Durante cuatro meses, Buneary ha pasado haciéndole malas bromas a la gente de la ciudad sin ninguna compasión y sin ningún respeto, debido a que durante su niñez, nadie fue compasivo ni respetuoso con ella ni con sus dos amigas. Los generales conocen a las gitanas y ellas los conocen. Desde poco después que Buneary empezó con las bromas que le hace a la gente, los cuatro generales están enterados de todo, sobretodo Pikachu. Pikachu sabe el verdadero motivo por el que Buneary no siente compasión ni respeto por nadie.

Chikorita: Buneary, no está bien que no respetes a la gente y no está bien que no tengas compasión.

Buneary: Si nadie nos respeta, yo no respeto a nadie, más que a ustedes y los generales.

Vulpix: Buneary, comienzo a tener un mal presentimiento.

Buneary: No me preocupa. No puedo tener compasión por quien no tiene compasión con nosotras. Si no puedo hacer que nos respeten, seguiré con las bromas. No me importa que esté mal, sólo quiero respeto y compasión de una buena vez.

Vulpix: ¿Y por qué no les pides a los generales que hagan que la gente nos respete?.

Buneary: No se puede ir a su cuartel así como así. Se necesita permiso para ir a verlos y no tenemos ningún permiso.

De pronto, escuchan que alguien golpea la puerta de la casa. Chikorita va hacia la puerta y cuando la abre, ve a muchos hombres parados afuera.

Chikorita: ¿Puedo ayudarlos?.

Blastoise: Sí. Queremos a Buneary.

Chikorita: Esperen un momento.

Chikorita cierra la puerta lentamente y lentamente y verdaderamente preocupada, se dirige hacia Buneary y Vulpix.

Vulpix: ¿Qué sucede, Chikorita?.

Chikorita habla en voz baja.

Chikorita: E-e-e-e-e-e-e-e-es, la-la-la-la-la-la-la gente de la ciudad. Vienen por Buneary.

Vulpix se da cuenta de que su presentimiento fue correcto y comienza a preocuparse también y a causa de la preocupación habla en voz baja también.

Vulpix: Entonces mi mal presentimiento fue correcto. Esto debió ser lo que había presentido.

Chikorita: Vi que varias de las personas que logré ver tienen piedras en las manos.

Vulpix comienza a asustarse.

Vulpix: Entonces eso significa que la gente de la ciudad viene...

Chikorita: Vienen por Buneary para matarla.

A Buneary se le hiela la sangre de todo el cuerpo. Nunca imaginó que sus bromas y su falta de respeto y compasión provocarían que esto pasara. Ahora, ella también habla en voz baja.

Buneary: ¿Qué vamos a hacer?.

Chikorita: Sólo se me ocurre una cosa por hacer. Buneary, sal por la ventana trasera y ve al cuartel de los generales como puedas. No creo poder distraer a la gente, pero al menos tú puedes escapar.

Buneary: Y si llego al cuartel, ¿qué se supone que voy a hacer?.

Chikorita: Si puedes, entra al cuartel y pídele a los generales que te ayuden.

Buneary: Está bien.

Buneary se va lenta y silenciosamente a la parte trasera de la casa, abre silenciosamente una ventana y sale de la casa. Se aparta de la casa y cuando parece tener una oportunidad, comienza a correr rápidamente en dirección al cuartel de los generales. Desgraciadamente, ese Blastoise ve a Buneary corriendo y la señala hacia donde corre.

Blastoise: ¡ESTÁ ESCAPANDO!. ¡ATRÁPENLA!.

Buneary escucha a Blastoise gritar que ella está escapándose y luego voltea la cabeza hacia atrás y ve a toda esa misma gente persiguiéndola. Al mismo tiempo que ella escuchó a Blastoise gritar que ella está escapando, Chikorita y Vulpix también lo escucharon. Buneary corre lo más rápido que puede por las calles, sin lograr perder a la gente que sigue persiguiéndola. A pocas calles de llegar al cuartel, Pikachu escucha los gritos furiosos de la gente y con cada segundo que pasa, escucha que esos gritos se acercan y se da cuenta de que algo está ocurriendo en la calle. Los cuatro generales corren hacia una ventana del tercer piso y ven a la gente corriendo. Pikachu mira hacia delante de la gente y ve que están persiguiendo a Buneary y también logra ver las piedras que la gente tiene en las manos. Los generales Buizel, Riolu y Bulbasaur ven a Buneary intentando huir de la gente y corren para ir a la entrada del cuartel para llegar a ver porqué la gente persigue a Buneary. Pero a Pikachu se le ocurre una idea que le hará llegar afuera del cuartel más rápido. Se trepa a la ventana y salta hacia abajo. A Buneary se le termina el camino cuando llega a la pared delantera del cuartel y ahora que no puede seguir escapando, solamente pega sus manos y su cabeza a la pared, sabiendo que ya no puede hacer nada. La gente deja de correr y justo cuando levantan las manos con las piedras para arrojárselas y matarla, Pikachu cae de pie frente a toda la gente.

Pikachu: ¡¿Qué ocurre aquí?!.

Blastoise: General, ¿qué debemos hacer?. Esta niña ha hecho bromas pesadas a la gente durante cuatro meses y estamos hartos de todo lo que ella hace. Todos juntos decidimos matarla. Esa niña no tiene compasión ni respeto por nadie y ya no podemos seguir soportando que siga así. ¿Qué dice usted?.

Pikachu no dice nada. Los otros generales salen juntos del cuartel y ven a Pikachu parado frente a la gente.

Blastoise: Responda, general. Queremos saber su opinión.

Golem: Sí, díganos, ¿es correcto matarla?.

Al ver que lo presionan para hablar y sabiendo porqué Buneary no tiene compasión ni respeto por nadie, Pikachu se dispone a hablar.

Pikachu: Que aquel que alguna vez haya tenido respeto y compasión con ella, arroje la primera piedra.

Tras escuchar al general decir eso, toda la gente se da cuenta por primera vez que nunca tuvieron ninguna compasión y ningún respeto por Buneary ni por sus amigas y se dan cuenta de que es por eso que Buneary nunca respeta a nadie y nunca es compasiva con nadie. Buneary sigue helada de miedo, sin saber exactamente qué hará la gente ahora que el general ha hablado. Blastoise deja caer la piedra al suelo, luego Golem deja caer la piedra al suelo y una por una, las piedras caen al suelo, sin serle arrojada ninguna piedra a Buneary. Ahora, Pikachu reprende con enojo a la gente.

Pikachu: Los únicos culpables de que Buneary sea irrespetuosa y que no tenga compasión, son todos ustedes. Las gitanas sólo son compasivas y respetuosas cuando así se es con ellas. Ninguno había pedido autorización para matarla, por lo que ninguno tenía derecho de matarla. Y por ser ustedes los culpables de que esta joven se haya vuelto tan incompasiva y tan irrespetuosa, es que a ninguno le daré derecho de matarla. Entiendo los motivos por los que ella ya no le tenga respeto ni compasión a nadie. Ninguno fue compasivo ni respetuoso con ella ni con las otras dos gitanas que viven con ella. Con su falta de respeto y su falta de compasión hicieron que ella perdiera el respeto y la compasión que las gitanas siempre tienen. Las gitanas son educadas, pero si no se les da el buen trato que merecen, sólo se logra que las gitanas olviden esa educación. No voy a condenar a nadie, ni siquiera a ella. Si quieren que Buneary vuelva a tener respeto y compasión, deben demostrarle que de verdad tienen respeto y compasión con ella y con sus dos amigas. Si quieren que esto nunca vuelva a ocurrir, denle a las gitanas el mismo respeto que les dan a sus generales. Sólo así evitarán que Buneary vuelva a hacer bromas pesadas. Ustedes eligen. O tienen respeto y compasión con las gitanas y evitan más bromas de mal gusto o sigan soportando las mismas bromas.

Al recibir la gran reprimenda del general, toda la gente se arrepiente de nunca haber respetado a las gitanas y al mismo tiempo se arrepienten de no haberle tenido compasión, porque ya saben porqué Buneary hacía lo mismo con todos. Pikachu camina hacia Buneary y se detiene a sólo un metro a la izquierda de ella y le pregunta con misericordia.

Pikachu: ¿Qué han hecho tus acusadores?.

Buneary lo mira sin saber si Pikachu decía en serio que no la condenará.

Pikachu: ¿Alguien aquí te ha condenado?.

Ella todavía le habla con miedo.

Buneary: ,, No. Nadie.

Pikachu: Yo tampoco te condeno. Únicamente te perdono. Ve a tu casa. Y por favor, no sigas haciendo bromas.

Buneary queda asombrada con lo que el general le dice y al escucharlo decir que únicamente la perdona, se da cuenta de que sí hablaba en serio. Ella se levanta, lo mira cara a cara por tres segundos, le sonríe demostrando su agradecimiento y camina en dirección a su casa. Una mitad de la gente se aparta a la izquierda y al mismo tiempo, la otra mitad se aparta a la derecha. Buneary camina entre la gente, pudiendo sentir por primera vez que la gente le tiene compasión y respeto. Pikachu la mira irse libremente, sabiendo que con lo que ha hablado, ha logrado que la gente cambie su forma de ser con las gitanas y les tengan respeto y compasión. La gente se va de ahí y Pikachu vuelve para dentro del cuartel con los otros generales. Habiéndose alejado cuatro calles del cuartel, Buneary siente que se ha enamorado del general Pikachu. Ya dentro del cuartel y con todo nuevamente pacífico, el general Pikachu les dice a los tres generales porque la gente perseguía a Buneary. El general Buizel y los otros dos lo felicitan orgullosamente.

Buizel: Estoy orgulloso de ti, Pikachu. Hiciste lo que ningún general anterior ha hecho en esta ciudad.

Riolu: General Pikachu, felicidades. Usted es un verdadero orgullo.

Bulbasaur: Bien hecho, general Pikachu. Bien hecho. Usted hizo lo que a nosotros nunca se nos hubiera ocurrido hacer. Nos ha demostrado que usted es mejor persona que nosotros.

Pikachu: Gracias. Gracias a todos.

Buneary golpea la puerta al llegar a su casa. Chikorita abre la puerta con Vulpix a su izquierda y quedan impactadas al ver a Buneary delante de ellas y sonriéndoles.

Chikorita y Vulpix: ¡Estás viva!.

Chikorita: ¡Creímos que la gente lograría matarte!.

Buneary: ¿Por qué la gente habría de matarme sin autorización?.

Chikorita y Vulpix le encuentran la razón.

Chikorita: Oh. Estuvimos tan asustadas que olvidamos que sólo los generales pueden autorizar a que se mate a alguien.

Vulpix: Se nos pasó por alto.

Buneary entra a la casa y Chikorita y Vulpix la abrazan demostrando lo inmensamente contentas que están porque ella siga viva.

Vulpix: ¿Puedes decirnos lo que ocurrió?.

Van a la habitación de Buneary y ella les cuenta todo, excepto lo de su amor por el general Pikachu. Vulpix y Chikorita quedan maravilladas y con sonrisas de alegría.

Vulpix: No puedo creer lo justo que el general Pikachu fue contigo.

Chikorita: El general Pikachu se ha ganado un respeto totalmente más grande del que le he tenido por toda mi vida.

Vulpix: Así también ha sucedido conmigo.

Ahora, Chikorita pone cara de preocupación.

Chikorita: Buneary, después de esto, sólo espero que de verdad ya no sigas con las bromas. Si sigues con las bromas, el general Pikachu podría no volver a perdonarte.

Buneary: No te preocupes por eso, Chikorita. Esos días terminaron. Ya he cambiado.

Y así, Buneary aprendió a respetar a la gente y a ser compasiva con la gente y las tres lograron ser respetadas al igual que los generales. Y ahora, Buneary es buena de verdad. Con la reprimenda que el general Pikachu le dio a la gente, logró perfectamente que la gente tenga compasión y respeto por las gitanas. Después de ese día, pasaron cuatro meses. La gente de toda la ciudad las respeta como ellas merecen y también les tienen compasión. Durante los cuatro meses que han pasado, Buneary nunca ha vuelto a hacerle bromas a nadie y nunca les ha contado a Chikorita ni a Vulpix sobre el amor que siente por el general Pikachu. Pero a pesar de mantener su amor en secreto, algunas veces, a ella se le han escapado suspiros de amor al pensar en Pikachu, y cuando habla con sus amigas, sin querer se le llegan a escapar algunas palabras amorosas y siempre ha demostrado que esas palabras y esos suspiros son por pensar en Pikachu. Así que después de esos cuatro meses, Vulpix y Chikorita logran enterarse del amor que Buneary siente por Pikachu. Buneary no se ha dado cuenta de esas demostraciones amorosas, pero Chikorita y Vulpix no tardarán más tiempo en decirle de lo que se han enterado.

Vulpix: ¿Buneary?.

Buneary: ¿Sí, Vulpix?.

Vulpix: Chikorita y yo tenemos algo que decirte.

Buneary: ¿Y qué es?.

Las dos le sonríen y le hablan al mismo tiempo.

Chikorita y Vulpix: Sabemos tu secreto.

Buneary se sonroja inmensamente.

Vulpix: Y no te servirá de nada negarlo. Lo sabemos perfectamente.

Buneary cruza los brazos mientras su cara pierde lentamente el sonrojo.

Buneary: De todas maneras no pensaba negarlo, Vulpix. ¿Pero cómo se enteraron?.

Vulpix: Durante estos cuatro meses, siempre te veíamos dar suspiros de amor y cuando hablabas con nosotras, a veces llegabas a decir palabras amorosas y siempre demostrabas que esas palabras y esos suspiros, son por pensar en el general Pikachu.

Buneary: No puedo creer que eso ocurriera. Nunca me di cuenta.

Chikorita: ¿Y qué vas a hacer sobre eso?.

Ahora está menos sonrojada que antes.

Buneary: No lo sé, Chikorita.

Vulpix: ¿Por qué no le pides que sea tu novio?.

Buneary: No sé si servirá.

Vulpix: Si no me equivoco, tú estás enamorada de él desde que te salvó.

Buneary: Tienes razón. Estoy enamorada de él desde que me salvó.

Vulpix: Pues yo creo que deberías pedirle noviazgo. Cuando el general Pikachu te salvó, se ganó más que tu respeto y tu agradecimiento, se ganó tu corazón.

Chikorita: Creo que estaría bien que el general Pikachu lo sepa. Debiste pedirle noviazgo desde el primer momento.

Buneary: ¿Cómo podría el general Pikachu aceptarme como su novia?. Él es un general de ejército y yo sólo soy una gitana. No tenemos nada en común.

Vulpix: ¿Por qué no intentas siquiera ser valiente y pedírselo?.

Buneary: No me siento tan valiente para eso. Él es valiente por ser un general y los generales siempre deben ser valientes, sobretodo en una guerra.

Chikorita: ¿Nunca has tenido un novio?.

Buneary: No.

Chikorita: Entonces por no haber tenido un novio, es que nunca aprendiste a ser valiente para empezar un romance.

Buneary: Sí, tienes razón.

Vulpix: ¿Y no puedes pedirle que vaya contigo a un lugar donde puedan estar solos para que le pidas que sea tu novio sin que nadie más se entere?.

Buneary: Ya dije que no me siento valiente para eso.

Chikorita: A mí nunca me ha gustado que las personas se queden sin confesarle su amor a quienes aman y tú lo sabes.

Buneary: Sí, sí, lo sé.

Buneary logra que se le quite completamente todo el sonrojo de la cara.

Vulpix: Buneary, no creo que tú puedas seguir por mucho más tiempo sin confesarle tu amor al general.

Buneary: No estoy segura de eso. Pero tampoco estoy segura de que el general acepte que yo sea su novia. ¿Quién querría ser novio de una gitana de clase baja?. Por lo menos gracias al general Pikachu, tenemos el respeto que siempre debimos tener y la gente tiene compasión con nosotras. Y sigo viva gracias a que él me salvó. Pero no me siento nada valiente para pedirle eso.

Chikorita: Por lo menos pídele una cita.

Vulpix: O pídele que te deje estar con él por una noche en el cuartel.

Buneary: Sí. Debería pedirle que me deje,,, ESTAR CON ÉL POR UNA NOCHE EN EL CUARTEL. EXCELENTE IDEA.

Vulpix le sonríe a su enamorada amiga.

Vulpix: Sería la mejor oportunidad para pedirle que sea tu novio.

Buneary: Sólo espero que él acepte.

Chikorita: Sólo queda esperar que de verdad te ame como tú lo amas.

Buneary: Sólo debo ser lo más femenina posible.

Chikorita: Bueno, a veces no es necesario ser demasiado femenina para conquistar a un hombre.

Buneary: ¿Qué quieres decir?.

Chikorita: No todos los hombres tienen preferencia por las mujeres demasiado femeninas. Otros hombres son demasiado masculinos como para desear a una mujer demasiado femenina a su lado.

Vulpix: Chikorita, tampoco hay tantos hombres que usen su exceso de masculinidad como pretexto para no aceptar a una mujer demasiado femenina. Algunos hombres no le toman importancia a qué tan femeninas sean sus novias. No a todos los hombres les importa si su novia es o no es tan femenina.

Chikorita: Nunca lo vi de esa manera.

Buneary: ¿Entonces qué tan femenina debo ser para que me acepte?.

Vulpix: No sé. Hay hombres que les gustan las mujeres sea como sea. El general Pikachu podría ser de esa clase de hombre.

Las tres escuchan que alguien golpea la puerta. Chikorita la abre y ve al mismo Blastoise de antes. Chikorita le habla intentando no sonar preocupada.

Chikorita: ¿Usted de nuevo?.

Blastoise: Sí.

Chikorita: ¿Qué quiere ahora?.

Blastoise: ¿Buneary está aquí?.

Chikorita: Sí. Espere un momento.

Chikorita junta la puerta sin cerrarla y va a la habitación de su amiga. Llega y llama desde la puerta.

Chikorita: Buneary.

Buneary: ¿Sí?.

Chikorita: Alguien quiere verte.

Buneary baja de su cama y va con Chikorita a la puerta, siendo seguida por Vulpix. Las tres van a la puerta y Chikorita la abre, dejando ver a Blastoise.

Chikorita: ¿Puede decirnos lo que quiere?.

Blastoise: Quiero hablar con Buneary.

Chikorita voltea la cabeza y ve que Buneary se ve algo preocupada. Luego vuelve a mirar a Blastoise.

Chikorita: Entre si quiere.

Blastoise: No, gracias.

Chikorita vuelve a mirar a Buneary.

Chikorita: Buneary, ven.

Buneary comienza a sentirse nerviosa, comenzando a pensar que tal vez, con los cuatro meses que pasaron, la gente de la ciudad olvidó la reprimenda y lo demás. Ella camina muy lentamente hacia Blastoise, dando pasos de tres centrímetros. Vulpix se para detrás de Buneary y la empuja por la espalda con la cabeza, haciendo que ella camine más rápido.

Buneary: ¡Oye, no me empujes!. ¡Suéltame!.

Vulpix la empuja hasta que Buneary queda delante de Blastoise. Buneary se pone más nerviosa.

Blastoise: Buneary, vine a nombre de toda la gente que, como tú recordarás, quisimos matarte sin autorización hace cuatro meses.

Buneary asiente muy suavemente con la cabeza y habla con nerviosismo en su voz.

Buneary: ¿Y vino para intentar matarme de nuevo?.

Ahora, Blastoise habla con tono de arrepentimiento.

Blastoise: No. Vine para decirte otra cosa. Vine a pedirte perdón. Te pido perdón a ti y les pido a tus amigas que también nos perdonen, no sólo porque quisimos matarte por algo de lo que en la ciudad fuimos culpables, sino por todos los años que habíamos pasado sin respetarlas y sin ser compasivos con ninguna de las tres.

Buneary pasa de nerviosa a asombrada.

Blastoise: En toda la ciudad, estamos arrepentidos de lo que quisimos hacer. Durante todos los años que pasamos sin respetarlas y sin tener compasión por ustedes, estuvimos inconscientes del cambio de actitud que estuvimos haciendo nacer en ti. Cuando el general Pikachu nos dijo que aquel que alguna vez haya tenido respeto y compasión contigo, arrojara la primera piedra, nos dimos cuenta por primera vez que tú eras tan incompasiva y tan irrespetuosa porque así fuimos contigo sólo porque eres una gitana. Si hay algo que pueda hacer para compensarte, dímelo por favor.

Buneary sonríe de alegría.

Buneary: Antes de eso, quiero decirle que acepto su perdón.

Buneary voltea su mirada hacia Chikorita y Vulpix y ambas sonríen.

Chikorita: Señor Blastoise, también yo acepto su perdón.

Chikorita le dirige la mirada a Vulpix.

Vulpix: También yo acepto su perdón.

Blastoise: Gracias. Ahora, ¿hay algo que pueda hacer para compensarte?.

Buneary: Sí. Consígame un permiso para ir a pasar una noche con el general Pikachu.

Blastoise le sonríe gentilmente.

Blastoise: Con gusto. Pero para eso, tú también debes venir.

Buneary: Claro. Chikorita, Vulpix, nos vemos luego.

Chikorita y Vulpix: Claro. Hasta luego.

Blastoise y Buneary van al cuartel de los generales.

Blastoise: Buneary, disculpa que sea tan entrometido. ¿Por qué quieres que te consiga permiso para estar con el general Pikachu?.

Buneary: Es que, honestamente, cuando el general Pikachu me salvó, me enamoré de él.

Blastoise se asombra un poco. Y ahora le hace una pregunta con compasión y respeto.

Blastoise: ¿Y nunca se lo dijiste?.

Buneary: No. Nunca sentí ninguna valentía para confesárselo.

Blastoise: ¿Y piensas hacerlo alguna vez?.

Buneary: Sí. Lo haré cuando esté con él.

Cuando llegan, Blastoise pide el permiso para hablar con los generales. El permiso es concedido y les dan acceso para entrar. Blastoise y Buneary son guiados a la oficina de los generales. Golpean educadamente la puerta.

Buizel: Adelante.

Un guardia abre un poco la puerta y asoma la cabeza.

Guardia: Perdón, general, pero hay dos visitantes aquí.

Buizel: Que entren.

Los dos visitantes entran a la oficina y el general Pikachu se asombra al ver a Buneary en su oficina.

Pikachu: ¿Buneary?

Buneary: Hola, general.

Pikachu: Blastoise, ¿tú trajiste a Buneary?.

Blastoise: Sí, general. Espero que no le moleste.

Buizel: ¿Y a qué vienen?.

Buneary se siente avergonzada.

Buneary: He venido a pedirle al general Pikachu que me deje quedarme en su cuartel por una noche.

Pikachu queda con la boca un poco abierta de sorpresa.

Riolu: ¿Y por qué quieres estar aquí?.

Buneary decide ocultar la verdad hasta tener la oportunidad.

Buneary: Para demostrarle mi agradecimiento por haberme salvado.

Buizel: Pikachu, ¿qué eliges?.

Los generales Bulbasaur y Riolu esperan cualquier respuesta de Pikachu. Ahora, Pikachu sonríe.

Pikachu: Si ella lo quiere, que se quede.

Buneary siente una inmensa alegría invadirla completamente, pero intenta sonar lo más relajada posible.

Buneary: Gracias, general.

Pikachu: De nada.

Blastoise: Bueno, yo me retiro. Con permiso.

Buizel: Adelante.

Blastoise se va.

Buneary: General Buizel, quiero ir a buscar mis cosas en la casa.

Buizel: Adelante.

Buneary: Gracias.

Buneary se devuelve a su casa.

Vulpix: Hola, Buneary. ¿Y qué ocurrió?.

Buneary: El general Pikachu me dejó quedarme allá.

Vulpix: Que bien.

Chikorita: ¿Y a qué viniste, Buneary?.

Buneary: A buscar mis cosas.

Chikorita: Está bien. ¿Y cuándo vas a decirle tu secreto al general?.

Buneary: Lo haré esta noche.

Buneary va a su habitación, toma todo lo suyo, se despide de sus amigas y se devuelve al cuartel.