Rosalie's POV

-¡Jefe! - Entré en su oficina mostrandome como si él fuese uno más de mis asistentes. -Usted no puede contratar a ese tipo

-Ya lo hice - ni siquiera levantó la mirada de su computador.

-¡Pero es soez, vulgar y no tiene clase!

-Eso traerá rating querida - por fin me miró.

Suspiré. ¿Cómo me podía hacer eso? Yo había contruído ese programa con esfuerzo y dedicación y ahora éste tipo lo iba a arruinar todo. El grupo de personas a las que va dirigida éste programa no aguantará al vulgar de Emmett Cullen y sus groserías.

-¿Y qué se supone que hará en MI programa?

-Ya te dije. Reemplazará el espacio de "Reportajes del Mundo" - dijo volviendo la mirada a su computador.

-¿Pero con qué lo va a reemplazar?

-Bueno, la idea del programa "It's not love, it's lust" fue completamente de Emmett.

-Por que no me extraña. - lo interrumpí rodando mis ojos.

-Entonces él se viene acá con programa y todo. El espacio será el mismo.

-¡¿Qué?! - grité desesperada e hiperventilando.

-Rosalie, no quiero más quejas - mi jefe se levantó - Tú vas a trabajar con Emmett Cullen y harán subir el rating de éste programa, ¿entendido?

-Jefe...

-¿Entendido? - enarcó una ceja.

-Entendido - dije furiosa y salí de su oficina pegando un ligero portazo.

Me fui a mi oficina echando chispas de rabia e impotencia. ¿Yo trabajar con ese tipo? ¿En que mundo loco podría ser eso posible?

-Vera, ven a mi oficina por favor - le hablé al teléfono a mi amiga.

-Voy enseguida.

Masajié mi cien con los dedos y cerré los ojos mientras repetía en voz alta "Soy inteligente y podré con ésto" Una y otra vez. Respiraba profundamente.. Inhalaba.. exhalaba. ¿Qué podía ser peor?

-Así que tú eres mi jefa. Me gusta una mujer arriba mío.

Ok, eso era lo peor que podía pasar. Abrí mis ojos lentamente y lo vi. Estaba apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados y una sonrisa burlezca en el rostro.

-Así que tú eres el tipo que arruinará mi programa. - le respondí.

Emmett era alto... incluso más que yo. Su pelo era negro y tenía ojos verdes oscuros. Pero lo que llamó realmente mi atención fue su cuerpo tan... grande. En televisión apenas me fijé en él. Claro, con tanta vulgaridad llamando la atención...

-Tu jefe dice que seré el que arregle ese programa - pasó y cerró la puerta. Se sentó como si ésta fuese su oficina y se atrevió incluso a tomar un sorbo de mi café - Sabes, el café queda mucho mejor con crema encima... Wow, todo sabe tan bien si le hechas crema batida encima -sonrió de forma pícara.

Imité como si vomitara y rodé mis ojos.

-Escúchame Cullen - me levanté y me apoyé en el escritorio, alzándome hacia él. - Tú no vas a arruinar mi programa. Si vamos a trabajar juntos vas a seguir mis pautas...

Emmett se levantó también e hizo lo mismo que yo. Su cara quedó a centímetros de la mía.

-Dominadora... Me encanta - sonrió.

-Rose, perdón, tuve que sacar unas co...pias- Vera entró y nos vio así de cerca. Por supuesto abrió los ojos como plato pero al ver que Emmett se volteó para guiñarle un ojo, mi amiga se rió de forma nerviosa y salió sin decir ni pio.

-¡Vera, no es lo que piensas! - me intenté justificar pero ya se había ido. - ¡Y tú vuelve a tu asiento!

-Grrr - El tipo se sentó.

-¿Qué-fue-eso? - rodé mis ojos - Eres increíble.

-Y eso que aún no me conoces bien - sonrió.

Suspiré y empecé a respirar profundamente para calmarme mientras volvía a mi asiento. Inhala, exhala... Inhala, exhala.

-Bueno jefa, ¿cuándo empezamos?

-Lamentablemente en quince minutos. Tú saldrás en veinte. Así que anda a maquillaje - me paré y fui a la puerta para "invitarlo" a salir - y preséntate en el estudio 5.

-Como usted me diga - se levantó de la silla y comenzó a caminar hacia la puerta que yo aún mantenía abierta.

Cuando Emmett salió por fin de mi oficina pegué uno de aquellos portazos en que toda la productora sabía que no debía molestarme al menos en la próxima media hora. ¿¡Qué se creía ese Emmett al venir a mirarme así!? ¡Pero claro! Lo demandaría por acoso sexual en el trabajo y así lo despedirían...

-Rose... se que no te gusta que te molesten luego del "portazo" pero necesito decirte algo. - Vera tocó la puerta de forma suave.

-Pasa Vera - suspiré.

-Es solo que tienes que ir al estudio ya. - Vera se asomó por la puerta con una sonrisa nerviosa.

-Gracias - hice una mueca.

Ordené mi cabello, tomé mi café y me dirigí camino al estudio para empezar mi pesadilla.

...

-Bueno hoy empezaremos con un nuevo espacio llamado "It's not love, it's lust" - la animadora sonreía a la cámara.

-Así es, y para eso tenemos al talentoso y único Emmett Cullen.

-¿Talentoso y único? - rodé mis ojos mientras observaba todo detrás de las cámaras como siempre.

-Gracias por la bienvenida - Emmett entró en el estudio. - Hoy quisiera partir con un tema en particular. El sexo a la primera cita.

-¿Dijo "sexo"? - susurré a Vera - Ahora si estamos jodidos.

-Yo me pregunto... ¿Por qué no? Si la chica te gusta y viceversa, ¿por qué no ir a la cama sin tanto preámbulo ni gasto de dinero innecesario?

-Pero señor Cullen, hay muchas chicas que apenas saben si besar en la primera cita y usted incentiva algo que debe pasar por lo menos cuando estén de novios. - la animadora dijo.

-¡Eso es! - susurré.

-Claro, como ustedes las mujeres no pagan nada. Siempre dicen "yo pago lo mío" pero siempre saben que lo haremos nosotros. Te pondré un ejemplo. Mi hermano gastó casi mil dólares en citas, entradas a conciertos, cenas en restorantes caros. ¡Después de tres años mi cuñada le dio el si! - Emmett se rio a carcajadas y luego se sacó algo del bolsillo - Ups, creo que mi hermano está viendo el programa - mostró el celular- ¡Lo siento Eddie pero esa es la cruda verdad!

-Creí que su madre se operó luego de tenerlo a él - ataqué en silencio.

-Pero como les digo chicos, y sobre todo chicas. ¡Las citas solo tienen un fin! Eso se llama sexo casual y no es malo. Así que dejen de gastar el dinero de nuestros pobres bolsillos y digan un adorable y presumido "vamos a mi departamento". Soy Emmett Cullen y ésto no es amor, es lujuria. -guiñó un ojo a la cámara.

...

-¿Dónde está? - preguntaba uno.

-No lo se... Desapareció luego del programa - respondía otro.

-Iré a ver al baño - mi amiga Vera les dijo a todos los que murmuraban.

Me había escondido hace aproximadamente una hora en el último baño. Estaba arrodillada en el suelo, teatralmente debo asumir. Pero es que ya podía ver a los del consejo de televisión cancelando MI programa. ¿Qué tipo de canal habla de sexo a las 10 de la mañana?

-¿Rose? - Vera comenzó a abrir todas puertas hasta que llegó a la última - Amiga... aquí estas - dijo con una sonrisa.. ¿sonrisa?

-¿Te alegras de nuestro fracaso? - le reproché.

-¿Fracaso? ¡Fue un éxito! - se sentó a mi lado - Tenemos un incremento considerable del 30% del rating. Eso es mucho más de lo que hemos tenido en años, ¡y lo sabes! Además hemos recibido e-mails y llamadas pidiendo que Emmett salga más seguido.

-¿Y a las mujeres les gusta? - pregunté incrédula.

-Bueno recibimos algunas llamadas que solo gritaron "Emmett es sexy"...

-No, no.. Si a las mujeres les gusta el espacio... - recalqué. - Me refiero, es totalmente machista.

-Pero pareciera que no es problema. Del público que ha llamado y enviado e-mails, un 54% son mujeres.

Enterré mi cabeza entre mis piernas y me acurruqué como una niña. Había algo peor que mi programa se fuera a la ruina por su culpa... Que tuviera éxito gracias a él y ahora yo, Rosalie Hale, tendría que trabajar con Emmett Cullen. Ésto si que sería un infierno...