DUBLIN.

HERMIONE P.V.O

Hace ya cinco días que envié la carta con el nuevo hechizo. Deseo de todo corazón que encontrara su destino. Si ha llegado a ellos, ¿qué cara habrán puesto? Conociendo a esa panda, seguro que habrán bromeado a nuestra costa hasta aburrirse. Bueno, casi todos. Seguro que Theo no. Es demasiado serio para esas cosas. Aunque, teniendo allí a Blaise, andan sobrados de bromas. Espero que Luna le esté manteniendo a raya, porque sé de cierto rubio que no tiene la suficiente paciencia para aguantar muchas tonterías de seguido. El día amaneció bonito. ¿Cómo lo habrán visto allí? Por lo poco que hemos podido averiguar de su situación, viven en pleno medievo. Pero eso era hace tres años. La última vez que alguien pudo escapar de la isla. Por lo poco que aquella persona pudo contar antes de morir, la situación era horrible. Morgana había extendido sus garras de norte a sur y de este a oeste. Todos los magos se vieron obligados a entregar sus varitas para que esa mala pécora las examinara. Cuando fueron devueltas, sólo podían realizar los encantamientos básicos: limpieza, cocina y sanación. Sólo la élite de Morgana podía realizar magia más compleja. Nuestro fugitivo también nos contó de los espectáculos cruentos que gustaba de celebrar Ella. Se realizaban en cada cambio de estación. Según nuestra malograda fuente, en el primer año murieron al menos quinientos magos y brujas, todos mayores de veinte años y menores de sesenta. No pudimos sacarle más información porque murió a las pocas horas. Más tarde averiguamos que el hechizo que mantiene el bucle temporal permite el paso hacia el interior, pero si sales de él, tus células se deterioran a un ritmo vertiginoso. Aquel pobre hombre envejeció y murió ante nosotros, vimos como pasaban décadas ante nuestros ojos en cuestión de tres horas. Cuando todo acabo, sólo nos quedó un montón de huesos y piel seca. Aún hoy no he podido olvidar esa imagen.

-Herms, ven a ver esto -Oliver Wood asomó la cabeza por mi puerta. Asentí y le seguí en silencio. Cuando llegamos a lo que era la sala de reuniones de la nueva Órden, me tendió un pergamino un tanto estropeado.- Nos han contestado.

-¿Has realizado el análisis?

-Herms, si no fueran ellos, ésto no estaría aquí.

-¿Y si Morgana tuviera prisionero a alguno de ellos?

-Tú lee y calla, desconfiada.

Cogí el pergamino y lo abrí con manos temblorosas. El corazón casi se me para cuando reconocí la letra de Theo.

"A quien lea esto primero:

¡HOLA! Por fin os habeis dignado a escribir, malos amigos. Jajaja. Es broma. Creo que se me está pegando el sentido del humor pésimo de Zabini. Nos alegramos muchísimo de que aún sigais en la lucha. Las cosas por aquí cada vez están más complicadas. Morgana se hace más fuerte a cada día que pasa. Ahora ha encontrado el modo de hacerse con la esencia mágica de sus víctimas. Pero no os preocupeis. No hemos tenido ninguna baja. Aún no. Neville pregunta por su abuela (será todo un milagro que la anciana siga viva. ¿Cuántos años tiene? ¿200?) y quiere que le digais que está bien, metido en su mundo de herbología. Nos entristeció el abandono de la antigua Orden del Fenix. La verdad, para haber sobrevivido a dos guerras mágicas, se rindieron demasiado pronto. Bueno, dejo sitio para que nuestro "amantísimo lider" escriba. Un abrazo colectivo de todos nosotros. Y uno personal mío para Herms.

THEODORE NOTT

Esto es sólo para Hermione. Si no eres ella, date el piro. Si eres tú:

"Esto se me hace cada vez más dificil, leoncita. Cada día que pasa siento que le estoy fallando a la pelirroja. Morgana es un rival muy fuerte, astuta, taimada y con la cualidad de ser un ser totalmente amoral. Le da igual que sus víctimas sean niños, mujeres, ancianos u hombres. Para ella todos son esclavos o conejillos de indias. Y nosotros poco podemos hacer. Hemos creado varios sitios seguros gracias al encantamiento Fidelius. Por suerte para nosotros, es magia blanca de la más poderosa (algo que un alma tan retorcida como la de Ella no puede entender) y por ello mantenemos a salvo a unas ochocientas personas. Ya sé que no son muchas, pero sólo somos dieciocho contra un ejército de más de diez miel locos (Montague entre ellos, para nuestra desgracia). Hasta ahora hemos tenido suerte de salir vivos de cada misión. Pero no sé cuanto más va a durar esto. Si pudierais venir, o mandarnos refuerzos, no sólo nos estaríais salvando la vida, sino que podríamos salvarsela a muchísima más gente.

Otra cosa que nos preocupa es el alma de Ginny. El hechizo que utilizamos Theo y yo es bastante fuerte, pero según pasan los meses, nos tememos que empiece a debilitarse. Hemos creado una burbuja atemporal a su alrededor. No para el tiempo, pero sí lo hace ir mil veces más despacio. No soluciona el problema pero nos dá un respiro. Tendrías que ver el lugar donde descansa el medallón. Seguro que a la pequeñaja le encantaría. Es una pequeña piedra blanca rodeada de nomeolvides. Eso fue cosa de Luna. Ya la conoces. De vez en cuando aterriza en el mundo real y nos obsequia con alguna idea genial.

Termino ya, leoncita. Antes de acabar esto, quiero decirte que comprendo lo que me contaste en tu carta. Y no tengas miedo. No voy a lanzarme a la yugular de Nott. Por lo menos aún no. Ya veré cuando esto acabe (porque también tengo la esperanza de que esto acabe). Lo único que me repatea en serio es la mala suerte que tenemos. Heredamos una guerra que comenzaron una panda de magos locos, luchamos por una causa que, de ser por nosotros, jamás habría existido, y ahora, por culpa de un chiflado mocoso con aires de grandeza, nos tenemos que enfrentar a una lunática de más de mil años que es peor que Voldemort.

Piensa siempre en nosotros.

DRACO"

Doblé el pergamino y me dejé caer sobre una silla. Sonreí al recordar las líneas de Theo. ¡Por fin da muestras de tener sentido del humor! Aunque este sea igual de retorcido que el de Blaise. Tengo muchísimas ganas de verlos a todos. Pero sobre todo a él. Luego pensé en las líneas de Draco. Él, como siempre, mostrando el mínimo de sus sentimientos. Por lo que pude sacar entrelíneas, sufre por no poder hacer más por los magos y brujas atrapados allí. ¿Qué pensarian todos aquellos que le tacharon de monstruo al acabar la segunda guerra mágica si le vieran ahora? Seguro que dirían que está buscando limpiar el nombre de los Malfoy. Qué pena me da ese tipo de gente. Y no sólo ellos, sino todos los que nos han dado de lado ahora.

Y pensé en la última parte de la carta. ¿Acaso espera que cuando esto acabe podamos retornar lo nuestro? No sé que pensar. Con él nunca se sabe. Aunque, si ve que lo mío con Theo funciona, se hará a un lado. Como el buen caballero que es.

-Herms. Los demás quieren leer la carta. ¿Has terminado con ella?

-Sí, Oliver. -Cuando se iba a marchar, le detuve- Quiero que preguntes a todos si estarían dispuestos a hacer un viaje muy, muy peligroso.

-¿Para cuando iremos hacia el castillo de Eilean? -me lanzó una sonrisa pícara. Wood es el que mejor me entiende. Pilla mis pensamientos a la primera.

-Dentro de una semana. Antes tengo que asegurar el terreno. Que sólo vengan aquellos que estén realmente seguros de ello. No quiero que nos maten por culpa de un indeciso de última hora.

-No temas. Todos estamos deseando hacer algo más que esperar aquí, a salvo, mientras ellos se juegan el cuello a diario.

¡Hombres! Creo que vienen con un gen de heroicidad de serier. Oyen la palabra peligro y se lanzan de cabeza, como borregos. Sonreí al pensar en ello. ¿Cómo se las apañarían Luna y Padma rodeadas de tanto chico con la testosterona por las nubes? Si fuera yo, ya me habría vuelto loca.