para el hombre pedirle al que posiblemente había matado a su hermana más dinero. Las circunstancias de la muerte de Yui nunca fueron claras. Ellos habían recibido a Shinji traumatizado y conmocionado. Después Gendo hizo que toda fotografía, imagen o recuerdo de Yui fuera confiscado en forma por demás arbitraria, ¡a su propia familia de sangre! Luego los rumores de que había sido él quien había matado a su esposa empezaron a circular

Ellos por su parte no eran del todo inocentes. A Gendo Rokubungi le hicieron la vida imposible e hicieron todo lo que estuvo en su poder para que Yui rompiera su noviazgo. Como el matrimonio era inevitable pusieron como condición que Gendo renunciara a su apellido. Ellos tenían mucho orgullo y soberbia. Pero el Segundo Impacto los había arruinado, ese orgullo y esa soberbia tuvieron que tragárselo si querían comer algo

En efecto, el hermano mayor de Yui se tuvo que tragar su orgullo, su soberbia, sus sospechas y todo su odio para hablar

-Yo… solo quería pedirte… que en vez de dinero, ¡nos mandes comida!... yo pagare los demás gastos de Shinji… ¡el dinero no vale nada en estos momentos!…

-Me parece bien… ¡pero con una condición!... no quiero verte, ni a nadie de tu familia el próximo año, ni el siguiente, ¡ni ningún otro!… ¡solo envíame a Shinji!

Así fue. No entraba en mis funciones saber si Ikari cumplía o no con enviar dinero o comida para la manutención de su hijo, o si este era bien tratado por su tío y demás familiares. Nunca me atreví a preguntar, ni indagar nada. Todos los años veía como el hijo de Yui se volvía más retraído, pero me estoy adelantando a los acontecimientos. A Shinji siempre lo vi a distancia y en las sombras mientras crecía. Gendo Ikari ponía todas sus esperanzas en Rei Ayanami. En que sería ella la piloto de la unidad 01… su hijo era la última opción, ¡cuando en verdad estuviera desesperado y contra la pared!

Naoko Akagi era la amante de Gendo Ikari. Quisiera decir que era una mala y perversa mujer que llevo por el mal camino a un hombre felizmente casado, ¡pero en realidad no lo era! Como todos en el Proyecto EVA era alguien que ponía el trabajo por encima de todo. ¡Siempre le tuve antipatía!, pero tengo que reconocer que nunca me hizo ningún mal a mí o a nadie. Durante el embarazo de Yui se convirtió en su sustituta, más que amante de su marido, en realidad. ¡No tengo ni idea de quien sedujo a quien! Tampoco puedo decir que estuviera conectada con SEELE o relacionada con el Segundo Impacto. Lo más seguro era que solo supiera la media verdad de que en la Antártida la expedición Katsuragi encontró al primer Ángel y que este provoco el Segundo Impacto por razones desconocidas.

Ella solo estaba obsesionada con Magi. La Magi de Tokio-03 sería su obra maestra y la medula espinal de todo el complejo de defensa de la ciudad fortaleza. En muchos aspectos Magi era mucho más importante que los propios EVAS. Gendo y SEELE le daban la máxima prioridad. Escuche que Naoko tenía una hija llamada Ritsuko que estaba en la universidad. Ella al parecer había heredado su talento y genio. En lo que se graduara la tendríamos aquí en Gerhin.

Rei estaba empezando a molestarse con recibir las gafas de mis manos y luego dármelas en la mañana. Se contento de que Ikari se quedara todo el fin de semana en la casa, pero le molesto recibir las gafas de sus manos y la orden de entregárselas a su regreso. Esos días también estuvo ausente Naoko Akagi. Como he dicho Rei no reía, ni lloraba nunca, ¡jamás! Verla sonreír o fruncir el ceño era todo lo que exteriorizaba cuando algo le gustaba o le disgustaba. Desde el día en que descubrí su pasatiempo de torturar cucarachas y ratones me inquietaba cuando la puerta de su cuarto estaba cerrada.

La casa estaba siempre limpia, así que encontrar un ratón o una cucaracha era extremadamente difícil. Ella tampoco los buscaba, pero si veía uno empleaba todo su ingenio para capturarlo vivo y luego añadirlo a su colección. La mayor parte del tiempo estaba sola en la casa y mataba el tiempo cumpliendo sus deberes o con sus juguetes o hablando con la foto de Yui. En esos casos la puerta de su cuarto estaba abierta de par en par

Los días que Gendo Ikari estuvo ausente Rei se la pasó en su cuarto, con la puerta cerrada. Se la pasaba registrando cajones, alacenas, armarios, ¡cualquier escondrijo! En mi presencia disimulaba, pero cuando creía que yo no la veía empezaba a husmear y a buscar. Una noche escuche claramente como tiraba uno a uno sus trofeos contra el suelo. El sonido de vidrio rompiéndose era inconfundible. Solo me tape la cara con la almohada y la sabana.

¡Mi susto fue indescriptible cuando sentí la mano de Rei sobre mi hombro! Al destaparme la vi más seria e inexpresiva que de costumbre.

-Fuyutsuki-sensei… la otra vez, cuando usted me dio una bofetada, ¿fue por que hice algo malo?... usted se fue y luego regreso… ¡desde entonces me trata en forma diferente!… ¿fue por que hice algo malo?... ¿fue por eso que dejo de quererme?

Yo me quede callado. Nunca te he querido. ¡Me das miedo! ¡Me llena de horror tu simple existencia! ¡Me asquea mi cobardía y pusilanimidad! No podía hablar, ni exteriorizar nada de lo que en realidad pensaba y sentía. ¡Solo quería que se fuera!

-Fuyutsuki-sensei, ¡venga!- Me dijo ella

Me mostro su cuarto con el piso lleno de vidrios rotos y de animalejos muertos.

-No volveré a hacer esa cosa mala que hice nunca más… ¡pero no se vaya!, ¡no vaya a trabajar mañana!... ¡quédese conmigo hasta que regrese Ikari-san!...

-Rei… ¡quiero que limpies todo esto! ¡Inmediatamente!

Rei me dio las gafas de Ikari

-Fuyutsuki-sensei, ¡cuídelas!... por poco se rompen… ¿si se rompen Ikari-san me dejara de querer? ¿Verdad?... las saque de su estuche y las iba a tirar contra el suelo… ¡pero se las tengo que devolver en buen estado a Ikari-san cuando regrese!... ¡si se rompen no va a regresar nunca! ¿Verdad?

En verdad que la niña… ¡el pobre clon!... me dio lastima. Le dije que me quedaría con ella todo el día. Pensaba llamar a Ikari a su celular mañana y que él le hablara para que ella se tranquilizara. Ella se puso a limpiar todo el estropicio. Tenía las gafas en mis manos y pensé con cierto placer perverso que Ikari se merecía que Rei tirara las gafas contra el suelo. Las gafas eran regalo de Yui y por eso eran tan valiosas para él. Dárselas al clon o a mí era una muestra de su confianza… o de su orgullo y soberbia. Sabía que éramos sus títeres y que no nos íbamos a atrever a desafiarlo. Las gafas las puse en un lugar seguro. ¡El tenía toda la razón! No me atrevía a desafiarlo

También lo hacía por Rei. Ella era capaz de hacer una locura si algo le pasaba a las gafas. La veía recogiendo los vidrios y los animales muertos. Echo todo eso a la basura. Me pregunto si podía quedarme en el sillón hasta que se durmiera. Así lo hice. Al quedarse dormida me fui a mi cuarto. No pude dormir. Rei me daba pena y a la vez repulsión. Con respecto a Gendo Ikari mis sentimientos también eran contradictorios, ¡Le tenía mucho miedo!... pero mi promesa a Yui… la idea de que yo lo mantenía más o menos cuerdo, ¡que sin mi sería peor!… me ataba a él

A la mañana siguiente llame a Gendo Ikari y puse a Rei a hablar con él. La niña estuvo tranquila y al siguiente día pude ir al trabajo. Rei tenía nuestros números telefónicos, pero solo tenía que llamarnos para cosas importantes o de urgencia. La vi con el ceño fruncido viendo el teléfono, ¡con ganas de llamar!... pero no había ninguna razón urgente o importante para llamar a Gendo Ikari

Al salir del trabajo y regresar a casa la encontré sentada al lado del teléfono con el ceño fruncido. La profesora había venido por la tarde, ella había echo todas sus tareas y cumplido sus deberes. Sin más nada que hacer solo podía estar al lado del teléfono con sus ganas de llamar, pero sin nada urgente o importante que decir. Me estaba comenzando a preocupar su comportamiento y ya no me parecía tan descabellada la idea de reprogramarla o borrarle la memoria. Trate de distraerla, de ocuparla en algo para que solo al terminar ponerse de nuevo al lado del teléfono

-Fuyutsuki-sensei, ¿no tiene nada importante, ni urgente que decirle a Ikari-san?

Adivinaba que si cedía ese iba a convertirse en su próxima obsesión monotemática.

-Rei, ¿Qué te parece si salimos a pasear al parque?... ¡quien sabe!... a lo mejor cuando regresemos Ikari-san este en casa…

Ella estuvo de acuerdo. En el parque había otros niños, pero a Rei no le interesaba socializar. Yo no la obligue, pero el año que viene iría a una escuela, podría entrar y salir de la casa con mayor libertad. El otro año sería designada como la primera niña y piloto de la unidad 01. Se quedo sentada conmigo en la banca viendo a los niños de su edad comportándose como niños. Yo estaba pensando en hablar seriamente con Gendo Ikari para corregir ese apego obsesivo a él

Regresamos a casa y ella se decepciono al ver que Ikari-san no estaba

-Fuyutsuki-sensei… ¿me regresa las gafas?... no las voy a romper, ni a tirar contra el suelo…

Fui a buscarlas y se las di.

-¡¿Por qué Ikari-san tarda tanto en regresar?!- Me pregunto

-¡No sé!- le respondí- ¡pero te doy permiso para que lo llames!... anda… solo dile ¡buenas noches! y habla un rato con él… ¡no creo que se enoje!…

Me alegro verla correr alegre como una niña. Llamo por teléfono y le dijo que se había portado bien… ¡Que yo era muy bueno con ella!... que habíamos ido al parque… ¡que había muchos niños jugando!... fue gratificante para mi escucharla sinceramente contenta. Albergue la esperanza de que mañana quisiera regresar al parque y se animara a jugar con otros niños

Al día siguiente me fui a trabajar. Naoko Akagi seguía ausente por motivos personales y yo no necesitaba ser Sherlock Holmes para saber con quien. Estaba de buen humor y nada me lo estropeo durante el resto del día. Al regresar a la casa fue Rei quien sugirió ir al parque. No quiso jugar con otros niños, se quedo sentada al lado mío viendo a los niños como ayer. Cuando menos le vi más interés y curiosidad. No se decepciono al volver y no encontrar a Gendo Ikari.

-Fuyutsuki-sensei… ¿me da permiso para llamar a Ikari-san?

-¡Anda!... y le pides permiso para llamarlo todos los días a la misma hora hasta que regrese…

Rei se fue igual de contenta que ayer. Me fui y la deje sola. Me provocaba solo sentarme y leer un libro en la sala.

Rei regreso seria.

-¿Qué paso?... ¿te dijo que no?

-Me dijo que lo podía llamar todos los días a la misma hora…

Su tono era fúnebre

-¿Cuál es el problema?

-No estaba solo… ¡había otra persona con Ikari-san!... le pregunto con quien estaba hablando, Ikari-san le dijo que con nadie… ¡colgó!... la voz de esa persona no era como la de usted o la de Ikari-san… ¡era como la de mi profesora y las cajeras del supermercado!... creo que era una voz de mujer…

Esa noche Rei me dio las gafas para que yo se las cuidara. ¡No quería dormir con ellas!