El anime y manga "Inuyasha" le pertenece a Rumiko Takahashi, su única creadora. Yo sólo he tomado prestados a sus personajes para reírme a sus costas para la actividad "Trololo lolo lolo lo: Troleando a los personajes" del foro "¡Siéntate!".
Tengo que decir que espiritualmente soy la vendedora.
2
Amor helado murmuran por las calles
474 palabras
Naraku comenzó su investigación prestándole atención al centro de la vitrina. La distancia no era un impedimento para enterarse de lo que pasaba, pues los habitantes de tal zona exclusiva eran demasiados ruidosos como para dificultarle el no darse cuenta de sus melodramas.
Primero se concentró en el que le quedaba más cerca, ese que estaba protagonizando sus saludos diarios para sus amigos y amigas: con risitas femeninas se presentó el coqueto beso de ángel llamado Miroku.
De aura confiable, con una indiscutible apariencia llamativa y un toque atrevido, el joven helado mantenía de buen humor a sus vecinos con pláticas agradables y halagos para las damas. Pero sus encantos no eran imposibles de evadir.
—Hola, Sango. ¿Cómo estás, a parte de deliciosa?
En el contenedor que se encontraba al lado de Miroku a penas se escuchó una respuesta: —Bien.
—¿Qué pasa? Te noto muy fría —él no se rendía fácilmente, mucho menos con ella: la admirable representante del sabor de fresa. Naraku creía que a lo mejor se trataba de su víctima favorita para sus bromas, o ese tipo de estupideces que hacía la gente con amigos (no es como si él supiera).
—Nada —evidentemente, Sango no cayó ante una broma tan mala, sólo continuó con su tono cortante—: Pensé que ibas a estar muy ocupado para hablarme. Con eso de que has estado hablando con mucha gente recientemente.
El beso de ángel pareció temblar. Al parecer, a alguien sí le molestaba que charlara tan simpáticamente con esas dulces y suaves chicas.
—Es que… sólo soy educado.
—Demasiado, me parece. Como sea, no es que me importe —Sango no pareció percatarse de qué tan evidentes resultaron sus celos, sólo le ignoró hablando con esa amiga suya que tenía a la izquierda. Naraku ni siquiera se acordaba de su nombre.
Una indiscutible ley del hielo.
—¡Espera, no es lo que parece! ¡Preciosa! ¡Frescura de mi corazón! —las palabras bonitas no sirvieron en ella, lo cual terminó por exasperarlo—: ¡Pero Sango! ¿No ves que me estoy derritiendo por ti?
Derritiendo… El señor de la chirimoya llegó a pensar por un momento que hasta él, con sus sentimientos agrios y retorcidos, fue capaz de sentir en su propia cremosidad el apasionamiento de ese tipo, o puede que la vergüenza ajena era tal que hasta él sintió cómo subía la temperatura. Fue así hasta que escuchó el grito de la vendedora.
—¡Los helados! ¿Qué pasó? —todos pudieron ver la cara preocupada a través del vidrio de la vitrina—. ¡Juanito, pisaste el cable!
—No es mi culpa. ¿Para qué lo deja ahí, señora?
—¡¿Señora?! Olvídalo, sólo conéctalo.
Mientras Naraku regresaba lentamente a su forma original, llegó a la conclusión de que las peleas de amantes no le atraían en lo más mínimo, a menos de que él fuera el responsable del conflicto. Así qué chiste.
El helado de beso de ángel, al menos en la zona donde vivo, es una hermosa fusión entre cerezas (enteras y molidas) con leche, algo de licor y otros ingredientes secretos que desconozco. Por cierto, es un pecado que le llamen "beso de ángel" a esa versión en la que le ponen bombón. Me hiere, es como la Koharu de ship MirokuxSango: no tiene nada que ver ahí.
No sé si en su país existan varios sabores que pondré (en México los hay desde gansito —un pastelillo relleno— hasta camarón :P), así que aclararé algunos conforme aparezcan, aunque la mayoría serán más normales. También recomiendo Google para que los vean en toda su hermosura.
Loops.
