—Tengo un regalo para ti, Yuri —dijo Wolfram, en pleno día del veinticuatro.

—Aún no es navidad.

—Qué estricto eres con los horarios. De todas maneras toma.

Yuri miró el interior de la bolsa de papel marrón.

—¿Un casco?

—Eres siempre idiota, aún no es Año Nuevo pero el siguiente año espero que tengas menos accidentes que en este.

—¡Qué? Em… bueno, voy a dejar pasar ese insulto.

—¡Insulto? Preocuparme por mi prometido no es un insulto. De todas maneras deberías dejar de ser menos desprevenido, así como ahora.

—¿Ahor…m?

Wolfram robó un beso del Rey ¿O era un regalo?