No salió del baño inmediatamente, se sentía mal, un nudo en su garganta y la picazón de sus brazos le indicaban que se encontraba nervioso, asustado y triste.

Después de "aliviarse" Un poco en el baño salió con una sonrisa, ya cambiado y arreglado; se dirigió a su cama y despertó a Tweek, luego de aventó sobre Token para hacer lo mismo (cuando salió del baño Craig no estaba así que no tuvo que levantarlo, que suerte)

-Hijo de puta, pesas

Se quejó Black al sentir el peso de su castaño amigo

-Lo siento, guapo, pero eres imposible de levantar si no es así

Dijo riendo el castaño seguido por el -ya no tan- nervioso Tweek, quien veía la escena con diversión.

Token fulminó con la mirada a ambos pero su semblante enseguida cambió y tan solo comenzó a reír también (era difícil estar molesto mucho tiempo con el par). Aunque las risas pararon cuando la puerta de la habitación se abrió dejando ver a un azabache con el rostro serio

-Buenos días, Craig

Saludaron al unísono Token y Tweek, pero Clyde quedó en silencio observando al chico de ojos azules

-Hola

Saludo el nombrado entrando de nuevo a la habitación y sentándose en el sofá que tenía Clyde. El castaño se levantó de encima de Token y se abalanzó sobre Craig en el sofá, quien le intento empujar sin muchas ganas

-¡Craig! Prepara el desayuno

Chilló el castaño aferradose al cuello del más alto, quien suspiro y le enseño el dedo corazón

-No Clyde, jodete

La insistencia duró unos minutos más mientras el rubio y el chico de color los miraban divertidos he incluso riendo.

Sus tres amigos ya se habían ido, después de desayunar, claro; Clyde subió nuevamente a aquella habitación que le hacía recordar su infancia y pubertad, con pósters, pines, figuras de acción, entre tantas cosas.

Se acostó en su cama con cansancio y cerro los ojos para comenzar a divagar en sus pensamientos; no entendía como había sido tan idiota como para tener sexo con un desconocido y lo peor ¡Pensando en el "novio" de su mejor amigo! Definitivamente era la mierda más grande en todo colorado, sin escrúpulos y carente de moral, el ya no merecía tener esos amigos tan buenos (sabía que nunca los mereció); incluso se extrañaba de que ellos siguieran siendo sus amigos, por favor, el era un imbécil, inútil y... O no, las putas lágrimas comenzaron a resbalar de sus mejillas ¿nisiquiera podía ser hombre y no llorar? Una mierda. Se abrazo a si mismo, haciéndose bola en la cama y llorando, como un niño pequeño, como siempre.

Así era Clyde Donovan, un idiota con depresión, un bebé llorón, o por lo menos eso pensaba de si mismo

-No entiendo ¿por qué sigo vivo?

Se preguntó después de levantarse de su cama y dirigirse al baño, se miraba al espejo con decepción. Estaba cansado, merecía sufrir por ser tan mala persona, así que de atrás del espejo saco un bisturí y lo miró fijamente para despues deslizarlo sobre su pálido brazo

Cálido carmín

La sangre comenzó a salir, brillante, Roja y semi-espesa, caía de su brazo hacia el blanco suelo, manchandolo en el proceso; otro corte, otro camino carmín, que comenzó a dejar un leve sutil charco de dolor

No

Se detuvo, porque sentía que llevaba demasiados cortes, muy profundos, muy estúpidos. Era la segunda vez en el día que lo hacía y eso no era para nada bueno

-¡Clyde! ¿Sigues en casa?

La voz de su madre le hizo detenerse, soltar el bisturí, lavarlo y dejarlo en su lugar, su brazo seguía sangrando así que saca una venda de abajo del lava manos para colocarsela en el brazo, deteniendo así el sangrado. Salió de su habitación y bajo las escaleras para encontrarse con su madre, quien le sonrió con amor

-Cariño, disculpame por no haberte podido resivir anoche ¿estuvieron tus amigos aquí?

Clyde asintió y se acercó a abrazar a su madre, rodeando su cuello (por el echo de que ella era mucho más baja que el) con amor y nostalgia, la extrañaba, el calor de esa mujer, su sonrisa, sus apapachos; era su madre y la amaba, la extrañaba y se había sentido triste cuando llegó a su hogar y no la encontró... En fin

Dos dias habían pasado y Clyde aún se sentía intranquilo, al principio pensó que tan solo era una "cruda moral", pero no, sabía que se debía al echo de que perdió au virginidad con un chico al que no conocía y que gracias a eso, ahora sabía que se enamoró de Craig, sí, de Craig (F)Tucker, su amigo con voz inexpresiva pero varonil, de mirada desinteresada por el mundo pero que podía ser la persona más amable y tierna del mundo.

¿Qué Haría ahora? Evitó a Craig junto a Tweek y Token para que no se dieran cuenta de que le estaba pasando algo con la escusa de que su madre lo quería a su lado ¿Quien podría no creerle? Su madre lo adoraba y Donovan era su "pequeño bebé". Pero eso no dudaría para siempre y lo sabía, el no era de rechazarlos de esa manera y los chicos pronto se darían cuenta; sabía que estaba siendo un cobarde pero no podía evitarlo

-¡Clyde, tu amigo Token vino a verte!

Una mierda ¿Qué hacía ahí su amigo? Es que acaso venían con Craig y Tweek, no, su madre habría dicho sus nombres, así que solo venían su amigo de piel oscura.

No tenía de otra, bajo de su habitación (en la que estaba escribiendo un ensayo que entregaría entrando a clases) y se dirigió a la entrada en la que vio a su amigo azabache, mirándolo fijamente aunque con una sonrisa

-Clyde

Pronunció Token y se acercó al castaño

-Pasa y vayamos a mi cuarto

Sonrió Clyde como siempre, con ese aire de niño inmaduro y despreocupado, de estúpido y feliz

-Sí

Ambos subieron a la habitación del más bajo y se sentaron en la cama, Clyde pegado a la pared y Token en la orilla de la cama

-¿Por qué nos evitas?

Directo, precisó y firme, así era Token y nada o nadie lo cambiaría

-¿yo? Claro que no

Una simple respuesta de una simple persona

-Clyde, no soy imbécil

El castaño se tenso levemente, sus dos rubíes huyeron despavoridos cuando se encontro con la mirada sería de Token

-si te digiera que... Soy gay ¿me odiarias?

Pregunto avergonzado Donovan. Mientras el rostro de Token era un poema ¿Clyde, gay? Eso era imposible, el castaño siempre había sido un play boy y era casi imposible que le gustará algún chico ¿no?

-No deberías bromear con algo así de serio

Dijo tranquilamente Token, seguro de que era una broma del castaño; pero el rostro rojo de Clyde con sus ojos cristalizados le hizo saber que no Bromeaba, que estaba hablando en serio

-Bueno, está bien si eres gay o no, no es de mi incumbencia...

Lo medito un poco

-O tal vez eres de esos "heteros" Con excepciónes ¿hay algún chico que te guste?

Sí, eso era más razonable, podía seguir siendo ¿bisexual?

-Si, lo hay bueno... No sé

Clyde estaba confundido, estaba seguro que le gustaba su amigo Craig ¿pero? ¿Y el chico de esa noche?