CAPITULO 2: De cómo las Mary Sues también pasan por el control de rayos x
- ¿O no? ¡Esto a mi me viene genial! Si cuando lleguemos a Corea sigo siendo yo la que...
- ¡Venga ya, Naza! Heechul no es hetero -Silvia la interrumpió-. Sabes que ama sin contemplación a...
- ¿Qué pasa, que ahora también leéis la mente o qué? Pues una cosa te digo, la que escribe es mi alter ego. Así que cuando llegue, Heechul será sólo para mi...
- Claro, eso si te lo presta Chinorris. ¿Chinorris? Naza, al menos podrías haberte aprendido su nombre, ¿no? - Tatiana fue la primera en reconocerles, pero a pesar de las lecciones intensivas youtubianas no había logrado que Nazaret se quedara con los nombres de todos. - En fin, vamos a facturar, que ya nos toca.
Los vascos habían terminado con sus maletas, así que era su turno. Ni qué decir que parecía que se llevaban la casa encima. Y no sólo ropa, también habían comprado suministros de fideos instantáneos de la plebe para un par de meses. Porque nunca se sabe si el cambio de dieta será para mejor. Así que mucho se temían que...
- Disculpen, ¿esta maleta es de la señorita Nazaret?- la azafata que se encargaba de la facturación frunció el ceño. Llevaba un traje de falda y chaqueta en azul marino, con un lazo rojo en el cuello. Sostenía en su mano los papeles con nuestros datos. Su intensa mirada negro azabache no presagiaba nada bueno.
- Ehh... sí, esa es mi maleta – dijo con cierto nerviosismo, aunque ya se imaginaba lo que vendría a continuación.
- Mucho me temo que supera el máximo permitido. Si quiere facturarla tendrá que pagar un coste adicional...
¿Pero aquello no se suponía que era un fic MarySueniano? ¡Todo debería salir bien! Miró a sus dos amigas, y las tres se echaron a reír.
- En fin, si no nos pasara a nosotras entonces no sería lo mismo, ¿no? - Sin duda, Silvia recordaba aquella ocasión en la que las tres pasaron una semana en Londres.- Ve, te esperamos aquí. Total, un minuto más o un minuto menos lo mismo da, los Super Junior nos van a esperar igual...
- ¿Super Junior? - las tres se giraron para mirar a la azafata.- ¿Sois las ganadoras del concurso? - asintieron al mismo tiempo que cerraban sus bocas. - ¡Haberlo dicho antes! No hay ningún problema, no hace falta que paguéis nada. Traed el resto del equipaje y dadme un momento, en seguida termino. Embarcáis dentro de 45 minutos, puerta H35. ¡Feliz Vuelo!
Sin saber muy bien qué acababa de pasar, recogieron sus billetes y se encaminaron hacia el control de seguridad. No tenían mucho margen como para quedarse mirando las musarañas, y entre el equipaje de mano, los líquidos y el escáner se tardaba un rato, así que no se entretuvieron. Por una vez no tuvieron ningún problema, lo cual extrañó a Nazaret, acostumbrada a mostrar su equipaje de mano sobre todo cuando llevaba su varita de Hermione Granger encima. Así que decidieron comprar algo para comer durante el vuelo. Llegaron a una cafetería del aeropuerto. No había demasiada gente, ni tampoco mucho donde elegir. El típico bocadillo de tortilla de patata precocinada, el de jamón que de serrano tiene más bien poco, a parte del precio, y algunos sándwiches. Aún se encontraban extrañadas por no haber tenido ningún percance durante el control.
- Qué fuerte... - Tatiana no salía de su asombro.
- Ya te digo... - Silvia tampoco tenía mucho más que decir.
- Bueno, he pensado que tenéis que darme un curso acelerado de "cómo-diferenciarles-antes-de-que-se-enteren-de-que-no-sé-distinguirles". Total, tenemos tiempo de sobra en el avión, ¿no? Creo que tengo algún vídeo en el portátil. Ohh no... - Nazaret se había fijado en Silvia. Su cara estaba blanca, su mandíbula desencajada. Miraba hacia una pantalla. Y como si acabara de ver una Pullip a tamaño natural, se llevó las manos a la boca. No quedó otro remedio que fijarse en aquello que había llamado la atención de Silvia. Y las imágenes de la televisión no dejaban lugar a dudas.
"- ¡Pues si Patricia como lo oyes! Estas dos paisanas y una bilbaína han conseguido medio millón de visitas de su vídeo en tan sólo ¡3 días! Y no sabes lo mejor de todo...
- ¿Que cantan Camela? Sueño contiigoooo que me has daooo...
- No, Patricia ¡No! ¡Que parodian a un grupo coreano! Y ya sabes lo que me gustan los vídeos de orientales, así que vamos a verlos."
Y ahí estaban las tres. Su cutre vídeo, ganador de un concurso internacional estaba siendo emitido en Sé Lo Que Hicisteis. Justo después, se pudo ver el vídeo original. Y la verdad es que no tenían mucha relación.
-Me muero ya mismo... -parecía que Silvia por fin decía algo.
-Te diría que no es para tanto porque no veo el programa, pero... ¡ahora lo entiendo! Esto es malo... - Tatiana se había puesto en la piel de las chicas, y por eso empezaba a sentir temor... Y las miradas de los curiosos, no habían tardado en reconocerlas y cuchichear sobre ellas.
-No sé cómo lo veis pero tenemos que salir de aquí, ¡ya!
Nazaret las agarró de las manos y decidió que era momento de hacer amigos en la puerta de embarque. Echaron a correr, lo que hizo que aún más curiosos se fijaran en ellas. Corrían como alma que lleva el diablo, como si fueran a perder el avión, a pesar de que les quedaba tiempo. Corrian como si...
- ¡Ey! ¡¡Parad un momento!! - Tatiana estaba jadeando, pero no sólo ella, a las tres les costaba respirar, así que no dudaron en detenerse. - Esto... ¿dónde estamos?
Miraron a su alrededor. Seguían en el aeropuerto pero desde luego estaban perdidas. Ni siquiera se habían fijado hacia dónde se dirigían.
-No me jodas, ¿nos toca volver? Pero nos quedan... ¡15 minutos para embarcar! - Nazaret se había fijado en un cartel cercano que les avisaba de que la zona H se encontraba a 15 minutos de distancia. - Coged aire porque nos va a tocar correr un poquito más.
- Pero esto que es, ¿un fic o un dorama? Por que con tanta carrera... Espera, ¿yo cómo sé eso? - Silvia puso los ojos en blanco.
- Pues porque...
- Ya, ya lo sé, ¡era una pregunta retórica! - Tanta carrera y tanto estrés estaba pasando factura a Silvia, que ya no aguantaba los comentarios de sus compañeras.
El bolso de blythe con el portátil cada vez se hacía más pesado. Así que cuando llegaron a la puerta de embarque Nazaret se sentó, y sus amigas la imitaron. Habían conseguido llegar, sí. Pero quedaban 12 horas por delante para repasar sus escasas nociones de coreano. Sacaron sus billetes, y alucinaron cuando vieron que viajaban...
-¡EN PRIMERA CLASE! Dios, ¡me siento como si fuera pasajera del Titanic! - Al menos el humor de Silvia parecía que había mejorado un poco.
Por supuesto, fueron las primeras en pasar al avión y sentarse en los mullidos asientos. Comenzaron a escucharse los mensajes grabados en los que se recordaba a los pasajeros que debían apagar sus dispositivos electrónicos durante el despegue y el aterrizaje.
- Chicas, habréis apagado los móviles, ¿verdad? - Tatiana asintió ante la pregunta de Nazaret.
-Sí, lo he puesto en modo avión - La incredulidad llenó los rostros de Tatiana y Nazaret. Mientras Tatiana sujetaba a Silvia, Nazaret rebuscaba en el bolso hasta dar con el aparato, que parecía desconectado.
-Te has librado... no me gustaría tener un accidente por tu culpa. Que luego pasa lo que pasa, caemos en una isla que pensamos está desierta, pero nada más lejos de la realidad porque allí vive gente y un monstruo con forma de humo que se dedica a matar a todo el que pilla por delante. No, gracias. Quiero llegar a Corea sana y salva.
- ¿Y lo de la hija de Jacob? Desde luego los guionistas no sé en qué pensaban cuando... - Tatiana calló. ¡Ni siquiera había visto un episodios de Perdidos!
-Bueno, podemos aprovechar mientras los demás embarcan para jugar un poquito, ¿no? -comentó Nazaret. - ¡Veo veeoooo! - una azafata dio media vuelta y volvió a la cabina. Esas chicas no parecía que estuvieran en sus cabales.
-¡Qué ves! - Tatiana parecía animada.
-Una cosita... - Nazaret seguía el juego mientras Silvia miraba por la ventana.
-¡Qué cosita es!
-Empieza... por la A...
-Mmm... aa... ¡asiento!
-¡Muy bien! Te toca Tati.
- Veo Veooooo...
-Qué veeeees...
-Una cositaaaa...
-Qué cosita es... - algunos pasajeros miraban con mala cara. Sin duda pensaban en lo largas que se harían las próximas 12 horas.
-Empiezaaaa... mmm... por la M.
-Mmmm... ¡maleta! - Nazaret también había acertado.- ¡¡Bieeeen!! Pero no tiene gracia si sólo jugamos tú y yo. Venga Silvia, te dejo que seas la siguiente - puso cara inocente, y Silvia sonrió... pero su sonrisa tenía un toque malévolo.
-Está bien. Veo veooo... - no lo decía con mucho entusiasmo.
-¡Qué veeeees! - esta vez Tatiana y Nazaret lo dijeron al unísono.
-Una cosita...
-¡Qué cosita eees!
-Empieza... por la H.
-¿H? - las dos amigas estaban extrañadas, no encontraban nada que empezara con H. Tatiana intentó mirar por la ventana y Nazaret se fijaba en el pasillo. - Aquí no hay nada que comience por H- dijo Nazaret.
-No, claro, aún no lo ha habido, ¡pero como sigáis así me obligaréis a cometer un homicidio múltiple!
Tatiana y Nazaret entendieron que lo mejor era dejarlo estar. Así que se prepararon para el despegue. La vasca se moría de ganas de encender el portátil y navegar para ver en youtube los vídeos de los chicos.
- ¿Perdón? ¿En youtube? ¿Pero es que esta autora no sabe que no hay conexión a internet a tanta altura o que? - A Tatiana no se le escapaba nada.
Como iba diciendo, la vasca se moría de ganas de ver los vídeos que tenía de los chicos en el ordenador. Una vez ganaron altura, encendió el portátil y comenzaron con uno de sus favoritos, "U".
-Vale, entonces este de aquí es Leeteuk, ¿no? - No se podía decir que Nazaret no le pusiera ganas.
-Que nooooo... ese es Sungmin. El que nunca reconocemos – a pesar de todo Tatiana tenía paciencia. - Y este otro es...
-¡Este si me lo sé! ¡Es Heeeeeechuuuul! Es mono hasta tirando las cartas del tarot, con esa coletita, ¡madre mia! - irreproducible lo que pasaba por esa mente calenturienta.- ¿Creéis que le gustaré? Quiero decir, no en sentido... sino... vamos, que si le caeré bien. Porque si le cayera mal me daría algo. Pero tampoco es que pueda caer mal a alguien, ¿no? Si soy un amor...
-¡Un amor que no se calla ni debajo del agua! Anda anda, vamos a descansar un rato, que si no luego vamos a tener un jet lag...- Silvia seguía en sus trece. Viajar le ponía nerviosa, se notaba, y de qué manera.
-Bueeeeno vaaaaale... pero ya sabes que me debo a mi dulce voz... - a Nazaret se le escapó una sonrisita, y bajó la pantalla del portátil.
Inexplicablemente las tres se quedaron profundamente dormidas. Inexplicablemente también, despertaron a falta de 3 horas de vuelo. Y los nervios se hicieron aún más palpables. Nazaret, porque su tiempo para aprenderse los nombres de los chicos se había reducido de manera alarmante, con lo que no hacía más que dar el coñazo a Silvia y Tatiana; Tatiana, porque iba a ver a Kyuhyun en muy poco tiempo y no le apetecía aguantar a Nazaret; y Silvia porque no recordaba ninguna canción de Mary Poppins. Vale, recordaba la parte de las palomas de la película y el famoso "Chin chi miní", pero lo demás se había borrado de su memoria. Algo que no podía soportar.
-Vamos Naza, ¿por qué no prestaste más atención a las canciones de Mary Poppins en Londres? No me puedo creer que no te sepas ninguna.
-Pues canta otra cosa. No sé, puedes elegir entre Backstreet Boys, Last Alliance o Arashi – pero las alternativas parecían no gustar a la chica. - En fin, a lo que vamos. ¿Qué haremos cuando lleguemos a Seoul?
Las tres se miraron. Estaban a punto de llegar a otro país sin conocer ni su lengua ni su moneda. No sabían a dónde tenían que ir. No tenían ni una dirección. Absolutamente nada. Tatiana tuvo una idea.
-Bueno, veamos. Nos dijeron "VENGAN A RECOGERLO A COREA. CIAO", ¿no? Pues supongo que nos estarán esperando en el aeropuerto, no hay otra. Hemos ganado un concurso internacional, debería estar incluso la prensa...
-¡Si hombre! ¡No quiero prensa! - Nazaret ni siquiera había pensado en eso.- No quiero que nadie me reconozca, esto es demasiado friki. ¿Qué haré después? ¡No podré volver a casa!
Silvia la miró con cariño. Al fin y al caso se sentían en la misma situación.
-Bueno, es una posibilidad, no tiene por qué haber. Y supongo que de haber prensa sería en su mayoría coreana. Y en ese caso, ¿quién verá esos vídeos?
Las palabras de Silvia hicieron mella en Nazaret, que entendió que tenía razón. Las tres sonreían cuando comenzaron a escuchar un mensaje a través de los altavoces. Y lo extraño era que comprendían algunas cosas... aunque no todas.
-Espera, ¿ahora entendemos coreano también? - Silvia estaba extrañada.
-Chicas... esto no es coreano, es chino. Creo que entendemos chino.
-Pero si yo no sé chino, y Silvia tampoco, entonces... - Nazaret lo entendió todo - ¡Tatiana!
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