Cuando Robin llego a la habitación que compartía con Nami, se quedó mirando fijamente a la puerta cerrada. Desde que habían vuelto a reunirse, se había dicho a si misma que tenía que tener esta charla con Nami. Antes de la separación, se había dado cuenta de lo que la navegante sentía, y se había quedado muy sorprendida de que nadie más en la tripulación se hubiera dado cuenta. Pero tras el regreso, ahora le parecía bastante obvio, incluso por parte del espadachín. Tomando aire, llamo suavemente a la puerta.

"¿Puedo pasar?"

"Claro Robin" – respondió Nami desde el otro lado de la puerta.

Tranquilamente, abrió la puerta, para cerrarla nuevamente una vez estuvo dentro.

"No hago más que daros problemas, ¿verdad?"

"No, no das problemas."

"Lo siento, pero ya no lo he aguantado más"

"No te preocupes, era normal después de lo que ha pasado hoy. La noticia de Arlong ha hecho que ya no pudieras ocultarlo mas"

"Es que me saca de quicio que este siempre con mi Nami, mi Namicilla…"

"Créeme que puedo hacerme una idea" – le respondió con una pequeña sonrisa que hizo que al final Nami también sonriera un poco – "la verdad es que llega a ser un poco pesado"

"¿Crees que debería pedirle perdón?"

"No, solo le has dicho la verdad. Tal vez no de la manera más suave, pero… se le pasará. Ya sabes cómo es"

"Si, supongo que ahora se pondrá más pesado contigo"

"Pero…"

"¿Pero?" – preguntó Nami sorprendida

"Hay algo mas en lo que has dicho"

"¿El qué?

"Que no es de el de quien te has enamorado."

"¿Lo he dicho así?"

"Si, me temo que si"

"Mierda, no necesitaba añadir más problemas a los que ya han surgido" – dijo dejándose caer en la cama.

"No te preocupes, no creo que nadie vaya a preguntarte nada"

"¿ni siquiera tú?" – le pregunto Nami

"No te voy a preguntar de quien, porque sé que es de Zoro"

"pero como…"

"jajaja, solo había que observarte. De hecho, diría que el también siente algo por ti"

"no creo que el sienta nada por mí. Siempre ha pensado solo en su sueño" – dijo Nami dejándose caer nuevamente sobre la cama y con un tono triste en la voz

"Pues yo creo que estas equivocada" – dijo Robin sentándose frente a ella – "su sueño es importante, pero ha cambiado en estos dos años. Y creo que si siente algo por ti"

"¿Por que lo crees?" – pregunto la otra levantándose y con un aura de esperanza regresando a su rostro

"Me imagino lo que va a hacer, y es algo que solo se haría por alguien muy importante"

"¿A que te refieres?"

"A nada, ya te lo contará él"

"Robin no deberías empezar a hablar si no vas a contarme nada"

"lo siento, pero solo son suposiciones, no te voy a decir nada"

"Sabes Robin," – le dijo mientras tomaba en sus manos la foto que tenia con su madre y su hermana – "a veces pienso si no habría sido mejor que aquel día Nojiko no me hubiera encontrado"

"¿Qué?"

"Si, ella y Bellemere vivirían ahora felices, Bellemere no habría muerto y…"

"Nami, el destino es así." – corto a su amiga – "Pero si solo estás pensando en las cosas malas, deberías pensar también en las buenas. Piensa en lo feliz que has hecho a toda la gente que estamos en este barco. Sin ti, Luffy podría haber muerto aquel día en que os conocisteis, o haberse perdido con Zoro en las aguas de grand line. Tu pueblo nunca habría sido liberado, y así tantas otras cosas"

"Pero Robin, cuando me sentía feliz, cuando estaba entre la gente a la que quería, paso lo de Kuma. Dos años sin veros, dos años sin verle, sin estar con él, sin saber cómo estabais ninguno. Pensando en lo que habría sufrido Luffy por la muerte de su hermano, en lo que tú podrías estar pasando, pensando en que pasaría si él no volvía o encontraba a otra en ese tiempo… Cuando regresamos, cuando vi que todos estábamos bien y que el volvía a estar aquí, pensé que me conformaría con estar cerca de él cada día aunque fuera así, llorando en silencio lo que mi orgullo no me deja decirle. Y ahora la vida me vuelve a dar este golpe"

"Nami, tuve que ver como cuando me reencontraba con mi madre, me volvían a separar de ella, me pase 20 años de mi vida huyendo y traicionando, y cuando por fin os encontré, cuando era feliz, wáter 7. Pero vosotros no me abandonasteis, vinisteis por mí, y me enseñasteis que si quieres, a la vida siempre le puedes sacar las cosas buenas"

"¿De verdad crees que a esto se le puede sacar algo bueno?"

"En un rato te vas con uno de los hombres más fuertes del mundo. ¿Crees que dejará que pierdas la sonrisa?" – preguntó Robin

"Tienes razón. Llegaremos a tiempo. Volveremos a salvar a mi pueblo"

"Esto esta bien" – dijo la arqueóloga recogiendo una bolsa del suelo y lanzándosela a Nami – "ahora mete algo de ropa que te vas de viaje en seguida. Y mientras lo hacemos" – dijo acercándose a la zona donde la navegante guardaba su ropa para ayudarla – "explícame cómo puedo hacer para llegar al menos a la salida de la isla gyojin"

Mientras tanto, en cubierta, Zoro terminaba de sacar las cosas que se iba a llevar. Algo de ropa, las provisiones que Sanji les había preparado y las medicinas que Chopper había considerado como básicas. Levanto la vista hacia el cielo para ver como el sol empezaba a dar muestras de esconderse. Por un instante, parte de él se preguntó si estaba bien lo que estaba haciendo. Siempre había pensado que su sueño era lo más importante, pero desde que se unió a Luffy, puso algunas cosas por delante de él. Y ahora había puesto una cosa por delante de todas las demás. Intentando no pensar demasiado, decidió dejarse caer sobre el césped del sunny para una pequeña siesta.

Al abrir los ojos, se encontró frente a él alguien a quien había pensado que volvería a ver. Una chica, pequeña, de pelo negro estaba enfrente suya.

"No puede ser. No eres real"

"Bueno, eso dices tú. ¿Quieres que cojamos una espada?"

"No Kuina. No quiero"

"¿Tienes miedo de volver a perder?" – pregunto con una sonrisa

"No. Prefiero mantener los recuerdos como están. No quiero pensar que una vez te gané"

"¿Prefieres pensar que siempre perdiste?" – pregunto un poco sorprendida

"Sí. Son mis recuerdos, me gustan como están. Aunque no sé qué hago hablando con algo que no existe"

"Sigues tan simpático como cuando eras pequeño"

"Algunas cosas no cambian"

"Pero otras si"

"¿A qué te refieres?" – pregunto intrigado

"A lo que has cambiado después de estos dos años. Me alegro de que hayas aceptado que Mihawk es mejor que tu"

"Por ahora, le voy a superar"

"No tengo dudas" – le dijo la chica con una sonrisa mientras empezaba a acercarse a el – "Por cierto Zoro, si cuando cumplas tu sueño, no estás solo, estoy segura de que todo te será más fácil"

"¿Cómo? Te refieres a…"

"Sí. Estar con ella no sería ningún problema para tu sueño."

"Ahora resulta que hasta las imaginaciones decís eso. Parece que hayas hablado con Luffy"

"No, las visitas a los sueños de Luffy se las dejaré a su hermano" – le respondió con una sonrisa mientras le tendía la mano – "toma, cuando hayas hablado con ella, dale esto"

"¿Por qué das por hecho que hablaré con ella?"

"Porque te conozco"

"¿Pero no decías que he cambiado?"

"Sí, un poco, pero estoy segura de que Zoro Roronoa sigue consiguiendo lo que quiere"

Un golpe en el hombro hizo que Zoro abriera los ojos de golpe. Seguía en el sunny, pero no había rastro de la chica con la que había estado hablando hasta hacia unos segundos. Al mirar hacia arriba vio a Ussop haciéndole un gesto para que le siguiera. Al ir a levantarse, se dio cuenta de la pulsera que tenía en la mano. Incrédulo, un escalofrío recorrió su espalda, para después meter la pulsera en el bolsillo.

Cuando siguió a Ussop, pudo ver que ya habían traído el barco en el que continuarían su viaje. Era del tamaño aproximado del viejo Merry. Recogiendo las cosas que él había preparado y las bolsas que habían traído de Nami, las metió en el barco y espero a que ella bajara hasta allí.

"No hay despedida" – dijo mirando a Luffy y Robin – "esto es solo un hasta luego"

"Claro" – respondió Luffy mientras Robin le tendía a Nami el den den mushi – "no puedo ser el rey de los piratas sin vosotros"

Con todo guardado, Nami bajó hasta el nuevo barco, que Brook había bautizado como Esperanza, y siguiendo la dirección que apuntaba la vivre card que Zoro le había dado, emprendieron camino, alejándose rápidamente del sunny.

Desde la cubierta, mientras Franky lloraba y Brook tocaba una canción de despedida, Ussop se acercó a Luffy y Robin

"¿Creéis que lo lograrán?"

"Claro" – respondió Luffy con una sonrisa – "son los mejores"

"¿y cuáles son ahora nuestros planes?" – preguntó Robin

"Descubrir si hay alguien capaz de preparar el barco para regresar a la isla de los peces"

"Gyojin" – le corrigió Ussop

"Pues eso he dicho, de los peces"

"No tienes remedio" – dijo resignado Ussop

"y si no hay nadie que pueda hacerlo, ¿Qué hacemos?" – pregunto otra vez Robin

"Esperar a que ellos nos digan algo. Si tienen que cruzar red Line, solo podrán hacerlo por Mariejois"

"Atravesar la capital de gobierno mundial sería una locura" – dijo Sanji añadiéndose a la conversación

"Por eso, si tienen que hacerlo, nosotros atraeremos la atención de todo el mundo" – respondió Luffy, mostrando una de esas escasas ocasiones en las que parecía tomarse las cosas con seriedad.

Mientras el barco se alejaba rápidamente del sunny, Zoro terminaba de colocar la vela según las indicaciones que ella le iba dando. Una vez colocada, se dejó caer sobre el borde de la cubierta.

"Estas sudando"

"¿Qué esperabas? Hace mucho calor" – respondió él mientras recogía la toalla que ella le estaba dando.

"Bueno, te traería algo frío, pero el esperanza" – dijo el nombre con una mueca – "no tiene nevera"

"no te rías del nombre. El primero que dijo Brook era peor"

"¿peor?"

"Braguitas" – respondió él mientras veía a Nami temblar al oir la idea original del esqueleto

"Si, mejor Esperanza"

"No me has preguntado a donde vamos" – comentó Zoro tras un corto silencio

"Confió en lo que hagas Zoro. Aunque, te reconozco que me da miedo que nos estemos adentrando mas en el nuevo mundo. Si no sale bien…"

"Es la única opción de llegar a tiempo"

"Zoro…"

"No. No lo digas, aun no lo hemos conseguido. Nos falta lo más difícil"

Ella le respondió con una sonrisa. Mientras le miraba la cara, Zoro metió la mano en el bolsillo, notando con los dedos la pulsera que había aparecido en su mano un rato antes. Recordando el extraño sueño con Kuina, se armó de valor y retomo la conversación con su compañera.

"Nami"

"¿Si?"

"Eso que le dijiste a Sanji…"

"Tal vez me pase, pero estaba muy cansada de escucharle decir mi Nami. No soy su Nami"

"Te voy a reconocer que me gusto" – dijo con una sonrisa – "pero lo que dijiste después…"

"Aish" – suspiró – "sí, estoy enamorada."

"En ese caso, voy a hacer algo que tenía que haber hecho hace dos años, ó tan pronto como nos volvimos a juntar"

"¿Eh?"

Sin dejarla reaccionar, Zoro se acerco a ella, sujetando primero uno de sus brazos, y después acercándose lentamente a ella. Cuando sus pechos se tocaron, Nami dio un paso atrás, dando con la espalda en el mástil del barco. Zoro dio el paso junto a ella, sin romper el contacto. Puso una cálida sonrisa, y después juntó sus labios a los de ella en un dulce y suave beso. Ella, tras vencer la sorpresa inicial, dejó que sus labios disfrutaran del contacto de los del espadachín, devolviéndole el beso.

"Me has besado"

"Tú me lo has devuelto"

"Eso," – dijo acariciando con la mano la cara del hombre, y pasando lentamente un dedo por la cicatriz que cubría su ojo izquierdo – "es lo que hacen las mujeres enamoradas cuando las besa el hombre al que aman"

"¿Es de mi?" – preguntó sorprendido

"Claro imbécil. ¿De quién sino?" – preguntó un poco enfadada

"Yo que sé." – dijo el visiblemente incómodo – "Tenía miedo de que fuera de Luffy, o de alguien que hubieras conocido mientras estuvimos separados. De alguien que no fuera yo"

"Jamás pensé que de toda la humanidad, tu llegaras a decir que tienes miedo"

"Bueno, parece que en estos dos años algo he cambiado" – le respondió con una pequeña sonrisa – "no podría seguir viéndote con otro"

"No lo vas a ver, nunca" – le dijo con una sonrisa, que de pronto, desapareció de su cara – "Zoro, ahora… ¿Qué somos?"

"¿Que somos?"

"Sí, ¿somos solo compañeros? Ese beso…"

Sin dejarla terminar, volvió a juntar sus labios a los de ella en un beso esta vez más fuerte y apasionado, donde sus lenguas se unían con anhelo en la búsqueda de tener todo el contacto posible con la del otro, y haciendo que sus labios se fundieran en uno solo.

"Creo que esto responde a mi pregunta" – dijo ella mientras recuperaba el aliento pasando los brazos por su cuello y atrayéndole hacia ella.

"aun no del todo" – le dijo el acercando sus labios a su oído – "es la primera vez que voy a decir esto. Disfrútalo, nunca jamás otra persona lo escuchará" – le dijo suavemente mientras notaba que ella temblaba – "te quiero"

Sin perder un segundo, le aparto la cara de su oído para poder mirarle a los ojos. Mientras una sonrisa cruzaba su cara, y alguna lágrima empezaba a caer de sus alegres ojos, acertó a devolverle el te quiero con todo el sentimiento que pudo darle a esas palabras.
Él, con una sonrisa, volvió dispuesto a besar sus labios nuevamente, ella le acariciaba la espalda, pegando su pecho al de él para sentir que era una realidad y no un sueño.

"nunca pensé escuchar esto de ti" – le dijo con una sonrisa – "bueno, la verdad es que esto solo creí que pudiera pasar en mis sueños"

"asique has soñado conmigo" – dijo Zoro con una sonrisa de orgullo mientras la miraba

"sí, ¡pero no te creas que eres el centro de mi vida!"

"claro claro" – le respondió con una sonrisa

"La verdad es que tu y mi sueño del mapa erais el centro de mi vida. Hasta esta mañana"

"Tranquila, eso también lo vamos a arreglar"

"Espero que esto funcione. Sino será imposible llegar"

"Funcionará"

"te veo muy seguro" – le dijo apoyando la cabeza sobre su cuello

"Tiene que funcionar" – respondió moviendo la cabeza para besar su oído, aprovechando para susurrarle un nombre

"¿Cómo? Pero Zoro…"

"Haré que nos ayude, no te preocupes."

"No me serviría rescatar mi pueblo si para ello te pierdo a ti"

"Eso no va a pasar"

"Más te vale" – le dijo amenazándolo – "no me puedes dejar viuda al segundo día de estar juntos"

Ella le sonrió y le dio el beso más dulce que fue capaz. Se dejo caer sobre su pecho, y por primera vez desde que leyó el periódico esa mañana, notó que se tranquilizaba y relajaba, dejando que el cansancio la derrotara, y sus ojos se cerraran.

Cuando despertó, se encontraba aun entre sus brazos. Sonriendo, le acaricio la cara y le beso para despertarle, pero de golpe los brazos del hombre se movieron rodeando su cintura y sus labios le devolvieron el beso. Cuando le miro interrogándole por el hecho de que estuviera despierto, el simplemente le señalo el horizonte con el dedo. Cerca de ellos, se veía una tranquila playa, y a la vivre card señalando hacia allí.
Tan pronto como el barco se detuvo, Zoro dejo caer el ancla y desembarcaron hacia el interior de la isla. No tardaron mucho en encontrarse con los restos de una hoguera, y a un hombre tumbado a su lado.

"Vaya. no pensé que fueras a buscarme tan pronto" – dijo el hombre desde el suelo sin moverse

"No he venido para eso." – respondió Zoro

"Para eso te di la vivre card"

"Esto es más importante"

"¿Mas importante?" – pregunto sentándose

"Necesitamos tu ayuda, Mihawk."