Después de un milenio (o milenio y medio) pongo el segundo homake de mi serie de homakes, ojalá guste.

¡dejen un hermoso REVIEW!.

Aclaro que: usé la canción tiempo de vals de Chayyanne cuando Phanton canta, si hay alguien que no la conozca advierto que en mi país es costumbre bailarla en los 15 años, y que por eso, la agregué y doy nombre, respetando a su cantautor.

Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo la uso para entretenerme.

Los 15 de Serena.

Ya todo estaba preparado, el día anterior al cumpleaños de su amada, Diamante reunió al equipo de las sailors - ¿ya todo está listo? Preguntó –pues claro. Dijo Amy –Serena no espera esos regalos ni nada. Rey rió –Serena tonta, cree que nos hemos olvidado de su cumpleaños. Lita sonrió –ya veremos cuando pase todo, espero que todo lo que quieres de la talla. Blaki que terminaba de ajustar un ramo de flores sonrió –claro que dará la talla, las sailor scouts no solo servimos para derrotar al mal. Diamante sonrió –en eso, estoy de acuerdo. Dijo mientras miraba a Mina –descuida, que todo saldrá bien. El asintió –eso espero… ¿lograste convencer a Endimiun de ayudarnos Rini? - ¡pues claro! Exclamó ella feliz –si, pero costó un poco. Dijo con simpatía –hay, pobre Darien, no se le da ese gesto para mas nadie que no sea Rini. Dijo Rey –es verdad ¿Cómo te enamoraste de el? Preguntó Lita –porque tras esa coraza de hielo, es un chico muy dulce. Dijo Rini con simpatía –si tu lo dices Blaki. Dijeron el resto –basta, no estamos para charlar de Endimiun y cuanto tarda en derretirse. Dijo Diamante con sequedad –hermano, Endimiun es tu mejor amigo. Dijo Blaki –no se que te pasa con el Díam. Dijo Rey –antes era un patán, pero ya ha recuperado su verdadera personalidad. Todos asintieron –aún así, sigue siendo un poco patán. Dijo Diamante - ¡hermano! Exclamó Rini ofendida - ¿quieren dejar de pelear? Preguntó Amy –ya todo está listo y debemos irnos temprano porque hay que madrugar. Todos asintieron y se fueron –quiero que me expliques tu antipatía hacia mi novio. Dijo Rini cuando se quedaron solos –en el Milenio de Plata no eras así. Se quejó –hay cosas que cambian y mas cuando. Diamante se interrumpió, aún no era el momento - ¿mas cuando que? Preguntó Black Lady –nada, nada, vete a dormir. Dijo el mientras se alejaba - ¡Gabriel! ¡No he terminado contigo! –yo si contigo Rini, buenas noches. Dijo el mientras cerraba la puerta de su dormitorio - ¡serás animal! Exclamó ella dolida yendo al suyo.

Serena despertó esa mañana por un sonido particular, pensó que todo el mundo lo había olvidado, ya que nadie había hecho mención en la semana acerca de dicho evento, cuando se asomó por su balcón, miró a su príncipe vestido con sus ropas del Milenio de Plata, se le saltó el corazón de alegría al mirarlo sostener un ramo de rosas y cantarle las mañanitas a todo pulmón haciendo que todas las vecinas del área circundante salieran a mirar, cuando el terminó, puso una escalera de madera enredada con rosas blancas y subió a su terraza, ella sonrió, desde el Milenio de Plata que no lo veía usar dicha treta –feliz cumpleaños tengas princesa. Dijo mientras le daba el ramo de rosas, ella sonrió, lo abrazó y besó –gracias mi príncipe. Dijo con alegría, el sonrió - ¿Qué te parece si vamos abajo? Preguntó - ¿así? Pero, estoy en piyama. Dijo –no importa, te he dicho que con lo que sea te ves hermosa. Dijo el mientras le sonreía, ella sonrió igual y bajaron por la escalera - ¿A dónde me llevas? Preguntó ella –a un sitio especial. Dijo el, rodearon la casa de ella y entraron por detrás, llegaron al comedor que había sido engalanado por Ikuko - ¡feliz cumpleaños Serena! Exclamó su madre corriendo - ¡muchas gracias mamá! Exclamó Serena abrazándola –este es tu desayuno de cumpleaños. Dijo Kengi, Serena se sentó a comer muy ilusionada, cuando subió a su cuarto, Luna la esperaba –te tengo un regalo. - ¿es de parte de mi madre? Preguntó, la gata negó y dio una vuelta, estaba sobre la cama una caja que Serena abrió, un vestido rosa con blanco estaba adentro de esta –gracias Luna. Dijo Serena conmovida –me ayudó Artemis a elegirlo, feliz cumpleaños. Dijo Luna con dulzura, cuando Serena se lo puso y bajó, miró a su alrededor, estaba Diamante vestido de blanco, sus padres y una montaña de regalos –estos son todos los que te han mandado hija, de la familia. Dijo Kengi –pero hay uno que no sabemos de quien es. Dijo Ikuko, ella asintió y comenzó a verlos, rato después, Diamante se la llevó al templo Ikagua - ¿no harán nada mis padres? Le preguntó Serena –no, hasta donde yo se, no. Dijo él, entraron en la parte reservada para Rey y su familia –está obscuro. Dijo Serena –un poco, pasa. Dijo Diamante, ella entró y se escuchó:

¡feliz cumpleaños Serena! Exclamaron todas las chicas –gracias chicas. Dijo Serena feliz, comenzaron una tarde de películas y juegos, en la media tarde, Diamante se disculpó con ella –no puedo quedarme. Dijo –tengo algo importante que hacer. –pe, pero Díam, yo pensé que podríamos pasar la noche tu y yo y… el negó –imposible hermosa, ya quisiera, mas no puedo. Ella asintió tristemente mientras el se despedía y salía - ¿Por qué estás tan triste Serena? Preguntó Rey –es que, pensé que podría pasarla con Díam esta noche, ya que mis padres no harán nada para festejar mi cumpleaños. Amy sonrió –queremos hacer una sesión de fotos, vamos Serena, te animarás. –si. Dijo Blaki –hoy serás nuestra muñeca. Ella sonrió y se dejó hacer, después de todo, con todo lo que sus amigas habían hecho, era suficiente, mas faltaba algo, su príncipe no le había dado nada, a diferencia de sus padres y sus amigas que la habían colmado de regalos, cuando estuvo lista, todas la miraron –que hermosa quedaste. Dijo Mina –el collar que la reina te dio, luce de maravilla. Dijo Lita –es precioso. Dijo Rey –oh, hay algo allí afuera. Dijo Amy, Serena se asomó y vio un carruaje con un guapo conductor que se le hizo familiar –buenas noches señorita. - ¡Zafi! Exclamó feliz –he venido a llevarla a un sitio que espera por usted. - ¿por mi? Preguntó, el asintió –anda, sube. Le decían las chicas en murmullos, ella subió muy confundida y la carroza arrancó, cuando llegaron, Zafiro le tapó los ojos –está bien, no tengas miedo. Dijo el –puedo hacer lo que sea contigo Zafiro, se que no dejarás que nada me pase. Dijo Serena, el asintió y comenzaron a subir.

Cuando llegaron al final de la escalera, el le quitó la venda y abrió una puerta - ¿entro haí? Preguntó ella, el asintió –suerte. Le dijo, ella suspiró y entró, la puerta se cerró y todo quedó obscuro y de repente, sintió unas manos que tomaban las suyas, al tiempo que un vals comenzaba y unas luces azules y moradas enmarcaban la escena desplegándose como si de flores abierta se tratara, allí estaba su Diamante, vestido con un traje negro y azul mientras con un gesto le pedía bailar, ella dijo que si con lágrimas en los ojos –feliz cumpleaños hermosa. Le susurró el –pensé que lo habías olvidado. Dijo Serena mientras bailando junto a el, se perdía en sus ojos y a la vez en el espectáculo que era Tokio a sus pies, el sonrió –jamás podría olvidarlo. Dijo –es parte de uno de mis días favoritos del año. Ella sonrió al tiempo que en la besaba y seguían bailando y bailando, dando vueltas y vueltas por el salón donde ellos 2 dibujaban piezas de su historia de amor, cuando terminaron los 30 valses que el había seleccionado, ella lo abrazó al tiempo que el hacía lo mismo, el besó su frente –te tengo un vals mas. Ella lo miró atónita - ¿uno mas? Preguntó atónita –si, uno mas, Phanton lo escogió para ti ¿no se lo negarías? Serena miró su alrededor –pero Díam…Phanton no está. El sonrió –claro que no hermosa, el lo va a interpretar para ti. Ella le sonrió –adelante pues. Dijo, apareció una tarima y diferentes instrumentos, Phanton llegó y se posicionó en el medio de esta y comenzó a sonar el instrumentado mientras el y ella regresaban a bailar y después de un tiempo, Phanton comenzaba a cantar:

-tiempo de vals, es el tiempo hacia atrás, donde hacer lo de siempre es volver a empezar, donde el mundo se para y te observa girar, es tiempo en espiral. Ambos siguieron bailando mientras Serena lloraba - ¿Por qué lloras hermosa? Preguntó Diamante –es de alegría Díam. Dijo contenta mientras la música seguía y seguía, cuando terminaron, Serena corrió hacia Phanton –gracias Phanton. Dijo ella muy conmovida –de nada hermosa. Dijo el mientras Diamante se acercaba con una copa llena de vino en la mano y una gran sonrisa –salud. Dijo el –Díam, solo tienes una copa. Dijo ella divertida –para que 2, si podemos compartirla. Dijo el mientras le entregaba la copa a ella que tomó y luego se la regresó a el, ambos se quedaron mirando desde la torre de Tokio el paisaje –es hermoso. Dijo –Tokio a tus pies ¿Qué mas puedes pedir? –ya lo tengo todo. Dijo ella, el sonrió, se dieron unos 6 besos –hay otra sorpresa. Dijo, ella asintió y le tomó la mano –si es una cena, sería genial. –ya verás. Dijo el, cuando llegaron a otra sala de la torre y entraron, Serena se quedó de piedra - ¡sorpresa! Exclamaron las chicas, Phanton y los padres de Serena - ¡como! Exclamó ella - ¿Cómo pudiste pensar que lo pasaríamos por alto? Pregonó Ikuko –eres nuestra niñita Serena, no lo podíamos dejar así. Dijo Kengi –papá, mamá. Dijo ella feliz –así que hicimos actividades en la tarde mientras tus padres organizaban todo aquí con Phanton. Dijo Amy –para luego tener esta fiesta. Dijo Rey –pero ¿Cómo no me di cuenta de nada? Preguntó Serena –hay Serena. Dijeron todos –siempre has sido muy distraída. Dijo Mina –y si está Diamante, te distraes mas. Dijo Molly con una risa –eso es cierto. Dijo Kelvin –a bailar. Dijo Lita mientras ponía la música, rato después, Diamante y ella salieron a una pequeña terraza - ¿eres feliz? Preguntó el –si, tengo a mis padres de la luna vivos, a mis padres adoptivos, a las chicas, a ti, no puedo pedir mas. El rió –aún hay una cosa mas. Dijo mientras le daba una rosa hecha de cristal, cuando ella la tocó, la rosa se iluminó –mamá. Dijo al mirar el holograma de la reina Serendi –querida hija, me alegro que la fiesta que se planeó para ti en la tierra haya salido bien, no he asistido por los múltiples compromisos galácticos, pero te informo que dentro de 15 días, tendremos el baile de máscaras en honor a tu cumpleaños. Su rostro se iluminó como un cielo estrellado –así que te veré en 15 días en el Milenio. La luz se apagó –guau. Dijo ella –un baile de máscaras. El le sonrió y asintió, le alzó el rostro y la besó –te amo. Le murmuró –y yo a ti. Respondió ella, se abrazaron - ¿crees que sea el único baile? Le preguntó, el negó –será el inicio ¿vamos adentro a practicar? Ella asintió –vamos. Dijo mientras regresaban al salón al maravilloso evento que se desarrollaba en el interior y la luna, los iluminaba como cerrando un telón de amor.