RECLAMOS
CAPITULO 2: DESEOS INNECESARIOS
Jacob dio un paso hacia mí y yo le copié aquel movimiento, me heriría tanto pelear con mi mejor amigo, quien antes había sido mi Sol ahora se convertiría en mi plena oscuridad; estaba decidida a dejar que me matara, después de todo si yo hacia algo en su contra Nessie nunca me lo perdonaría y yo prefería mil veces su felicidad a la mía –aunque con esto tuviera que dejar a Edward, mi mundo, mi alma entera –Y justo cuando estaba Jake levantando su mano apareció de nuevo Sam Uley.
-Detente Jake –dijo con serenidad ¿acaso era yo la única nerviosa en el lugar?
-No te metas Sam –respondió sin dejar de mirarme.
-Jacob –comenzó –no debes dejarte guiar por ese desprecio que tienes en particular hacia casi todos los Cullen, no te dejara nada bueno.
-Bella –ahora se dirigía a mi –tu fuiste mi mejor amiga siempre, me enamoré de ti y me cambiaste por una sanguijuela –miró a mi marido –y ahora atacas a mi padre ¿acaso tu objetivo es hacerme sufrir el resto de mi maldita vida?
-Jacob, es que si tú me dieras unos minutos y me escucharas –me interrumpió –ya me cansé de escucharte Bella.
-Se realista –me crucé de brazos y lo miré –nunca me haz escuchado realmente.
-¿Y acaso tu lo haz hecho?
-No sabes cuantas veces, cada palabra que me haz dicho desde que vine a vivir a Forks la recuerdo, tus gestos, todo Jacob. Y algunas me duelen aún.
-No tienen porque.
-Oh claro que tienen porque, ¿Acaso ya te olvidaste de cuando casi matas a Edward en mi boda? ¿O cuando me prometiste nunca dejarme y al día siguiente dijiste que lo mejor era no volver a vernos nunca? Porque yo no lo voy a olvidar nunca Jake.
-Pero Edward… -lo interrumpí –no estamos hablando de él, y lo que me haya hecho claramente debo reclamárselo solo a él.
Sam Uley ya se encontraba al lado de Jacob, y puso una de sus manos en su hombro, noté como mi amigo se relajaba y poco a poco los temblores de sus manos desaparecían. Una sensación de alivio recorrió mi cuerpo, me preguntaba porque Edward no había dicho ni una sola palabra aún, pero parecía que me hubiese leído el pensamiento y en ese momento comenzó a hablar, probablemente había estado husmeando en la mente de Jake.
-Jacob –comenzó –sé perfectamente que me odias.
-Nunca lo dudes –dijo él.
-Y se que me odias mas por que no quisiera que Nessie se fijara en un licántropo, pero tienes que entenderme, soy un vampiro y si seguimos la lógica de nuestra historia tu y yo debemos de odiarnos por sobre todas las cosas.
-Resulta que tengo un odio en particular hacia ti, chupasangre entrometido.
-Por desgracia, nunca lograré que Nessie se fije en alguien mas porque lo que ella siente es mas fuerte que un simple amor –hizo un gesto de reflexión –y yo no te odio, siempre estaré agradecido por lo que hiciste cuando me fui, Nessie es la única que sabe lo que es correcto en su vida, creí que estaba claro, el recelo de un padre hacia el novio de su hija siempre estará ahí, y resulta que tu juegas el papel de novio en esta historia.
-No dejaría a Nessie nunca, tendrías que matarme y dudo que tú –pronunció con desprecio –lo logres.
-El problema es que no me apetece matarte, eso heriría a Bella ¿no será que te dejas guiar por el rencor de Billy hacia nuestra reciente y amistosa relación?
-Piensa las cosas Jacob –repitió Sam mirándolo de reojo.
-Recuerda lo que acabo de decir, no hay culpa sin sangre.
-Billy se cortó Jake, Carlisle llegó e hizo todo lo posible por alejar a Bella y lo consiguió entonces ¿Cuál es el verdadero problema hermano? –dijo Seth con sarcasmo.
Jacob me miró con ojos aterrorizados, empezaba a creer que había enloquecido o le había surgido de pronto un trastorno bipolar, Edward sonrió y los demás licántropos que continuaban en su forma lobuna se retiraron, Sam seguía en frente de mí y me miraba con serenidad.
-Sé que no lo hiciste a propósito Bella –me dijo.
-No sería capaz de hacerle daño al mejor amigo de Charly –hice una mueca que aparentó ser sonrisa –y si lo hubiera hecho, yo misma me hubiera asesinado, así que no te preocupes si me encuentran… -¿cómo podía decir que moriría si se suponía que ya estaba muerta? –sin seña de vida alguna sabrán que hice algo malo.
-Tonta Bella –dijo Edward entre risitas –que incoherencias dices.
En ese momento llegó Nessie… Posible problema número dos.
-Hola ma' –dijo sonriente, al menos alguien estaba feliz –Sam ¿qué haces aquí?
-Solo vine a preguntarle algo a Bella, pero me voy.
-¿Haz visto a Jake? No lo encuentro en ningún lado –dijo Nessie con ansiedad.
-Seguro va para la reserva ahora, le diré que lo buscabas, nos vemos –dio media vuelta y se fue corriendo, desapareció entre los árboles.
-¿Pasa algo malo? –dijo mi hija mirando a Edward y a mi después.
-Claro que no cielo –dijo mi marido -¿Qué tal la escuela?
-Aburrida, y detesto a Mike Newton ¿Cómo puede ser profesor de deportes? Debería de estar de sargento en un campo de concentración y aún así sería poco.
-Nessie Mike no es tan malo –le dije.
-Lo dices porque es tu amigo… ¿Pero alguna vez fue tu maestro? Claro que no –respondió con fastidió ¿acaso Edward también le había heredado ese aborrecimiento por Mike a mi hija?
-Si por mí fuera hubiera desaparecido hace mucho –dijo Edward con odio, su mirada era de ira.
-Edward –levantó la mano en señal de silencio –no quiero tocar ese tema nunca mas –dijo.
-Bueno, será mejor que vaya a buscar a Jacob, estoy preocupada por el.
-¿Preocupada? –pregunté.
-Siento que algo no anda bien.
¡Perfecto! Solo eso me faltaba, que mi hija sacara a relucir su instinto amoroso y que Jake le dijera que ataqué a Billy con la única intención de matarlo, mi mente comenzó a reconstruir esa escena lentamente y pude ver a Nessie gritando desquiciada mente –como toda una adolescente –y yo como buena madre respondiendo en el mismo tono, haciendo un total escándalo en casa, Edward tratando de calmarnos a ambas y Alice y Emmett haciendo apuestas a ver quien ganaba la discusión –un juego estúpido que hacían frecuentemente, cada que Nessie reprochaba algo –me preocupé muchísimo, pero mas porque Edward por millonésima vez había recordado el incidente con Mike, un incidente que solamente ocurrió en su mente, pues mi amigo seguía pareciéndome un Golden Retriever cada que me veía. Entonces escuché un auto aproximarse, tenía dos opciones, Jasper o Charlie, pero por primera vez ninguna fue la correcta.
-¡Bella! –Gritó Mike Newton mientras bajaba del auto -¿Qué tal tu día hoy?
-Bien –respondí con felicidad exageradamente fingida.
-Hola Edward –dijo con seriedad –bueno ¿me preguntaba si vendrían a una reunión que haré este fin de semana en mi casa? Invité a Ángela ahora que estará unos días en Port Angeles, a Jessica, Conner, Lee, y a todos nuestros amigos.
-Seguro Mike, claro que iremos.
-Por cierto, Nessie no deja de retarme en clases.
-Los reportes escolares se dejan en la dirección –dijo Edward agresivo.
-Claro –Mike no dijo mas a ese comentario -¿Entonces el fin de semana nos vemos Bella?
-Seguro, ya te lo dije.
-Bueno entonces, me voy, que estén bien –corrió a su auto y se marchó.
-¡Estupendo!, vamos con Newton a pasarla bien, la única que lo disfruta eres tú –dijo mi marido y se fue.
-Edward –reproché mirando como desaparecía entre los arbustos.
Y yo que pensé que siendo vampiro mi vida mejoraría, en cierto sentido si lo hizo –pude ser superman mas frecuentemente –tenía una familia maravillosa, Charly y René por un lado y por el otro a Carlisle, Esme, Emmett, Rose, Alice, Jasper; y los mas importantes en mi insignificante existencia desde el momento en que pisé Forks después de tanto en mi intento por hacer feliz a René: Edward, y ahora Nessie. Y de todo lo que yo consideraba importante conseguía solamente una repentina desconfianza de Edward –tal vez podría hacer trampa y desaparecer a Mike, pero pensé en su familia –una próxima pelea con mi hija si es que a Jake se le ocurría decirle lo que pasó, cosa que era probable, y seguro Charly estaba furioso porque deje a Billy solo –el no sabía que fue lo mejor que pudo pasarle, claro estaba.
Empecé a caminar sin rumbo y terminé corriendo, sin saber a donde iba pasaban por mí mente todos los recuerdos que tenía desde que llegué a Forks, mi primer día en la escuela y la mirada llena de odio y furia de Edward, La primera vez que hablamos, cuando me salvo de ser aplastada, la caminata en La Push con Jacob y mi vergonzoso intento de coquetearle lleno de éxito, todos y cada uno de esos momentos iban en cámara lenta y sentí unas ganas inmensas de llorar y dejarme caer en el suelo en posición fetal aunque sabía que la primera no sucedería la segunda quizá podría realizarla. Entonces capté algo, algo familiar; un sonido, un olor que me era muy familiar.
Comencé a seguir el olor hasta que lo sentí mas penetrante y me detuve para observar el terreno, alrededor no capte nada o quizá no prestaba atención al cien por ciento, una ráfaga de viento que me desprendió un mecho de pelo y lo hizo caer de nuevo sobre mi mejilla me atravesó y frente a mi se postro un hombre, era alto de pelo negro y rizado, de complexión fornida y mirada dura, aparentemente estaba sereno, me sonrió.
-Vaya, ¿acaso también estás de cacería?
-No –respondí y le correspondí con una leve sonrisa.
-Que mal, hay un campamento de verano al este –me dijo con suma alegría.
-Lo siento –comencé a explicar –yo no bebo sangre de humanos.
-¿Que? –Me preguntó incrédulo -¿entonces de que vives? ¿O acaso eres…? –no completo la pregunta y una chispa de emoción le salto del rostro.
-Bueno, yo prefiero los animales –dije con un poco de pena.
-Pero que descortés soy, mi nombre es Zabdiel, entonces supongo que conoces a los de Denali.
-Claro, y a Carlisle.
-He escuchado de él, aunque no tengo el gusto de conocerlo en persona, solo por comentarios de mis antiguos patrones –su rostro se tornó serio.
-¿Patrones?
-Aro, Cayo, Marco, supongo que los conoces.
-Mejor que nadie –cambie el tema, no quería recordarlos -¿Si quieres puedo llevarte a conocer a Carlisle?
-¿Entonces es cierto que regresó aquí? Dime que eres de el.
-Soy Bella, Bella Cullen.
-¡Vaya! Pero si eres familia… Sigo pensando que es extraño que vivan así, pero me da vueltas en la mente la idea.
-Carlisle esta en casa –dije ignorando ese comentario –puedes venir si quieres, aunque algunas veces recibimos visitas humanas.
-Acabo de cenar –respondió y sonrió.
Llegamos a casa de los Cullen –mi casa ahora –y abrí la puerta con cuidado, escuche a alguien arriba y supuse que era Alice pero me enfoque en llamar a Carlisle quien por el auto negro, ya estaba ahí, el se encontró en segundos frente a mi y a Zabdiel, los presente y empezaron a charlar, Alice me llamo en las escaleras y me pidió que subiera, pero no pude evitar escuchar el comenatio del nuevo vampiro –nuevo en la zona claro, porque no era un neófito ni podría pasar por tal.
-No quiero ofender a nadie pero, ¿Qué es ese aroma como de perro?
-Jacob –susurré.
-Tenemos visita arriba –dijo Carlisle con amabilidad –pero son amigos, si quieres podemos seguir la charla en mi estudio.
-Seguro –dijo Zabdiel.
-¿No crees que su nombre contradice lo que es en verdad? –se burló Alice.
-En realidad creo que a su madre nunca se le ocurrió que terminaría así el –respondí con una pequeña risa.
-Pobre, debe de estar arrepintiéndose ahora –cambió de tema –bueno, Jacob esta arriba.
-Lo sé.
-Y Nessie esta con el –hizo un gesto de horror –estalló la bomba.
-Solo pido al cielo que me ampare, no quiero morir hoy –dije con un sarcasmo extremadamente oculto.
-¿Puedo pasar? –dije asomándome a la habitación donde estaban mi hija y mi amigo.
-¿Cómo pudiste hacerle eso a Billy mamá? –Dijo mi hija con furia –Intentaste matarlo, ¿en que estabas pensando?
-¡Ay no! –Comencé –no me vengas con esto Jacob, ya estas bastante grande como para acusarme, por lo menos se lo hubieras dicho a Charly no a mi hija –empecé a ver un cuarto oscuro, y a sentir pánico, pero lo dominé –Nessie, ¡no uses tus dones conmigo!
-Bella yo no le dije nada, fue Seth, en serio lo siento tanto –lo interrumpí –muy bien, voy a ir a pedirle PERDON a Billy, si lo quieren lo haré de rodillas, me importa un comino que no pueda entrar a La Push y si quieres puedes citar a toda la reserva para que vean como me humillo, pero quiero que dejen de ver esto como si hubiese asesinado al presidente, o como si hubiera cometido un pecado mortal porque no fue así –Nessie hablo –tienes que controlarte mamá.
-Tengo bastantes problemas como para preocuparme por uno que ni siquiera pasó, déjense de tonterías y si no les importa me gusta mi soledad repentina –di media vuelta y escuché a Nessie.
-¿Dónde esta mi papá?
-Probablemente se fue a asesinar a Newton, o mejor aún, lo mas lejos de lo que pueda estar de este monstro despiadado y lleno de lujuria –concluí señalándome, mi drama había salido aún mejor que si lo hubiera planeado, pero en realidad me sentía así.
Un monstro despiadado, una mujer infiel –aunque eso fuera mentira –, y la peor de las personas.
