Había pasado una semana y Felicity estaba desanimada por no poder encontrar información de las malditas flechas. Se sentía inútil, encontrar información era su trabajo y por más que buscaba e investigaba no hallaba nada. Cada día llegaba antes que nadie a la guarida, hacia búsquedas en sus ordenadores sin ningún resultado.

Hoy no había sido distinto. Cuando su ordenador pito negando haber encontrado datos de la búsqueda que había hecho, enfadada, se giró y tiro la flecha, sin darse cuenta de Dig que acababa de entrar en la sala, al cual la flecha le cayó a los pies.

Menos mal que no tienes la fuerza de Oliver o ya estaría muerto – dijo bromeando mientras recogía la flecha del suelo.

Lo siento Dig. – volvió a mirar su ordenador, apoyo los codos en la mesa y se tapó la cara con las manos.

Deberías descansar un poco. – apoyo la mano en su espalda – ve a casa, tomate la noche libre. A Oliver no le importara.

No, estoy bien. – tajantemente, Felicity dio por terminada la conversación.

Al marcharse Felicity, Dig se acercó a Oliver y Roy, que entrenaban la lucha cuerpo a cuerpo.

Supongo que os habéis dado cuenta, no?

A que te refieres Dig? – pregunto Roy, desconcentrándose del entrenamiento, lo que Oliver aprovecho para hacerlo caer al suelo con una nueva llave. – Hey!... Eso no vale.

Nunca dejes que nada te distraiga. – respondió mientras le ofrecía una mano para que se incorporara. – De que nos tendríamos que haber fijado Dig? – le inquirió a su guardaespaldas.

Felicity.

Qué ocurre? – Oliver ya parecía conocer la respuesta a la pregunta que acababa de hacer.

Sabes que se está culpando por no encontrar pistas sobre las malditas flechas. Cada día está más …

Cabreada? – puntualizo Roy. Los dos le echaron una de esas miradas de "calladito estas más guapo".

…frustrada. – a Oliver le dolía verla así – ya intente hablar con ella pero…

Ya, yo también y creo que con el mismo resultado que tú. – Dig se notaba preocupado.

Pues no hablemos con ella – Los dos miraron a Roy otra vez – dejadme explicarme… está frustrada, cansada y sí, cabreada… – les miró y dio un paso atrás – quizás necesite despejarse y calmarse antes de que alguien... – volvió mirar a Oliver – …hable con ella.

Oliver y Dig se quedaron mirando por un segundo.

Puede que hayas dicho algo inteligente por una vez. – dijo Dig con sorna.

Ja, muy gracioso. – Los tres rieron un rato.

Bueno, ya que hoy estas tan reflexivo – Oliver quiso seguir con el cachondeo un poco más – Has pensado como conseguir que se relaje y poder hablar con ella?

Eh… no. – señalo a Dig pues parecía que iba a burlarse otra vez de el – Calla, no digas nada. – Dig levanto las manos dejándole claro que se contendría.

Tras las bromas y el cachondeo a Dig se le ocurrió un plan, que llevarían a cabo al día siguiente.

Al entrar al despacho de Felicity, los tres se sentaron en los sofás a esperarla pues estaba en una reunión, como les había dicho su ayudante Jerry.

Quince minutos después sonó el "ding" del ascensor y unos tacones acercándose por el pasillo. Oliver se giró instintivamente al oír ese sonido tan familiar. No era ella. Su cabello, recogido en una trenza floja lateral, era algo más oscuro que el de Felicity. Iba cargada con unas carpetas, saludó a Jerry con una gran sonrisa y se las entregó, debió de mandárselas entregar a alguien pues salió de allí disparado con ellas.

Entro en el despacho con la mirada absorta en lo que parecía la tablet de Felicity. Miró un segundo a los chicos y empezó a hablar por el manos libres que llevaba en el oído.

Creo que lo he encontrado – miro la pantalla y luego alzo la vista a la pared que tenía enfrente, hacia la rejilla de ventilación. - Por cierto, sabes que hay tres chicos muy guapos esperándote en tu despacho? – la reacción de Felicity debió ser buenísima porque la joven se reía mientras se quitaba el manos libres.

Dejo la Tablet y el manos libres en el escritorio y se acercó a Oliver.

Te importaría? – le hizo un ademan para que cogiera el jarrón que había sobre una mesita auxiliar de acero. El, desconcertado, obedeció. – Gracias.

Cogió la mesita y la coloco junto a la pared, bajo la rejilla. Pese al corto vestido camisero y los tacones que llevaba se subió a la mesita como si nada. Alzó un poco el pie derecho, y de su botín sacó lo que parecía una navaja de mariposa, la cual abrió con una sola mano. Aflojo tres tornillos de la rejilla dejando que esta quedara colgada por uno de los inferiores. Ante la atónita mirada de los chicos, que se habían puesto de pie, se puso de puntillas y metió el brazo en el conducto buscando algo.

Necesitas ayuda? – Oliver se había acercado un poco a ella.

No gracias, casi… – hizo un último esfuerzo – TE TENGO!

Sacó algo del conducto, que por su exagerada reacción bien podría haber sido el tesoro perdido de los mayas. En ese mismo instante Felicity entró por la puerta.

Que hacéis vosotros tres aquí? – se la notaba agotada.

Oliver caminó hacia ella, pero antes de poder hablar el ruido de unos tacones contra el suelo le hizo girarse. Felicity pasó de largo y se acercó a la joven que acababa de saltar desde la mesita consiguiendo que su vestido no dejase ver nada más que sus esbeltas piernas.

Lo has encontrado Cissie? – Felicity le cogió de las manos lo que parecía algún tipo de mini robot. – No sé qué ha podido fallar, creo que debería reajustar el software.

Y yo modificaré los mecanismos de sujeción, los que Ray se empeñó en instalar… – puso los ojos en blanco - …no funcionan. Al final, yo tenía razón, como siempre. – rieron.

Oliver sonreía, al parecer no era el único al que no le agradaba Ray Palmer.

Me vas a presentar a tus apuestos amigos Feli? – le preguntó con picardía.

Soy John Diggle – se presentó al ver que Felicity se había puesto colorada – pero puedes llamarme Dig. – le estrechó la mano – Este es Roy – su apretón de manos fue sutilmente más largo.

Yo soy Oli…

Oliver Queen – le cortó ella – no creo que usted necesite presentación. – le guiñó un ojo a Felicity que se puso más colorada si puede.

Ella es Ci… Suzanne Jones – consiguió decir al fin todavía algo colorada.

Podéis llamarme Cissie – dijo poniéndole las manos sobre los hombros a Felicity – Los amigos de Feli también son amigos míos.

Tas las presentaciones Felicity ya estaba más calmada así que les volvió a preguntar a los chicos que hacían en su despacho, a qué habían venido.

Hemos venido a invitarte a comer – soltó Roy.

Felicity extrañada por la invitación, paso lo mirada por cada uno de sus amigos deteniéndose al final en la de Oliver. Estaba demasiado callado, más de lo normal.

Y a qué se debe este ofrecimiento? – preguntó mientras se dirigía a su escritorio, donde había dejado el mini robot.

Hubo unos segundos de silencio, ella les daba la espalda. Dig le hizo un gesto con la cabeza a Oliver para que hablara con ella. Sabía que él era el único que la convencería de salir de esa oficina por unas horas.

Felicity… - dio un paso y ella se giró, los separaban un par de metros. – Necesitas salir un rato, desconectar y… - dio un par de pasos más – prometo – miro a Dig y Roy – prometemos, no hablar del "trabajo". – remarcó la última palabra y le sonrió.

No parecía decidirse por lo que Cissie decidió intervenir.

Vamos Feli, sabes que tienen razón. Además, me llevará un par de horas tener listas las modificaciones del prototipo, cuando vuelvas podrás actualizar el software. – le hizo un gesto con la cabeza – Ve tonta, nunca se rechaza una invitación de chicos así. – le dio un leve codazo, cogió el mini robot y salió del despacho despidiéndose de todos.

Felicity se quedó traspuesta, con la boca abierta sin saber que decir. Roy fue más rápido, cogió el bolso y el abrigo de la chica, se los dio y pasándole el brazo por la espalda la hizo caminar hacia el ascensor.

En el Big Belly Burger, a donde iban a llevar a su rubia si no? , los tres cumplieron su promesa y no hablaron de trabajo, al menos del que todos tenían en común. Charlaron de lo bien que iba las disco y, tras preguntarlo no muy sutilmente Roy, también de Cissie y el trabajo que hacían las dos juntas en Palmer Tech. Felicity parecía más relajada, sobre todo cuando Dig sacó su móvil y empezó a enseñar cientos de fotos de la pequeña Sara. La que se les unió junto a su madre cuando acababan de pedir algo de postre. Felicity cogió a la pequeña y la sentó en el borde de la mesa frente a ella, no dejaba de hacerle muecas para que se riera, aunque no le funcionaran y los únicos que se reían fueran sus amigos.

La pequeña Sara se quedó dormida en los enormes brazos de Oliver, lo que Felicity aprovechó para hacerles una foto, nunca se sabe cuándo se repetiría una estampa así.

Creo que deberíamos irnos ya. – dijo Lyla cogiendo cuidadosamente a la niña.

Si no duerme sus horitas luego nos dará la noche.- bromeo Dig.

Yo también me voy – se levantó Roy – he quedado con el proveedor de licores en la disco.

Oliver y Felicity se quedaron solos. Ella miraba en su móvil la foto que había hecho hace un momento.

Puedo verla? – le pasó el teléfono – Es una niña preciosa.

Con unos padres como los que tiene, que esperabas?

Bueno, yo tampoco salgo tan mal, no? – rieron mientras le devolvía el teléfono. Sus dedos se rozaron y se quedaron mirándose unos segundos.

Debería volver a la oficina. – Felicity guardó su móvil pero no se levantó.

Quieres hablar? – tenía que hacer caso del consejo de Roy en la guarida e intentar que ahora hablaran – esta última semana ha sido muy….

…agotadora? – ladeó la cabeza – Desde lo de las flechas misteriosas "puede" – añadió unas comillas con los dedos - que me haya obsesionado un poco, pero tras lo de Slade, Malcon… no quiero más sorpresas. Quería que estuviéramos preparados contra quien quiera que sea el de las flechas.

Oliver noto el dolor en su voz, el miedo a un posible nuevo peligro. Se levantó, se puso junto a ella y le ofreció la mano para que se levantara. Cuando lo hizo la abrazó y le susurró al oído:

Todo saldrá bien, estamos juntos en esto. – se apartó un poco pero sin soltarla – Confía en mí.

Confío. – y se dejó abrazar de nuevo.

Continuará….

Qué tal? Os va gustando. El próximo tendrá algo más de acción. Incluso puede que haga una breve aparición el arquero misterioso.

Gracias a los que lo habéis leído y si queréis, por favor dejar un comentario, toda crítica, sea buena o mala, siempre es constructiva.