Hello boys and girls!

Aqui traigo otro cap de esta historia.

Espero y les este gustando

Nota: Los personajes no me pertenecen son de Hajime Isayama. La historia si es mia.

Capitulo 2

Padres

La comida había terminado cuando Eren había decidido reclamarle a Levi del porque siempre era tan descuidado.

Había lavado los utensilios que su padre utilizó, para después dirigirse a su habitación y componer su maleta para el viernes.

El castaño se encontraba a los gritos reclamándole a su ex-esposo la falta de atención que le tenía a su hija.

Eren vociferaba que por eso su matrimonio había sido un asco. Qué el Ackerman jamás se encontraba en casa; que pensaba que por lo menos con el divorcio podría cambiar.

La pelinegra había escuchado esas conversaciones antes; claro otras tenían justificación. Pero el que sus padres discutieran por algo tan simple como lo era en ese mismo instante.

Y el motivo había sido revelar el no tan secreto del Ackerman.

Logró escuchar dos nombres que le dieron escalofríos.

Eren amenazó con llamar a Kuchel. Sabía muy bien que si llamaba a su abuela el Ackerman estaría en serios problemas. Pero nuevamente escuchó contradecir a su ex-marido diciéndole que no metiera a Carla en eso tampoco.

Mañana papá va a matarme... Pensó la chica enojada.

El qué metieran a sus abuelas siempre había sido uno de los motivos por los cuales las discusiones terminaban aún peor.

Mikasa siguió escuchando los reproches que daba el castaño. Y estaba segura que el azabache se encontraba furioso.

Después de dos horas la llamada había finalizado. Eren lanzaba maldiciones y refunfuñaba sobre lo idiota que llegaba a ser Levi todo el tiempo.

Decidió salir unos minutos después para mirar a su padre; él cual se encontraba más tranquilo y concentrado en su trabajo.

El viernes por la tarde tenía que tomar sus cosas y marcharse con su otro padre. Pero sus profesores le dejaban tareas y el Ackerman no tenía los recursos para poder sobrevivir en su departamento.

Salió para mirar a su padre plasmando ideas para una nueva construcción.

Eren la miró desde la puerta.

-¿Qué sucede Mikasa?- preguntó sonriendo.

-Sólo quería saber si te encontrabas mejor, y además quería buscar una extensión ya que Levi no tiene y necesito usar la laptop por si me dejan tarea.- respondió.

-Están en el armario cariño; tengo tres así que puedes tomar una.

-Gracias.

El moreno le dedicó otra sonrisa y siguió trabajando.

Pensó que el armario estaba sucio; pero en realidad estaba impecable, todo se encontraba acomodado. Así que solo tenía que buscar la extensión que necesitaba. Pero el lugar estaba repleto de cajas grandes y algunas pequeñas.

Buscó en las tres primeras cajas y encontró lo que necesitaba. Su padre por suerte había nombrado algunas de ellas, así que no le fue tan difícil. Cuando estaba por salir; tropezó con una de ellas, la cual terminó con el contenido de fuera.

Máximo unos veinte diarios se encontraban esparcidos en el suelo de caoba. La pelinegra refunfuñó para después empezar a componerlos.

Cada diario tenía las iniciales de su padre. Además que algunos se miraban un poco viejos y otros más nuevos.

Esos pequeños diarios se sentían ligeros y pesados al mismo tiempo. Sabía que contenía algo importante cada uno de ellos. Así que los tomó todos y corrió a esconderse a su habitación para guardarlos en su pequeña maleta.

El fin de semana tendría cosas por leer.

El viernes por la tarde la pelinegra se encontraba nerviosa. Necesitaba leer el contenido de cada diario. Fue un milagro que su padre no la hubiera visto correr como un rayo.

Había tomado uno y el contenido que se encontraba plasmado sobre ese diario eran los platillos favoritos de Levi.

Su padre había contado cientos de recetas que le encantaban al Ackerman. Escribía lo feliz que se sentía al ver a su ex-esposo sonreír al mirar su plato rebosante de comida caliente, y más cuando había tenido un día cansado.

Logró llegar a su casa rápidamente, para esperar al azabache. El timbre resonó sacándola de sus pensamientos. Levi había llegado.

Eren salió de la nada y se apresuró a abrir la puerta y mirar amenazante al más bajo.

Levi se encontraba recargado sobre su pierna derecha fumando un cigarrillo. Sabía que lo hacia a propósito para molestar al Jeager.

-Mikasa cariño...¿Ya estás lista?- inquirió el moreno dándole una sonrisa fingida a su ex.

-Si papá. - contestó al mirar la tensión en la entrada de su hogar.

Mikasa se apresuró a quedar entre los dos. Evitando que ambos se fueran a sacar los ojos.

Eren se acercó para darle un abrazo a su pequeña hija. Además le dio una lonchera que aún se encontraba un poco caliente. Lo miró un poco confundida, pero sabía que eso era comida.

-Es por si las dudas.- respondió a su confusión. -Te veré el lunes cariño, llámame cuando hayas llegado.

-Claro que si papá. - le dio un pequeño beso en la mejilla. Para después mirar a su otro padre.

Levi chasqueo la lengua y le cargó la maleta. Eren se despidió de ella por última vez y entró nuevamente a la casa.

Levi le abrió la puerta del copiloto y se subió de inmediato. Sabía que su padre estaba molesto y no tardaría en estallar la bomba.

El azabache se encontraba manejando en silencio, así que ella solo miraba por la ventanilla el cambio de paisaje.

Con Jeager vivía en una zona más colorida y cálida. Mientras que el Ackerman tenía un departamento en los suburbios de la ciudad. Así que la zona era más aburrida y fría, igual que su padre él.

-¿Porqué tenías que decirle nuestro pequeño secreto al idiota de Eren?- soltó de la nada el azabache.

Mikasa lo miró mal. La bomba había estallado.

-Sabes como es papá de dramático, sólo le comenté que tu no sabes cocinar, lo cual sabemos que es verdad.- inquirió con el mismo tono de voz con el que le había hablado.

Levi apretó el volante. Su hija tenía razón, y al parecer tenía que aceptar que su ex-esposo tenía razón en regañarle. Levi siempre pedía comida a domicilio o la llevaba a comer en al primer lugar que se encontraba. Un silencio se formó entre ellos.

Amaba a sus padres...

Pero si le dieran a elegir con quién quedarse en una isla desierta para siempre, Eren Jeager se ganaba ese lugar.

Levi estacionó el auto y se apresuró abrirle la puerta para poder ingresar al departamento.

Le dio las llaves para poder entrar. El olor a desinfectante era lo que se podía oler en ese lugar.

Sin duda Eren Jeager tenía ganado el lugar en la isla.

-Disculpa el olor, Farlan término la limpieza y cerró todo por completo.

-No te preocupes papá... Huele bonito.- fingió tratando de no aspirar el fuerte olor a limón que desprendía el lugar.

-Ya sabes que hacer, tu habitación se encuentra limpia y Farlan te compró unas cosas que miró el otro día en el centro comercial.- dijo aburrido como siempre.

Mikasa asintió y se llevó sus cosas en dónde se quedaba los fines de semana.

Su habitación estaba ligeramente pintada de azul celeste. Diferentes fotografías se encontraban pegadas en el espejo que adornaba el solitario lugar.

Cerró la puerta y dejó su maleta en su colchón. Se apresuró a sacar los diarios que había encontrado.

Una pequeña sonrisa se escapó de sus finos labios.

Si quería recuperar a su familia tendría que empezar por esos escritos que se encontraban plasmados en esos pequeños libros.

Gracias por leerme