Disclaimer: Digimon no me pertenece, yo sólo uso los personajes por entretenimiento sin fines de lucro

Capitulo I: Dos años después

"De verdad que esta escuela no tiene nada nuevo." –pensó aburrida y decepcionada de que este nuevo colegio fuera exactamente igual que el anterior. El alumnado dividido: los populares, los estudiosos, los tímidos, los deportistas, etc. ¿Acaso no sabían que eran todos exactamente iguales? Todos ellos eran seres comunes y corrientes. No debían prestar tanta atención a la "popularidad" por la belleza o el dinero, si fuera por eso ella también seria "popular", es más, dominaría este lugar.

Suspiro. No quería que la clasificaran otra vez. Siempre era la rara por no socializar con nadie, por aislarse. Pero… ¿para qué? Si nunca podría hablar de algún tema normal. Además de que no le llamaba la atención hacer amigos. Después de todo nunca iba a ser una verdadera amistad.

Siempre el ser humano tiene el defecto de sentir un sentimiento negativo hacia la otra persona. Empieza como algo pequeño y, poco a poco, se a haciendo más grande. Sentimientos como la envidia, los celos, el egoísmo...

Nunca se podría tener un verdadero amigo. "Aunque yo considero así a Hiei. Después de todo fue él quien me salvo en aquella ocasión, aunque fuera un poco tarde..." Sacudió levemente su cabeza tratando de no pensar en esas cosas. Para ella Hiei era la única excepción de que no existe un verdadero amigo. "Él si es alguien de fiar... ¡Basta!" – se grito internamente interrumpiendo el rumbo de sus pensamientos.

De haber sabido que ir al colegio la hacia tener esa clase de reflexiones que provocaban sacar a flote sus recuerdos no hubiese venido.

Decidió que ya debía bajar de su auto (un precioso Aston Martin plateado), pero antes de que siquiera pusiera la mano en la puerta para abrirla algo llamo su atención. Vio que había, a escasos metros, una pareja de adolecentes.

El chico estaba apoyado en el capo de su, aparentemente, auto y tenía cara de aburrimiento, casi de cansancio, mientras que la muchacha, la cual lo estaba abrazando pero podía ver su rostro, tenía una sonrisa radiante en la cara. Como la de un comercial en la que tratan de promocionar un producto mostrando que si lo usas tu problema se resolverá, tu vida cambiara, será como un cuento de hadas y vivirás feliz para siempre.

De repente paso una chica muy bonita – he de admitir – que llevaba una falda extremadamente corta. Mientras la feliz, y supuestamente novia, no se daba cuenta, el chico miro descaradamente a aquella adolescente para luego, una vez que sus miradas se encontraron, guiñarle un ojo con galantería. La chica que estaba pasando le sonrió coquetamente pero sin detenerse, siguiendo su camino.

Suspiro al presenciar aquello. "Relaciones amorosas" – pensó para si. – "Siempre tan frágiles".

En especial ese lazo que dicen que es muy fuerte, que puede superar cualquier obstáculo. Aquel sentimiento que se conoce como "amor". Pero también esa persona con la cual lo compartes, con la cual es reciproco, un día te puede decir: es para siempre, y de un día para otro terminarse y ya no verlo nunca más.

Ella no creía en "el amor" y tampoco estaba interesada en tener una relación. Aunque ella sabía que era muy deseada por el sector masculino, y muy envidiada por el sector femenino. ¿Envidiada de qué? Si supieran todo lo que paso, no le tendrían celos, no desearían ser como ella. Sonrió internamente. Claro que no querrían.

Decidió dejar de pensar en eso, salió de su vehículo y se encamino hacia el establecimiento. Mientras caminaba sintió las miradas de los adolecentes sobre ella, pero no les prestó atención. Una vez dentro del lugar, se detuvo, saco una hoja de un bolsillo de su mochila y lo leyó, para luego observar el lugar y seguir andando. Después de unos minutos encontró su primera clase: Literatura. Entro al aula y localizo que había un asiento vacío en la última fila, al lado de la ventana. Se sentó allí, no había ningún alumno, todavía era temprano. Opto por escuchar música un rato en su MP7.

No supo cuando, pero de repente el salón estaba lleno de voces y risas de jóvenes. Estuvo muy ensimismada en las canciones que estaba oyendo. Justo cuando iba a subir un poco el volumen del reproductor, ingreso el profesor; el cual dejo sus cosas en el escrito que había y se paro frente a la clase.

-Buenos días alumnos, antes que nada quiero anunciarles que tienen una nueva compañera. Ponte de pie y preséntate por favor. – pidió amablemente. Ella obedeció, aunque odiaba hacer eso.

-Mi nombre es Yami Tukusama y vengo de Estados Unidos. – dijo.

-Bien Tukusama, puedes sentarte. Espero que todos sean amales con ella. - indico a la clase - Ahora iniciaremos con… - empezó a hablar el maestro y se desconecto, no tenía ganas de escucharlo.

Terminaron las horas que le tocaban a la materia y toco el timbre del receso. Sus compañeros salieron rápidamente del aula y ella suspiro aliviada. Durante toda la clase sintió que alguien la observaba y eso la hizo ponerse incomoda, sin embargo no supo muy bien el motivo. Nunca se intimidaba por nada. Ahora sentía curiosidad. Quizás esta escuela no resultaría tan aburrida después de todo...


Hola! Quiero aclarar este capitulo es como de "transición", por decirlo de algún modo. En el que sigue apareceran nuestros queridos elegidos!

Echizen WingS: ¡Muchas gracias por dejar tu review! Sip, mi primer historia (publicada :P) Respecto a tus preguntas: Tukusama es japones y significa guerrero. La verdad me costo encontrar un apellido para el personaje que me convenciera, pero al final encontre este! :D Lo elegi por la personalidad y historia de Yami. Despues, sobre el narrador de la historia, no todos los capitulos seran en 1° persona, se adaptara depende de la cituación. Besos! :)

Hasta el siguiente capitulo! Review please!