Nota de autor: en verdad, ha sido un largo tiempo desde que logré tomar el valor de publicar esta historia en Fanfiction, y en verdad espero que les guste y puedan disfrutarla, sobre todo los fans de Clamp, Kingdom Hearts o Type-Moon.

Sakura Card Captor le pertenece al grupo de las CLAMP, Kingdom Hearts le pertenece tanto a Disney como a Square Enix, Type-Moon le pertenece a Kinoko Nasu y Takeshi Takeuchi, y la canción usada "Shikisai", le pertenece a Maaya Sakamoto, usada para la abertura de Fate/Grand Order.


Cuando estoy sola, puedo escuchar las palabras: "Si es doloroso, sé libre de parar",

Se ve a Sakura mirando el cielo nocturno, con una mirada nostálgica.

Profundo, como un agujero negro; como una dulce voz, aterradora y tentadora,

Al frente suyo aparece Syaoran, actuando de aquella misma manera cínica y extraña.

Trataré de imitar las palabras que hablas, y decir que no son nada,

Aquella ilusión se disipó al tratar de tocarla, dejando a Sakura despierta al lado de sus nuevos amigos y aliados, quienes le sonreían con sinceridad.

No importa si es una mentira, si me da un motivo para continuar…

Sora, Donald, Goofy, Pepito, Tomoyo, Kero, Rin y Sakura viajan en la Nave Gummi, esperando llegar a un nuevo mundo.

Existe un final para toda vida, entonces me pregunto, ¿por qué los humanos crecen asustadizos y se lamentan?

Se observa a unos encapuchados misteriosos observar una gran luna en forma de corazón; en medio de una oscura ciudad.

Es porque sé que algún día perderé eso importante que el día a día es más hermoso que nada,

Un mundo persa, un mundo con un aura tétrica y un mundo destruido; todos aparecen una y otra vez.

Solo hay un futuro que puedo ver. La eternidad no es algo que quiera en lo más mínimo.

Yuuko está tomando sake en su pórtico, con Watanuki dormido en su regazo.

Cada segundo, cada momento es precioso para mí… También, vivo en el mundo en donde tú estás.

Un cementerio, un reino oriental, un mundo dormido y una espiral en el cielo, dejan paso a todos aterrizando en medio de un amanecer en una ciudad reconstruida.


Capítulo 1: El comienzo de un viaje.

Para la joven conocida como Sakura Kinomoto, esta serie de extraños eventos significaría el comienzo de una nueva historia, una nueva travesía, una nueva experiencia.

Muchas cosas pasaban por su mente, empezando por el momento en que la magia dejo de ser algo relativo para ella, y pasó a ser una verdad absoluta, en tan solo unos instantes. Pero esos recuerdos no eran para nada dolorosos, es más, fueron esos eventos los que hicieron que ella y Syaoran se conociesen por primera vez, creando un fuerte lazo que nunca se rompería, o bueno, eso pensó ella en primer lugar.

Pero, lo que más sobresalía, es que ella se encontraba rodeada de unos cuatro seres parecidos a fantasmas, que eran sus enemigos próximos. Ahora, Sakura tendrá que enfrentar a estas creaturas para poder estar segura nuevamente.

— Bueno, ahora debo pensar en una estrategia que me sirva. — Dijo Sakura mientras mantenía la distancia con aquellas criaturas, las cuales estaban moviéndose de un lado a otro en una manera muy pelicular, sus cuerpos parecían ser muy elásticos, y caminaban dando pasos aterradores.

Sakura lanzó el primer ataque usando su nueva espada, dando un salto hacia las creaturas para asestarles un golpe, el cual desprendió una especie de chispas de color azul grisáceo, lo cual fue extraño. La creatura no se quedó atrás y decidió contraatacar golpeando a Sakura con su cuerpo, haciendo que esta cayese de rodillas.

— Son bastante ágiles, pero no parecen ser muy resistentes. — Pensó Sakura mientras se levantaba y tomaba impulso nuevamente hacia esos seres, para luego atacar con su espada dando golpes gráciles y agiles, arrinconando a uno de ellos gracias a esto. Después, Sakura atacó a este ente con varios combos de golpes, uno tras de otro, hasta que finalmente logró derrotarlo, haciéndolo evaporar en una leve explosión.

En respuesta, los otros seres aumentaron la ofensiva al elevarse ligeramente sobre el aíre, como si estuviesen planeando. Sakura se dio cuenta y uso su espada para defenderse de las criaturas, para luego dar una rápida barrida en el suelo y asestar el golpe final para otro de ellos.

— ¿Desde cuándo puedo hacer eso? — Se preguntó Sakura tras haber hecho ese movimiento nuevo, el cual nunca había visto en su vida. Al final, eso no parecía importar, con tal de que le ayudase en la batalla contra estos monstruos.

Otra de las criaturas se lanzó al ataque, pero Sakura lo interceptó usando su espada, para luego ponerle fin a la existencia de esta criatura con unos tajos certeros.

— Vaya, esta espada tiene mucho poder. — Reflexionó Sakura mientras se enfocaba en su último oponente, el cual intentó atacar a Sakura por detrás, usando su descomunal agilidad, afortunadamente, Sakura logró darle un fuerte golpe en la cabeza, para luego cortarlo en dos, haciendo que se desprendiese aquellas partículas azules mientras este ser se desvanecía.

— Veo que has terminado. — Dijo la voz en un tono calmado.

Una luz brillante aparecía en la parte más norteña de la plataforma, haciendo que su esplendor cubriese a todas las otras fuentes de luz presentes, esto siguió por unos segundos, hasta que una puerta se materializó en aquel lugar.

— Tras esta puerta se encuentra el comienzo de un viaje nuevo, el cual te traerá muchos desafíos, sufrimiento y penurias. — Dijo la voz de manera realista en un tono neutro.

— ¿Estás lista para ver lo que está más allá? — Volvió a preguntar.

Sakura, sintiéndose totalmente segura de su futuro, volvió a invocar su espada, mientras se ponía en una posición de lucha. — Estoy lista. — Resaltó en un tono valiente y suave.

Entonces, Sakura se dirigió hacia donde estaba la puerta, para luego abrirla lentamente, hasta que pudo cruzar para el otro lado de la misma, dejando atrás la relativa seguridad de la plataforma.

Al otro lado de la puerta, Sakura se sorprendió al ver que ahora había tres plataformas iguales a la anterior, solo que estaban conectadas por unos caminos entre ellas. Teniendo el deseo de salir de aquel lugar cuanto antes, ella decidió dirigirse hacia la plataforma más distante, esperando encontrar algo.

Avanzando hacia el primer camino disponible, Sakura notó que más de esos misteriosos seres comenzaban a aparecer, por lo que ella decidió atacarlos una vez más.

— ¡Ya déjenme en paz! — Exclamó Sakura con fiereza mientras golpeaba a estos seres repetidas veces en una serie de combos, intentando sacárselos de encima.

Esta vez, los entes misteriosos no se dejarían vencer tan fácilmente. Usando su agilidad, uno de ellos arremetió contra Sakura, asestándole un golpe en el brazo izquierdo, seguido de otro en su espalda, lo cual hizo que ella perdiese su balance.

— Eso sí me dolió… — Pensó Sakura mientras se ponía nuevamente de pie, preparándose para otra lucha contra estos seres.

Un grito de batalla fue lo que se escuchó en el camino mientras Sakura daba un potente salto hacia las creaturas, para darles un golpe en sus cabezas, luego otro de manera horizontal y por último un tajo de manera vertical, tal como ella suele hacer con la carta espada.

Este ataque fue demasiado para dos de las tres creaturas, haciendo que se evaporasen en el aíre, dejando unas esferas de color verde en el suelo, lo cual era algo nuevo, ya que estas creaturas no suelen dejar ese tipo de remanentes, o bueno, era lo que Sakura pensaba.

Al acercarse a estas esferas, Sakura sintió como su cuerpo las atraía, devolviéndole la energía que había perdido en los combates. — Que conveniente. — Dijo mientras arremetía contra la última creatura, destruyéndola de un solo tajo horizontal a toda velocidad.

— Supongo que debo ser más ágil que esas creaturas, así como más atenta. — Dijo Sakura mientras seguía avanzando hacia la segunda plataforma, donde afortunadamente no habían más creaturas, era como una especie de lugar de descanso para Sakura, la cual se sentó y se puso a pensar acerca de todo esto.

¿Desde cuándo los fantasmas eran seres tangibles? ¿Por qué Syaoran actuó de esa manera?

Eran las preguntas que más se repetían en la mente de Sakura, quien trataba de evitar la soledad que sentía al no estar con sus seres queridos. Tomoyo, Kerberos, su padre, su hermano, y sobre todo, Syaoran. — Tengo que salir de aquí cuanto antes… — Pensó mientras se disponía a seguir su camino, levantándose poco a poco, para luego enfocarse en el segundo camino que la llevaría a la plataforma final, y posiblemente a casa.

Al correr por el segundo camino, Sakura pensó que podría usar su agilidad junto con sus técnicas aprendidas en la primaria como animadora para derrotar a más creaturas, en caso de que apareciesen.

Poco después, tal como ella predijo, unas cinco creaturas más aparecieron en la tercera plataforma, protegiendo otra puerta que se encontraba allí. Quizá, esta era la única alternativa de escape que quedaba, por lo que Sakura estaba dispuesta a luchar por su libertad.

— No me daré por vencida. — Dijo Sakura mientras volvía a invocar su espada en un tono que denotaba nerviosismo. Las creaturas trataron de acercarse usando el sigilo, pero Sakura fue capaz de dar un salto acrobático para terminar con dos de ellos en una serie de golpes rápidos, para luego aterrizar suavemente en el piso.

Repentinamente, una de las creaturas se lanzó contra Sakura a toda velocidad, apenas dándole tiempo para bloquear el ataque, con lo cual ella contratacó con un tajo diagonal, exterminando a esa creatura de manera instantánea.

— Tengo que salir de aquí. — Pensó Sakura mientras corría a toda velocidad para interceptar a las otras creaturas, las cuales no tuvieron oportunidad alguna ante los potentes movimientos de su espada, dejando esa misteriosa estela como remanente, junto con las esferas de color verde.

El lugar finalmente estaba despejado, Sakura tenía la ruta libre para cruzar la puerta, aunque ella no sabía que es lo que se encontraba más allá, quizá otra plataforma, o un verdadero abismo. — Voy a arriesgarme. — Dijo Sakura mientras abría la puerta para poder llegar a un nuevo lugar, el cual, resultó ser una sola plataforma, exactamente igual a la primera que ella visitó.

— ¿He vuelto al principio? — Pensó Sakura mientras veía el lugar, ¿acaso se encontraba en un laberinto sin salida? De repente, un estruendo sacudió la plataforma, lo que hizo que Sakura mirase hacia atrás para ver cuál fue la causa del mismo, para su sorpresa, su peor pesadilla se había hecho realidad.

Frente a ella, se encontraba un enorme ser de más de seis metros de altura, de color gris claro, y apariencia humanoide. Su cabeza tenía ese mismo símbolo que poseían los otros seres más pequeños, pero carecía de esa boca parecida a un cierre de ropa. Sus hombros eran muy largos, y tenían forma triangular, sus brazos terminaban como garras afiladas, en cuanto a sus piernas, eran picudas, similares a tacones. Finalmente, en su pecho se encontraba ese "cierre" lo cual le daba una apariencia más aterradora. También tenía una bufanda azul alrededor de su cuello.

— No lo puedo creer… — Dijo Sakura mientras trataba de tomar distancia tras haber visto a este gigante, el cual comenzaba a acercarse cada vez más hacia la base de la plataforma.

Para su sorpresa, ella se dio cuenta que la creatura la estaba atrayendo involuntariamente, a medida que una extraña luz aparecía en su pecho. Una vez que Sakura estuvo en frente del misterioso ente, todo el lugar se llenó de oscuridad absoluta, aunque esto no duró para siempre.

— ¿En dónde estoy? — Se preguntó Sakura mientras veía a la plataforma desde el aíre. ¿Cómo era posible? En un principio fue difícil darse cuenta, pero cuando ella se dio la vuelta para ver sus brazos, todo cobró sentido. Esa misma luz blanca la tenía atrapada, completamente indefensa ante esa creatura. Curiosamente, esta tenía una agilidad impresionante para tener semejante tamaño, en menos de un parpadeo, miró a Sakura directamente, antes de alejarse y preparar un golpe a toda velocidad con su brazo. Para sorpresa de la creatura, Sakura invocó a su espada para darle un leve golpe que lo mandó a volar varios metros, aunque después se volvió a acercar estirando su cuerpo como unos espaguetis recién cocidos.

Luego, el misterioso ente tomó a Sakura con sus brazos, para arrojarla hacia arriba, mientras lanzaba una enorme bola de energía hacia ella, la cual reaccionó instantáneamente arrojando su espada hacia el ataque, para así destruirlo y mandar a la creatura directo a la plataforma. Aunque, Sakura también cayó propulsada hacia la plataforma, dándose un fuerte golpe que la dejó algo aturdida.

— Debo atacar a este fantasma rápido… — Pensó Sakura mientras se acercaba hacia esa creatura, dándole varios golpes tan rápido como podía, los cuales generaban un brillo blanco cuando ocurría la colisión. Tras haber recibido cinco golpes, la creatura se levantó rápidamente de la plataforma.

— Este ente es muy resistente, tengo que pensar en una mejor estrategia. — Susurró Sakura mientras corría alrededor de la plataforma para así buscar un punto débil en donde poder atacar, pero nunca espero que la creatura se incrustaría directamente en esta, transformando sus brazos, piernas y "bufanda" en algo parecido a raíces, de las cuales salían unos rayos de color grisáceo, junto a más fantasmas más débiles, por alguna razón, este ser no quería que Sakura saliese con vida.

Claro está, que Sakura no se daría por vencida tan fácilmente, usando su agilidad, logró esquivar la mayoría de los rayos que provenían hacia ella, derrotando a todos los fantasmas débiles en el proceso, aunque uno de estos rayos le hirió el brazo izquierdo, creando una pequeña cortada que la hizo caer al piso debido al dolor.

— Demonios… — Pensó Sakura mientras veía un pequeño chorro de sangre caer desde su brazo. — Debo ser fuerte. —

Entonces, Sakura dio el salto más alto que pudo hacer para asestar un fuerte golpe en la cabeza del enorme fantasma, para luego darle otro en el brazo, y por último, lo golpeó en su pierna.

El gigantesco ser no pareció verse afectado por los golpes de Sakura, en cambio, parecía estar más furioso que nunca.

De todo su cuerpo, comenzaron a salir más rayos grisáceos a toda velocidad, tomando a Sakura por sorpresa. Estos le dieron cortes limpios en su mejilla izquierda, su pierna y su frente, haciéndola gritar de agonía.

¿Por qué estaba pasando esto? Era la pregunta que se hacía Sakura para tratar de asimilar su situación actual, el día anterior había planeado tener una reunión con Tomoyo y sus amigas, pero ahora se encontraba luchando por su vida contra unos extraños seres, los cuales parecían tener la ventaja inmediata.

Fue entonces que algo extraño sucedió. Sakura sintió como un sopor aparecía lentamente en su corazón, lo cual la hizo caer al piso de manera instantánea, sin poder comprender el porqué.

— ¿Voy a morir aquí? — Pensó Sakura mientras el dolor se hacía cada vez más grande, ella sentía que una enorme presión la asfixiaba lentamente, impidiéndole respirar. La creatura, no se movió para nada, de hecho, solo generó más rayos, dispuesto a terminar el trabajo.

Justo cuando todo parecía terminar para Sakura, unos pájaros de color blanco, casi transparentes, atacaron al gigante en varios puntos específicos, lo cual fue suficiente para derrotarlo.

— Gra… Gracias… — Fueron las últimas palabras de Sakura antes de quedar inconsciente, lamentablemente, este no sería el final de la batalla. El ente, cayó encima de Sakura, mientras se desintegraba en un enorme domo de oscuridad, cubriendo la plataforma por completo...


Cuando Sakura volvió a abrir los ojos, se vio a sí misma siendo devorada por una oscuridad muy profunda, al parecer, era la energía negativa que provenía del fantasma. Justo cuando parecía que no iba a haber esperanzas, una mano tomó a Sakura, para luego sacarla de la eterna penumbra.

Un grito desgarrador se escuchó en la habitación de una casa de dos pisos, donde Sakura recién se había despertado, de la terrible pesadilla que había sido esa plataforma. A su lado, estaba un joven de unos veinticuatro años aproximadamente, tenía el cabello de color negro y los ojos de color verde. Vestía una camisa de color negro, junto con unos pantalones largos de color azul, una chaqueta de color durazno, y unos zapatos de color café.

— Veo que has despertado. — Dijo el joven con un tono alegre, pero sin mostrar una sonrisa. — Fue muy difícil sacarte de ese sueño, de no haberme enterado, lo más probable es que hubieses muerto allí mismo. —

— ¿Quién eres tú? — Preguntó una confundida Sakura en un tono agitado. — ¿Entonces, todo lo que soñé fue real? —

— Sí, así fue. De hecho, deberías mirar tu brazo izquierdo para comprobarlo. — Recitó el joven en un tono neutro, mientras se ponía de pie para ir a ver un espejo. Al traerlo, Sakura pudo ver que tenía vendajes en las mismas áreas donde los rayos de la creatura la habían alcanzado.

— Por cierto, mi nombre es Subaru Sumeragi, gusto en conocerte. — Dijo Subaru mientras le daba la mano a Sakura por educación. Sakura le devolvió el saludo de manera cortés. — Iré a decirle a tu familia que ya estás bien. —

— ¿Qué? — Preguntó Sakura en un tono de confusión. — ¿Acaso mi familia sabe acerca de la magia?—

— Tuve que decírselo a tu padre, de lo contrario, quizás no habría podido salvarte. — Añadió de manera fría mientras abría la puerta del cuarto para bajar por las escaleras.

Fue entonces que Sakura se levantó de la cama para dirigirse directo hacia su cajón, tratando de ver si sus cartas seguían en su lugar. Al llegar, abrió el libro, solo para ver que todo seguía sano y salvo.

— ¡Sakura! — Gritó Tomoyo en un tono de preocupación mientras salían lágrimas de sus ojos. — Nos tuviste muy preocupados, pensamos que ibas a morir… —

— Tomoyo… — Pensó Sakura mientras recibía el abrazo de su mejor amiga, mientras veía como llegaban su padre y hermano, también empapados en lágrimas.

— Estábamos muy asustados, Sakura. — Dijo el padre de Sakura en un tono melancólico mientras le daba un cálido abrazo.

— Nunca más me vuelvas a asustar así, monstruo. — Dijo el hermano de Sakura mientras le daba un golpe en la cabeza, era extraño, pero así era la forma en que él demostraba su cariño.

Subaru mostró una leve sonrisa mientras veía aquel momento de reunión familiar. — Tienes mucha suerte, Sakura. — Pensó.

— ¿En dónde está Kero? — Preguntó Sakura mientras regresaba a su cama.

— Está durmiendo. — Dijo Tomoyo en un tono dulce. — El pobre trató de entrar a tu sueño para rescatarte, pero no tuvo la fuerza suficiente para hacerlo. Debido a eso, él quedó inconsciente. —

— Me alegra saber que está bien. — Dijo Sakura mientras mostraba una leve sonrisa, solo para darse la vuelta y mirar a su padre y hermano.

— Perdónenme por no haberles dicho nada, no quería ponerlos en peligro. — Dijo Sakura mientras comenzaba a llorar. — No quiero que piensen que no confío en ustedes…—

— Descuida, hija mía. — Susurró Fujitaka en un tono sereno mientras le daba un beso en la frente a Sakura. — Lo que pasó no podría haber sido evitado por nadie, lamentablemente… —

— ¿A qué te refieres, Papá? — Preguntó Sakura con tono de duda.

— ¿Debería decírselo? — Preguntó Subaru mientras veía a la familia Kinomoto con una mirada seria, pero a la vez que mostraba mucho dolor.

— Has lo que tengas que hacer, Subaru. — Dijo Touya de manera breve.

— Tú has sido elegida por la Llave Espada, Sakura Kinomoto. — Dijo Subaru con un tono serio.

Sakura no tuvo palabras para describir lo que sentía por aquella revelación. ¿Acaso ese era el nombre del arma que ella usó en aquel sueño? ¿Una Llave Espada?

Todos los demás solamente se quedaron viendo la conversación entre Subaru y Sakura, sin decir palabra o comentario alguno.

— Actualmente, los mundos corren un gran peligro. La misión que tienen los portadores de la Llave Espada es protegerlos de cualquier fuerza que trate de causar pánico y destrucción. — Añadió Subaru, denotando la sabiduría de la que era poseedor.

— ¡Espera un momento! — Exclamó Sakura de manera repentina para tomar la palabra. — ¿Me estás diciendo que hay otros mundos, y que mi misión es protegerlos? —

— Así es. — Respondió Subaru de manera breve. — La persona que me envió aquí para rescatarte es alguien muy poderosa, y me pidió que te dijera que debes prepararte. —

— ¿Para qué? — Preguntó Fujitaka en un tono de preocupación.

— Sakura, deberás viajar entre los mundos para salvarlos de una gran amenaza que ha surgido recientemente. — Dijo Subaru.

— ¡De ninguna manera! — Gritó Touya mientras golpeaba la pared con su puño debido a la furia que tenía. — No dejaré que mi hermana menor arriesgue su vida, es decir, ni siquiera pudo vencer a los entes que la atormentaron en su sueño, ¿cómo es posible que pueda contra una amenaza superior? —

— Deberías confiar más en tu hermana, Touya. — Dijo Subaru en un tono de euforia mientras sonreía. — Sakura recibirá entrenamiento dentro de poco, y verás como ella podrá vencer fácilmente a esos seres. —

— ¿Entonces, cuándo debo partir? — Preguntó Sakura en un tono de curiosidad. —

— Partirás el día de mañana. — Respondió Subaru en un tono suave.

— También quiero ir a ese viaje. — Dijo Tomoyo mientras miraba las heridas de Sakura. — No permitiré que nada malo le pase, quiero estar ahí para protegerla de cualquier peligro. —

— Tomoyo… — Trató de decir Sakura, solo para ser interrumpida por un abrazo proveniente de ella. — No tienes por qué hacer esto tú sola, Sakura. —

Sakura no pudo evitar derramar un par de lágrimas debido a la acción de Tomoyo. Ella sí que era afortunada al tener a alguien como Tomoyo a su lado, después de todo, eran mejores amigas por algo.

— Gracias por tu bondad, Tomoyo. — Dijo Sakura mientras abrazaba a su mejor amiga, demostrándole su gratitud.

— De nada, Sakura. — Respondió Tomoyo en un tono muy amable.

Subaru no pudo evitar mostrar una sonrisa ante éste hecho, después de todo, amistades como estas son muy raras en estos días.

— Espero que estés consciente de que no será un viaje fácil, Tomoyo. — Dijo Subaru en un tono de preocupación. — Les recomiendo que se lleven a Kero con ustedes, para que de esa manera estén más seguras. —

— De acuerdo, lo haremos. — Respondieron las dos amigas en tono unísono.

Una vez que la conversación terminó, todos se despidieron mutuamente para irse a dormir, después de todo, ya eran las 11:00 PM, y el día siguiente sería muy interesante.


Sakura, quien no parecía ser capaz de conciliar el sueño tras lo acontecido, decidió mirar a la ventana de su cuarto, donde pudo ver a muchas estrellas centellando en el cielo.

— Todas esas estrellas, ¿serán mundos? — Se preguntó Sakura mientras se dejaba hipnotizar por la majestuosa belleza del cielo nocturno.

Era una pregunta algo capciosa, ¿cómo era posible que hubiese otros mundos? Es decir, ¿acaso tendría que luchar contra seres extraterrestres para salvar a la existencia?

Subaru no parecía ser extraterrestre, después de todo. Así que Sakura pensó que la existencia de otros mundos era algo mucho más complejo que ir a otro planeta, o bueno, eso era lo que ella creía.

— ¿No puedes dormir? — Preguntó Subaru mientras abría la puerta del cuarto de Sakura.

— No… Estoy muy nerviosa. — Respondió Sakura en un tono cortado.

— ¿Puedo preguntar por qué? — Preguntó Subaru en un tono ligeramente alegre.

— Bueno, no sé lo que es una Llave Espada, y tampoco tengo idea de cómo pueden ser los otros mundos. Pero, si mi destino es salvarlos, tendré que hacerlo. — Respondió Sakura en un tono decidido.

Subaru solo sonrió ante esto y exclamó: — Eres alguien muy fuerte, Sakura. Pero no puedo ayudarte con la información que te hace falta, dado a que apenas conozco la leyenda de las Llaves Espada. —

— Subaru, de casualidad, ¿cómo son los otros mundos? — Preguntó Sakura en son de curiosidad.

— Imagina a cada mundo como un lapso de tiempo distinto, el mismo universo, pero en diferentes épocas y lugares, que se separaron en diferentes fragmentos, los cuáles fueron parte de una línea de tiempo hace muchos eones. — Respondió, al ver el cielo. — Es todo lo que sé por el momento. —

Fue entonces que Subaru salió de la habitación de Sakura, dejándola sola una vez más. Sabiendo que necesitaría energía para su siguiente aventura, Sakura decidió cerrar sus ojos lentamente, para así tratar de dormir lo suficiente para tener fuerzas en la mañana siguiente.

Aunque fue un proceso tardío, Sakura logró quedarse dormida tras una hora. Al final, la residencia de los Kinomoto tuvo una noche tranquila.

A la mañana siguiente, Sakura se despertó lentamente mientras miraba los rayos del sol que atravesaban la ventana de su cuarto, al parecer, este día iba a ser muy único en su tipo.

— Sakura, el desayuno está servido. — Dijo Fujitaka en un tono amigable tratando de llamar a su hija.

— Ya voy papá, debo vestirme primero. — Respondió Sakura alegremente mientras iba a buscar la ropa que se pondría por el resto del día.

Tras unos diez minutos, Sakura bajó a desayunar con su familia y Subaru, su invitado. Esta vez, ella tenía una blusa de color rosado sin mangas junto con una camiseta interior de color negro. Su falda era de color blanco, y llegaba hasta sus rodillas. Por último, tenía zapatos de color rojo carmesí.

— Buenos días a todos. — Dijo Sakura alegremente mientras se sentaba en la mesa junto a su familia.

— Buenos días Sakura. — Dijo Tomoyo en un tono bastante amable. — Luces muy bien el día de hoy.

Sakura se sonrojó levemente ante este comentario, y solo le dijo gracias a Tomoyo con una leve sonrisa.

— Vaya, no sabía que los monstruos se vestían bien. — Dijo Touya en un tono de mofa, lo cual hizo que Sakura sintiera mucha vergüenza. Lo que ella nunca espero, fue ver que Subaru le dio un fuerte golpe en la cabeza, lo cual hizo que todos se rieran en la habitación.

— A las mujeres se las respeta, maleducado. — Dijo Subaru mientras tomaba una taza de café. Touya tenía todas las ganas de devolverle el golpe, pero sabía que él tenía toda la razón.

— Estos chicos de hoy en día. — Dijo Fujitaka mientras le servía el desayuno a Sakura, el cual consistía en arroz, sopa de miso, pescado y tamagoyaki.

Sakura se mostró muy feliz, por lo que comenzó a comer de manera instantánea, disfrutando el típico desayuno japonés.

Por otra parte, ella no sabía que todos estaban enfocados en las heridas que ella tenía, aun cuando estas ya habían cicatrizado. Donde alguna vez hubo varios cortes, ahora ya no había absolutamente nada.

— Esta chica sí que es un misterio. — Pensó Subaru mientras seguía tomando su café.

— Disculpe, señor Subaru. — Dijo Tomoyo en un tono de duda. — ¿Qué deberíamos llevar en el viaje? —

— Bueno, supongo que necesitarán llevar un poco de ropa, algo de comida y agua, pero nada más. — Respondió Subaru en un tono neutro.

Tomoyo se sintió muy triste, sabiendo que no podría llevar su videocámara para filmar a Sakura, pero bueno, las cosas tenían que pasar por algo.

— Por cierto, ¿cómo sigue Kero? — Preguntó Sakura en un tono de preocupación mientras comía un poco de pescado.

— ¿Te refieres al peluche? — Preguntó Touya. — Anoche estaba muy nervioso acerca de las cartas, dijo que ya no eres capaz de usar su poder. —

Para Sakura, escuchar esto fue como si la hubiese atropellado un auto, sin sus cartas, ¿cómo iba a vencer a esos seres? La Llave Espada no era suficiente.

— Tengo una explicación para eso. — Irrumpió Subaru en un tono neutro. — La Llave Espada tiene otros poderes que no son compatibles con los de las cartas, pero pienso que deberías ser capaz de usar parte de su poder como conjuros básicos, incluyendo Piro, Hielo, Trueno y Cura. —

— Entonces, si Sakura se hace más fuerte, ¿será capaz de usar las cartas otra vez? — Preguntó Tomoyo con clara preocupación en su voz.

— Es lo más probable, Tomoyo. En cuanto a ti, Sakura, ten las cartas contigo en todo momento, recuerda que aún puedes usar magia. — Dijo Subaru mientras miraba a ambas chicas.

Una vez que todos terminaron el desayuno, Sakura fue a su cuarto a ver a Kero, el cual yacía sentado encima del escritorio, viendo las cartas con una mirada que denotaba angustia.

— Sakura… — Dijo Kero mientras salían lágrimas de sus ojos. — Perdóname, no tuve la fuerza necesaria para entrar y salvarte… —

Sakura solo tomó a Kero con sus brazos para abrazarlo, como lo haría una niña con su peluche.

— Lo intentaste, no tengo porqué perdonarte, eres mi amigo, y nunca te daré la espalda. — Dijo Sakura mientras acariciaba a Kero de manera tierna, lo cual hizo que Kero dejase de llorar.

— Ahora que no eres capaz de usar las cartas, tendrás que entrenar desde cero, aprendiendo los conjuros básicos. — Dijo Kero mientras miraba a Sakura, para luego darse vuelta y mirar a las cartas. — No tengo idea porqué pasó esto, pero estoy seguro que serás capaz de canalizar el poder de las cartas dentro de poco. —

Justo en ese momento, Subaru había entrado en la habitación, su miraba denotaba que el tiempo se estaba acabando.

— Tomoyo ya tiene todo empacado, tú también deberías hacer lo mismo. — Dijo Subaru en un tono fuerte, dándole a entender a Sakura que debían apresurarse.

De manera alocada, Sakura tomó su mochila para empacar un cambio de ropa, unas medicinas, unos bocadillos y agua. Después, ella salió corriendo directo hacia la puerta de su casa, donde la estaban esperando su padre, Touya, Subaru y Tomoyo.

— Ya llegamos. — Dijeron Sakura y Kero en un tono unísono. Por otro lado, Tomoyo se veía muy feliz, debido a que podría compartir nuevas aventuras con su mejor amiga y Kero.

— Sakura, Tomoyo y Kero. A partir de ahora, viajarán por varios mundos para protegerlos de cualquier peligro, pero primero, los enviaré a un mundo en específico, para que rescaten a un grupo de personas. — Dijo Subaru mientras sacaba unos papeles con sellos de su bolsillo.

— ¿A quién debemos rescatar? — Preguntó Sakura en son de curiosidad.

— Esa persona es otro portador de la Llave Espada, su nombre es Sora. — Dijo Subaru de manera breve. — Tomoyo, ¿estás segura de que no quieres quedarte? —

— Para nada. — Dijo Tomoyo. — Para mí no hay mayor felicidad que estar junto a Sakura y su familia. —

Subaru supo en ese entonces que el lazo que unía a Sakura y Tomoyo era muy fuerte, por lo que romperlo sería casi imposible. Entonces, colocó unos sellos de papel para formar un círculo alrededor de Sakura, Tomoyo y Kero, para luego comenzar a recitar unos conjuros en latín.

Di ventus et umbris, da mihi posse creare alium mundum ad ostium. — Fueron las palabras que él recitó para crear un círculo mágico alrededor de nuestras heroínas. Poco a poco, los sellos comenzaron a arder, para crear un humo blanco que terminó girando como un tornado.

— Hasta luego y por favor, tengan cuidado. — Dijo Fujitaka mientras se despedía de nuestros héroes alzando su mano.

— No olviden protegerse mutuamente. — Dijo Touya en un tono suave mientras seguía mirando el conjuro.

— Buena suerte, Sakura. — Pensó Subaru mientras el círculo llegó a su punto de máximo esplendor, emitiendo un enorme brillo de color gris, para luego difuminarse lentamente, mostrando que nuestros héroes ya no se encontraban en esta realidad.

— La necesitará. — Dijo un hombre misterioso encapuchado en un tono alegre, mientras miraba todo desde un árbol cercano a la casa de Sakura.


Previa.

— Este mundo es muy bonito. —

— Si no se van de aquí, las incineraré sin piedad alguna. —

— Sora… —

Capítulo 2: El despertar de un héroe.