CAPITULO 2
Conociendo la OHS
Bulma estaba caminando por los pasillos de su nueva escuela, leía sus horarios que le habían designado y sostenía un mapa, del establecimiento para poder ubicarse mejor, escuchaba algunas risas a sus espaldas y podía imaginarse el porqué, pues el mapa era más grande que ella, pero eso no le importaba, -literatura en el edificio B, luego tengo matemática aplicada en el edificio D, el cual queda a...exactamente… media hora caminando desde el B….esto es enserio? Y como voy a llegar a tiempo si solo tenemos 20 minutos de receso?- En ese momento pasaban un grupo de jóvenes, en carritos de mini golf, miro el lugar donde se los alquilaba -10 mil, dólares el alquiler… de un mes…prefiero caminar, no tirare tanto dinero- se dijo.
En el edificio B, Bulma se sorprendió al ver el tamaño de las aulas, el pizarrón, y sobre todo los supuesto "pupitres", los cuales consistían en un escritorio, lo suficientemente amplio como para que estudien tres personas en el. Cada uno poseía los nombres de cada alumno y cuatro cajones donde los alumnos podían guardar sus cosas para la siguiente clase. Sin embargo las chicas de su clase, guardaban maquillaje, revistas de moda y otros utensilios sin importancia.
-Guau, que desperdicio de dinero- se dijo pensando que un banco una silla eran más que suficiente, sin embargo cada asiento parecía una mini oficina.
En ese momento miro a su alrededor, para ver a los que serian sus compañeros por ese año… por suerte. Al mirar a su alrededor se dio cuenta de que en el lugar todos aparentaban ser los dioses del mundo. Era ridículo ver como la mayoría de ellos parecían haber ensayado sus expresiones para aparentar más "cool". Lo más gracioso era de que cada uno de ellos no serian nada si no hubiera sido porque sus padres tenían el dinero para mantener el estilo de vida que llevaban. Bulma decidió sentarse sin más opciones. Hasta que…
-hola… eres nueva no?- le pregunto una chica de cabellos oscuro, bastante bonita y con una enorme sonrisa en su cara.
-Hola. Me llamo Bulma. Brief Bulma.-Dijo sonrojada, pues era la primera persona con quien hablaba.
-"la heredera de capsule corp?"- pensó la peli negro -Soy Chichi. Mucho gusto- le dijo para luego estirar su mano.
A diferencia de Bulma, Chichi era una chica preciosa, piel de porcelana, ojos y cabello negro, se vestía bonito pero no exagerada como la mayoría de las chicas que había visto. Así que le devolvió una sonrisa. Y tomo su mano, en señal de amistad.
-el gusto es mío. Créeme.- le dijo Bulma, pues no notaba maldad en los ojos osuros de la chica en frente de ella -Y dime Chichi desde cuando estudias en este lugar?-
-mmm… pues estoy desde hace dos años. Y tú? Es raro ver a alguien nuevo el último año del secundario-le dijo, pero no se podía sacar de la cabeza, que tenia a una chica extremadamente rica hablándole –"será otra mimada más?"- se pregunto.
-Pues en realidad, mis padres quisieron que venga aquí, decían que pasaba demasiado tiempo en casa. Supongo que no encontraron otra solución que internarme en otro lugar-
Chichi le sonrio. Pero igual le parecía raro. Parecía una chica bastante bonita, solo que lo ocultaba detrás de esas gruesas gafas, sin embargo era un poco loco cambiarse en el último año. No parecía mala chica asi que descartaba la posibilidad de una expulsión en su colegio anterior, suponía que si se llevaban bien ella le contaría el porqué del cambio repentino. Ahora ella le haría una pequeña prueba, de si la chica de cabellos azules no era una atolondrada más del colegio, ya que si bien por el momento no lo era, pero conocía a un sinfín de chicas que llegaron a la OHS como cerebritos y en menos de un mes terminaron con minifaldas y siliconas hasta dentro de la cabeza.
-jaja no creo que sea tan así. Pues yo vengo desde hace dos años, hubieran sido tres si me hubieran dado la beca la primera vez que me presente…- ahí estaba Chichi, esperando una respuesta de la peliazul.
-si dicen que los exámenes son imposibles. Es más creo que escuche que hay alumnos que le hacen juicio a los profesores cuando no los aprueban!-
Chichi se quedo conforme, al parecer a esta chica "Bulma" no le había interesado que Chichi era becada, si antes pensaba que Bulma era rara ahora pensaba que era rarísima, pues en los dos años que asistía a la OHS, nunca había podido intercambiar más de dos frases con una "no becada". Rara.
-Se nota que aquí es un mundo con títulos ya designados no?- pregunto Bulma y Chichi capto enseguida lo que ella quería decir.
-jajaj si es imposible no darse cuenta. Para serte sincera es un poco difícil conocer gente con quien no tengas que competir por si eres el más rico o cuantos autos puedes comprar con tan solo tu mesada. Jajaja-
-Jajaja welcome to the jugle- (Bienvenidos a la jungla) le respondió Bulma, ya tomando un poco de confianza con la simpática chica de ojos negros.
-siii, totalmente. Igual yo podría instruirte en las cosas básicas, como en los lugares de los edificios, o el comedor, los mejores lugares para estudiar, o lugares de bromas, incluso atajos, y esas cosas-
-muchas gracias! La verdad estari… espera… dijiste "lugares de bromas"?- pregunto Bulma con mucha intriga.
Chichi sonrío, ella sabía que esa pequeña frase llamaría la atención de la chica de cabello azul -sí, hay lugares por donde "los populares" hacen bromas a: los becados, nerds, chicos no tan apuestos, recién llegados, y la lista sigue- le dijo con gracia pero a la vez con un poco de tristeza.
-Pero que se creen?- dijo Bulma indignada.
La peli oscuro agacho la cabeza y exhalo -los dueños del colegio…- dijo Chichi.- no puedes luchar contra ellos, prácticamente sus padres son los que pagan todos estos lujos, así que la regla numero uno seria: "nunca acusar a los mimados, pues son ricos y si malvados"-
Lo único que pudo decir Bulma fue un -hump- Al oír esa respuesta, era tarde, Chichi se había sentido tan a gusto con la peliazul, que ya se había olvidado de que ella prácticamente era otra "mimada", pero diferente. Definitivamente Bulma Brief no era como los demás, cuando Chichi quiso arreglar las cosas, Bulma la interrumpió. -Pues la verdad yo no soy becada… pero tampoco mimada.- respondió Bulma con un leve tono de ofensa.
-discúlpame. En eso tienes razón! Se nota que eres diferente, en serio, no fue mi intención ofenderte!- contesto la morena.
Bulma sonrió, pocas veces escuchaba a alguien pedirle disculpas y en un lugar como ese colegio, pensó que jamás lo escucharía -no hay problema! Creo que estas acostumbrada a lidiar con ese tipo de gente, pero te aseguro que soy diferente-. Y le sonrió.
En ese momento sonó el timbre de entrada. Era momento de la primera clase en la OHS, por lo menos Bulma ya se sentía mejor de haber intercambiado palabras con alguien. Graciosa, inteligente, y al parecer sincera. Es un buen comienzo… en ese momento entro el profesor de literatura. Había escritorios que aun estaban vacios. Pero el profesor empezó a tomar lista, tomo nombre por nombre, sin embargo seguían entrando alumnas al salón, a quienes no parecía que les importara si interrumpían o no.
Ya habían pasado 20 minutos desde el comienzo de la primera clase. Cuando se abrió la puerta de golpe, haciendo saltar del susto a varios alumnos. Era el… -"horrible insecto"- recordó Bulma.
El profesor fulmino a los dos alumnos con la mirada, su expresión delataba que ya los conocía a ambos -señor Ouji y señor Abad. Las clases comenzaron hace 20 minutos y ya tome asistencia!- dijo furioso, pero sin levantar la voz.
Vegeta no hizo caso a los reclamos del docente, solo acomodo sus cosas, sentó y levanto su mirada en señal de desafío -profesor, todos los años es lo mismo, el primer día siempre se trata de informar los requisitos para aprobar la materia, y de que se trata la misma a nuestros "nuevos compañeros"- al decir eso miro a Bulma por ser la única cara nueva en el aula, desvió la mirada de nuevo al profesor y continuo - Hace años que lo conocemos-
El profesor no pudo evitar un leve gruñido hacia su alumno, lo cual alegro aun más a Vegeta -si, pero no por eso van a llegar a la hora que quieran a mi aula- le respondió.
Byron estaba totalmente divertido con la escena pues él sabía que nada podía hacer el un simple profesor contra un Ouji. -Está bien profesor. Es el primer día, no empecemos con el pie izquierdo- dijo con una sonrisa sarcástica.
-está bien pero que no se repita-
Vegeta y Byron, se rieron descaradamente mientras se acomodaban en sus asientos y disimulaban que atendían atentamente la clase.
Mientras tanto a Bulma casi le daba un ataque, ese chico de cabellos en punta era muy guapo, con solo verlo se le había parado el corazón y su cara se torno en un rojo furioso. Pero cuando paso por a lado de ella él ni siquiera la miro… solo la puso de ejemplo para huir de un problema, no podía esperar más, ella no era para nada bonita. Si al menos fuera tan bonita como Chichi, quizás se fijara en ella. Pero por lo que había escuchado de ese lugar ser bonito no bastaba, se debía ser rico, bonito y sobre todo, presumir de ello, no valía la pena ser así
