Hola de nuevo! Aquí les traigo este segundo capítulo y no saben cómo le tengo cariño a esta historia, gracias por el comentario jejeje espero vengan muchos más y espero que les guste esta historia tanto como a mí.
Respirando
¿Porque no hable con mi abuela antes de salir corriendo del salón?... ahora me tendré que calar comentarios de carácter hostil, de parte de quienes en verdad me ofendieron a mi, sin poder seguir siquiera mi instinto nato de defensa…
Ujum… divertido lo sé, envídienme, adelante…
Respira y solo sigue respirando, ya me iré de aquí…
Y como dice Abú, tengo que dejar ir, dejarlos ir… aunque cueste mucho superar un dolor que se ha vuelto tu adicción particular. "Nada es casualidad…" si creo en eso y puede que esto sea lo que necesite para salir de todo esto y empezar a hacer mi vida, siempre he querido tener una escuela de tierra y metal control, soy la única que sabe de ese arte y eso me hace especial supongo.
Ojala mis padres me apoyaran… No, ojala me aceptaran…
Llegue al gran salón y por lo que me decían mis adorados pies, seguían ahí, ambos claramente, con la ligera diferencia de que ahora almorzaban… al parecer les importo muchísimo lo que paso, que increíble.
Bueno, here we go…
-Permiso-me limite a decir en voz baja
Y nada por supuesto…
-Me disculpo por mi previo comportamiento-agregué sin entrar aun
Y todavía nada…
Respira y solo sigue respirando, ya me iré de aquí…
-Aceptare la invitación del señor del fuego-Volví a hablar ya estando adentro del salón-partiré esta misma noche si no va contra sus deseos…
¿¡Wao de verdad no dirán nada!? ¿tanto les molesta que sea diferente?
Caminé hasta la mesa y tome el pergamino que se encontraba al lado de mi madre
-¿Para qué lo tomas?, no puedes hacer nada con el…
Y el golpe de desprecio numero uno va para mama…
-Para presentarlo en la celebración madre-Respondí de forma sumisa- ¿Padre?- Exclamé sin moverme en lo absoluto-¿Tengo tu bendición para el viaje?-pregunte únicamente por la costumbre y con algo de dolor en mi tono
El elevo la cara, asintió de forma muy leve y yo tome eso como el permiso que mi abuela prácticamente me obligo a pedir, si hubiese sido por mi me iba ahora y ¡ya está!
Baje la cabeza e hice una pequeña reverencia para retirarme del salón, cuando ya estaba volteada caminando en dirección opuesta a donde ellos estaban escuche a mi madre hablar…
-Y Toph- dijo sin voltear- trata de verte bien, algo recatado-Auch…
Apuesto a que me cambiarias por cualquier adolecente que fuera bonita y pudiera ver… ¡ah! Y que no tuviera personalidad e hiciera todo lo que quisieras
-Si señora…-Respondí, camine un poco más y me pare en el borde del salón bajando la cabeza - Los quiero…y los voy a extrañar-dije levemente-a pesar de todo- y con eso seguí mi camino
No se si me escucharon o no, quiero llorar desde hace varios años pero no sé porque solo suelto lagrimas de vez en cuando , siento que me ahogo.
Y pues con la llegada a mi cuarto llegaron los sentimiento de esta parte del dia, decepción con algo de rabia, una excelente combinación para empezar un viaje; sin mencionar además el miedo a una gama de hermosas posibilidades como el rechazo, no ser querida y mi favorita… estar sola… aunque bueno, siempre he estado sola en esta gran mansión.
Sarcasmo…
Saque una gran maleta que había en mi armario y la coloque en la cama, tengo mucho que empacar, necesito unas buenas vacaciones de todo esto…
Ok, entonces… algunos cambios de ropa Mmmm varios mejor, cosas de uso diario, cobijas y por supuesto dinero, una buena cantidad de dinero.
-¿Señorita?- escuché
-¿Que quiere?-respondí de forma seca, la verdad no estoy de humor… pero de todas formas no lo he estado en años
-Su madre le manda este vestido-Dijo de forma tímida para después quedarse callada.
-Aja… ¿y bien? ¿Cómo es? No sé si lo has notado pero no puedo ver…
-Per…do…o…neme-exclamo de forma entrecortada, Ok quizá eso si fue un poco duro…-Es largo, con cuello alto, mangas largas y de color verde.
-Verde, verde y siempre verde… ¿Por qué verde? No tengo ni idea de cómo es ese estúpido color pero ¿porque siempre escucho que estoy vestida en él? ¿Por qué no… Mmmmm? No sé ¿Por qué no…? ¿Qué otros colores hay? ¡Dime!-respondí un poco al borde
-Eeee pues, hay amarillo y…y rojo y azul y morado-Titubeo
-¡Aja! ¿Por qué no me visto de morado?, sueno como algo bonito ¿Por qué no puedo irme en un vestido morado a la celebración? ¿y además porque tiene que ser todo cubierto? ¿Tan horrible me vería si muestro unos centímetros de mi cuello? ¿Ah? ¿y de verdad pensarían que estoy loca por no ir vestida del estúpido color verde? ¿Acaso no puedo ir de morado? ¿Ah? ¡¿AH?!-grité
-No… no lo sé señorita le ruego me disculpe-Dijo haciendo una reverencia y temblando un poco-Por favor no me despida…
Y reaccione… fui a la ponchera de agua de mi cuarto y me lave la cara de forma agitada. Cuanta rabia y frustración acumulada…
-No es tu culpa, lo siento deja el vestido en la cama, puedes irte-Le ordené sin moverme, y sentí como sin cuestionar de forma alguna hizo lo que le pedí.
Camine hasta mi cama y estire mi brazo en dirección donde estaba el vestido, lo toqué.
No es feo, o por lo menos eso es lo que me dicen mis manos; se siente de seda y con algún bordado pero ¿porque tan sencillo? Tengo 16 años y no creo estar gorda, por una vez me gustaría ponerme uno de esos vestidos que se ponían las mujeres de la realeza de los cuentos que Abú me contaba de pequeña, con cola y varias telas y… si me lo permito un pequeño escote…
¿Tan mal me vería?
Tal vez no sea tan agraciada como otras chicas que de seguro lo son pero… me pregunto cómo me vería en algo diferente, o mejor dicho como me sentiría en algo diferente. No me quiero poner esto quiero dejar este patrón tanto de vestimenta como de personalidad que he adoptado en estos años, quiero ser… yo solo quiero ser… feliz.
¿Cómo voy a hacer con lo del vestido? Debe haber alguna forma de hacerlo sin que mi mama se entere… es que quiero disfrutar lo que sea que sea este proceso… comprar…
Ya tenía rato alistándome, maleta completa, bolso listo y ya vestida con mi atuendo de viaje, debería estar partiendo en aproximadamente una hora más o menos. Tome la maleta y el bolso y me dirigí a la entrada para dejarlos y buscar a mi Abú para despedirme de ella, al llegar hice eso exactamente y un encargado me leyó la lista de asistentes que vendrían conmigo.
Camine rápido hasta el cuarto al final del pasillo y ahí estaba sentada leyendo algo en su cuarto.
-Ya me voy Abú- Dije con algo de tristeza- Te voy a extrañar mucho - Por no decir muchísimo…
-Mi pequeña niña- Respondió extendiendo sus brazos para yo adentrarme en ellos- La vas a pasar muy bien, veras a tus amigos, saldrás de estas paredes y esta ciudad y podrás descansar de todo lo que te desespera aquí.
-Lo sé Abú, no sé si estoy feliz por irme pero sé que prefiero sentirme mal afuera que adentro-Comente sarcásticamente
-Y Adema sestaras hermosa y todos querrán hablar contigo
-Si claro, como si fuera de esas princesas de tus cuentos…-Dije
-Eso eres exactamente
-Gracias Abú por ser siempre así conmigo- Suspiré
-Vete ya linda, te espera un largo viaje, trata de disfrutar- Y con eso me soltó, me beso la frente y yo me fui alejando mas y mas de ella hasta llegar a la entrada de mi casa.
Las maletas ya no estaban y fuera de las puertas había un carruaje que me esperaba para ir a las costas y así empezar el viaje por mar. No sé porque pero sentí algo de melancolía di unos pasos hacia mi transporte y me voltee por última vez hacia mi casa… no sé porque pero siento que pasara mucho tiempo antes de que vuelva a estar aquí.
Respira y solo sigue respirando…
Me monte en el carruaje y este arrancó. Saben… siempre me ha gustado estar en un carruaje, siento como si me mecieran y me relaja mucho, el sonido, el movimiento, todo lo contrario a lo que me parece el volar en un animal con pelo…
No puedo ver nada pero lo disfruto de todas formas, estuvimos en el camino como por una hora y después sentí como se detuvo.
-Llegamos señorita- Me dijo el conductor abriendo la puerta.
-Gracias…- Susurré- ¿El barco está listo?-Le pregunté.
-Si, partiremos apenas suba y se acomode.
-Gracias por todo- Comenté
Y con eso empecé a caminar en dirección a la rampa, ya podía escuchar las olas del mar y oler el aroma del agua salada.
¿Porque tengo miedo? ¿Porque me cuesta tanto estar tranquila?
Paso por paso llegue al barco y sentí como retiraban la rampa y cerraban la puerta.
-¿Desea ir a su habitación?- Me preguntaron seguro porque saben que no puedo ver cómo nos alejamos de la tierra donde he vivido casi toda mi vida
-No, me quedaré un rato aquí- Y me apoyé de la baranda para sentir como el barco empezaba a moverse.
"Respira" Me dije…
"Solo respira" Me repetí…
Ya me fui… Susurre…
Y se fue nuestra pequeña Toph… le esperan muchas cosas en este viaje, algunas buenas y otras malas pero lo más importante es que consiga eso que le falta para dejar de sentirse tan sola, triste e incompleta (personalmente creo que no hay peor combinación o situación que sentirse así…) Dejen sus opiniones gracias!
