Aqui el segundo capitulo!

Capitulo 2: Una decepción, un nuevo amigo.

Cuando llegamos a nuestro destino, mi madre me dijo que me bajara y que vaya a recorrer las afueras del castillo.

-Esto es más bonito que mi propio castillo- Dije yo -¿No crees sofia?- -

Si! Es muy bonito!- Dijo ella mientras daba vueltas

-Ven! Vamos a ver el jardín!- Le dije mientras corria dando vuelta el castillo

Cuando llegamos al jardín, había muchas flores. Narcisos, violetas, tulipanes, margaritas... Todas ellas muy bien cuidadas, excepto una violeta que estaba sola en una esquina.

-Pobre flor...- Dije mientras iba hacia allá y recogía una maceta.

-N-No creo que sea buena idea hacer eso..- Dijo Sofía preocupada.

-ALTO AHI!- Escuché decir a una voz giré para ver a tal persona que me había gritado.

Era un chico bastante alto, de cabellos negros cual carbón. De ojos azules tan brillantes como el agua. Vestía bastante formal.

-Quien te crees para robar así una planta de nuestro jardín?! Mereces un castigo!- Dijo este chico muy enojado.

-Y quien te crees tu para gritarle de esa manera a la princesa del sur de Francia?!- Le contesté más enojada aun

-TU ERES ANGELES?!- Me contestó el chico espantado.

-Si, soy yo! Y ella es mi sirvienta, Sofia. Ambas vinimos por cargo de mi madre. Ella está allá!- Le apunté a mi madre que caminaba hacia nosotras.

-Sofía... Angeles... Les presento al Principe Armin. Él es el de quien te hablé- Dijo mientras me guiñaba un ojo

-ÉL ES?!- Le dije asustada -EL ES CON EL QUE ME VOY A CASAR?!-

-Si hija. Ahora, Sofia y yo nos vamos a ver algunos preparativos, con permiso- Dijo ella mientras le hacía unas señas a Sofia para que vaya con ella.

Estuvimos en silencio por más de 5 minutos, mientras yo seguía cambiando a la pobre plantita a una maceta con tierra y agua. Armin iba a hablar, cuando se escuchó otra voz masculina. Esta voz era más fuerte. Era como de una persona muy ruda. La persona que se acercaba era muy informal. Llevaba unos pantalones negros, una camisa roja y un saco del mismo color de sus pantalones. Tenía una hermosa cabellera roja que le llegaba a los hombros.

-ARMIN! Que haces aqui afuera con...- Me miró de reojo, para luego posar sus ojos en mi cara.

-H-Hola...- Dije yo -Se me hace familiar...- -

T-Tu tambien...- Dijo él pensativo -

No serás...- Le dije -

... Por casualidad...- Me respondió ladeando la cabeza

Ambos dijimos el nombre del otro, para luego abrazarnos con ternura.

-Pensé que no te volvería a ver...- Le dije mientras comenzaba a llorar despacio

-Yo creí con muchas fuerzas que algún día nos volveríamos a encontrar...- Me dijo mientras me revolvía el pelo.

-Oye, hermano... Podrías volver con tu noviecita esa? Me molesta tu presencia- Dijo Armin algo molesto.

-T-Tu novia? Ya tienes novia? Wow... recordando tu caracter, creí que nunca tendrías novia!- Dije soltando una risita

-Pff... Recordando tu caracter, creí que no tendrías novio hasta los 60 años!- Dijo el devolviendome la risita

Se oyó una voz femenina emanando desde la entrada del jardín. Esta chica se me hacía muy familiar.

-DEBRAH?! ELLA ES TU NOVIA?!- Dije enojada.

Debrah y yo somos enemigas desde que soy amiga de Castiel, eso haría unos 10 años atras. Debrah siempre quiso a Castiel desde que lo conoció. Yo no le dejé hacercarsele, porque yo también lo quería mucho. Castiel y yo fuimos novios cuando yo tenía 12 años, en ese tiempo era así. Nos separamos después de una guerra que atacó toda Francia. Nuestros padres nos llevaron a distintos países. Nos prometimos regresar cuando nos volvieramos a ver, pero no quize recordarselo, ya que podría ser un momento muy incomodo.

-Castiel! Te he estado buscando desde hace ya más de 10 minutos!- Dijo Debrah corriendo hacía nosotros

- Atrás!- Dije poniendome delante de Castiel, pero como soy enana, Debrah me empujó hacía un lado, callendo en varias flores que había.

-Alejate! Pulga!- Grito ella mientra besaba a Castiel.

Deseaba correr y ocultarme para llorar. No podía creer que algo asi pudiera estar pasando...

-Bueno, nosotros nos vamos. Ven a verme cuando puedas, Angeles- Dijo él acercandose a mi -No he olvidado lo que prometimos cuando eramos niños- Me susurró al oido él.

-Adios- Dije volteando mi cabeza mientras intentaba no llorar demasiado -

Tranquila... Todo comienzo, tiene su final. Y creo que mi hermanito ya encontró su camino...- Dijo Armin abrazandome para consolarme.

-Pero... Yo aun lo amo...- Dije llorando más fuerte mientras me aferraba a Armin.

Eso es todo