Hola mi nombre es Kriver! esto de fanfiction es nuevo pero vamos a ver si puedo contarles mis historia!
NOTA: LOS PERSONAJES PERTENECE A STEPHENIE MEYER, LA HISTORIA ES COMPLETAMENTE MIA
espero que le guste
Capitulo 1: Mi Pasado y Unos Ojos Color Miel
Hola me llamo Isabella Swan, pero díganme bella!.. Es mejor y por supuesto mas corto!... soy una chica algo paliducha, ojos color chocolate, y mi cabello es marrón largo. Y esta es mi historia!
Si tuviera algo que contar de mi infancia seria absurdo, ya que no recuerdo la mayor parte de ella, bueno desde los 8 años hacia atrás, si es de triste, lo único que se de mi, es que soy huérfana, quede así porque mi familia eran cazadores de vampiros y una noche, nos atacaron sin piedad, mi madre quien dio su vida por mi, me había escondido es un cuartico secreto.
a las horas después de eso tuve que presenciar el cuerpo de mis padres demacrado en el piso de la sala, en lo único que pude hacer y pensar fue en salir corriendo de esa escena que mi mente no lograba procesar.
-Flashback-
- miis.. pa.. dres... mue..rtos- tartamudee.
Cuando por fin salí de mi casa, el viento firmemente pego contra mi cara y sentía que todo estaba tomando sentido, de pronto escuche una puerta abrirse, y de ella salía un hombre semi-alto, tés clara, rubio, y con una cola de caballo. Yo lo conocía, por muchos tiempo mi familia se encargo de matar a su aquelarre, a casi llevarla al fin de su destrucción, pero el siempre se lograba escabullir de los cazadores y su nombre era James.
- pero mira a quien tenemos aquí- sonriendo y llevando sus dedos ensangrentados a su boca y lamiéndolos – a la querida Isabella- soltó una gran carcajada, obligue a mi cuerpo moverse, pero este a causa del miedo no respondía a nada - me imagino que los vistes todos desfigurados en el suelo…. pero no me divertí mucho ya que tu Charlie no quiso salir corriendo- haciendo un puchero.
- te odio - le grite, mi cuerpo ya había vuelto, salí corriendo si me quedaba me mataría… bueno creo que igual lo haría corriendo o no?…
- la pequeña Bella asustada esta- empezaba a entonar esa canción que inventaba- pero pronto se callara ya que jamás volverá a gritar - se rio nueva mente - 1,2,3 aquí voy
Corrí hasta que no pude mas, todo estaba oscuro, escuche una rama romperse, salí corriendo lo mas que pude sin fijarme que en frente de mi había una roca y caí al suelo, tenia rasguños por todo mi cuerpo, y mi pie me dolía demasiado
- te encontré!-seguí la voz y james salía de entre los arboles que se encontraban en frente de mi y se acercaba lentamente como el depredador que era- no lo hiciste divertido Isabella, ya se acabo todo para ti- mostrando sus colmillos.
Escuche algo atrás de mi y la cara de James cambio completamente su cara era de terror?, que podría encontrarse atrás de mi que causara ese tipo de caras, no voltee a ver que era solo salí corriendo tropezándome con lo que se me pasaba por enfrente, voltee a ver a James y solo vi seis sombras, corrí más. De pronto me tropecé con algo, solo pude cerrar mis ojos y esperar el golpe, pero nunca llego, subí mi rostro y unos ojos color miel me cautivaron. una mirada profunda, llena de misterio, pero había algo mas, algo que hizo que mi corazón quedara completamente paralizado, sentía paz, apoye mis manos sobre su pecho y lo empuje para poder verlo mejor.
Su belleza era algo irracional, impresionante, era alto, su piel era completamente pálida, mas pálida que yo, su cabellos estaban totalmente alborotados, su cuerpo irradiaba un frió intenso y parecía piedra.
Vino una ráfaga de viento alboroto mis cabellos, lo vi y sus ojos se volvieron negros, y fue en ese instante cuando me di cuenta de lo que el era, aquel hombre extrañó era un vampiro, por eso aquella belleza y su piel totalmente pálida, que tonta había sido, el estaba sediento, en sus ojos se veía, y yo era la que producía tanta sed.
Trate lo mas que pude de alejarme de el, pero al voltearme vi la figura idealizada de James.
- rayos- pensé para mis adentros, me había olvidado de James, este nuevo vampiro seguro era uno de sus seguidores, en un momento rápido de james se abalanzo sobre mi y aquel extrañó vampiro me dio una vuelta, colocando atrás de su espalda, protegiéndome de james.
- vampiro aléjate ella es MIA - James se puso en posición de ataque.
- a ella no la tendrás -su voz era totalmente dulce, otra brisa nos recorrió, y pude sentir como aquel vampiro dejaba de respirar, mi olor pensé.
De pronto me vi rodeada por las mismas seis sombras, entre todo pude distinguir que eran tres mujeres y tres hombres, se encontraban a mí alrededor, protegiéndome?.
-parece mi querida Bella que nuestra cita quedara para otra momento… me quede con las ganas de probar tu sangre - riendo –hasta luego mi querida Isabella – y se fue, dos de los que tres hombres que había llegado se preparaban para ir por el.
-no– dijo el que no se había movido de su lugar, el que tenía la piel extremadamente pálida. Era alto, su pelo era rubio, y sus ojos color dorado. Era tan atractivo que parece más un actor de cine. Por su belleza parece que es el hermano menor y guapo de Zeus.- déjenlo ya… ella esta bien.- acercándose a una de las mujeres atrayéndola hacia el y mostrándola a luz para mi, y era un ser sumamente cálido, Su pelo es color caramelo. Sus ojos eran igual al de que yo supuse que era su pareja, la piel igual de pálida, y su cara tenía forma de corazón, pero circular, delgada. Me recuerda a Blanca nieves. – Edward deja que me acerque – los demás permanecían en las sombras.
Me había olvidado completamente del vampiro quien me sujetaba con cuidado, se llamaba Edward que lindo nombre. Pensé. Edward se relajo y me soltó, dejándome sentada en el suelo con cuidado al momento de apoyar uno de mis pies vi que me dolía intensamente, un dolor punzante
-Isabella estas bien – se acercó aquel hombre acompañado de aquella tierna mujer – se que no me conoces pero vinimos en tu rescate – se arrodillo a mi lado – Me llamo Carlisle Cullen y esta es mi familia, somos vampiros no te aremos nada- solo pensé que era una mentira. De pronto todo se me nublo y me desmaye. Solo escuche la voz de una mujer
-Edward ayuda a Carlisle a llevarla a la casa- no sentí que nada se movía.
-Esme yo… yo no puedo- estaba realmente cansada, pero solo me dormí con el recuerdo de que tal vez no seria del agrado de aquel hermoso vampiro, era estúpido porque me preocupaba por el, era un vampiro, un cazador y un vampiro no podían ser amigos, y no había excepciones…
Cuando desperté pude ver el radiante rostro de aquella mujer, con esos ojos tan dulces en cierto modo me recordaba a mi madre.
-Hola Isabella no te asustes ya estas a salvo- dijo esto manteniendo una distancia prudente para que no me asustara – Carlisle ven ya despertó – aquella mujer miraba hacia algún lado, yo seguí la dirección para ver que buscaba ella, y una gran puerta blanca se abrió de par en par, espere a ver la figura de aquel señor que me parecía sacado de una revista. Y para mi sorpresa quien entraba era bajita en apariencia, delgada y con el pelo corto de un color negro intenso. Parecía un duendecillo de facciones finas. Entro con un trote grácil, veloz, propio de un corcel desbocado con tal gracia en sus movimientos que podría romper de envidia el corazón de una bailarina, pues más que andar pareciera que baila. –Alice la vas a asustar – cuando la busque con mis ojos ella se había sentado al pie de la cama
-tranquila Esme, Bella y yo seremos grandes amigas – como ella sabia que me gustaba que me llamaran bella. Y como es eso de "grandes amigas" – hola Bella mi nombre es Alice Cullen es un placer por fin… cuando vi- de inmediato alguien había interrumpido a la pequeña Alice
-Alice no deberías de esperar que le explicáramos a Isabella como es que esta aquí – el señor llamado Carlisle entro por la puerta acompañado de cuatro figuras atrás de el, y todos se sentaron en diferentes sitios de la habitación bien alejados de mi.
-Bella –pude vociferar con un hilo de voz, todos habían volteado al instante
-disculpa – dijo muy dulce mente aquella mujer que respondía con el nombre de Esme
- que no me digan Isabella por favor… es mejor bella – todos abrieron sus ojos como platos me imagino que no esperaban que pudiera decir algo, después de el acontecimiento que había ocurrido en mi casa, y que yo había presenciado.
-OK te diremos Bella –dijo Carlisle con una gran sonrisa – bueno te presento a mi familia como sabrás ella es mi esposa Esme – Esme solo asintió con su cabeza – este pequeño duende que vez aquí se llama Alice – ella salto de la emoción y mostros sus relucientes dientes – este es Jasper – este era alto, con cabello color miel y musculoso. Como los demás tenían una piel pálida y ojos castaños. Tenia muchas cicatrices en forma de media luna en su cuerpo me imagino por las mordeduras de otros vampiros
-mucho gusto- Jasper era una persona muy cortes.
-este grandullón se llama Emmett – era tan musculoso que podría parecer un levantador de pesas. Su pelo es oscuro y rizado. Sus ojos color dorado. Era alto.
-hola Bella – se paro y quede sorprendida parecía un oso inmenso
- ella es Rosalie –era muy hermosa, incluso para ser vampiresa, es ese tipo de personas por la cual la mayoría de las chicas pierden el autoestima tan solo por estar cerca. Ella es alta y escultural, con un estilo elegante y figura similar a la de una modelo. Su cabello es ondulado y dorado, largo hasta la cintura.
– y bueno creo debes conocer a Edward –este ni me miro. Después de que comiera algo Carlisle me explico que ellos eran una familia diferente que no se alimentaban de sangre humana solo de animales, también me explico como era que ellos habían aparecido allí.
-End Flashback-
Después de eso al día siguiente Edward se fue de viajes, pase con la familia Cullen un año, algo así como una rehabilitación, las cosas no habían cambiado mucho, Carlisle y el resto de los Cullen tenían ya que cambiar de residencia así que habían decidido mandarme a un lugar especial para mi, seguro. Para que James jamás se me volviera a acercar.
Después de un largo viaje los Cullen me dejaron con un hombre llamado Aro, un cazador/vampiro, esto se debía a que como en una de sus caserías fue mordido por un vampiro y no le quedo de otra que aceptar su destino, así que hizo una escuela para vampiros que deseaban un futuro fuera de saciar su sed con la sangre humana y para cazadores como el destino de aro y el mío o al menos parecido.
Aro se encargo de entrenarme para ser una cazadora, ya han pasado seis años desde que viví con los Cullen, y siete desde que me salvaron de james. Desde ese entones ninguno de los Cullen los había vuelto a ver era triste, pero en cualquier caso era algo de mi pasado, y tenia que seguir mi futuro, mañana empieza la escuela estoy emocionada…. Mañana será un nuevo día….
por cierto chics dejen sus comentarios!... y diganme que dia les gustaria que yo actualizara la historias!
Bye! Saludos..!
