Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen...
La fiesta del hombre muerto
(Dead man's party)
Un fic de Juuhachigo y Mirai Bulma
Traducción por Apolonia
Acto Dos
"Soy sólo yo"
Todo vestido sin ningún lugar a donde ir
Caminando con un hombre muerto
Esperando por una invitación para llegar
Caminando con un hombre muerto
Caminando con un hombre muerto
El sol de la mañana brilló fuertemente sobre la Isla Papaya, donde las paredes del recién reconstruido estadio de combate brillaba con pintura fresca y laca. En la junta de registro, Videl estaba de pie en kimono estampado de color rojo y blanco con un obi negro —adecuado para una joven mujer casada. En su espalda, dormía Pan en un cabestrillo estampado.
"¡Todo elijan sus números!" dirigió a la asamblea de guerreros. Sólo habían dieciséis ranuras este año —era el primer Torneo en veinte años, después de todo, y tuvieron que suplicar para encontrar incluso tantos guerreros, incluso con la llegada del grupo de Goten— pero las ranuras vacías se rellenado con suficiente rapidez.
"Quiero luchar," Bra dijo, apoyándose contra la puerta de entrada, con brazos cruzados.
"Eres demasiado joven," le dijo Vegeta. "Puedes luchar en el siguiente, en tres años."
"¡Tres años es mucho tiempo!" protestó, estampando su pie. "¡Tengo casi trece ahora!"
Vegeta miró a su hija. A pesar que sólo había sido parte de su familia por un puñado de meses, había tenido una unión con ella casi desde el principio, y le resultaba difícilmente molesto rechazarle algo... no con ojos que tenían su voluntad y el fuego de Bulma combinados al mismo tiempo. Tal como con su primer hijo, demasiado. Lo mejor de ambos padres. Él entendió mejor por qué en estos días Kakarotto miraba a sus hijos con tal orgullo y felicidad. Aún así, un guerrero sin disciplina no era nada. Le mostró su más fiero ceño fruncido, lo que hizo incluso a Bra un paso hacia atrás. "Basta de lloriqueo," ordenó con firmeza. "O te patearé el trasero aquí y ahora y te enviaré a casa con algo peor que un ego herido."
Sus diminutas manos se apretaron en puños, Bra se dio media vuelta y se fue, su coleta de color azul pálido rebotando furiosamente con cada paso. Vegeta se rió secamente para sí. Oh sí. Cuando tenga la edad suficiente para luchar, sus competidores no tendrán una oportunidad en el infierno.
"¿No fuiste un poco demasiado duro con ella, Papá?" Trunks preguntó, mirando la retirada de su hermana.
Vegeta volteó su negra mirada sobre su hijo. "Ella está todavía consciente, ¿o no?"
Juuhachi-gou eligió un número y se alejó para permitirle a Goten su turno para elegir el suyo —y caminó poco mientras un par de ojos se se encontraron con los de ella desde detrás de una fría, blanca brillante, máscara sin expresión.
"Discúlpeme," dijo educadamente. El extraño enmascarado no respondió. Estaba perfectamente erguido, absolutamente inmóvil, ni bloqueando su paso ni dejándola moverse. Si no hubiera sido por esos intensos ojos, habría pensado que era una estatua.
Ella medio sonrió, ligeramente avergonzada, y aún así no recibió respuesta. No podía decir que emoción estaba detrás de esa implacable mirada, pero la que sea que fuera tenía que ser increíblemente fuerte. Odio o culto, ira o miedo, le causó a su corazón artificial omitir un par de latidos. Tratando de no parecer demasiado apresurada, caminó alrededor del extraño, que sólo entonces se movió, para verla pasar con sus constantes ojos que no parpadeaban.
Algo golpeó al enmascarado extraño desde atrás, y se giró a la vez. Su mano se levantó hacia la espada que tenía en su espalda, pero en medio del movimiento se congeló.
"Lo siento," dijo Marron, mostrándole una brillante sonrisa. Sus amplios ojos azules brillaron como el sol, y mientras ella caminaba pasándolo, las cortas blancas coletas se sacudían por encima de su cabeza como dos sedosas borlas. Él se quedó de pie mirándola fijamente, incapaz de retirar su mirada de ella, sus ojos se centraban ahora en un tipo muy diferente de atención.
"¡¡No nuh-no eh-eh-justo!!" Bra sollozó en el hombro de su madre, sonando cada poco como la niña que se negaba a reconocer que era. "¡Quería lucha tanto! ¡Soy tan buena como Goten o Marron o cualquiera! ¡¡No puedo evitar tener sólo doce!!"
"Bueno, ya, cariño, no llores." Bulma acarició el cabello de su hija. "No estés en prisas de crecer demasiado pronto. Habrá muchos otros torneos, lo prometo."
"Pe -¡pero yo quería luchar hoy! Goten puede, y Marron. ¡¡No es justo!!" Bra se sentó y lloró ante sus ojos, respirando furiosamente. "¿Qué tiene que ver la edad con cualquier —¿eh?" Parpadeó sus amplios ojos azules mientras un brillante caramelo de manzana roja parecía aparecer delante de ella.
"¿Ayudará esto?" preguntó una tranquila voz masculina. "Odio ver a esta bonita muchacha llorando."
"Discúlpeme," comenzó a Bulma, y alzó la vista—
Y jadeó.
Ante la pareja estaba sentado un hombre joven, seguramente de no más de dieciséis, su magra, esculpida guerrera figura retroiluminada por el sol de la mañana. La luz iluminó su brillante melena de cabello azul, del mismo color que sus profundos, amistosos ojos.
"Gra-gracias," tartamudeó Bra, tomando la manzana tímidamente, sus lágrimas olvidadas mientras un suave color rosa enrojeció sus mejillas.
"Así está mejor," dijo el joven con aprobación. "Oh, traje uno para tu hermana, también—," y sacó un segundo dulce de manzana para Bulma.
"Oh, yo —uhm..." Bulma tímidamente cruzó sus piernas y acomodó su brillante cabello. "¿Por qué?, ¡gracias!" rió, permitiendo que sus dedos acaricien las manos del joven mientras ella aceptaba el regalo.
"Esa es mi mad—" Bra comenzó.
Bulma la interrumpió rápidamente. "No hables con la boca llena, hermanita," rió, buscando cada recuerdo de cuando tuvo dieciséis y mostrando el factor de su belleza tan alto como pudo lograrlo. Dios, ¡él es hermoso! Qué sonrisa asesina, ¡y mira ese cuerpo! Lo envolveré, ¡me lo llevaré conmigo a casa! "Muchas gracias, Señor...?"
"No 'señor'. Sólo Chamuya." Tomó la mano de Bulma, se inclinó ante ella, y agració a sus nudillos con un ligero, cortés beso que la hizo dar aún más risitas.
"Soy Bulma, y esta es mi pequeña ni—hermana, Bra."
Chamuya le dio a Bra el mismo gesto de gallardía, que hizo a la niña sonrojarse incluso aún más, aunque estaba sonriendo bastante, sus labios teñidos con la dulce manzana roja.
Un gong sonó, y Chamuya alzó la vista. "Discúlpenme, señoritas, pero tengo que ir a buscar mi oponente asignado. Espero verlas de nuevo más tarde, aunque..."
"¡Por supuesto!" Bra respondió.
"Buena suerte," dijo Bulma, alzándole un pulgar y dándole un rápido guiño.
Chamuya sonrió, le guiñó en respuesta, y se dirigió hacia el estadio dando dos pasos a la vez.
"Oooooh," Bulma suspiró, "¡que muchacho!"
"Papá se va a enojar," advirtió Bra desde atrás de su manzana.
"Oh, ¡vamos! Lo que tu papá no sabe no lo lastima," dijo Bulma, agitando su mano. "Además, ¿que es lo bueno de ser joven de nuevo si no se puedo coquetear un poco? Es inofensivo."
Bra no respondió, pero vio a su padre mirando desde una de las gradas, mirando a Chamuya dirigiéndose a los vestuarios con una mirada que prometía puro asesinato. Había visto todo, y estaba claro que no iba a dejarlo escapar.
El partido de apertura en el Primer Torneo de Artes Marciales en Memoria a Mr. Satan fue probablemente el más breve encuentro en la historia del torneo.
En el podio por encima del ring, Videl verificaba las tarjetas en su mano y miraba en torno a la multitud. El pequeño estadio estaba lleno, pero fue capaz de ver a su suegra, y saludó. Pan estaba sobre la falda de Chi-chi, dejándola libre a Videl para sus funciones de anfitriona. La niña cantaba y movía sus gorditos brazos alegremente a su madre.
Videl sonrió y habló al micrófono. "¡Bienvenidos, todos, al Torneo de Artes Marciales! Todos nuestros competidores han sido informados sobre las normas, que estoy a punto de resumir aquí. No se permiten armas u objetos extraños; ni golpes a los ojos o, ah, 'golpes bajos'. Un competidor pierde el partido tocando el suelo fuera del ring, al ser depositado por los hombros a la colchoneta, por perder la conciencia, o por rendirse. Esto es sólo una competencia; cualquier combatiente que mate a su oponente será descalificado y prohibido de participar en cualquier acontecimiento en futuro de por vida."
"Basta de preliminares, ¡preparémonos para el torneo!" Videl alzó sus brazos mientras la multitud animaba con salvaje anticipación. Luego extendió un brazo a la entrada principal, y la multitud de inmediatamente se tranquilizó.
El primer competidor había entrenado obviamente mucho tiempo y muy duro por su capacidad de lucha; bronceado y musculoso, subió las escaleras con el aire de un nacido campeón.
Videl revisó la tarjeta de presentación por última vez. "¡Presentando —a Comando!"
La multitud alentó. y Comando asintió, su rostro de piedra en un conjunto de granito duro mostraba una sonrisa. Alzó sus brazos y los flexionó, exhibiendo sus abultados músculos, y varias muchachas gritaron apreciándolo. Su lubricada, perfecta piel brilló en el sol.
"Él se enfrentará..." Videl barajó las cartas a la siguiente lista. "¡Piccolo!"
Algunos jadeos desde la multitud, pero más que nada curiosos murmullos. Comando sonrió, evidentemente no reconociendo el nombre.
Una figura con capa y turbante apareció en el campo, acercándose al ring con un determinado pero casual paso. Montó los pasos y se acercó a su rival, mostrando ligeramente un brazo.
La sonrisa de Comando se desvaneció mientras alzaba su vista a los profundos ojos de Piccolo, sobre su filoso rostro de piel verde. Mientras el musculoso guerrero miraba, los labios del Namekseijin se rizaron en una sonrisa burlona, apenas mostrando la punta de un blanco brillante colmillo.
Un silencio cayó sobre la amontonada multitud. Hubo una pausa durante la cual parecían estar perfectamente erguidos, esperando que algo pase.
Videl lentamente alzó su brazo, abrió su boca, tomó un aliento para anunciar el comienzo del partido. "Listos... a lu—"
Fue interrumpida por un raro y resonante ¡boom! del ring mientras Comando se arrodillaba y caía desmayado lejos de los pies de Piccolo.
Videl se detuvo, parpadeando, y luego bajar su brazo. Vio a Piccolo impulsar a su oponente experimentalmente en las costillas con un pie, volteándose sobre sus talones. Comando estaba fuera, su atractivo rostro congelado en una máscara de terror puro.
"Um..." Videl vacilante habló al micrófono. "El... primer partido va para Piccolo... por... desmayo."
El público estalló en risas por el caído Comando. Piccolo sacudió su cabeza, y redujo sus ojos a líneas. "Halagador," murmuró, "pero patético." Con un giro de su capa, se volteó sobre sus talones y caminó fuera del ring. Comando fue llevado por el personal médico para que recupere sus sentidos y los últimos jirones de su dignidad en privado.
"Nuestro segundo partido: Marron contra—" Videl buscó la tarjeta —"¡Kamen!"
Un coro alentador y de silbidos acompañaron Marron al ring, en su mayoría de jóvenes muchachos que apreciaba la belleza de la primera mujer competidora del Torneo. Su espíritus alentados por la atención, saludó al ensamble mientras daba sus pasos. Se detuvo en sus pasos cuando vio a su oponente —el alto, extraño enmascarado que había golpeado anteriormente.
"Hola," dijo ella, asintiendo. "Que bueno encontrarte aquí."
No hubo respuesta. El extraño —Kamen— simplemente bajó la cabeza levemente, luego se enderezó en una postura preliminar.
"No muy charlador, ¿no?" Marron respondió amable. "Eso me viene muy bien."
"Listo..." Videl bajó bruscamente el brazo. "¡A luchar!"
Marron con cautela se movió en círculos alrededor de la figura vestida de blanco, deseando que no estuviera usando esa maldita máscara —era casi imposible leerlo detrás de ella. Cuando él se arrojó a ella, ella apenas logró salírsele del camino a tiempo, bailando a un lado y contrarrestando los movimientos de balanceo con una patada a sus piernas. Él saltó sobre ellas, tomando un cuidadoso giro hacia atrás y aterrizando justo fuera de su alcance. Él es bueno, quien quiera que sea, dijo, de mantener el equilibrio con las bolas de sus pies.
Bueno, de hecho, era —pero sólo humano, de todos modos. Por lo menos, ella pudo sobrevivirlo, pero mientras el partido avanzaba, él no mostraba ningún indicio de cansancio, contrarrestando sus experimentales puñetazos y patadas, bloqueándolos a cada paso. Para ser justos, Marron estaba siendo igualmente exitosa en evitar ser golpeada, pero las cosas no estaban avanzando con la suficiente rapidez para adaptarse a ella.
Tiempo de girar el volumen— Ella misma se lanzó en el aire, saltando sobre Kamen. Él se detuvo para mirarla, y antes de que pudiera darse vuelta, ella aterrizó detrás de él y le entregó una sólida patada a su espalda. Él se disparó hacia adelante, golpeó de lleno frente a sus pies, y cayó al límite del borde del ring. La multitud jadeó, y varios animaron—
Negras manos enguantadas se anclaron en el borde de la colchoneta, y Kamen se balanceó a sí mismo de nuevo hacia el ring. Las aclamaciones se detuvieron, y sorprendidos murmullos se escucharon desde las gradas.
"No hubo contacto con el suelo," confirmó Videl. "¡El partido sigue!"
Los ilegibles ojos se centraron en Marron. "Eres buena," su dueño murmuró, no sin reconocimiento.
"Así que puedes hablar." Ella coincidió con sus pasos, en círculos alrededor de él mientras él hacía círculos alrededor de ella.
"Cuando lo decido. Prefiero hacer uso de la palabra con la acción, sin embargo." Mientras dijo esto, su puño se alzó y se conectó fuertemente con el mentó de Marron. La mandíbula de una niña ordinaria podría haberse roto, pero Marron era cualquier cosa menos ordinaria. Aun así, el golpe se sacudió bruscamente alrededor de su cabeza. Cuando ella volvió a mirarlo, un delgado rastro de sangre salió de la esquina de su boca.
Ella le sonrió dulcemente. "Ahora estás hablando mi idioma."
Kamen vaciló, atontado por la escarlata mancha en los rojos labios. "Yo —lo siento tan—" Se detuvo mientras la chica ante él... desapareció.
En el siguiente instante, sintió sus pies dejar el suelo, y estaba corriendo hacia arriba, hacia el cielo. Sintió dos pequeñas manos apretarse en la parte de atrás de su traje, y retorciéndose aunque el no podía, no era capaz de liberarse.
"Feliz aterrizaje," Marron le dijo con alegría, y lo arrojó a la tierra desde unos cinco metros. Él golpeó el suelo con un sólido boom que hizo temblar todo el ring y golpeó bien el aire de sus pulmones. Por un momento miró con una gris mirada, preguntándose si debía rendirse y desmayarse, cuando su oponente se abalanzó sobre él desde arriba, con un bien ubicado golpe directo a su mandíbula, eso le hizo decidir por él.
"Marron —¡la ganadora por knockout!"
"Marron —¡lo lograsteeeeeeee!" Bra alentó desde de las gradas, su miseria olvidada ya. Marron saludó de nuevo a su amiga antes de descender del ring. Ella echó un vistazo sobre su hombro, preguntándose brevemente si Kamen era tan lindo detrás de la máscara como sonaba.
La mañana pasó rápidamente, con el comienzo de cada partido sólo minutos después del anterior. La mayoría de los recién llegados cayeron rápidamente —el primer oponente de Juuhachi-gou, un luchador de estilo chino que se llamaba Sham-Lee, demostró ser completamente ineficaz sin su armamento y cayó en menos de un minuto. Trunks y Goten, para la alegría de éste último, se enfrentaron entre sí, y Goten ni siquiera le molestaba perder con su mejor amigo. El oponente de Gohan, Fanny Savois, casi enterneció al tímido Saiyajin con pequeño cuerpo buenas buen traje, pero con Videl gritando y alentando desde la tribuna, logró prevalecer. Un luchador que parecía una estrella disco, Buster Moves, enfrentó a otro recién llegado —un pequeño joven con un abultado cabello salvaje y una sonrisa engreída llamado Rinriku. Aunque Buster tenía tres cabezas más de altura y la mitad de su peso sobre su oponente, los rápidos pies de Rinriku lograron el tamaño de su oponente.
Por fin llegó el turno de Vegeta. Había sólo un oponente en el que realmente estaba interesado, pero está seguro que enfrentaría a su verdadero rival eventualmente. Era inevitable que él y Goku se encontrar, y que él, Vegeta, finalmente venciera al advenedizo guerrero de clase baje para que todo el mundo lo vea, finalmente, demostrando que era realmente el más poderoso sobreviviente de Vegetasei.
Pero primero tendría que luchar al menos con alguien más. Lo cierto es que no sería un problema, sabía que él era partido y más para cualquier guerrero, excepto, tal vez, él mismo Kakarotto. Un calentamiento sólo podría beneficiarlo en el único partido al que aspiraba.
Pero cuando vio el rostro de su oponente, rió maliciosamente para sí. Así que, es el que se atrevió a hablar con Bulma. Veamos como un poco de reorganización afecta a su cara bonita.
"¡Buena suerte, Chamuya!" Bulma gritó
"¿Eh?" Bra le parpadeó. "¡Mamá, estás alentando al hombre equivocado!"
"Oh, no realmente, cariño..." Bulma suspiró. "Estoy siendo simplemente empática. Vegeta lo derrotará sin esfuerzos."
"...Oh."
Al principio, Chamuya pensaba que lo estaba haciendo bastante bien. Permitió que sus pensamientos lo llevaran de nuevo al par de señoritas con las que se había había encontrado en las gradas. Ambos son lindas, pero estoy bastante seguro de la pequeño es un poco demasiado joven, incluso para mí —catorce te llevará a veinte, como dice el Maestro. Su hermana mayor, ahora... ella define posibilidades. Si yo fuera el tipo espiritual como Rin es, pensaría que fue mi novia en otra vida o algo así. Como es, de verdad me gustaría conocerla mejor.
Goku observó con interés el combate. Ehm, Vegeta se está frenando mucho. Le está dejando pensar a este muchacho que va a ganar. Siento un poco de lástima por él...
"Es bueno," dijo una voz detrás de él —vacilando, con la pesada carga de la ponderosa edad. "Por supuesto, que va a perder, pero es joven, tiene mucho tiempo para mejorar."
"¡¿Qué?!" Goku se dio vuelta y se encontró frente a la figura de un hombre viejo con una larga, blanca barba, usando gafas de sol y una vistosa camisa hawaiana.
"Mucho tiempo sin vernos, Goku muchacho," lo saludó el Maestro Roshi. "¿Cómo te está tratando la vida en esta ocasión?"
"¡¡Kamesennin!!" Goku se abalanzó alegremente hacia su primer maestro, y lo abrazó fuertemente. "¡No me di cuenta que estaba todavía por aquí! Por supuesto, no lo vi en el cielo, pero entonces me imaginé que podría haber ido a otro lado."
Indiferentemente Roshi se quitó la pesada carga que siempre llevaba y golpeó sonoramente a Goku en la cabeza. Con una sonrisa Goku soltó al anciano, que aterrizó directamente sobre sus pies. "Ten cuidado cómo hablas con tus mayores, muchacho," Roshi regañó suavemente. "Es bueno verte de nuevo con vida."
Goku se frotó el chichón en la cabeza y rió. "¡Es bueno verlo también! No ha cambiado mucho."
"Después de trescientos años, supongo que he hecho todos los cambios de que —¿eh?" Roshi miró hacia abajo mientras algo peludo y suave acarició su descubierta pierna. "¿Qué es esto?" Se agachó y tomó la felpuda cola. "Ah, así que esta creció de nuevo, ¿verdad?"
"¡KYAAAA!" Goku gritó de dolor y cayó de cara al suelo.
"Y todavía tan tierna como siempre, veo," Roshi continuó, erguido, liberándola.
Goku se puso de pie nuevamente, limpiándose el polvo, jadeando y limpiándose las lágrimas del dolor de su rostro. "S... sí."
"¿Mm?" Roshi se ajustó sus gafas de sol. "Creo que Cham está por aprender de la manera difícil que el tamaño no es necesariamente importante."
"¿Qué?" Goku se dio vuelta a tiempo para ver al alto, musculoso joven catapultado fuera del ring. Chamuya fue disparado hacia el cielo en un elegante arco ante de la caída a la tierra. Goku se hizo a un lado mientras el joven cayó de cara contra el suelo junto a los pies de Roshi.
"El ganador," Videl anunció desde el podio, "¡Vegeta!"
"Ah, bueno, mejor suerte la próxima vez, Chamuya," murmuró Roshi. "Mientras tanto, me gustaría que conozcas a uno de mis más viejos estudiantes. Son Goku, este es Chamuya. Él ha estado entrenando en Kame House por alrededor de cinco años."
"Un gusto en conocerte," dijo Goku, inclinando su cabeza frente a Chamuya, quien estaba de piernas abiertas.
"Vamos, muchacho, vamos a buscar algunos antiséptico para tus golpes." Roshi tomó la naranja remera desde atrás y arrastró a Chamuya fuera de la tierra, arrojando al inconsciente joven sobre su hombro, y se dirigió fuera del campo con él.
"¡Adiós!" Goku dijo, saludando alegremente. "¡Nos vemos más tarde, Maestro Roshi!"
"Próximo partido," anunció Videl, "¡Son Goku contra Tarántula!"
"¡Aa! ¡Ese soy yo!" Goku se acercó hacia el ring, mirando hacia adelante, como siempre lo hacía, hacia otra lucha.
"¡¡Yaaaaay, Papá!!" Bra alentó mientras su padre aterrizaba a su lado. Ella saltó a sus pies y arrojó sus brazos alrededor de su cuello. "¡Sabía que le ganarías! —No lo lastimaste demasiado, ¿no es así?"
"Vivirá. Dudo que él sea lo suficientemente tonto como para ir olfateando alrededor de la mujer de otro hombre de ahora en más." Le dio un importante mirada a Bulma, y cuando ella cruzó los brazos y puntualmente miró lejos, se endureció, y alzó una ceja. "¡¿Qué?!"
"Quienquiera que haya dicho que yo era tu mujer —o la de cualquiera excepto mía?" Bulma exigió arrogantemente. "No es como que tengo 'Propiedad de Vegeta' estampado en mi trasero."
"Eso se puede arreglar."
Ella inhaló. "Eso no cambiaría el hecho de que no tienes ninguna manera de reclamarme. ¡Unos pocos... um, cientos... de rollos al heno no hacen una relación!"
"¡Pero, Mama!" Bra protestó. "¡Papá es tu marido!"
"¡¿Marido?! ¡Ja! ¡Como si me casara con semejante —arrogante engreído! No es que ni siquiera me lo preguntó. Probablemente teme que lo rechace. Y mientras sea una una mujer soltera, veré a quienquiera que yo elija y no tengo que responder a ningún hombre hasta que —¡a menos que me case con uno!"
Los ojos de Vegeta se redujeron a dos oscuras líneas.
"Ut-oh," murmuró Bra, ampliando sus propios ojos.
Bulma sintió ser arrojada sobre duro musculoso hombro —apenas una inusual posición en como ser cargada, pero nunca antes Vegeta se había atrevido a tratarla de esa manera en público. "¡Hey! ¡Bájame!"
"Eres bocafloja, fea y y tienes un gran trasero," murmuró Vegeta, casi ausentemente.
"¡Eso no es lo que quise decir! Escucha, tú, más te vale soltarme ahora mismo o —¡yeep!" Bulma se detuvo cuando se encontró de repente a cincuenta metros de altura y todavía ascendiendo. Con un diminuto jadeo agarró fuertemente el cuello de Vegeta.
"Hey, ¡espérenme!" Bra gritó, lanzándose en el aire después de que su padres de otro mundo.
"Hmm," Chi-chi murmuró mientras veía como el trío de moscas pasaba por encima de su cabeza. "Me pregunto a dónde irán —el partido de Goku está a punto de comenzar."
El oponente de Goku era una encapuchada negra figura con una banda de tela que ocultaba la parte inferior de su rostro.
"Oi," Goku dijo mientras él rápidamente movía su cuello hacia un lado y luego el otro, "¿cómo te ves fuera de esa cosa de todos modos? Y con todo lo que envoltorio, ¿cómo te vas a mover?"
"Soy Tarántula," la figura entonó, tomando una elaborada postura. "Soy descendiente de generaciones de místicos guerreros ninja. ¿De qué linaje desciendes?"
"¿Yo?" Goku parpadeó y apuntó a su propia nariz. "¡Soy un Saiyajin!"
"No conozco esa familia. ¡Prepárate para conocer la derrota!"
"Bueno, puedes decir que no soy de por aquí... bien, ¿vamos a luchar ahora? ¡Genial!" Goku saltó con impaciencia hacia Tarántula y entregó su primer golpe experimental.
"El ganador por knockout," anunció Videl, "¡Son Goku!"
"¿...qué...?" Goku miró a su puño, y luego en la figura inmóvil a sus pies. Él suavemente tocó las costillas de Tarántula con un pie. "Oi, ¡levántate! ¡Eso fue sólo un calentamiento!"
No hubo respuesta.
"Au..." Goku suspiró y dio un paso lejos del caído enemigo. "Necesito un aperitivo."
"Te das cuenta," dijo Piccolo a Marron mientras se enfrentaban uno a otro en el ring, "Voy a patear tu trasero."
Marron le mostró una fría sonrisa reflejo de la suya propia. "Eres bienvenido a intentarlo."
"No." Piccolo rió, tanto divertido por su confianza y su desafío. "Voy a patearte tu trasero."
Marron le guiñó un ojo, le arrojó un beso al Namekseijin —y desapareció.
Lo mismo hizo Piccolo.
Diez mil ojos ansiosos escanearon el ringo, intentando captar la vista de los dos combatientes. Al nivel del suelo, los varones de la familia Son, y Trunks y Juuhachi-gou, siguieron la acción que era demasiado rápida para los no entrenados ojos de los testigos.
Un grito agudo, y una esbelta figura femenina parecía caer fuera del aire a la tierra dura en la colchoneta. Estaba acostada donde había caído y no se movía. Juuhachi-gou dio un paso adelante automáticamente, pero se detuvo a la vez. Estaba segura de los resultados del partido, pero tenía que esperar al anuncio para hacerlo oficial antes de ir a ayudar.
"El ganador," anunció Videl como mientras la alta forma verde verde reaparecía, de pie aún en el ring, "¡Piccolo!"
Juuhachi-gou inmediatamente se dirigió al lado del ring y recuperó a su hija de la zona de combates. "Buen intento," alentó mientras Marron recuperaba lentamente sus sentidos, cobijada en sus brazos.
"Él es... bueno," la joven mujer admitió débilmente.
Juuhachi-gou asintió una vez. "Y tú también. La próxima vez se le mostrarás." Cargó a Marron y la puso cuidadosamente junto a Trunks. "Cuida de ella," le dijo. "Mi partido es el siguiente. Ya que tu padre se fue a lugares desconocidos, está fuera del torneo. Es decir, dile adiós a la tercera ronda." Lo besó brevemente antes de dirigirse de nuevo hacia el ring. "Nos vemos allí."
Lamentablemente, no funcionó de esa manera. Juuhachi-gou se enfrentó al otro estudiante del Maestro Roshi, Rinriku. Como lo hizo en la primera vuelta del partido contra la luchadora china, Juuhachi-gou se abalanzó deliberadamente contra el estudiante de Kamesennin. Eso resultó ser un grave error de cálculo de su parte. Su guardia estaba baja, y ella no reaccionó con la suficiente rapidez cuando de repente saltó Rinriku hacia ella —y la besó en su totalidad en la boca. Tomada por sorpresa, la androide cayó hacia atrás —y Rinriku empujó sus hombros firmemente hacia la colchoneta.
"¡Ecch-CHI!" Juuhachi-gou tembló, en un inconsciente eco de Bulma en su más fina, y pateó al sonriente Rinriku sólidamente fuera del ring —pero ya era demasiado tarde.
"¡El ganador por caída," afirmó Videl, "¡Rinriku!"
"¡¿Qué?!" Trunks miró, indignado. "¡Hizo trampa! ¡Videl, eso no es justo!"
Videl miró severamente al joven. "No existe un reglamento en contra de los besos a tu oponente," le dijo. "Rinriku ganó justa y adecuadamente."
Trunks gruñó y dio al retirado Rinriku una mirada mortal digna de su padre. "Sólo espera hasta la próxima ronda," gruñó. "Te enseñaré a mantener tus calientes labios para a ti mismo."
Recuperándose lentamente, Marron tomó una de las bebidas de Trunks y rió para sí misma.
"Oi, Gohan," Goku sonrió. "No espero que te guardes nada. ¡Da lo mejor de ti!"
"¡Sí, papá! No te lo voy a hacer fácil," le prometió a su hijo.
Los dos luchadores en el ring podrían haber sido hermanos —el mismo cabello negro salvaje, la misma amplia, casi demasiado alegre sonrisa, incluso el mismo traje color naranja quemado— sólo los que sabían que estos dos eran padre e hijo apreciaban su verdadera relación. Gohan le dio a Goku una buena pelea, nunca dando una pulgada, ni pidiendo favores y concediendo ninguno.
Videl bajó el micrófono para animar a su propio favorito. "¡Gohan! ¡¡Tu puedes!!"
"¡Sí, Videl!" Gohan se detuvo para dar una heroica posición para el amor de su vida —y dejó una amplia apertura para su padre, que tomó gran ventaja de la mismo.
Goku le dio a Gohan un firme empujón, y el más joven Son sostuvo sus brazos en el borde del ringo, luego se arrojó en el aire. "¡No me tendrás tan fácilmente, papá!" advirtió, alzando sus brazos.
"Saa, ¿entonces se trata de esto? ¡Genial!" Goku ahuecó sus manos a un lado. "Ka...me..."
"Masenkoooo..." Luz ondeaba en torno a los dedos de Gohan.
"...ha...me..." Una esfera de color blanco brillante se formaba entre las palmas de Goku.
"...sappo!!"
"...HAAAAA!"
Ambos guerreros empujaron sus manos al unísono, y dos brillantes disparos se lanzaron sucesivamente, uno de cada uno, para encontrarse entre sí. Los espectadores gritaron, protegiendo sus ojos de la luz que era más brillante que el sol del mediodía.
Por largo tensos momentos, los disparos se chocaron y encendieron un acalorado golpe contra el otro, azul contra blanco oro, ahora dirigiéndose hacia Gohan, ahora siseando de vuelta a Goku, que estaba de pie sobre el terreno, con los pies fuertemente sostenidos, los dientes apretados en un expresión de concentración.
"¡Gohan va a ganar!" Trunks exhortó, con ojos brillantes, su anterior furia en el olvido por la emoción del concurso. "Es más poderoso que nunca —¡más poderoso que nadie! ¿Verdad, Señor Piccolo?"
"Hrm." Piccolo dijo contra el caliente disparo desde el ring. "No se trata sólo de poder brutal. Es una batalla de voluntades, y no creo que ninguna criatura en el universo tenga más voluntad que Goku."
Como si fuera para demostrar el acierto del Namekseijin, una larga espiral hizo eco mientras el disparo azul-blanco del Kame-hame-estalló hacia arriba de repente, una fuente de puro ki, y hambriento envolvió al disparo de Gohan y a Gohan mismo. El haz se arqueó hacia arriba, luego golpeó en la arena, desparramando a los transeúntes que se llevó al más joven Son a las recién pintadas paredes de ladrillo justo debajo de la tribuna.
"Ge..." Gohan cayó al suelo, dejando una gran impresión de Gohan en el ladrillo.
"ElganadoresSonGoku¡¡GOHAN!!" El micrófono golpeó y cayó mientras Videl lo soltaba. Ella saltó desde la tribuna y fue al lado de su marido en un momento. "¡¡Gohan!! ¿Estás bien? ¡Háblame!"
"Saaaa..." Gohan se sentó, frotando la parte posterior de su cabeza y sacudiendo el polvo de ladrillo de su pelo puntiagudo. "Estoy bien, Videl. Papá, casi me olvido de lo duro que golpea, ¡incluso cuando está jugando!"
"Bueno," Piccolo sonrió al diminuto guerrero lo enfrentó al comienzo de la tercera ronda de la competencia. "Así que venciste a la chica de lata. No está mal. Pero no me encontrarás tan fácil de batir, y si intentas besarme, voy a llegar hasta tu garganta, y tomaré tus intestinos dentro tuyo."
"Heh-heh-he," Rinriku rió nerviosamente, con la mano detrás de su cabeza. "No te preocupes, me rendí en besar a grandes chicos por la Cuaresma."
Piccolo alzó la mano y la azotó para capturar a Rinriku y arrojarlo de la plataforma, pero el pequeño hombre la eludió entre las largas piernas de Piccolo lo empujó duro en la rabadilla. Piccolo se estrelló de cara en colchoneta. Antes de que pudiera levantarse, Rinriku saltó sobre la cabeza de Piccolo, golpeando su rostro de nuevo hacia abajo, y luego saltó lejos.
"Lindo," murmuró Piccolo, poniéndose de pie. "Realmente lindo." Liberó una poderosa patada, pero Rinriku saltó por encima del golpe, aterrizando sobre la pierna extendida de Piccolo, luego saltó a los grandes hombros del alienígena y jaló su turbante hacia abajo sobre su sus ojos.
"¡¡HEY!!" Piccolo hizo un salvaje agarre para apoderarse de Rinriku, quien cayó, aterrizando en sus manos, y le dio una dura patada con los dos pies en la parte posterior de las piernas de Piccolo. El Namekseijin perdió su equilibrio y cayó. Temporalmente ciego, no pudo enderezarse antes de alcanzar el suelo fuera del ring.
"¡Rinriku es nuestro ganador!" Videl rió, tratando de no reírse abiertamente mientras Piccolo se ponía de pie y se quitaba su turbante.
"Inteligente idiota," murmuró, pero medio sonriendo. "No está mal. Mejor de lo que esperaba de un humano. La próxima vez no usaré estas cosas y vamos a ver quien termina en el suelo sobre su trasero."
"Oi, no creo que hayamos luchado antes, Trunks," Goku sonrió mientras él y el hombre más joven caminaban en círculos el uno con el otro.
"Lo hemos hecho, Señor Goku," respondió Trunks, sonriendo amablemente, "pero no en este tiempo o lugar."
"¿Qué? ¡Whups!" Goku eludió una rápida patada. "¡Buen comienzo, Trunks! ¡Sigue así!" Él agarró la pierna de Trunks y lo arrojó hacia el borde del ring.
Trunks se enderezó rápidamente en el aire y se acercó a enfrentarse a Goku. Sus brazos ondearon un complicado patrón delante de su torso. "¡Burning Attack!" gritó mientras una explosión de ki se disparaba hacia Goku.
"¡¡Kame-hame-HAAAA!!" Goku respondió, juntando el poder de Trunks con el suyo. Saltando en el aire, Goku se adelantó, todavía disparando, hasta que estuvo a un brazo de distancia de Trunks. Luego su puño atravesó ambos poderes y golpeó a Trunks de lleno en la mandíbula. El joven cayó como una piedra y aterrizó duro fuera del ring.
"El ganador es," anunció Videl, "¡Son Goku!"
"Anímate," Juuhachi-gou sonrió mientras ayudaba a Trunks a ponerse de pie. "Siempre quedan tres años a partir de ahora."
Trunks se puso de pie y frotó su adolorida mandíbula. "Ehm, creo que me convertiré en un repollo agricultor."
Ella bufó, limpiando el polvo de la parte de atrás de su chaqueta. "Como si pudieras."
"Todo se reduce a esto, señoras y señores," dijo Videl, de vuelta en su podio mientras su marido se sentaba con los "retirados" combatientes y le alzaba los pulgares. "El ganador de este partido será el campeón, y se enfrentará al ganador del próximo Torneo en tres años. A mi izquierda, el favorito, ¡Son Goku!"
Goku saludó en respuesta a los saludos y silbidos y aplausos. "¡Hola, todos!"
"Y a mi derecha," Videl continuó, "el desafiante, de la escuela Kame, ¡Rinriku!"
"¡Hiya!" El hombre más pequeño saludó mientras saltaba en el ring. "¡Es bueno verte, Goku!"
"¿Ehm...?" Goku parpadeó, mirando al joven. "¿Nos hemos conocido antes?"
"¡Yaah! Umm... no, nada, olvídalo no dije nada, he-he-heh." Rinriku agitó violentamente sus manos delante de su cara. "Vamos sólo a empezar la lucha, ¿está bien?"
Goku sonrió y asintió una vez. "¡Genial! Sólo... no caigas sobre mí la primera vez que te golpee, ¿está bien?"
"Trato." Rinriku saltó en el aire, hizo una impecable salto, y aterrizó directamente sobre la cabeza de Goku, donde hizo una rápido danza antes de saltar de marcha atrás.
"¡Owowowowow!" Goku rió, frotando su cabeza. " "Muy bien, ¡eso es bastante bueno! ¡Vamos a tener algo de diversión! ¡A luchar!"
Se movió hacia adelante, sonriendo enormemente, y se acercó a Rinriku, quien encontró golpe a golpe y bloqueo a bloqueo. Era fascinante observar a estos dos hombres; en lugar de bufar y maldecirse unos a otros con cada golpe, se reían y gritó alentando al otro, como si fueran dos viejos amigos teniendo un amigable entrenamiento más que recién conocidos extraños compitiendo en un Torneo mundial.
Un breve destello atrapó los ojos de Goku de la zona alrededor de su oponente; se detuvo, luego arrojó una bola de ki experimental a Rinriku. Reflexivamente el otro luchador estalló su aura y la bola de energía no agresiva fue devuelta.
"¿Puedes usar ataques de ki? ¡Genial! ¡Ahora realmente vamos a divertirnos!" Goku cantó.
"¿Quiere ver un ataque de ki?" Los negros ojos de Rinriku destellaron; llevando emoción al partido, se olvidó de sí mismo, se olvidó del secreto que había jurado mantener, olvidado todo salvo de poner a prueba su habilidad. Alzó una muscular brazo, y un resplandor amarillo se formó por encima de su estirada palma, girando y formando un disco. "¡Mira bien! ¡KIEN ZAN!" Le arrojó el zumbeante disco de energía directamente a Goku.
El Saiyajin se quedó donde estaba, con los ojos abiertos de par en par, parpadeando en aturdido asombro. "¿Kien...zan...?" repitió ligeramente.
"¡Goku!" Juuhachi-gou gritó. "¡Mira!"
"¡Papá!" Gohan y Goten dijeron a coro.
"¡Ten cuidado, Goku!" Trunks gritó.
"Goku, tú mono idiota, ¡¡imbécil!!" Piccolo dijo.
"¿Huh—?" Fue entonces cuando el Kien zan estaba tan cerca para sentir que la energía en la frente que la atascó momentáneamente los engranajes de Goku en el cerebro finalmente re-contratado y comenzó a funcionar de nuevo. Para entonces ya era demasiado tarde para salir del camino.
"¡¡GOKUUUUUU!!" Chi-chi gritó.
Goku justo tuvo tiempo suficiente para poner dos dedos sobre su frente. "¡Teletransportación!" dijo —y desapareció al igual que el Kien zan rasgó el aire a través de lo que había la altura de los ojos de Goku.
"Whoaaaa..." Las piernas de Rinriku dieron un, y se sentó en el lugar.
"¡¡Goku!!" Chi-chi gritó.
"Está bien, Chi-chi," Goku dijo de donde ahora estaba de pie junto a ella, "Estoy aquí."
"El ganador es," gritó Videl sobre el micrófono, "¡Rinriku! ¡Rinriku es el campeón del Torneo!"
"¿Qué?" Goku miró hacia abajo de sus pies, luego al ring, donde estaba Rinriku poniéndose de pie. "Aaa —¡dios mío! ¡Me descalifiqué a mí mismo!"
Chi-chi sacudió su cabeza. "No me preocupa eso, Goku, ¿estás bien?"
"Lo siento, Chi-chi —tengo que hablar con alguien —espera—" Y desapareció.
Rinriku, riendo con el socorro y embriagador alivio de la victoria, agitaba sus manos y sonreía enormemente a la multitud. De repente una sombra cayó sobre él por detrás; perplejo, miró alrededor. "Quién —¡¡ahhh!!"
Goku estaba de pie sobre él, sus ojos oscuros mirando intensamente. Entonces la mano del hombre más alto se lanzó y se apretó en la camiseta de Rinriku. Al siguiente momento, ambos estaban en el aire, dirigiéndose directo fuera de la vista y audición de la gente abajo.
"Hey, ¡suéltame! Dios, Goku, ¡no solía ser este penoso perdedor! —¡UH! Quiero decir, um, eso es lo que he escuchado... de la gente... ya sabes, como el Maestro Roshi... y cosas... uhm... ¿he-heh?" Rinriku se detuvo, notando por primera vez el brillo de las lágrimas en las amplios ojos de Goku.
Suavemente, muy suavemente, Goku dijo una sola palabra. Un nombre. "¿...Krillin...?"
Lentamente una sonrisa apareció a través de los labios del más joven hombre. "Whups," dijo, "Me descubriste."
"¡KRILLINNNNN!" Goku gritó, lanzando sus brazos alrededor de Rinriku y abrazándolo fuertemente. Nunca pude comprender la razón por la que no fuiste al cielo al igual que el resto de nosotros, pero Dende dijo algunas cosas acerca de la 'Rueda de la Vida', y no lo entendí demasiado bien—"
"Go...ku..." Rinriku comenzó a ponerse azul en el rostro. "Suaviza... ¿podrías...?"
"¡Ack! ¡Lo siento!" Goku lo soltó. "Pero...¡es tan bueno verte!"
Incluso mientras jadeaba por su aliento, Rinriku sonrió, pareciéndose más a su antiguo yo que nunca. "Es bueno verte también, Goku. Sabía que habías vuelto, pero no sabía... quiero decir, es bastante duro, ¿sabes? Solía ser un monje, puedo tomar toda esto de las cosas de la reencarnación con calma, pero no es tan fácil para un montón de otras personas entenderlo."
"Ah... mi cerebro no se extiende tan lejos de todas formas." Goku rió. "Ehm... ¿donde están tus puntos?" preguntó, señalando con sorpresa ante el largo cabello que caía sobre las cejas de Rinriku.
"No eran genéticos, tonto." Pero Rinriku todavía sonreía enormemente. "No me los tatué esta vez porque nací sólo como un hombre ordinario. Enma me permitió mantener mis recuerdos de mi vida pasada así podría mantener todas las habilidades y poderes que había aprendido, y tener una toda una vida diferente para mejorarlos e incrementarlos. Cuando tuve la edad suficiente —catorce, de hecho— me fui a encontrar al Maestro Roshi. Él me reconoció de inmediato, creo, pero nunca dijo nada y yo no he le dicho. Es un poco duro para que aparezca en una conversación."
Un destello de un recuerdo apareció en la parte de atrás de la mente de Goku. "¿Y... Chamuya...?"
Rinriku asintió. "Sí, ese es Yamcha. Él no recuerda, pero es más poderoso que nunca por todo eso."
"Aa." Goku se movió, y tocó la salvaje banda de cabello oscuro que cubría la cabeza de Rinriku. "Creo que esto es mejor que ser un mono calvo, ¿no?"
"¡Mira quién está hablando sobre monos! Tienes tu cola de nuevo, ¿no?" Rinriku hizo como si quisiera alcanzarla, y al instante Goku la alejó de su alcance, riendo.
"Um, discúlpame."
"¿Qué?" Rinriku miró hacia abajo, y sus se ampliaron. "Oh...uh, hola. Heheh..." Movió sus dedos en una tímida ola a la fría rubia que volaba en el aire un metro o más por debajo de los dos hombres.
Goku siguió la mirada de su amigo. "¡Oi, Juuhachi-gou!"
"No quiero entrometerme en una conversación privada," la androide entonó, "pero arrojé el papel en el jan-ken-pon y me dijeron que venga aquí y pregunte si ustedes dos estaban preparados para la celebración de la victoria."
"Oh—¡seguro!" Rinriku mostró su sonrisa más ganadora y se acercó a la altura de los ojos de Juuhachi-gou. Aún sonriendo, le alzó una mano hacia ella. "Escucha, no quise enfurecerte durante el partido. Eres muy fuerte. Espero que no piense mal de mí. Me gustaría que seamos amigos, si pudiéramos."
Juuhachi-gou arqueó una ceja. "Si hubiera estado furiosa, lo hubieras sabido. No hay resentimientos." Ella acercó su mano, agitó su mano contra la de él, y luego la soltó y bajó rápidamente de vuelta a la tierra, su largo cabello rubio moviéndose alrededor de su rostro mientras bajaba.
"Wowww..." Rinriku silbaba, mirándola. "Que mujer. Me alegro que no haya matado por segunda vez. Seguro que me gustaría conocerla mejor."
"Ehm..." Goku se rascó la cabeza. "No creo que a Trunks le guste mucho eso, Krillin."
"¡¿Trunks?! Aw, hombre..." Los hombros de Rinriku se encogieron mientras miraba a Juuhachi-gou caer en los brazos de Trunks que la esperaban. "Supongo. Yo nunca tengo a la más bonita, ¿o sí?"
