Capitulo dos: Rígido.
Sintió su cuerpo entumecido, completamente rígido. Incapaz de moverse con libertad, de sentir sus articulación, en sí, de sentir algo; Era como la muerte en vida.
Su boca intentaba moverse y sus ojos abrirse, pero nada ocurría. ¿Estaría aun en coma? Había caído, tal vez permanecía vendado en la enfermería. Se relajó ante esa conclusión, lo tranquilizaba saber que nada realmente importante le había pasado, más allá de una pérdida de tiempo abismal en el laboratorio.
Al relajarse escucho las voces cercanas a él, chismorreando con gran entusiasmo de la salud de algún paciente. Era el, obviamente. Pero aun así, apenas podía entender lo que dialogaban. Más que nada, llamo su atención un dialogo especifico.
—Hace semanas que no despierta— Exclamo Goku— Bulma, ¿Por qué no se levanta?
Hubo un silencio incomodo en el ambiente— Tal vez, ya está despierto— Razonó con mucha inocencia, estaba desesperada— Pero muy debilitado como para abrir solo los ojos.
Sintió unas uñas apoyándose sobre su parpado y abriéndolo. Pudo ver las personas en la sala, Kakarroto casi sobre el mirándolo fijamente, los mechones de pelo celeste de Bulma y sus hijos más atrás con lágrimas en los ojos. ¿Esa era la familia de Kakarroto, más allá? Probablemente.
No podía hablar, pero podía verlos. Ellos exclamaron su nombre con felicidad, abrazos y besos se depositaron en su cuerpo. No los sintió, pero el sonido húmedo de los besos sobre su mejilla le llenaba de asco y repulsión, quería arrojarlos lejos y volar de ese lugar. Pero no podía moverse; se sentía desalentado.
No podía siquiera abrir los parpados.
—Vegeta, si puedes oírme… Mírame.
Sus ojos se dirigieron a su esposa. Ella constantemente simulaba el pestañeo con sus dedos sobre el parpado.
Se sintió aliviada por la reacción positiva—Escucha, es probable que el veneno se quede un tiempo en tu cuerpo— Limpio unas lágrimas —No sabemos que pasara ahora, porque tú y mi padre fueron expuestos solamente y…
Goku miraba la escena con tristeza, al notar que Bulma ya no podía continuar, su voz se quebraba. Intento finalizar el la información— El señor Briefs murió hace un par de días. De hecho, pensamos que no sobrevivirás. Pero eres muy fuerte, ¡Yo sabía que lo lograrías!
Hubo un silencio, que solo podía ser llenado por los insultos y gritos de ira de vegeta, pero no fue así. Simplemente porque este tampoco era consciente de que ese veneno había entrado a su sangre, y había –Posiblemente- matado neuronas importantes. Tal vez solo seguía confundido, o tal vez, estaba agonizante.
Entre un mar de lágrimas, Bulma sonrió—Pero aun así, te amamos.
