¡Al fin terminé este cap.! Me costó... pero finalmente terminé... gracias a los que dejaron reviews y prometo que en el siguiente se encontrará con Cool Llama ^^.

By Aris

Cap. 2

Un auto se detiene en frente de la casa y de él bajan Manuel y Lipi….

Ufff Menos mal que encontramos el auto jeje- dijo Manu mientras cerraba la puerta del vehículo.

Si -Lipi ¡Ay! Este chico- ¿Y no lo vas a entrar?

Después- Manu abrió la puerta de la reja y caminaron por el jardín.

Oye, dijiste que tení hermanos verdad -Manu asintió con la cabeza- ¿Y creí que les guste la idea de un perro?

¡Claro! Les encantan los animales, además siempre me han pedido una mascota –Lipi se lo quedó mirando con una ceja levantada- Está bien. No, pero estoy seguro que les gustará la idea -Manu abrió la puerta y entraron. Todo estaba muy tranquilo, demasiado tranquilo- Mm… tal vez Rapa salió.

¿Rapa? ¿Es…? -Lipi

Es isla de Pascua, se llama Tiare, y el otro cabrito es Antártica, o bien Anti -Manu fue hasta una mesa donde había varios cuadros. Tomó uno y se lo acercó a Lipi- Mira, esos son.

Mm… ¿Y Anti donde esta?- preguntó el perrito. Manu devolvió el cuadro a su lugar y comenzó a subir la escalera- debe estar en su pieza, lo voy a buscar para que te conozca. Tú inspecciona la casa por mientras- y se fue

Ok. Lipi empezó a caminar por el primer piso. Pasó por el living, el comedor y finalmente la cocina, ahí se detuvo y se quedó viendo su reflejo en el horno de la cocina. Al principio se asustó y se ladró a sí mismo, luego a mover la pata a ver que pasaba y cuando se dio cuenta que era un reflejo se relajó.

¿Dónde tendrá la comida este cabro? Ya me dio hambre. Daba vueltas por la cocina y abría las puertas y los cajones bajos. Hasta que se abrió la puerta que daba al patio y por ella entro una niña con un cesto de ropa y una escoba.

¡Uf! Por fin terminé allá afuera, ahora solo me falta el… -la isleña se quedó mirando por unos segundos al intruso en su cocina- ¡AHH! ¡Se metió un perro! ¡Sale! ¡Sale! ¡Sale! –dejó el cesto en la mesa y comenzó a ahuyentar al perro con la escoba- Chu Chu Chu

¡Cálmate niña que no es pa' tanto! -dijo el perro esquivando un escobazo.

Rapa quedó pálida, el animal le había hablado.

Ven Anti, traje una sorpresa -Manu iba bajando las escaleras seguido de Anti. Cuando llegó abajo, apareció Rapa y se abrazó de él- ¿Pero qué…?

¡Aku-Aku! ¡Se metió un Aku-Aku a la casa, Conti!- la niña se escondió detrás de su hermano- ¡Sácalo!

Ya te dije que soy un perro. Y no tenías que pegar tan fuerte- llegó Lipi del mismo lugar que Rapa.

¡AHH! ¡El Aku-Aku está hablando de nuevo! -se aferró más a Manu.

¡Ash! –El perro se sentó. Anti caminó hasta él, se hincó y lo quedo mirando un ratito, luego estiro la mano y comenzó a acariciarle la cabeza.

Perrito -el niñito sonrió y acercó más el animal hacia él. Mientras eso pasaba, Manu le explicaba a Rapa que Lipi no era un Aku-Aku, solo era un perro que hablaba, que se había encontrado y que sería su nueva mascota, lo que a la niña no le gustó mucho y comenzó a decir las cosas que toda madre diría.

¡Pero cómo se te ocurre traerlo así! ¿Quién sabe que bichos tenga? Puede estar enfermo ¿Y qué pasa si tiene rabia? –hablaba y hablaba- ¿Y si es bravo y muerde a Anti? -Voltearon a verlos. Anti estaba frotando su cara con la cara del perro y este lo lengüeteaba.

Si, muy bravo –Manu.

¡AHH!-Rapa fue donde ellos y aparto a Anti del animal- ¡Se va! –dijo firmemente.

¡Pero Rapa! No seas así -Manu hizo un puchero- ya po' no seai' mala. Tiarecita.

¡Jum!- Rapa.

Anti se zafó de su agarre y fue a abrazar al perro- Por favor -Puso unos ojos grandes y una expresión lastimera en el rostro al igual que el perro- Rapa -Manu fue donde ellos y los tres pusieron cara de pena- Queremos un perrito –dijeron los dos humanos.

Mm... ¡Ah! Está bien. Trió de manipuladores -exclamó Rapa ya vencida- pueden quedarse con el perro

¡Sí! -Gritaron los tres y se abrazaron a Lipi, pero Rapa apartó rápidamente a Anti del perro- ¿Por qué no lo bañas primero? Y luego lo llevas con el veterinario...

Se ve correr el agua de la regadera y la tina comienza a llenarse lentamente, una mano se posa bajo el torrente para verificar la temperatura del líquido y al confirmar que es la adecuada se retira para juntarse con la otra y chocar con ansiedad

Bien. El agua se está preparando ¿Qué más? ¡Ah sí! Una toalla -Manuel se dirige a su closet en busca de una toalla vieja para secar al perro. Después de hurguetear un poco encuentra una en la parte baja: es "blanca" y está deshilachada. Perfecta por ahora.

Después le compraré una toalla, y una cama, y un collar, un plato, correa, juguetes... ¡Ah, esto es genial! tengo un perro...

Llevó la toalla hasta el baño y la dejó colgada, cerró la llave del agua y se llevó una mano al mentón pensando en qué le faltaba. Chasqueo los dedos y asomó la cabeza por la puerta del baño- ¡RA~PA!

¿Qué quieres? -gritó de vuelta la isleña desde la parte baja de la escalera.

¿Con qué lo lavo? -Manu salió del baño y se acercó a la escalera- con el shampoo de nosotros ¿O qué?

Báñalo con ese no más -le contestó y se fue a otra parte. Manuel entró nuevamente al baño y sacó su shampoo de un estante, luego sacó el de su hermana.

¡Oye Lipi! ¿Quieres oler a chocolate o a vainilla? ¿Lipi? -Manu miró a su alrededor y no vio rastro del perro

¡NO! por fa, no quiero, no quiero -Se retorcía y reclamaba mientras Manu lo llevaba en brazos al baño.

¡Vamos Lipi! no seas así ¡Mé-te-te! -Forcejearon hasta que finalmente optó por tirarlo dentro y el perro quedó completamente mojado y también salpicó a Manu.

Grrrr -Lipi miró molesto a Manu- Malo

Oye, de cualquier forma te iba a meter ahí. Ahora -Manu se arrodilló frente a la tina- Pasa la patita -dijo con una sonrisa. Lipi le puso la pata en la cara- Así no -Comenzó a frotar al perro con el shampoo mientras este se movía de un lado a otro escapando de las manos de su amo y tratando de saltar fuera de la tina- ¡Puta, quédate quieto!

¡No quiero! Me da nervio -dijo el perro en la esquinita contraria a la de Manu.

Solo es agua -Manu le salpicó un poco en la cara- Ves, no pasa nada -le salpicó otra vez, y otra vez y otra vez.

¡Ya para! -Decía Lipi cerrando los ojos cada vez que le tiraba agua. Se sacudió, por lo que Manu se cubrió los ojos y el can aprovechó para salirse e ir a la puerta del baño, pero Chile lo agarró antes de que pudiera pasarla. Manu lo volvió a meter en la tina- ¡Ah! ¡Ya po'! te dicen que no quiero

¡Ash por qué no, ¿No te gustaría estar limpio? ¿O le teni miedo al agua? -Manu trataba de mantenerlo dentro.

Pos claro que no -Lipi tenía las dos patas delanteras en el borde de la tina, Manu lo empujó dentro nuevamente y el perro de quedó sentado un rato- es que, me da nervio que me lavi'

¡Ay! Tan sensible que me salió -dijo el chileno con una voz burlesca- No le gusta que lo toquen, Ay -seguía molestando al perro, que lo miraba con el ceño fruncido.

A vo' tampoco te gustaría que te manosearan por todas partes -dijo el perro mirándolo fijamente.

Manu instantáneamente se acordó de cierto argentino al que le encantaba correr mano por toda su geografía; y para que estamos con cuentos, a él también le gustaba. Se sonrojó un poco y agarró una pata del perro para lavarla.

¡¿Qué fue esa cara?! - Lipi buscaba la vista de Manu, ya que este la escondía.

¿Qué cara? -Manu se sonrojó más, el perro se había dado cuenta.

¡¿De qué cochina te acordaste weon?! -

Pasa la otra pata -

Ya después de un rato a Lipi le fue gustando la idea de bañarse, se sentía limpio y además el masajito le gustó, aunque no le gustaba cuando Manu le echaba agua en la cara.

Mmm. Manu refregaba el lomo del perro. Ya le había puesto shampoo unas cuatro veces pero seguía del mismo color.

Por más que froti' va a seguir igual, es mi pelaje -Lipi se mecía por la fuerza que ejercía Manu- ¡Ya para weon y enjuágame! -gritó el perro.

¡Ya oh! No te enoji' -Tomó la regadera y con el codo botó un pato de hule, un malvado pato de hule que fue "nadando" hacía su mascota.

Ajaja esto es divertido -Lipi movía sus patas por debajo del agua y las miraba, se veían raras según él, metió la cabeza para ver por debajo pero la sacó inmediatamente, para encontrarse con dos grandes ojos y un cuerpo amarillo que salía del agua

¡AHHHHHH! -el can saltó de la tina pasando por encima de Manuel y llevándose un toalla en la cabeza. Bajó desesperado la escalera para dar vueltas por la planta baja- ¡Un monstruo! ¡Un monstruo! -Lipi llegó a la cocina, donde pasó por entre las piernas de Tiare provocando que la niña cayera al piso junto con las cosas que traía. La isleña quedó cegada por una gran olla que cayó en su cabeza.

¡AH! ¡Aku-Aku! ¡Aku-Aku! –Gritaba Rapa Nui mientras corría de un lado a otro con la olla en la cabeza- ¡Me quiere morder! ¡Me quiere comer! –Lipi también corría por todas partes con la toalla cubriéndole la vista. Por estar segados no se dieron cuenta que iban directamente hacía el otro y chocaron, cayendo ambos al suelo con un estruendo. A los dos se les salieron las cosas de la cabeza y pudieron ver a su alrededor, lo primero en que se fijó la isleña era que el piso estaba echo un asco por el agua que el perro había regado- mm… Mm… ¡Mm!...

Manu bajó las escaleras con el secador en una mano, dispuesto para secar al perro pero se encontró con esa escena- Ehm… -dejó el secador en la mesa de la cocina y se acercó al perro- Vamos, rápido. -le susurró y fueron a la salida antes que la niña explotara.

¡MM!… ¡AHHH! –Manu cerró la puerta de la cocina y tomó las llaves del auto para salir, al voltearse se encontró con Anti que lo miraba con expresión inocente- ¿No lo vas a secar? –preguntó el territorio.

Manu miró al perro y luego al niño- Se seca en el camino jeje -Anti se cruzó de brazos y arqueó una ceja- jeje ¡Ejem! vamos Lipi -Amo y perro salieron de la casa y se subieron al vehículo de la nación para ir... con el veterinario.

Se ve como una lucecita examina el orificio auditivo del can, primero el derecho y luego el otro, para después proceder a abrir su hocico y revisar los dientes. La boca del perro se cierra y se da por finalizada la revisión.

Está bien. Tiene un buen peso y no parece estar enfermo -Le comunica el chico a Manu y se pone a escribir algunas cosas en un papel.

¡Vei'! Te dije que estaba bien -Reclama Lipi mientras da vueltas sobre la mesa tratando de encontrar un lugar por donde bajarse- No teníamos porque ¡AH! -El perro da un chillido por el pinchazo de una aguja pero se queda tranquilo hasta que se la retiran- "snif" "snif"

Lo siento -El muchacho le pasa un algodón con alcohol en el lugar donde entró el metal- ¿Por qué ir tan lejos para esto? -dijo dirigiéndose esta vez a Manu.

Es que tenía que ir con el mejor -Fue la respuesta del chileno Además necesitaba irme lejos de la casa.

Claro -No se lo creyó ni por un momento- Te recomiendo que busques algo más cerca porque en unos días más lo tienes que llevar para la otra vacuna.

El animal abrió los ojos a más no poder, ¡Lo iban a volver a pinchar!

¿Y no podi' ir a la casa Pancho? -Preguntó mientras daba vueltas en la silla de Ecuador. Francisco tomó el respaldo del asiento para detener las vueltas de Chile- Pliss... Vai' a la casa de Migue ¿Por qué no a la mía?

Perú me queda más cerca; pero está bien -Ecuador le dio unas gotas desparasitarias y le indicó como tenía que dárselas, mostrando en vivo y en directo por lo que Lipi le hizo asco al jarabe después que se lo dio- Con esto estamos listos -Francisco le entregó una ficha médica y Manu bajó a su mascota de la mesa para irse- Y como es primera vez no te voy a cobrar

Gra... ¿Me vai' a cobrar? No seai' así weon, al Migue no le cobrai' -Chile comenzó a reclamar mientras Ecuador se reía por la bajo- ¡No se vale! puro porque el te hace el favor, que injusto.

¡Ya Manu! No te voy a cobrar, para todos los hermanos es gratis ¡Y ya deja de molestarme! -Ecuador se puso rojo.

¡Eh, picarón! -Chile cerró la puerta de la consulta y fue hasta su auto junto a su mascota para emprender el camino de vuelta a casa.

Ya dentro del auto, en plena carretera

¿Era necesario ir a otro país solo pa' que me pincharan? -Preguntó Lipi desde los asientos traseros.

Es que a él le tengo confianza po'... además no conozco ningún otro veterinario -dijo en su defensa Manu.

¿Y el que estaba en la esqui...? -

Me da mala espina. Además no escuchaste ¡Es gratis! -Chile escuchó el coro de los ángeles al decir esa palabra Gratis.

Pa' to'a la plata que te echaste pa' ir allá -Tenía que admitirlo: el perro sabe lo que habla.

Ash, pero pa' todas las siguientes va a venir él po'. Hay que pensar a futuro -dijo levantando el dedo índice. El vehículo se detuvo y se vieron frente a la casa del chileno. Los ojos del perro se abrieron al igual que su boca. Habían llegado muy rápido y ahora que lo pensaba, también llegaron a Ecuador en un lapso muy corto de tiempo.

Oye ¿Cómo llegamo' tan rápido? fueron unas horas no má', ¿Cómo...? -

¿Eh? -Manu miró su reloj- Yo encuentro que me demoré más que la otra vez -Chile se bajó del auto y el perro detrás de él.

¡¿Qué? ¿Cómo te pudiste demorar menos? Fueron unas horas ¡Unas miserables horas! y fuimos a otro país, ¡A otro país weon! Debieron ser días -

Ya te acostumbrarás a estas rupturas del espacio-tiempo -Entraron a la casa y los dos niños fueron a su encuentro.

¡Hasta que llegas Conti! Ya te estabas demorando mucho -Le regañó Rapa a Manu- ¿Dónde te entretuviste?

El perro no se lo creía, no podía concebir el hecho de haberse demorado menos de un día en hacer un viaje internacional vía terrestre ¡Y la cabra salía con eso! Estos tipos tienen un problema con el tiempo espacio, o es que me dormí o me desmayé y en realidad ya van unos cuantos días Se cuestionaba el can. Bueno, algún día lo entendería.

Tomaron una once-cena y los niños se fueron a dormir, pero Manu se quedó con un dilema ¿Dónde iba a dormir el perro? La mayoría de nosotros tira al perro al patio con una mantita; pero Manu no. No, él es mejor que eso, no iba a tirar al pobre animal a pasar frío en el desolado pasto.

Nuestra querida nación daba vueltas y vueltas por su casa, buscando un lugar cómodo para el perro. Ya habiendo descartado la mayoría de las habitaciones, llegó al living.

Habersh... ese es el sillón de Rapa, entonces no... ese es de Anti, no creo que le moleste... pero a la Rapa si... Mm... Y ese... ¡No! Martín ya lo bautizó...

Oye Manu, yo en la alfombra estoy bien -Lipi notaba la complicación de su amo y no quería ser una molestia.

¡No! Te encontraré una cama decente solo espérate un rato -Seguía dando vueltas por el living, haciendo memoria para ver si en algún sillón no lo había atacado el argentino. Mientras estaba en eso alguien bajó por las escaleras.

¿Todavía no te acuestas Manu? -Tiare fue junto a ellos. La isleña Bostezaba y se frotaba los ojos.

Es que no encuentro dónde dejar a Lipi... -

Mándalo a dormir afuera -Mish, por la lesera que se complica.

No, cómo tan malo, pobrecito -Manu abrazó al can por el cuello y lo levantó.

¿Y qué tiene? ¡Es un perro!- entonces ponlo a los pies de tu cama Ahhh y ya anda a acostarte que no puedo dormir contigo dando vueltas aquí abajo -La niña subió las escaleras. Manu y Lipi se miraron; no era mala idea según Manu.

Ya en la pieza de Chile...

Avisas si tienes que ir al baño ¿Ok? -Manu se metió entre las colchas de su cama y se acomodó para dormir.

Y tú trata de no patear -Lipi se dio unas vueltas y finalmente se acurrucó para ambos dormirse en una plácida y larga noche sin patadas ni carreras al baño. La primera noche en que Chile tenía un perro.

A la mañana siguiente se encontraron en la misma posición en que se durmieron. Manu se vistió y bajaron a tomar desayuno. Los cuatro juntos tomando desayuno. Manu, Rapa y Lipi tomaban tecito, el perro en un plato y entibiado con agua fría, y Anti comía su cereal.

¡Jum! Mírenlo, tomando té y comiendo pan con jamón... ni parece que fuera la mascota Pensaba Rapa mientras comía su pan tostado y tanto ata'o que se hizo por dónde iba a dormir el perro, si no quería tirarlo afuera lo hubiera dejado en un sillón... Mm, ¿Por qué no lo hizo?- Oye Manu -Chile miró a su hermana- ¿Por qué no dejaste al perro en el sillón y listo?

Pensé que te ibas a molestar -contestó Manuel entre mordiscos.

Obviamente si lo dejabas en mi sitial me iba a molestar ¿Pero en los otros por qué no? -Preguntó la isleña.

Ah Es que esos los ocupamos yo y Mart... -Manu procesó lo que estaba diciendo y tomó la decisión de que era mejor callarse. Pero Isla de Pascua había entendido a que se refería y lo miraba algo espantada.

¿Los ocupan para qué? -Preguntó pausadamente. Chile no respondió, solo siguió comiendo rápidamente, y los ojos de Rapa se abrieron a más no poder.

¡Con cuidado Anti! Que no toque tu ropa -Ambos territorios tenían guantes en las manos y sacaban los tapices a los sofás que se podía para lavarlos y luego Tiare le daría una buena fregada a los otros que tenían la tela adherida a la estructura- ¡No puedo creerlo! ¡¿Cuántas veces me senté sobre sus...? !AGH!.

Que eri exagera' cabra chica -Manu estaba sentado en el suelo junto a su perro. El animal miró a su amo y Chile al darse cuenta de la mirada de su mascota también se volteó a verlo.

Pa' eso está la cama Manu -Al decir eso un escalofrío le recorrió el cuerpo, no volvería a dormir en esa cama.

¡Ves! Hasta el perro te lo dice -Tiare.

¡Como si fuera mi culpa que el otro weon se me tire encima! -Manu se cruzó de brazos y puso su típica cara de amurrado Todo es culpa de ese rusio, no se vale que me llegue el reto a mí- Yo iba a hacer algo hoy -se dijo a sí mismo- ¿Qué chucha era?

Manu. Lipi necesita un collar -Dijo Anti como si lo hubiera escuchado. Luego de eso al territorio antártico le cayó la funda de un cojín, la cual había lanzado Rapa, en la cara. La niña se puso histérica, agarró a Anti y lo llevó al baño para lavarle la cara.

Mujeres -Manu tomó las llaves del auto y abrió la puerta de entrada- cuídate a los cabros -dijo dirigiéndose a Lipi- Yo voy a comprar -parecía un niño emocionado.

Ok -respondió el perro y el amo cerró la puerta para emprender rumbo. Se dirigió al supermercado más cercano para comprar los utensilios necesarios para su nueva adquisición.

Creo que esto le ha pasado a todos. o por lo menos a la mayoría, que las primeras semanas que tienen a su perro/gato/inserteaquísumascotaquerida y van a comprar la comida para el animal empiezan a ver las croquetas, los chalequitos, unas cuantas camitas, collares, correas, arnés, pelotas y muchos juguetes que suenan. Que con esto se vería bonito, que esto le quedaría bien, que no sabe si el azul o el verde, que el rojo le queda al pelaje... el verde... el rojo... y blablablá, y cuando ya pasó el encanto compran el alimento en la feria porque descubrieron que es más barato (si no lo han hecho, y son personas normales de clase media... Tienen mis respetos). Bueno, nuestro querido Chile estaba en la primera etapa, un niño ilusionado con darle lo mejor al nuevo miembro de la familia.

Manuel estaba en algún edificio comercial en la sección de mascotas. Iba con un canastito recorriendo los pasillos. Pasó por el lado de las peceras donde tienen a los hámster, lagartijas y arañas. Se quedó viendo a los roedores y un hámster se acercó dónde estaba él y comenzó a acicalarse.

Jejeje Hola weon -Tocó el vidrio con su dedo- bueno, alo mío -Se apartó de los animales y fue donde vendían las cosas para perros. Se acercó donde los juguetes y metió un hueso, un "pollo", una cuerda y una hamburguesa. Tardo una media hora en decidirse por una correa y un arnés pero finalmente cogió unos con motivo militar. Analizó por otros 30 minutos qué shampoo, colonia y talco anti pulgas compraría, y ahora estaba viendo las camas.

Esta está bonita -Dijo mientras sostenía una en sus manos, miró a un lado y descubrió otra- ¡Uh! Mejor esta -la sacó, detrás de esa había otra que le llamo más la atención - ¡UH! que linda, pero -Miraba las tres camitas, no podía decidirse cual le gustaba más Mm... Haber... Mm, esa es más genial, pero ¿Y si no le gusta?... además esa se ve má cómoda. Palpó los tres objetos para sentirlos Sí, esta es más rica... Mm pero... ah... ¡Ah, ya! me llevo esta se llevó la más suave y se dispuso a salir de ahí pero, casi al final del pasillo, se topó con la ropita de perro.

Manu admiraba la variedad de cosas, había unas que le llamaron la atención, simulando una camiseta de futbol, unos chalequitos con capuchón, unos gorritos, y otras cosas que le parecieron muy tiernas- ¡Aw! que ternura, tan chiquititos -Manu tomaba algunas prendas y las movía en el aire.

Uhm, mira que tierno -

Ese chico es un amor - opinaban unas chicas a espaldas de Manuel.

De vuelta en casa...

Ash No lo puedo creer ¿Cómo tan...? ¡Ash! -Tiare se encontraba en el living, limpiando con un paño húmedo los tapices que no podía meter a la lavadora.

Mientras tanto Anty y Lipi estaban en la cocina. Habían estado jugando y les dio hambre así que fueron a buscar algo de comer. El niño sacó un paquete de galletas de un estante y las sirvió en un plato, él y Lipi se sentaron en el suelo para comerlas. Anti se divertía viendo como el perro sacaba con la patita una galleta, la hacía rodar y con las patas juntas empezaba a comerla.

Jijiji -Anti comía las golosinas a un ritmo constante, finalmente solo quedó una en el plato. Ambos se miraron por un segundo y luego intentaron agarrar la galleta pero golpearon el plato y esta salió eyectada por los aires.

Es mía, es mía -Lipi saltó para alcanzarla, pero calló sobre la mesa, donde todavía estaban las cosas del desayuno.

¡CRASHHHHH!

Tiare escuchó un fuerte ruido proveniente de la cocina. La isla fue hasta el lugar y se encontró al perro sobre la mesa y la loza hecha trizas en el piso. El rostro de la niña se puso rojo y comenzó a salir vapor de sus oídos- ¡Ahrrrrrr!

¡Ya llegué! -Lipi se lanzó a los brazos de Manu que acababa de entrar a la casa -¿Qué pasó?

¡VEN AQUÍ MALDITO ENGENDRO! -Rapa llegó junto a ellos echa una fiera.

¡Lo siento! No fue mi intención -Chillaba el pobre animal, aun en brazos de Chile. Manu esquivaba los manotazos de su hermana para que no le llegaran al animal. Finalmente la isleña paró.

¡José Manuel! Tenemos que hablar -Dijo con voz firme y se dirigió a una sala seguida de su hermano. Manuel cerró la puerta de la habitación y se paró frente a ella.

Vamos Rapita no te enojes, fue un accidente -Manu trataba de doblegar a su hermana con una voz tierna.

Quiero que se vaya, no lo quiero en la casa -Dijo la isleña sin cambiar su expresión.

¿Qué? Pe-pero cómo quieres que... -A Manu le dio pena pensar en echar al perro. Primero lo traía a la casa, le daba un hogar, y ahora lo arrojaba de nuevo a la calle ¿Qué clase de persona hace eso?

¡No me importa! Solo sácalo, no ha dado más que problemas, no sabemos que mañas tiene. De primeras debiste traer un cachorro -

¡Lipi no tiene nada de malo! Cualquier perro se manda sus cagas. Además cómo se te ocurre que lo voy a echar, Ya me encariñé y Anti también -

¡Anti estaba bien con su pingüino! ¡Y en unos días se olvidará del perro! -

¡No se va a ir! ¡Entiende por la cresta! -Se dieron cuenta que habían empezado a gritar- ¿Por qué te molesta tanto? Pa' que te lo tomai' tan a pecho cabra chica.

¿Para qué lo quieres? -

¿Eh?... -

¿Solo para presumir con el peruano y la llama? ¿O en verdad quieres una mascota? Dime, te vas a hacer cargo de él por el resto de su vida -Manu solo la quedó mirando. Al ver que no tendría una pronta respuesta, Tiare se fue a tender.

Chile se quedó pensando. La verdad era que si había estado buscando un animal para callar a Miguel, y aun quería hacerlo; pero si se había encariñado con Lipi, el perro era muy parecido a él, no creía que pudiera ser peligroso y, apartando el hecho de que podía hablar, pensaba que era especial, al igual que los otros perros, porque ¿Qué ser es tan leal como un perro? Aunque no lo seamos tanto con ellos, el perro siempre se mantendrá a nuestro lado mientras los demás van y vienen. A veces es el que más se alegra de vernos y, aunque hayan pasado días o semanas desde la última vez que nos acordamos de él, no nos lo recriminará, si no que nos recibirá con la misma sonrisa boba y el enérgico movimiento de cola de siempre; porque para muchos son su apoyo, su guía, hermano, hijo; porque son los amigos más sinceros que se puede tener, sin caretas ni intereses de por medio; porque son la mejor compañía existente, y Manu quería esa compañía: quería tener un perro, a ese perro.

¡Ash! ¡No puedo creerlo! -Se quejó Tiare. Dentro de las cosas que lavó encontró dos calcetines mordisqueados- ¡Esa maldita bestia! -La niña comenzó a tender de mala gana la ropa mientras maldecía la hora en que su hermano se topó con el animal. Una pinza se le resbaló de las manos y se agachó para recogerla, pero la encontró en la boca del perro que se paraba en dos patas para entregársela. La isleña tomó el objeto.

En verda' lo siento cabra chica. Es que... soy un poco torpe y no me acostumbro a estar en una casa -A Tiare le vino un dolor en el pecho cuando el can dijo eso, más porque ella quería que se fuera y le dio pena- y no quiero que te enoji' con el Manu por mi culpa -Dijo con expresión de tristeza.

De todas formas me enojaría con Conti -Se agachó y acarició la cabeza del perro por primera vez. Tenía el pelo alborotado pero agradable al tacto y la cara suave. Isla de Pascua abrazó al perro y se sintió culpable por haber deseado que se fuera. Se había enfocado en lo malo en vez de darle la oportunidad de demostrar que podía ser una buena mascota.

Lipi le lamió la cara, sacándole una sonrisita a la niña. Lo mejor era empezar de nuevo.

¡Lipi! ¡Lipi! -Manu salió de la casa con Anti de la mano-¡Mira lo que te compramos!

Anti sacó una cajita roja de una bolsa y se la entregó a Manu- Ojalá te guste -dijo el niñito abrazándose al perro. Manu abrió la caja, adentro venía una correa amarilla con una medallita en forma de hueso que decía "Lipi". Chile la cogió y la puso en el cuello del animal.

¿Te gusta? -Preguntó. Lipi solo asintió y unas lágrimas de cocodrilo asomaron a sus ojos- ¡Ay! weon no llori' -El chileno se abrazó a su perro y luego los territorios lo siguieron en un gran abrazo de familia.

Un poco más a la derecha ¡A la derecha dije! ¡No tan...!¡Ah! ¡Ya! vuelve al inicio -Tiare tenía a Manu moviendo un pequeño "armario" y la cama de Lipi de un lado a otro.

¡AH! -Chile simplemente dejó las cosas donde estaban y fue a hacer unos agujeros en la pared para una repisa- ¡Déjalo ahí mujer!

¡Pero conti! Es anti estético -se quejó.

¡Qué anti estético ni que na'! Mejor ponte a guardarle la ropa, cabra chica -

¡Ja! Bueno, cuando necesitas mi opinión femenina no te la daré -

¡¿Y pa'qué voy a querer eso? -

Lipi miraba a sus amos mayores, mientras el pequeño le encajaba las prendas que había comprado Manu ¿Cuánta plata se echó en esto?

Este cap. está dedicado a C.F.R.E... Qué bueno que te gustó ^^, y también a V.O. Espero que te guste S*** .

Y a los lindos que se molestaron en leerlo todo... dejen reviews :)