Capítulo 2- ¿Quién eres?

El sol salía por el horizonte, dando a entender que había amanecido. Una joven de cabellera dorada y esbelta figura, se encontraba cepillando su cabellera larga enfrente al espejo del baño.

La chica, llevaba puesto una remera de color azul, una minifalda del mismo color, un par de medias blancas que le llegaba hasta sus muslos, y un par de zapatillas negras.

La chica, comenzó a recoger su hermosa cabellera la cual llegaba hasta su cadera, para luego, ocultarlo con su típico sombrero de conejo.

-Fionna, el desayuno ya está listo- se escuchó una voz femenina que provenía de la planta baja

-Bajo enseguida- contestó la chica

Ella es Fionna, una joven con 16 años de edad, conocida como la heroína por todo Aaa, gracias a sus increíbles hazañas, también, por su hermosura y bondad, eso ha hecho que la chica, tenga mucho pretendientes por todo Aaa, sean reyes o no.

Fionna, miró su imagen en el espejo, y notó algo raro en ella, como si algo faltara, observó detenidamente, para luego sacar un mechón de cabello que estaba oculto por su gorra, este, para luego mirar el espejo y sonreír.

Pasaron unos segundo, Fionna ya se encontraba en la parte de debajo de la casa del árbol, la chica, se dirigió a la mesa, estiró la silla y se sentó en ella, en ese momento, vino su hermana con dos platos en las manos.

-Tardaste un poco- dijo bajando el plato

-Lo siento Cake- se disculpó con una sonrisa

Ella es Cake, una gata con poderes mágicos, hermana compañera de aventuras y mejor amiga de Fionna.

-No te disculpes, solo come rápido, recuerda que tienes que ir a ver al príncipe Gumball- dijo Cake con una sonrisa pícara

-No me lo hagas recordar- contestó Fionna con una cara entre desinteresada y enojada

-Vamos Fionna, sé que te gusta- dijo aún con la sonrisa pícara de hace unos momentos

-Me gustaba- corrigió- hasta que se volvió tan narcisista-

-¿No crees que estas exagerando?-

-Para nada- contestó enojada- todas las veces que lo veo, siempre está hablando de sí mismo, elogiándose e intentando conquistarme- dijo cruzando los brazos

-Bueno, en parte tienes razón- dijo la gata, dando un punto a su favor- últimamente se ha vuelvo muy presuntuoso-

-Lo ves- dijo suspirando- ¿Qué tal si vienes conmigo?- preguntó con una sonrisa

-Fionna, sabes perfectamente que tengo que cuidar de mis pequeños- contestó la gata seriamente, sacándole la sonrisa de la cara a la chica

Cake se había casado con lord Monochromicorn hace dos años atrás, y juntos había formado una familia al lado de sus seis hijos, debido a eso, Cake había dejado la casa del árbol, para ir a vivir a la casa de su esposo, y venía solo a la hora de desayunar, almorzar y cenar, para dejar la comida a Fionna, ya que es un desastre a la hora de cenar.

-Sí, lo sé- dijo algo triste

-Bien, ya sabes, luego de terminar de desayunar, lava los platos y déjalos en su lugar- dijo Cake dirigiéndose a la salida

-¿Ya te vas?- preguntó Fionna algo triste al ver como su hermana se dirigía a la salida

Así es, siento que deba irme tan rápido, pero tengo que cuidar de mis hijos- dijo abriendo la puerta- nos vemos- dijo para luego serrarla

-Nos vemos- contestó un poco decaída

Desde que Fionna, estar sola en casa le era aburrido y triste, claro, le tenía a bma, pero no era lo mismo para ella. Desde que Cake dejó la casa del árbol y fue a vivir con lord Monochromicorn, para ella, las aventuras ya no eran lo mismo, sin duda el hecho de tener quién te acompañe en tus aventuras, lo hacía más divertido.

Una vez terminó de desayunar, hizo caso a Cake, y lavó su plato, para luego dejarlo y lo guardo donde los demás platos, para luego, agarrar su mochila y suspirar.

No quería ir al dulce reino a ver al príncipe Gumball, sabía perfectamente lo que insinuaba, pero no tenía otra opción, no al aceptar ser la guardiana del dulce reino, algo que aceptó antes de que Gumball sea un engreído, claro, aceptó para estar más tiempo con él, una decisión que no debió hacer.

Agarró su mochila y de malas ganas, salió de la casa, y se dirigió al dulce reino. Fionna sabía que sería otro intento fallido de proponerle matrimonio, algo muy irónico, ya que ella antes le había pedido varias veces que sea su novio y siempre la rechazaba, con el pretexto de que era muy joven, pero extrañamente, cuando Fionna obtuvo el título de heroína de Aaa, el tuvo más interés en ella.

Eso molestaba mucho a Fionna, no solo él, también todos los príncipes de Aaa comenzaron a insinuárseles después de tener ese título. Estaba cansada de día tras día ser acosada por ellos, de que le manden miles y miles de cartas, ofreciendo riquezas, poder si se casara con algunos de ellos.

Fionna simplemente los rechazaban, debía admitir que al principio era divertido, pero con el trascurso del tiempo, comenzó a molestarla, ya que llegaban al punto de acosarla.

Fionna se encontraba cerca del dulce reino, solo faltaba unos cuantos metros. En ese momento, escuchó una voz que pedía ayuda, Fionna, observó por todos lados, hasta que pudo ubicar mejor el sonido, provenía del bosque Simonaggio.

El bosque Simonaggio era conocido por tener a las criaturas más raras y peligrosas dentro de todo Aaa, sin embargo, también es conocida por sus tesoros y riquezas escondidas, es por esa razón que varios entran a buscar esos tesoros.

Fionna, sin pensarlo dos veces, corrió y entró al bosque, corrió hasta que pudo divisar a una manada de lobos carniceros, que rodeaban a un pobre duende.

Fionna, al verlos, corrió más rápido, para luego saltar y ponerse enfrente de ellos.

-¡Corre!- dijo Fionna seriamente, el duende simplemente obedeció y salió huyendo de ahí

-Vaya, miren a quién tenemos aquí- dijo uno de los lobos acercándose a ella- Fionna, la heroína de Aaa- dijo con una sonrisa

Fionna lo observó seriamente, este lobo carnicero era más grande que los demás, era un poco más corpulento más que los demás, en su pecho tenía una cicatriz, al igual que del ojos derecho que le impedía abrirlo.

-¿Tú eres el jefe de la manada?- pregunto la chica seriamente

-Así es- contestó con una sonrisa- y tú te has metido en nuestra presa- dijo enojado

-No te preocupes, te mandaré carne por correo- dijo con una sonrisa burlona

-No lo creo- dijo acercándose más a ella al igual que los otros, rodeándola

-Veo que no podemos hablar pacíficamente- dijo empuñando su espada

En ese momento, Fionna saltó rápidamente detrás de uno de los lobos, cortándolo por la espalda, otro lobo se acercó por la espalda e intentó cortarla por la mitad con su hacha, Fionna, se dio cuenta de eso y se protegió con su escudo, sin embargo, otro de los lobos se acercó a ella, con un cuchillo para cortar carne, la chica al ver como se acercaba, se apresuró y dio un cabezazo al lobo enfrente suyo, para luego agacharse y dejar que el lobo con cuchillo de carnicero cortara a su compañero, para luego levantarse y cortarle la garganta.

Fionna observo a sus oponentes, solo quedaba uno, y ese era el jefe, este simplemente sonrió, para luego sacar un gran mazo con púas, la chica simplemente le devolvió la sonrisa para luego corre en su dirección, el jefe de los lobos alzó el mazo para atacarla, sin embargo, Fionna se deslizó, pasando por debajo de sus piernas, para luego levantarse y cortarle la espalda, acabando así con toda la manada.

Fionna simplemente suspiró, para luego guardar su espada, notó que estaba sucia, así que optó por volver a casa antes de ir al dulce reino, pero… ¿dónde estaba?. No había prestado atención al camino ya que estaba preocupada por aquél sujeto que pedía ayuda.

-¿Ahora qué?- preguntó, para luego observar su entorno

Decidió retroceder ya que de ahí venía, continuó su camino por varias horas, sin embargo no logró de salir de ahí, caminó hasta que encontró algo que le había dejado con la boca abierta.

Era un hermoso lugar, donde la luz del sol entraba más que en las otras partes del bosque, el césped era verdoso, había un hermoso lago y una cascada llenaba el lago con agua cristalina.

Fionna no podía creer que un lugar tan hermoso este en un bosque donde los que entran, nunca salen.

Solo respirar de aquél aire tan puro le daba vitalidad, la chica pensaba que era el lugar perfecto para des estresarse de esas dos horas deambulando por el lugar, y claro, bañarse.

Fionna observó por todos lados, para ver si no había nadie por el lugar, para luego sonreír y sacarse la ropa. Luego de hacer eso, se puso debajo de la cascada y comenzó a bañarse, el agua cristalina de la cascada era refrescante, Fionna no se había sentido tan bien como ahora.

Siguió bañándose por media hora, hasta que recordó que tenía que ver al príncipe Gumball, así que aunque no lo deseaba, decidió salir de la cascada e ir por su ropa ya seca.

Cuando se acercó a su ropa, se llevó una sorpresa inesperada, enfrente de él se encontraba un sujeto que la estaba viendo de la misma manera, el sujeto lo miraba de arriba abajo, para luego sonreír nerviosamente.

-Esto no es lo que parece- dijo con una sonrisa nerviosa

Fionna simplemente tapó sus pechos, para luego darle una fuerte palmada, mandándolo a volar, para luego agacharse y darle la espalada.

-Eso dolió- dijo el sujeto acariciándose la mejilla

-¡No mires!- grito Fionna

-De acuerdo, no miraré- contestó tapándose los ojos

Fionna agarró lo más rápido posible su ropa y se vistió, para luego ir con el sujeto.

-Ya puedes abrir los ojos- dijo la chica volteándose

-De acuerdo- contestó el sujeto abriendo los ojos

En ese momento, las miradas de ambos se juntaron, en ese momento se habían dado cuenta de algo que no notaron en el momento.

-¡Eres un humano!- gritaron los dos sorprendidos, señalándose los unos a los otros

Continuara…

Hola amigos, primero que nada, me quiero disculpar por la tardanza en subir este capítulo, tuve un pequeño problema que ya está resuelto :3

Así es Finn es aquél sujeto, Por fin se encontró con Fionna, solo que de una manera un tanto rara jeje.

Espero que les haya gustado el capítulo y nos vemos en el capítulo 2.

Dejen reviews si les gustó y si no, igual :A