¿Qué pasó con lo que va aquí?


Lunes. ¿Hace cuanto que el tiempo va tan rápido? Spencer tenia que presentarse a la escuela, rememorando, Billy. Estaba listo de la forma mas literal posible; pues había tenido que escuchar toda una predicación acerca de las cosas que tenia/ no tenia que hacer en la escuela. Y por si fuese poco, seria escoltado por el mismo que le presto su cuerpo.

Pero ¿Por qué tanta tragedia para el pobre guitarrista? Vamos a decir que este es su día de suerte.

-Si, ya entendí; nada de cosas raras delante del director.- rodó los ojos con desgano. Iba camino a la escuela, un tanto atrasados porque Billy jamás había usado una bicicleta antes.

-Y si te habla Mallory…- alzó la vista para encontrarse con Hayao Miyazaki*, el director mas famoso a nivel mundial, y por supuesto, su favorito.

Se detuvo a flipar un rato, el suficiente como para que el 'nuevo estudiante' se estrellara contra un despistado poste.

-¿Qué haces?- pregunto el damnificado levantándose pesarosamente. Había olvidado lo que era el dolor.

-Es…ES… AAAAAAAAAh! No puede ser!- chilló volando para aquella dirección. Digámosle astuto por reparar en su no tan fantasmagórico amigo antes de seguir su marcha. Regresó apenas unos metros. –Billy, escucha; es realmente importante para mí ver como trabaja el señor Hayao. Necesito que tu vayas a la escuela; nos vemos en la cafetería en el descanso ¿Vale?- atinó torpemente, porque la limo de su productor avanzó sin esperarle; y haciendo un ademan de despedida salió de allí.

El aludido se giró a verlo bastante tarde, había escuchado al menos 5 palabras de todo lo que dijo. ¨Es importante el descanso, ¿vale?¨ confuso, pero no quería decepcionar a su amigo, asi que se detuvo a descansar un rato. Eso de la bicicleta había sido su logro del día; un aplauso por favor.

-.-.-

Llegó a la escuela, notando inmediatamente a Rajeev y a Shanira. Se derretía por soltar todo y confesar que se trataba del grandísimo Billy Joe Cobra, que los acompañaría unos días y que seria fabuloso que hicieran cosas emocionantes, para sentirse realmente vivo otra vez.

-¿Qué pasó Spencer, donde está Billy?- indagó Shanira, porque al parecer su hermano se perdió el la imagen de una rubia repartiendo ofensas.

-Él… está en casa.- sonrió complacido por un momento –No sé si va a venir hoy.- se encogió de hombros, porque realmente lo desconocía.

-Oh, lo extrañaré ¿vienes a clases?- ¿eso es todo? Debería estar rogando su maravillosa presencia. Según el aludido.

-Seguro.- su intento de sonrisa daba risa, pues aun no estaba convencido de no ser tan requerido.

Entró caminando al salón, iluminando sus intenciones con un gran gesto al recibir la primera clase; y digo ¿Quién no querría ir a la escuela, hacer trabajos interminables y sufrir la presión de un examen? Billy se preguntaba lo mismo.

Luego de una investigación sorpresa perfectamente planeada se acabó la clase. No hace falta decir que nuestro estudiante estrella hizo un puchero.

-¡Spencer!- ignora la voz olímpicamente, olvidando por completo que es a el a quien le dirigen la palabra.

-¡Spencer!- hasta que el culpable toma asiento en su escritorio, haciendo notar que es una chica. ¿Cuál era su nombre? Malteada, Mayor, Mayonesa… ¡Mallory!

-¡Que tranza Mallory!- saluda ferviente con toda la educación que la televisión le ha otorgado.

Por supuesto que la pelirroja le fulmina al instante, pero no parece importarle al castaño.

-¡Ay Spencer!- le toma el rostro con las manos y le planta un tierno beso en los labios -¿Qué manera es esa de hablarle a tu novia?-

Tres... cuatro… cinco… es inútil, no pudo llegar a los 10 segundos de paciencia y salió corriendo del salón como si hubiera visto un fantasma.

Soportar la unión de ideas delante de ella hubiera sido trágico; y si aquel beso implicaba una relación, quería decir que llevaban un tiempo saliendo. Excelente trabajo Spencer, le ocultaste la verdad a tu mejor amigo, le rompiste el corazón y no estuviste para verlo; que alguien te de un premio.

Asi es como nos encontramos en el baño de hombres, oyendo sollozos y contando las lágrimas que surcan un húmedo camino. Pero no estaba solo, se hallaba con cientos de preguntas en la atmosfera y solo una imposible de descifrar ¿Por qué? Mando todo a la mierda en un instante, Discúlpenlo.

Está alterado en su actitud de 'Drama Quien.'

Salió del cubículo con los ojos hinchados, se torció una sonrisa y se mojo la cara. Fue allí cuando se vio en el espejo. Estaba actuando tal como lucia, como un chico de 14 años desesperado. Se rió con esto último tratando de relajarse; y una vez tranquilo reparó en otra cosa. Ahora él era Spencer. Las decisiones las tomaba él.

-.-.-.-

Ahora del almuerzo, por si alguien quiere saber. El fantasma aun no aparece y es el chico quien está más nervioso que nunca. Tanto así, que no reparó en que tenía compañía.

Rajeev fue el primero en notar su estado.

-Amigo, luces un poco…-

-¡Raveej!- ordenó Lolo sin saber pronunciar su nombre. –Necesito que vengas ahora mismo y separes el ajonjolí de mi hamburguesa.- no es que fuese a comer eso, era que le gustaba ver a los demás trabajar en vano por ella.

-Ya voy mi amor~- suspiró. –Deséenme suerte.- va 1, queda 1.

-¿Qué tienes Spencer?- trabajó la menor, queriendo comprender lo que maquinaba la mente del muchacho. –Supe lo que pasó en el salón ¿Problemas con Mallory?- no quería ser chismosa, pero si ella no era directa ¿Quién lo seria?

-Problemas POR Mallory.- bufó molesto al redactar su nombre.

-¿Quieres hablar?-

-No.-

-Am, suerte con eso… Oye, ¿te puedo hacer una pregunta? No tiene nada que ver con ella.-

Pues, mientras no tenga que ver con nada, ¿Qué tenia que perder?

-Dime.-

-¿Crees que le guste a Billy?- susurró, pero fue perfectamente entendible para el protagonista.

-… ¿qué?-

-Ya sabes, que sienta algo por mí.- la mira flipando por el tipo de pregunta. La respuesta eran 38 minutos de un ¨No¨ absoluto; pero era 'Spencer' de este modo ¿Qué decir?

-¿Billy? No creo, él esta interesado en otra persona…-

-¿Ah sí?- eso no se lo esperó. – ¿En quien?-

-En mí.- sonrió tranquilo, casi con malicia.

-¿Por eso tus problemas con Mallory? ¡Spencer que te pasa!- reclama porque en verdad, no es justo que tenga 2, y ella ninguno.

-Pasa… ¡Que estoy enamorado!- levanta los brazos, haciendo que todos le miren. No era extraño, la escuela entera sabia lo suyo con la chica.

O Billy es tan torpe para no haberse enterado, o Spencer hizo un buen trabajo manteniéndole el secreto a su amigo; quizá ambos.

-Oh bueno, y no te ha dicho nada por andar con Mallory teniéndole a él; parece ser celoso.- se sonroja, porque realmente lo sabe; sabe todo sobre él.

Sin embargo, no es sorpresa que le digan eso al mismísimo aludido; claro que e contexto limpio. Frunció el ceño buscando ayuda en el puente de su nariz.

-Sí, ya se que es celoso; pero eso le hace tierno.- ¨me¨ debió decir. –Y al parecer estoy tan tonto que no se lo he dicho aun. A lo mejor no quiero hacerle sentir mal.-

Shanira perdió el hilo de la conversación, pero estaba segura de que Billy sufriría al enterarse; y de cierta forma sentía empatía por él. ¡Anda! ¿Por qué no le abrazas ahora mismo? Lo harías sentir mejor.

-Spencer, ten cuidado con lo que haces, no le vayas a lastimar.-advierte mas preocupada que cualquier otra cosa.

-No te apures, ya lo he hecho…- sonrió molesto; abandonando la mesa por que se sentía traicionado por parte de sus amigos; y aunque la chica estuviera de su lado; no podía contar con eso.

-.-.-.-.-

-¡Cariño que te paso hace un rato! ¿Estas bien?- esa voz, le irritaba considerablemente.

-Claro Mayonesa, quiero hablar contigo.- sí, fue a propósito.

La muchacha ladeo la cabeza sin entender nada. La situación era rara, Spencer era raro; pero ese día las cosas por alguna razón no eran raras. Eran completamente extrañas.

-Muy bien, de que quieres hablar conmigo, Spency.-

¨Suficiente.¨ se convenció.

-Quiero terminar contigo. Digo, eres una chica preciosa, y tienes mucho talento o futuro o lo que sea que tengas. Pero hay alguien más.- sonrió encontrando increíblemente satisfactorios los sollozos de la nena.

-¿Es una broma?- ¨Oh, oh, alguien no asume la realidad¨ piensa el que se encerró en el baño a llorar y ahora destruye la relación de su amigo.

-No, es una persona híper talentosa, terriblemente atractiva y peligrosamente provocadora.- nunca podrías competir contra ella… faltó agregar.

-¡P-Pero yo te quiero!- chilló en ruinas, tratando de ganar pena. Mal clima por ella, que solo conseguía enfadar más al difunto.

-Y, yo le adoro. Le amo.-

Victoria segura.

La mujer emprendió una eterna carrera hacia el baño. (Punto de reunión emocional) y se encerró ahí sin la intención de salir.

Se podría decir que el guitarrista jamás se sintió tan orgulloso de Spencer. Es decir, con él mismo.

-.-.-.-

-¡Billy! Discúlpame por no haber ido, me entretuve un poco; pero pasaremos la tarde juntos ¿cierto?- flota de regreso a casa, siguiendo la bicicleta un 30% mejor dirigida que esta mañana.

-Sí, como sea.-

-¿Qué tal la escuela? ¡Muero por ver la cara de Rajeev y Shanira cuando les diga que soy tu!-

Le fulmina de reojo en un segundo.

-Ya les dije.-

-Oh, ¿Y bien?- sonríe.

-Entendieron.-

Billy trata de tragarse su mentira para creerla cierta, sigue molesto con Spencer por no decirle ni aun teniendo su cuerpo.

-Ah, bueno…- con un dejo de decepción, creyó que seria más interesante. – ¿Quieres ver una película?- resuelve el silencio al ver que llegaron a casa.

-¡Por que no le dices a Mallory que vea una película contigo!- arroja el casco sabiendo un omnisciente en donde.

Damas y caballeros, Spencer suda en frío. Está nervioso porque lo había olvídalo por completo. No es que no le interesara, pero la situación pareció tan sencilla en un principio. ¨No le diré nada a Billy, no vaya a ser que le haga algo por querer desquitarse conmigo al perder un videojuego o algo.¨

-Vamos, no hablaras en serio ¿cierto?- sonrió amable.

Fue apuñalado por el azabache intenso de, asi nombrarlo, sus propios ojos. Ni siquiera sabía que tuviera esa mirada.

-¡Billy! No le has hecho nada, ¿verdad?-

-Por supuesto, es tu novia, no la mía ¿Por qué tendría que hacerle algo?- se enfrascó en el elevador, sin intenciones de esperar a su fantasmagórico compañero.

-Billy…- sentenció, en un tono de protesta/nervios que solo el aclamado comprendió.

-¿Que? Si no me crees pregúntale; no puede verte.-

-Ese no es problema ¿sabes?- levanta una ceja asumiendo un papel de victima que por mínimas cosas le correspondía.

Por suerte el ahora menor le ignora, aplastándose en el escritorio para hacer la tarea mientras escucha una canción… suya; para variar.

Grandioso día si se lo preguntas a cualquiera de los dos.

-.-.-.-.

Llámenle loco, pero Billy, mejor dicho Spencer, está hablando solo con la ventana, o hacia la ventana; o como sea. El castaño, aun ¨molesto¨ (herido) le mira a lo lejos, con cierta curiosidad hacia su actitud. Pero no le da mucha importancia; asi que se tira en su cama a dormir.

Se lo merece el pobre.


Hayao Miyazaki: Es el productor de peliculas ultra nicest, como el Castillo Vagabundo,o El viaje de Chihiro.

Perdon por la híper tardanza, ya despues actualizo again ewe

gracias por los revs! ojala sigan dejando!