¡Hello!

Muchas Gracias por sus review me motivan a seguir escribiendo, espero que les siga gustando el FF.

Saludos a todos

CAPITULO II. Sin mi Shizuru

Una semana después de pasar esa "amorosa" noche con Shizuru, me dieron la noticia que ella tenía que salir hoy mismo por unas semanas a Artai, investigaría algunas imperfecciones, eso era horrible, por falta de tiempo no pude despedirme de ella, tenía que estar en la dichosa junta, revisar unos documentos y después pasar con Yohko.

Estaba tan ida en mis pensamientos que ni le ponía atención a lo que los representantes decían.

-¿Usted que piensa Gakuencho?- Pregunto uno de los representantes de Lutecia sacándome de mis divagaciones.

-¿Eh? yo pienso que estaría bien, Señor- Conteste no segura de mi respuesta.

-¡¿Esta de acuerdo en que Lutecia nos declare la Guerra?!- Grito exaltado ahora un representante de Remulus.

-¡Eh!... ¡No!, no eso no era lo que yo decía, yo solo…- Tartamudeando

Diablos estos nada más quieren tantito para irse en Guerra.

– Yo dije que "estaría bien" si mejor resuelven sus indiferencias de alguna otra forma- Comente rápidamente para desviar el primer comentario…

UFFF por poco.

Al poco rato que termino la junta y ser regañada por Mis Maria por quien sabe cuántas veces, me fui a ver a Youko al laboratorio, en la mañana me había llamado por teléfono sobre algunas noticias de las extrañas marcas rojas que aun pensaba que yo esa marca ya la había visto en alguna parte, aunque no podía recordar donde.

-¿Qué investigaste Yohko?-

-Irina y yo estuvimos investigando en los viejos libros de Garderobe y parece ser que las marcas pertenecen a unas viejas guerreras llamadas "Himes". Ellas existieron hace algunos años.- Comento sin verme y buscando en la computadora.

–Así es, parece que la leyenda dice que ellas tenían alguna clase de poderes y podían invocar a un "Child".- Comento Irina, también buscando en otra computadora.

-¿Child?- Mostrando una cara de confusión.

-Uhum, alguna clase de monstruo raro que las ayudaba en su combate- Dijo mirándome a los ojos.

– ¿Usted ha visto algún monstruo extraño?- Me miro raro.

–He… no que yo recuerde.- Conteste.

–Bueno, hasta ahora es todo lo que sabemos, seguiremos investigando, si nota algo extraño venga inmediatamente.- Respondió Yohko mirándome seria.

-Ok, entonces me retiro, tengo muchas cosas que hacer, gracias chicas.- concluí y Salí del laboratorio aun más confundida de lo que estaba antes.

Pasaron semanas desde que Shizuru se fue de misión, yo seguí realizando el itinerario para la Graduación de las Otomes y otras actividades que me correspondían.

Estaba sola en mi espaciosa oficina sin nadie que me hiciera ese delicioso té, como extrañaba a Shizuru y como si fuera poco no me sentía nada bien, parece que algo me había caído mal pues había estado vomitando toda la mañana. Con todo eso Miss María no tenía piedad con tanto trabajo que me encargaba y la zángana de Nao no se presentaba a ayudarme.

¡Nao Kizama! ¡Ya verás cuando te vea!

Minutos más tarde alguien toco la puerta de mi oficina.

Knock Knock

-Pase.- Dije sin mirar a la puerta.

–Parece que Gakuencho está muy ocupada.- Dijo una voz conocida.

Mire hacia la puerta.

–Mai, ¿Qué haces aquí?- Pregunte sorprendida.

Ya habían pasado algunas semanas que no veía a Mai.

– ¿No puedo venir a visitar a mi vieja amiga, Natsuki?- Reprocho con una mueca chistosa en su cara.

-¡Ha! Claro que si, Mai- Me levante para saludarla.

-¿Dónde dejaste a Mikoto?- Pregunte.

–Está abajo con las estudiantes, según creo yo.- Me dijo con una sonrisa.

–Oh ya veo, y, ¿Cómo has estado?-

De pronto sentí un malestar en mi estomago.

–Yo perfectamente bien, aunque tú no te ves muy bien, ¿Estas enferma Natsuki?.- Me dijo tocando mi frente.

–No lo sé parece que algo no me callo bien.- Talle mi estomago.

– ¿Ya has tomado algo?- Me pregunto Mai.

–No, tengo mucho trabajo.- Dije a ella.

–Bueno deja ese trabajo que ya mismo nos vamos con Youko.- Me dijo tomándome del brazo y sacándome de la habitación hacia el laboratorio.

–M-Mate… ¡Mai!- Dije siendo arrastrada por ella.

Después de arrastrarme por todo Garderobe por fin llegamos al laboratorio donde se encontraba Yohko con Irina.

-Meister Mai, Gakuencho, ¿Qué pasa?- Mirándonos con su cara de interrogación al ver que Mai me traía casi arrastrando.

-Aquí la Señorita se siente mal- Me señalo.

-¿SEÑORITA?- Murmuro Irina alzando una ceja.

-He…no es para tanto, Mai- La mire con enojo.

-¡¿Qué no?!...¿No viste la cara de muerta que traes, Natsuki?- Exclamo enseñándole a Youko mi cara.

-Sabes, ¡no era necesario decir eso!- Gruñí.

-¡Bueno ya!, ¿Cuáles son los síntomas, Gakuencho?- Pregunto Yohko desesperada al ver la pela que se acercaba.

-Hmm… pues tengo dolor de cabeza, nauseas y he estado vomitando toda la mañana- Respondí.

-¿No estarás embarazada, Natsuki?- Cuestiono Mai alzando una ceja curiosa.

-¡B-Baka!, ¡eso es imposible!- Gruñí otra vez y le lance una mirada bastante mal.

–Claro que sí, no creo que Shizuru-one- sama y Gakuencho puedan…-

-¡Irina!- Exclame toda enojada y exaltada.

–Bueno esto ya es suficiente, tengo muchas cosas que hacer, ¡Estaré bien!- Después de haber dicho eso me disponía a salir del laboratorio pero un unas nauseas horribles llegaron y tuve que correr rápido al W.C del Laboratorio.

-Creo que si serán necesarios algunas pruebas- Murmuro Youko viéndome como corría hacia el baño desesperadamente.

-Ok Youko, mejor haz las pruebas- Le dije minutos recostada en la camilla.

-Bueno yo te dejo Natsuki, voy a buscar a Mikoto y regreso- Me Dijo Mai y salio de la habitación.

-Ok Gakuencho, no se preocupe, no creo que sea algo grave- Me contesto tomando una aguja y sacándome sangre.

-Auch… Eso espero, tengo demasiado trabajo que hacer ¡Miss Maria es muy cruel!- Dije con una mueca de dolor.

Odiaba que me sacaran sangre o inyectaran. Recuerdo la primera vez que me inyectaron las nano maquinas, estuve inconsciente por tres días.

-Cough cough- Tosió alguien detrás de mí.

Gire lentamente rogando que no fuera Miss María o estaría muerta pero para mi mala suerte ¡ahí estaba! mirándome con su cara de vieja enojada, ¡Oh Dios estoy muerta!

Al día siguiente, estaba recorriendo los jardines de Garderobe, verificando algunas cosas. Me fui hacia la parte alejada de la academia, donde años antes me iba a escondidas para poder estar sola, me senté en una piedra y mis recuerdos comenzaron.

Recuerdo esa noche hace años en la cual me encontraba aquí con Shizuru. Ella estaba frente a mí, con su mirada seria abriendo su corazón y expresando lo que sentía por mí.

Te amo Natsuki, como un amante no como una amiga…

Parresia como si un balde de agua fría cayera sobre mí, no sabía que hacer, no sabía como reaccionar, no sabía si la amaba, solo que la admiraba demasiado y quería estar con ella. Hice muchas cosas para estar a su lado, pero ¿Amarla de esa forma?, en mi mente daba vueltas esa idea. Pero ahí estaba ella frente a mí con sus ojos lloros quitando todas sus mascaras y demostrando sus sentimientos, esperando una respuesta por parte mia, la cual no venia, como pudo me sonrió, una sonrisa llena de tristeza lo podía notar cualquiera.

Lo siento Natsuki, no quiero lastimarte...

Hablo con tristeza giro su cara y se disponía a irse, un hueco en mi estomago y una punza en mi corazón aparecía.

¿Qué significaba?, ¿Yo también la amaba?, no iba a perder la oportunidad, no perdería a alguien a quien estimo, tome su brazo con mi mano para detenerla, la jale suavemente y bese sus suaves labios, primero lentamente después convirtiéndose en un beso con tanta pasión que era difícil controlar, desde ese momento sabia que la mujer que estaba frente a mí, era el amor de mi vida, Mi Shizuru…

La lluvia me saco de mis pensamientos, así que rápido me fui de ahí hacia la Academia a ver a Yohko.

-¿Dónde está Yohko?-Mire a Irina que estaba metida en la computadora.

-Se fue a Artai con el profesor Gel hoy en la mañana- Contesto ella sin mirarme.

-¿Qué? ¿Qué hace en Artai?- Volví a cuestionarla acercándome a ella.

– He…No… lo sé Gakuencho–

Su voz se notaba nerviosa como si estuviera escondiendo algo. Irina era como Nao siempre que podía me realizaba bromas sobre Shizuru.

–Hmm… ¿Pasa algo?, te noto un poco rara- Le volví a preguntar, esta vez parándome frente a ella.

–No, no, Gakuecho, ¿Se le ofrece algo más?-

¿Qué podría estar pasando? Almejar solo son mis divagaciones

–Cierto, localiza a Sara, tengo que hablar con ella- Demande.

–Eso será imposible la Meister Sara se encuentra en Artai- Respondió revisando la computadora.

-¿Acaso todos están en Artai?, ¿Dónde está Maya?-

-También en Artai- Contesto más nerviosa.

-Ok, suficiente, ¡¿Dime que está pasando en Artai ahora mismo?!- Le exigí poniendo cara de enojo.

–N-Nada Gakuencho, perdone, ¿Se le ofrece algo más?-

Muy bien algo está pasando y no me quieren decir…

Días después me encontraba en mi oficina y en mi sufrimiento.

Shizuru te extraño tanto…

Será mejor que haga algo o me volveré loca

Así que me dispuse a ir con Irina para hablar con Shizuru. Llegue a laboratorio y le pedí que me comunicara con ella, a los pocos segundos ella respondió.

-Ara Natsuki, ¿Qué pasa?- Me miro sonriente.

La mire en la pantalla, ahí estaba ella tan hermosa como siempre aunque un poco rara.

-¡Shizuru!, ¿Cómo esas?, te he extrañado mucho- Conteste con alegría y tristeza, escuchando la voz de mi Shizuru.

–Ara mi Natsuki me ha extrañado- Me respondió con su hermosa voz y su sonrisa picara que pone cuando me habla. – ¡Shizuru!, Sabes que si y mucho- Respondí.

–Yo estoy muy bien Natsuki, Solo que tengo algo que decirte…- Respondió con algo de seriedad en su voz, lo cual me hizo preocuparme.

-¿Pasa algo malo?- Pregunte.

–Hmm…sí, creo que este no es el momento para decirte, aunque es importante que lo sepas.- Contesto.

-¿Qué pasa Shizuru, algún nuevo enemigo?- Pregunte preocupada.

–No, nada de eso Natsuki, es sobre nosotras y alguien más…- Dijo y me miro seria.

–He…Shizuru, explícate.- Le exigí empezando a preocuparme

Por mi mente pasaron un montan de pensamientos, ¿Alguien más?, me dispuse a preguntarle de nuevo pero la conexión fue interrumpida por algo.

Shizuru…

Continuara…