Holi :D *huye gaymente*


Disclaimer: Frozen tristemente no me pertenece. Todos los derechos a la compañía del ratón con voz para nada masculina


Unidos por el destino


Era un cálido y hermoso día de primavera. El sol brillaba y las aves cantaban. Sí, era un perfecto día para celebrar una boda.

Todos estaban en la salida de la iglesia esperando ansiosos la llegada de la novia. Mientras tanto el novio recibía y agradecía a los presentes por su presencia a ese día tan especial para él.

Una familia que recién acababan de llegar miraban la cantidad de gente que había. La madre se agacha a la altura de sus dos pequeñas hijas.

-Elsa, Anna, quiero que durante todo el día se comporten y no hagan travesuras ¿entendido?-advirtió.

-No te preocupes mamá, prometemos que nos vamos portar bien-sonrió la hija mayor de tan solo 7 años mientras tomaba de la mano a la menor de 4 años.

-Me alegra-suspira aliviada la madre agarrada del brazo de su marido y los cuatro avanzan dónde se encontraban todos los presentes.

-¡Adgar, Idún!-los nombrados se detienen al ser llamados y ven a una mujer acercándose a ellos-No saben lo feliz que estoy de que hayan podido venir a la boda de mi hijo-saludó con una sonrisa la mujer de corta cabellera castaña.

-No es nada Dianna, es un placer haber venido.

-¿Éstas son tus hijas? ¡Pero que grandes están!-exclamó Dianna fijándose en las niñas-Recuerdo cuando conocí a Elsa, era tan solo una bebé y ahora es toda una señorita.

El comentario causó en Elsa un leve rubor.

-Mi hijo menor debe estar por aquí-Dianna recorrió con la mirada todo el lugar hasta que encontró lo que buscaba-¡Hans, cariño ven aquí!

Un niño pelirrojo se acercó donde fue llamado y se situó a un lado de su madre.

-Él es Hans, es mi hijo menor. Saluda, amor-lo impulsó la castaña.

-Mucho gusto-saludó con una encantadora sonrisa.

Elsa miró al niño con intriga, no debía tener más de 10 años. Hans pilló a la rubia viéndolo y accidentalmente sus ojos se cruzaron, verde contra azul. Elsa rápidamente agachó la mirada ocultando su sonrojo.

-Es muy apuesto-comentó Idún. Miró a su hija mayor y se sorprendió al verla sonrojada y con la vista al piso. Sonrío con un deje de picardía y le guiñó un ojo a Dianna que también se había dado cuenta de la situación.

-Les vamos a dejar a solas para que puedan hacerse amigos-dijo fingiendo inocencia Dianna.

-¿Qué? No, mamá, esper...-comenzó a protestar Hans.

Pero ya era tarde, ambas madres literalmente arrastraron a Adgar y a Anna, dejando a la pareja de niños solos. El ambiente era bastante incómodo y ninguno se atrevía hablar.

Hans de reojo miraba a la niña quién seguía cabizbaja.

-Hola-finalmente se propuso a iniciar una conversación.

-Ho-hola-murmuró Elsa tan bajito que apenas fue escuchado.

-¿Cómo te llamas?-preguntó el cobrizo.

-Elsa...

-Que bonito nombre Elsa, mi nombre es Hans-extendió su mano pero la niña simplemente llevó sus manos a su pecho.

Hans soltó un suspiro, era imposible hablar con ésta niña.

-Anda, es muy descortés dejarme con la mano extendida ¿sabías?

Elsa alzó su mirada un poco y se encontró con los ojos esmeraldas del pelirrojo, eran tan hermosos que podría estar horas mirándolos. Sacudió su cabeza para alejar esos pensamientos. Con todo su cuerpo temblando, con lentitud acercó su mano a la del joven y apenas sus dedos se rozaron ambos sintieron un escalofrío por su espina dorsal.

Una bocina y los gritos de emoción de todos los presentes hicieron separarse de inmediato. Al parecer la novia finalmente había llegado. Elsa suspiró aliviada, había sido salvada por la campana de aquella situación tan incómoda, o en ese caso, por la bocina.

Idún, que junto a Dianna a una buena distancia estaban atentas a las acciones de sus hijos, se acercó a Elsa para tomarla de la mano y entrar a la iglesia. Tomaron asiento en el lado derecho, donde se encontraban los familiares y amigos del novio.

Todos se quedaron el silencio cuando comenzó a sonar la marcha nupcial y la novia se dejó mostrar. Elsa no podía estar más impresionada, la mujer que se hallaba en la entrada se veía bellísima en ese vestido blanco. La joven tomó el brazo de su padre y avanzó lentamente. La felicidad radiaba por todo su rostro y Elsa se preguntó si el día se su propia boda estaría así de feliz; en ese momento se imaginó a sí misma portando un hermoso vestido de novia. Rió levemente y siguió admirando a la chica.

Al parecer la joven percibió la mirada de la niña porque la miró con ternura y le guiñó el ojo disimuladamente.

La ceremonia continuó con normalidad hasta que terminó y llegó el momento del beso. La pareja con felicidad juntaron sus labios en un beso lleno de amor y despúes tomada de la mano salieron de la iglesia.

Rápidamente la mayoría de las mujeres salieron trotando y se juntaron afuera. La rubia por curiosidad las siguió para averiguar porqué tanto alboroto.

Hans, que se fijó cuando la niña de antes salía, fue tras ella.

Elsa vio a todas las mujeres chillando y alzando sus brazos como si quisieran atrapar algo. Cómo no podía avanzar simplemente se quedó atrás para ver que pasaba.

-¿Qué haces?-la niña dio un respingo al escuchar la voz del pelirrojo.

-Na-nada-respondió nerviosa como si fuese pillada en medio de una travesura.

-Entonces, ¿por qué estás aquí?

-Solamente quiero saber porque están todas aquí reunidas-habló esta vez más tranquila pero sin dejar de lado la timidez.

-Ah, eso es porque...-el niño no alcanzó a explicar, cuando los gritos de las mujeres se hicieron más fuertes. Elsa vio extrañada como el ramo que la novia antes tenía en sus manos, estaba volando por los aires e iba en dirección a ellos.

Por instinto alzó sus brazos y el bello ramo de rosas blancas cayó en sus manos y el impacto hizo que perdiera el equilibrio. Hans, rápidamente se situó detrás de ella y la abrazó para evitar que cayera al piso.

Poco a poco abrió sus ojos al no sentir el contacto contra el suelo y ahí se dio cuenta que se encontraba rodeada por unos cálidos brazos que la tenían sujeta con fuerza. Subió su mirada azulina y todos-absolutamente todos- tenía puestos los ojos en ellos; algunos los miraban con ternura, otros con asombro y otros saltando de alegría (aquellas eran Idún y Dianna que saltaban y chillaban abrazadas como dos adolescentes).

Elsa giró su cabeza encontrándose con los ojos esmeraldas del cobrizo. Ambos se sonrojaron violentamente y quedaron de frente. La rubia que todavía tenía el ramo, le dedicó una radiante sonrisa y Hans juró que nunca antes había visto una sonrisa tan hermosa como de aquella niña que hacía su corazón palpitar con fuerza.


Después de esa escena que dejó a todos asombrados, fueron a la fiesta donde celebrarían a los recién casados.

Cada presente estaba disfrutando de la velada, a excepción de una, que se encontraba apartada de todos sentada en una silla hundida en sus pensamientos.

Se preguntaba una y otra vez porqué se pone nerviosa cuando está cerca del niño pelirrojo, ¿acaso sería porque... le gustaba? ¡No! Imposible. Apenas lo conoció ese día y además aún es demasiado joven para pensar en esas cosas. Aunque admitía que era muy guapo y caballeroso y también...

Una mano apareció enfrente de su campo de visión impidiendo que siguiera pensando. Subió la mirada y se trataba de nada más y nada menos que el dueño de sus pensamientos.

-¿Me permites esta pieza?-le preguntó con una encantadora sonrisa poniendo a Elsa más nerviosa.

-No sé bailar.

-No te preocupes-el cobrizo agarró la mano de la niña y la guió hasta la pista, con una mano rodeó su cintura y con la otra entrelazó los dedos con los de Elsa, ella llevó su mano libre al hombro del niño-, yo te enseñaré.

La canción "Tiempo de Vals" de Chayanne comenzó a sonar y Hans con lentitud empezó a bailar para que ella pudiera seguir sus pasos.

"Tiempo de Vals, es el tiempo hacia atrás

donde hacer lo de siempre es volver a empezar,

donde el mundo se para y te observa girar.

Es tiempo para amar."

Elsa poco a poco empezó a seguir el ritmo que era guiada y le resultó más fácil bailar. Ella siempre miraba los pies de ambos para no tener que pisarle accidentalmente y también porque quería evitar mirarlo a los ojos.

"Tiempo de Vals, tiempo para sentir

y decir sin hablar, y escuchar sin oír.

Un silencio que rompe en el aire un violín.

Es tiempo de vivir."

Hans, un poco molesto porque no lo miraba directamente, tomó su mentón y la obligó a mirarlo a los ojos. Le sonrió con confianza y le murmuró un suave "Tranquila".

"Bésame en Tiempo de Vals

un dos tres, un dos tres,

sin parar de bailar.

Haz que este Tiempo de Vals

un dos tres, un dos tres,

no termine jamás."

Aquel susurro la tranquilizó bastante y ahí en ningún momento despegaron sus ojos. Hans no podía quitar la mirada de esos ojos azules que lo tenían hipnotizado.

"Tiempo de Vals, tiempo para viajar

por encima del sol, por debajo del mar,

sin saber si te llevo o me dejo llevar.

No es tiempo de verdad."

En ese momento solo eran ellos dos, no existían las personas que los miraban atentamente, nadie. Ni siquiera se fijaron cuando las otras parejas que estaban en la pista se alejaron dejando solo a la pequeña pareja bailando.

"Tiempo de Vals, tiempo para abrazar,

la pasión que prefieres y hacerla girar,

y elevarse violenta como un huracán.

Es tiempo en espiral."

Hans agarró una mano de Elsa y la hizo girar en su propio eje y el vestido celeste que ella levaba puesto se transformó en un vestido blanco palabra de honor. Y los que estaban bailando en la pista ya no eran unos niños, era una pareja de adultos que estaban bailando oficialmente por primera vez como Marido y Mujer.

"Bésame en Tiempo de Vals

un dos tres, un dos tres,

sin parar de bailar.

Haz que este Tiempo de Vals

un dos tres, un dos tres,

no termine jamás."

El hombre nuevamente tomó la cintura de su mujer y continuaron bailando siendo el centro de atención de todos los presentes.

-Haz mejorado mucho a cuando bailamos por primera vez-le murmuró al oído.

-Aprendí del mejor.

-Admito que soy muy bueno bailando, pero también soy muy bueno en otras cosas-susurró con picardía y tono seductor.

-¿Dónde quedó el niño caballeroso de hace diecisiete años?-preguntó la mujer divertida.

-Sigue aquí pero tú eres la que me vuelve loco, Copito.

La novia rió levemente y se dedicó a seguir bailando.

"Bésame en Tiempo de Vals

un dos tres, un dos tres,

sin parar de bailar.

Haz que este Tiempo de Vals

un dos tres, un dos tres,

no termine jamás."

Nuevamente solo eran ellos dos, no había nadie que los interrumpiera de aquel mágico momento. ¿Quién diría que alguna vez llegarían hasta aquí? Es como sí desde un principio estuvieron destinados a estar juntos.

"Tiempo de Vals que empleamos los dos,

dibujando en el suelo de un viejo salón,

con tres pasos de baile, una historia de amor.

Es tiempo y es en fin.

Mi tiempo para ti."

La canción qué llegaba a su final, le traían unos bellos recuerdos; como cuando bailaron juntos por primera vez el mismo tema de ahora, hace tanto años atrás siendo apenas unos niños.

Acercaron sus rostros y unieron sus labios en un beso apasionado y lleno de amor que se tenían el uno al otro.

-Te amo tanto, Hans.

-Y yo a ti, mi hermosa Elsa.


NotasDeLaAutoraQueTodosAman(?:

*sale de su escondite con almohadas amarradas a su cuerpo* Ahora sí, ahora pueden tirarme todo lo que quieran...

*2 HOURS LATER*

¿Desahogados? Ok, perfecto...

*saca un cupcake con una velita* Feliz cumpleaños a mí, Feliz cumpleaños a mí, Feliz cumpleaños a mí ;-;

15... malditos... años... ._.

¿Tan vieja estoy? :'v

Ok dejando de lado mi cumpleaños, ¡De verdad siento tanto haber tardado tanto en actualizar! D:

La maldita inspiración nunca llegaba a mí y estaban que me salía humo por las orejas, y el drabble que tenía escrito hasta a la mitad y que tanto me costó pensar en él se borró :) :)

Frutah Bidah:'v

*Dramatización sobre lo ocurrido" (Advertencia: posiblemente exagere un poco ._.)

Paz se sienta frente a su computador preparada para escribir, se truena los dedos y busca el drabble. Se asusta porque no lo encuentra y grita a todo pulmón haciendo que perros de la calle ladren.

Desesperada sin saber que hacer, se dice que es mejor volver a escribirlo pero se le olvidó por completo todo lo que tenía escrito. Hizo varios intentos pero ninguno salía perfecto como lo era el original.

Se hizo volita en un rincón y lloró.

Al día siguiente decidió escribir otro proyecto, tenía la motivación al 100%, haría todo por sus lectoras. Tecleó una letra al azar y... comenzó a escribir como mono retrasado puras webadas que no tenían el mínimo sentido.

Hasta llegó al punto de golpear su cabeza contra la pared una y otra vez.

Nuevamente se hizo volita y lloró.

Ya entrando casi en depresión se puso a ver Love Stage! (por cuarta vez:v) y... ¡El primer capitulo la inspiró a escribir algo relacionado con una boda!

Pasaron los días y ella no se despegaba de la computadora y trataba de encontrar las palabras adecuadas para que al principio "drabble" quedara perfecto.

Se dio cuenta que el "drabble" quedó más largo que de lo que ella esperaba.

-¡Ya sé! Hace muuuuuucho que no actualizo un OS... ¡A seguir escribiendo!

Estaba tomando un descanso y escuchaba música cuando de pronto... "Tiempo de Vals" de Chayanne comenzó a sonar y le dio otra idea para el OS. Ignorando por completo que estaba comiendo, tiró la comida a la mierda y se situó enfrente de su computadora y escribió como si no hubiera mañana.

Cuando su creación por fin quedó terminada, empezó a reír como psicópata, o seo creía ella, porque en realidad reía como foca retrasada.

*Fin de la dramatización*

:D :D

Yyyyyy eso fue lo que ocurrió. De locos ¿no?

Hice a Hans de niño más caballeroso porque me resultó tierno, a medida que creció se volvió a lo que es ahora xD

Como sea...

¡Feliz navidad y año nuevo atrasado! (Demasiado atrasado)

Les mando unos besitos enormes y muchos abrazos de parte de ésta quinceañera ¡OMG! *0*

Bye bye :3

PD: ¡POR FAVOR MANDEN SUGERENCIAS QUE TENGO LA MENTE EN BLANCO! D: