Troleando a Zero
Capítulo 2: El Robo
Punto de Vista de Tabitha.
Louise tardo algo en abrir la puerta de su habitación, pese a haberse negado rotundamente a hacerlo, tal vez por tratarse de su familiar a que estaba llamando aunque había algo extraño al respecto, cuando Kirche llamo a preguntar muy preocupada por su condición ella simplemente soltó una maldición y la mando a volar, porque Kirche molestaba de constantemente a Louise para luego estar preocupada de esa manera por ella era algo que se le escapaba a Tabitha, no es como si fuera a preguntarlo en voz alta de todas maneras.
La chica estaba en su bata de noche y bañada en lágrimas.
-¡TÚ! ¡Tú tuviste algo que ver, no tengo idea que fue pero fuiste tú! –dijo Louise apuntando su dedo acusador contra Misaki.
Una sonrisa apareció en los labios de Misaki. –así es. –dijo simplemente.
Louise se quedó congelada por la repentina admisión de responsabilidad de parte de su familiar.
-¿Qué?
-yo fui la culpable, yo te hice andar desnuda por toda la academia como castigo por pensar que podrías tratarme a mí, de todas las personas como tu glorificada esclava bajo el nombre de familiar, aunque si te sirve de consuelo solo nosotras cuatro nos acordaremos de ello, todos los demás ya lo han olvidado.
En los rostros de las tres magas se dibujó un gesto de confusión.
-¿Cómo?... ¡¿y qué diablos está haciendo Zerbs acá?!
-Zero, yo vine... –empezó Kirche pero fue interrumpida por Misaki.
-ella es una de las únicas y la que más se preocupa por ti en esta escuela, se agradecida de tener una amiga siquiera. –dijo Misaki. –con respecto al cómo, creo que será más fácil de explicarlo de esta manera.
Tabitha observo como en un movimiento fluido la rubia extraía el control de su bolsillo y lo levantaba en el aire, ella se puso en guardia para lo que sea que la chica estuviera preparando, le estaba dando la espalda la rubia, pero podía sentir como ella estaba plenamente consciente de cada una de sus acciones y la mantenía vigilada de algún modo, ella no bajaría la guardia tan rápido como todos lo habían hecho solo porque la familiar de Louise no llevara prendas exactamente nobles.
Pero toda prevención fue inútil, en menos de un pestañeo cayo en el hechizo de la rubia.
Tabitha se encontró flotando en medio de un negro vacío, que sin embargo estaba lleno de luz, su cuerpo se sentía liviano, casi inmaterial y no podía decir si estaba respirando o no.
Empezó a explorar con la mirada a su alrededor, "debajo" de ella, o donde supusiera que estaba debajo ya que no era capaz de determinar el derecho o el revés de las cosas estaban Louise y Kirche, consientes y en el mismo estado de confusión en que ella se encontraba sus siluetas estaban recortadas contra lo que parecía ser una luna, brillando con una luz blanca.
Tabitha pensó en acercarse a Kirche y para su sorpresa así sucedió, Kirche entonces abrió la boca intentando decir algo, pero ningún sonido salió.
-no se esfuercen en hablar, el sonido no se transmite en el vacío. –les llego la voz de Misaki directamente a sus mentes. –miren "arriba".
Las tres chicas "levantaron" sus cabezas y la imagen que las recibió las hubiera dejado sin palabras si pudieran hablar en primer lugar por su belleza.
Una perfecta y enorme orbe flotando en medio del vacío, parte estaba sumida en la oscuridad y en la oscuridad miles de luces independientes sumaban sus esfuerzos para aniquilar las sombras, otra parte empezaba a ser bañada por la luz del sol que estaba del otro lado de la orbe revelando mares de color azul profundo y continentes similares a Halkigenia.
-ese es mi mundo. –dijo la voz dentro de sus cabezas, mientras involuntariamente las chicas empezaban a acercarse a la parte iluminada del planeta. –se llama tierra.
Rápidamente las tres chicas empezaron a atravesar increíbles distancia de nubes y el suelo se acercaba aterradoramente rápido, no pudieron evitar gritar y para su sorpresa su voz regreso.
-¡PARA! ¡PARA!
-¡AUXILIOOOOOOOOOOO!
Y cuando estaban por dar contra el suelo se detuvieron de modo seguro, ahora la vista que las recibía era una totalmente alienígena para ellas, era una ciudad con altas torres de acero con ventanas de cristal cubriéndolas por todos lados, cientos de personas, principalmente jóvenes recorrían las calles con ropas desconocidas para ellas y extraños dispositivos y vehículos se desplazan por varios lugares. –y este es mi hogar, ciudad academia.
Misaki les mostro parte de las maravillas de su civilización, les conto acerca de las naciones, acerca de los espers, acerca de la modernidad, impresionándolas cada vez más con cada cosa nueva que les mostraba, pero junto con lo sublime no tuvo reparo en mostrarles lo atroz, les mostro los estragos de las tres guerras mundiales, les mostro la violencia y el poder, les mostro dos niveles 5 luchando, les mostro los abismos de la miseria humana.
Cuando la ilusión acabo Tabitha y las otras cayeron al piso porque sus rodillas no dejaban de temblar.
Tabitha fue la primera en recuperarse, ahora sabía muy bien que la rubia no era ningún juego, si la visión que había tenido era real entonces ella era un heraldo de una civilización tan poderosa que si algún día chocaban las dos culturas Halkigenia y su mundo, Halkigenia solo podía rogar que ellos vinieran en son de paz o que los ignoraran, si no era real, estaban enfrentado a una maga capaz de manipular la mente con una facilidad abrumadora, capaz de subyugar a cualquiera en un pestañeo, fue Tabitha la que enuncio la pregunta que la ilusión había dejado convenientemente sin contestar. -¿Quién eres?
-creo que una nueva presentación es necesaria. –dijo mientras se lamia los labio la rubia para disfrutar del momento. –Soy Shokuhou Misaki, la suprema manipuladora de la mente, la quinta más fuerte y reina de Tokidawai.
...
...
...
-po-¿Por qué diablos no dijiste eso antes? –se quejó Louise cuando su cerebro se descongelo.
-si lo hubiera hecho mi venganza no hubiera sido tan divertida. –contesto la rubia.
-¡¿venganza?! ¡¿De qué?! ¡¿Yo que te he hecho?!
-haber, déjame ver, podría empezar por secuestrarme del lugar al que pertenezco donde están las personas que amo y las cosas que conozco y traerme a un lugar primitivo y retrograda como este, y luego tener el descaro de tratar de convertirme en tu esclava y doblegar mi voluntad vía un encantamiento retorcido, podría empezar con ello.
-¿de qué habl...? –empezó a decir Louise cuando fue interrumpida por Tabitha. –contrato de familiar. –dijo la peliazul, dándose cuenta de que hablaba la rubia.
-muy bien Charlotte~ -comento Misaki ante esto, ganándose una vista de una completamente tiesa Tabitha como recompensa.
-¿Charlotte? –repitió Kirche por lo bajo, sin entender bien.
Louise estaba paralizada al comprender lo que la rubia le había dicho, era verdad que el contrato de familiar servía para domar a las criaturas y hacerlas fieles sirvientes de sus amos, y ella le había hecho eso a una humana, no solo eso sino a alguien que había clamado ser la reina de... ¿Dónde dijo? ¿Torquemada? –lo siento su alteza, realmente lo siento, no tenía idea de que usted era una reina, no fue mi intención tampoco invocar a ningún noble, fue un avatar del destino, discúlpeme por favor. –empezó a disculparse la peli rosada.
Misaki sonrió, hacía tiempo que nadie la llamaba su alteza, sobre todo porque a ella no le interesaban cosas tan infantiles como esas. –"no fue mi intención tampoco invocar a ningún noble" –cito la rubia. –tu estarías contenta si hubieras invocado a un plebeyo ¿no es así?, regocijándote en la miseria de alguien menos afortunado que tú, ¿verdad?
-no yo no...
-y sin embargo dejaste que esa ilusión que mande a seguirte anoche durmiera desnuda en esa pila de paja. –dijo apuntando con el dedo en su dirección.
-¿dormir desnuda en una pila de paja? No sabía que fueras una fetichista Louise, ni que batearas para ese lado. –dijo Kirche.
-yo no fui la que le hizo hacer eso, ella lo hizo sola.
-la ilusión estaba programada para leer tu mente y obedecer todas tus ordenes, incluso aquellas que no decías así que si, tú lo deseaste de esa manera. –dijo Misaki. –aunque eso no quita que no moviste un dedo ni siquiera para taparla con una frazada. –la recrimino.
-su alteza yo...
-no me digas alteza, está bien, te perdono. –dijo Misaki dándose la vuelta. –pero olvídate de tratarme como tu familiar, yo no sirvo a nadie. –la chica se retiró. –ah...una cosa más. –dijo volteándose en la esquina del pasillo. –despídete de tu tranquilidad.
...Esa noche...
Punto de vista de Misaki
Todos los estudiantes están durmiendo, quiéranlo o no, con la excepción de Charlotte/ Tabitha ella había abandonado la academia al caer la noche, Misaki sabía muy bien que ella debía estar rumbo a la frontera con Galia, para informar acerca de ella, la chica de pelo azul había demostrado ser la más astuta de todos los estudiantes en la academia y la que mejor guardaba sus secretos, aunque claro, para Misaki los secretos no existen.
En cuanto a su plan para robar a la academia, Misaki ya tenía bajo su control a los profesores que descansaban en las torres externas y central, tanto el viejo Osmond como Colbert no estaban por ningún lado, posiblemente habida ido juntos a la capital, la servidumbre estaba bajo el mismo sueño inducido que los alumnos.
Todos los preparativos estaban listos, solo faltaba que Fouquet completara su golem, le había dicho que estaba pensando en hacerle unos cambios estructurales interesantes, pero no especifico cuales, y Misaki no tenía ganas de revisar cuales en su mente tampoco.
Sin preocupaciones inmediatas Misaki paseaba por los pasillos bañados en luz de luna de la academia, llevaba puesto un largo vestido de seda blanca que se había "prestado" de una estudiante que compartía su misma talla, podría también haberse robado uno de los de Kirche, pero los que tenía eran simplemente imprácticos, solo le servirían si quería seducir a alguien, cosa que no estaba en sus planes de momento ¿quizás cuando regresará podría pasearse frente a Touma con uno de esos y ver su reacción? Con Mikoto cerca para verlo todo. Una sonrisa maléfica apareció en su cara.
Mientras iba pensando en sus propios asuntos sintió algo golpeándola sacándola de balance y haciéndola caer al suelo.
Ella se había chocado con una sirvienta y las dos habían ido a dar al suelo, la sirvienta más rápida de reacción ya estaba de pie, haciendo una reverencia para pedir perdón.
-¡lo siento! ¡Lo siento mi lady! ¡No fue mi intención, no veía por donde andaba! –dijo con una voz asustada.
Misaki todavía estaba en el suelo, mirando en shock a la sirvienta, se supone que todos deberían estar durmiendo, pero aquí estaba, una joven sirvienta aun despierta.
La rubia escondió su asombro lo más rápido que pudo esperando que la sirvienta no se hubiera percatado. –no te preocupes. –dijo. –ayúdame a pararme.
-por supuesto mi Lady.
-también es mi culpa, yo tampoco estaba viendo por donde andaba. –dijo Misaki sacando disimuladamente su control remoto. -¿Cómo te llamas chica?
-Siesta, mi Lady, Siesta Takeo de Tarbes.
-¿Takeo? Es un nombre bastante extraño por acá, dime tienes herencia oriental. –pregunto Misaki mientras escondiendo en la tela de su falda apuntaba su control directamente a la cara de la sirvienta.
-mi abuelo decía venir de un eh... país... llamado Japón, de una ciudad llamada Tokio, pero nunca eh podido saber dónde está ubicado ese país o esa ciudad, y la verdad varias personas dudan de su existencia.
Misaki estaba doblemente sorprendida ahora, primero esta joven acababa de decirle que tenía herencia japonesa, segundo y más peligroso, esta chica tenia inmunidad natural a los poderes de Misaki, no parecía ser maga, por lo que un conjuro defensivo era poco probable, no reacciono como Misaka así que posiblemente no tenía un campo AIM muy denso para protegerla y... ¿quizás ella poseía el Imagen Breaker?
-valla sorpresa. –dijo Misaki falsificando una sonrisa. –mis padres también son de Tokio, mi nombre es Shokuhou Misaki, es un gusto conocer una compatriota en tan lejanas tierras. –dijo tendiéndole la mano derecha.
Siesta estaba impresionada, por fin, alguien que podía confirmar si las historias de su abuelo eran verdaderas, aunque no sabía que es lo que la rubia quería al extender la mano.
Misaki se dio cuenta de la incertidumbre de la sirvienta. –apriétala. –dijo.
-los plebeyos no tenemos permitido ese honor.
-¿de qué hablas? Prácticamente somos familia.
Siesta se alegró y tomo la mano de Misaki, no hubo la sensación de poderes desapareciendo ni el ruido de cristal rompiéndose, lo que significaba que esta chica no tenía la imagen breaker, la nivel 5 estaba confundida.
-¿Cómo es Japón? ¿De verdad la gente se mueve en carruajes sin caballos? ¿Las torres que rascan las nubes de verdad existen? –pregunto entusiasmada Siesta.
-eh... Japón es una isla, pero no está en este mundo sino en otro con una sola luna, los carruajes que dices se llaman automóviles y si todos andan en esos; y las torres que mencionas son bastante abundantes en cada ciudad grande, aunque ahora en ciudad academia existe una torre llamada Endimión que sobrepasa las nubes y llega tan alto que el cielo es negro y se ven las estrellas todo el día en su sima. –contesto a las preguntas la rubia.
-eso es... incluso más impresionante que lo que contaba el abuelo, ¡cuéntame más!
-mañana Siesta, ahora estoy cansada, hazme un favor y vete a dormir tú también, te juro que mañana responderé todas tus preguntas.
Siesta se sintió un poco decepcionada por ello pero de todos modos accedió. –buenas noches Lady Shokuhou ¡hasta mañana! –la sirvienta se agacho un poco y luego se alejó corriendo felizmente.
Misaki quedo completamente confundida, quería estudiar más a fondo a Siesta por eso le había prometido encontrase con ella a la mañana siguiente, pero también sabía que ella podía hacer que todo el plan se viniera abajo, así que hizo que los guardias de la puerta de la academia dejaran su puesto y una vez la chica entrara a su habitación se estacionaran en su puerta para no dejarla salir hasta la mañana siguiente.
Luego de que la sirvienta desapareciera de su vista Misaki saco su control remoto.
-¿Cuánto más vas a tardar con el Golem Matilda? –dijo Misaki.
"¿qué? Qué raro me pareció escuchar la voz de la ojos raros" escucho Misaki en su mente.
-no te pareció, la "ojos raros" te está hablando directamente a tu cerebro. –dijo la rubia.
-"¿esa eres tu Shokuhou?" llego la respuesta de Fouquet.
-así es, dime cuanto más vas a tardar.
"casi nada, ya tengo listo casi todo"
-bien, no vengas todavía, ha surgido algo y quiero estar completamente segura antes de empezar.
"¿Qué clase de algo?"
-después te lo voy a decir, espera mi señal. Cambio y fuera.
Misaki cortó la comunicación y luego levanto a varios de los alumnos, quienes mecanizada mente empezaron a explorar el castillo en busca de alguien más que no estuviera bajo el control de la reina.
Luego de media hora no encontró nada así que Misaki dio la orden.
Fouquet salió del bosque con su golem, era más grande que cualquiera que hubiera hecho antes, pero de una estructura esbelta y refinada (para un golem) que se enfocaba más en la velocidad que en el poder destructivo, mientras atravesaba el muro de la escuela, vía tirarlo abajo, escucho una gran explosión.
...
-ese tuvo que ser el robo más fácil de la historia. –dijo Fouquet mientras se dirigían ella y Misaki en un carruaje tirado por un golem al refugio de la ladrona.
-el robo todavía no ha terminado, primero tenemos que deshacernos de los ítems y cobrar la recompensa... –Misaki dijo mientras padecía para abrir la caja que contenía el báculo de la destrucción. –lo logre.
Fouquet detuvo el carruaje y fue atrás para ver cómo se veía el báculo.
Misaki se había quedado sin palabras, como hipnotizada.
El "báculo" era un largo objeto metálico de color negro, la parte de atrás recordaba a los rifles de asalto, pero más grande, como pensado para ser portado por una armadura de combate, a la mitad lo que parecían dos grandes cajas de color negro, luego una especie de grueso anillo metálico conectaba estas dos cajas con dos largas barras metálicas acanaladas con forma de rieles que se proyectaban hacia adelante separadas levemente entre sí, sobre el grabados que indicaban el nombre del fabricante y el número de serie.
Fouquet intento levantarlo y padeció para lograrlo, la caja debió tener un conjuro para reducir su peso ya que ahora le resultaba difícil solo sujetarlo. -¿Cómo se supone que use esto como un báculo? ¡Esto pesa!
-esto no es un báculo Matilda, ¡el báculo de la destrucción es un jodido railgun!
...en la mañana... punto de vista de Louise...
Louise despertó, había sido la noche de sueño más agradable que había tenido en mucho tiempo, soñó que su príncipe azul había venido a rascarla y le había hecho pasar la mejor noche de su vida, es más acabando el sueño y llegando al mundo real todavía podía sentir el calor y el rudo sin embargo agradable olor de su príncipe.
Aunque ese olor era demasiado realista, mas e lo que un sueño debería ser.
Y sentía además que alguien la estaba abrazando por detrás. ¿Qué extraño? ¿No puede ser, verdad? Se preguntó a si misma todavía en su ensoñación.
Despacio y con calma la chica abrió los ojos y dio la vuelta para ver la cara tranquilamente dormida de un chico de tercer año, uno de los juguetes de Kirche.
-ah, solo es Friedrich. –dijo Louise y volvió a recostarse, quería dormir algo más.
...3 segundos más tarde...
Los ojos de Louise se abrieron de golpe.
-¿solo es Friedrich?
Se dio la vuelta y vio que el chico realmente estaba hay.
Como es natural grito, en su habitación en su palacio Henrietta se despertó sobresaltada. -¿Qué fue ese grito?
De vuelta en la academia...
-¿Qué-que-qué diablos estás haciendo aquí?
-Kirche mi amor, yo solo quería despertar a tu lado, aunque tu querías que yo me fuera pero...
-¡Largo! ¡Largo! ¡Largo! ¡Largo! –Louise sujeto su varita que estaba en la mesa de noche y la apunto contra el chico.
Este salto de la cama, no tenía absolutamente nada encima, y Louise pudo verlo todo, volviéndose tan roja como era posible para un ser humano.
-¡bola de fuego!
Una bola de fuego se formó en la punta de la varita y lanzo al chico a bolar por la ventana, el pobre quedo castrado, pero sobrevivió, si eso puede ser considerado sobrevivir.
-¡maldita Kirche! ¡Segura mente ella mando a uno de sus amantes a mi habitación para molestarme!
Louise se levantó, pensando en ir directamente a la habitación de Kirche, aunque sea solo en su pijama, pero tan pronto estaba de pie noto 3 cosas.
1.- estaba desnuda.
2.-su pecho era enorme.
3.-su piel era mucho más oscura de lo que recordaba.
Louise miro en su habitación, ahora que lo notaba esta se veía completamente diferente, casi igual a la de...
-Kirche.
Louise busco un espejo, en el que confirmo sus sospechas.
El cabello y los ojos eran rojos, la piel castaña, los pechos enormes de pezones oscuros, las caderas anchas, las piernas largas y torneadas, el trasero perfecto, todo.
Ella se había convertido en Kirche.
Y solo había una persona que podía hacer algo así.
...en el palacio real...
-¿Qué ocurre princesa? ¿Por qué tan sobresaltada?
-juraría haber escuchado un grito.
-¡MIIIIISAAAAAAKIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!
... en la academia de magia...
Kirche/ Louise corrió a toda velocidad a la habitación de Louise
Sus pechos estaban brincando de un lado al otro y podía translucirse los pezones através de la delgada blusa blanca porque... bueno Louise no sabía cómo colocar un sostén de ese tamaño.
Kirche/ Louise azoto la puerta abierta y encontró a una Louise/ Kirche parada frente a su espejo de cuerpo completo, mirándose a sí misma, al menos tenia puesto su camisón, y uno de los más discretos además, eso era un alivio para Kirche/ Louise. Pero parecía que la pequeña de pelo rosado estaba lista para empezar a cambiarse.
-¡Alto hay! –ordeno Kirche/Louise
-¿eres tu Louise?
-soy yo. Si tú eres Kirche aleja ahora mismo tus manos de mi cuerpo.
-¿y si no fuera Kirche? ¿Entonces podría hacer esto? –pregunto Louise/Kirche mientras metía sus manos através del amplio cuello de su pijama y sujetando su pecho. –valla, de verdad no tienes eslash tengo nada acá. –dijo Louise/Kirche mientras palpaba su tabla de planchar cog* cog* pecho.
-¡deja de hacer eso! ¡Es vergonzoso! –dijo molesta Kirche mientras sujetaba los brazos de la más pequeña y los sacaba del interior del camisón.
-yo podría decir eso. Me vas a sonrojar, yo normalmente no exhibo tanta piel fuera de mi habitación.
-¿de qué hablas? –la más grande bajo la vista y vio que la camisa se había abierto y la falda demasiado corta, y puesta demasiado arriba en la cintura estaban revelando todo, al venir le había dado una excelente exhibición a todos los estudiantes varones con los que se había cruzado.
Kirche/ Louise se sonrojo, después de todo ese de algún modo era su cuerpo.
-¿Qué tal el mañanero con Friedrich? –pregunto Louise/ Kirche de modo coqueto.
-¿Qué es mañanero oh...! –Kirche/Louise se dio cuenta de lo que Louise/Kirche está sugiriendo. –yo no soy una sucia perra en celo constante como tu Kirche.
-será... ¿de todos modos cómo crees que esto haya pasado?
-no es obvio, Misaki lo hizo, vamos cámbiate, vamos a buscarla para que nos devuelva a la normalidad.
-aburrida. –dijo Louise/Kirche mientras inflaba los cachetes. La chica sujeto la parte baja de su camisón y empezó a jalar para arriba.
-¡alto! ¡Detente! –Kirche/Louise se dio cuenta de lo que estaba por pasar, y no permitiría que una pervertida con fama de bisexual viera su cuerpo desnudo.
-¿Qué ocurre? -no mires -¿y cómo esperas que me cambie sin mirar? –yo lo hare, ponte esta venda. –que pervertida eres mi joven padaguan, pero aun te falta mucho para alcanzar a tu sensei. –deja de decir estupideces y obedece.
Kirche/ Louise se sentía un poco extraña viendo su propio cuerpo desde fuera, y además vendado, lo primero que hizo fue ordenarle que levantara los brazos para quitarle el camisón, el que lentamente y con cuidado deslizo hacia arriba intentando reducir el contacto entre las manos de Kirche y su cuerpo lo más posible, luego aflojo el pequeño sujetador revelando su muy modesto pecho.
-ja jajaja, tu cuerpo es muy cosquilludo Louise, que no le has dejado a nadie tocarlo antes. –pregunto Louise/Kirche.
-cállate.
-esto es la más fetichista que eh hecho en... ¿dos meses?
-¡qué te calles!
Kirche/Louise rápidamente puso un sujetador limpio y Luego pasó a ponerle sus largas medias negras, ya que las encontró primero, una vez las medias estuvieron puestas, con mucho cuidado sujeto los listones de los lados de sus calzones y empezó a bajarlos.
-servicio a la habitación.
La puerta del cuarto se abrió.
Desde el punto de vista de Siesta, Kirche estaba quitándole las bragas de modo muy despacio y fetichista a Louise, la cual tenía los ojos vendados, las manos alejadas de su cuerpo y para completar el fetiche unas largas medias negras, todo mientras ella misma tenía la blusa abierta, sin sostén y una falda demasiado corta.
-¡esto no es lo que parece! –declaro Kirche/Louise, sabiendo perfectamente que no podía parecer otra cosa que lo que la sirvienta estaba pensando.
-siento interrumpir volver más tarde. –dijo Siesta.
-nada de eso, necesitamos una más para hacer un trio. –declaro Louise/Kirche.
Como es lógico, Siesta soltó las sabanas limpias que estaba cargando y salió corriendo como alma que lleva el diablo. –gracias Kirche, muchas gracias.
-no hay de queso, no más de papa.
Kirche/Louise termino de vestir a Louise/Kirche, para luego arreglar sus propias prendas o las de Kirche o, bueno, ustedes entienden.
Las dos chicas salieron de la torre y fueron a buscar a Misaki, por donde iban no encontraban nada, aparentemente durante la noche un accidente había ocurrido y una parte del muro de la torre central se había derrumbado, los profesores estaban demasiado ocupados reparando el daño, excepto por un grupo que no estaba, aprovechando el accidente alguien había robado varios tesoros escondidos dentro de la torre aparentemente, así que ninguno de ellos había visto o prestado atención a Misaki y no podían darle razón.
Con respecto a los demás estudiantes, todos solamente las miraban y empezaban a murmurar, que tan rápido viajan los rumores en una escuela maldición.
...Punto de vista de Misaki...
Se encontraban en el bosque, la carretera principal corría a solo un centenar de metros de su ubicación actual sin embargo el lugar era completamente invisible desde la ruta, uno por el bosque mismo y dos por una gran peña contra la cual se había construido una pequeña cabaña, parecía el típico refugio de un narcotraficante o un guerrillero.
Y es que era el típico refugio de un guerrillero, ese lugar era el punto de intercambio escogido entre Fouquet y un espía de Reconquista, grupo que había contratado a la ladrona experta para robar ese ítem.
-este no es típico de trabajo que normalmente tienes, ¿verdad? –pregunto Misaki mientras descansaba en una de las sillas.
-no, normalmente no tengo contratos por robos, pero si este negocio funciona pienso empezar a implementar un sistema de atención al cliente.
-dependiendo de cuanto sale, quizás podamos hacernos socias. –ofreció Misaki.
-¡el nuevo viento sopla en el norte! –se escuchó un grito fuera del refugio.
-esa es la señal. –dijo Matilda mientras preparaba un simple conjuro de viento para amplificar su voz. -¡y barrera las cenizas del pasado! –grito, mientras salía del refugio.
Las dos chicas salieron y encontraron a un hombre, de aspecto de estar en sus avanzados 20's primeros 30's, su cabello era de una extraña tonalidad canosa para su edad, lo mismo que su muy bien cuidada Barba, vestía como uno de los tres mosqueteros tan solo que en gris, y llevaba un largo florete colgando de su cinturón.
Misaki inmediatamente leyó la mente del hombre, él era un vizconde de Tristein. No pudo evitar sonreír ante la sorpresa de descubrir que era el prometido de Louise, pero que por motivos personales había traicionado a su nación y se había unido a reconquista, un grupo terrorista compuesto de nobles que quería derrocar al gobierno de su país eh imponer el suyo propio, para luego conquistar los demás países del continente, muy arriesgado, también descubrió que este hombre conocía a otros dos magos del vacío, el papa de Romalia era uno de ellos, y el otro, el rey del reino de Galia, responsable de financiar reconquista, este hombre era muy divertido.
-Fouquet la tierra desmoronadora y... el trato fue que estarías sola. –dijo el hombre al ver a Misaki.
-ella es mi colega, trabajamos juntas.
-esto está fuera de lo acordado.
-la misión se cumplió, aquí está el báculo de la destrucción.
Un pequeño golem salió de la cabaña cargando el estuche que contenía el railgun.
-muéstramelo.
El golem abrió el estuche revelando el arma eléctrica.
-¿funciona?
-funciona, pero no sabemos operarlo. –dijo Misaki, obviamente estaba mintiendo, un arma de ese tipo, guardada por tanto tiempo, obviamente se había quedado son batería.
-excelente, esta será una gran adición a la causa de reconquista. –dijo el hombre acercándose al pequeño golem, pero este cerro el paquete con fuerza.
-primero muéstranos el oro. –dijo Fouquet.
-entiendo. –el hombre desenvaino su espada, y con un movimiento su sombre se extendió, luego de eso de su sombra emergió un pequeño cofre de madera, el cual el abrió, revelando que estaba lleno de monedas de oro.
-está bien, intercambiemos. –dijo Fouquet, una vez el báculo estuvo en las manos del hombre y el dinero estaba en las manos de las ladronas, el hombre sugirió.
-reconquista siempre necesita nuevas, espadas para su causa, ¿les interesaría ayudar a renovar el mundo?
-lo siento, soy una ladrona, no una especie de heroína trágica. –dijo la peli verde.
-Matilda, deberías aceptar. –le dijo Misaki directamente a su mente.
-no pienso ponerme a trabajar con unos guerrilleros, ya bastante riesgosos es robar, y no hay nada que me garantice mis recompensas.
-no te preocupes por eso, tengo un plan, acepta, y nos volveremos más ricas que el rey de Galia.
-están seguras, la recompensa es muy grande, además del honor y la gloria, todo por convertir a este mundo en un lugar más unido.
-¿de verdad cree en lo que dice?
-parece ser que sí, aunque no lo creas. –respondió Misaki.
-¿Cuál es la recompensa?
-al finalizar la campaña, 100000 ecus de oro, más una pensión vitalicia, más un feudo.
Las dos chicas se miraron, intercambiando mensajes telepáticos, la ladrona decidió confiar en la rubia.
-Aceptamos. –dijeron las 2 a la vez.
-excelente.
La misión del conde había sido desde un principio reclutar a Fouquet, Misaki fue un plus según el comprendía.
El hombre les dio un contrato, el cual ellas leyeron y firmaron, las clausulas parecían bastante claras, y no parecía haber letras pequeñas, luego ardes les indico que debían regresar a la academia y esperar a que un agente llegara a informarles su siguiente misión.
Las dos chicas obedecieron, Matilda esperando no haber cometido ningún error que le costaría caro, Misaki por otro lado ya estaba contando las monedas de oro.
...punto de vista de Kirche...
La chica tenía que admitir que el cuerpo de la peli rosada era extremadamente cómodo, no atraía las miradas, y era bastante débil, sin contar el hecho de que cada vez que intentaba un conjuro con ese cuerpo terminaba en una explosión, pero sin su pecho talla jumbo el constante dolor de espalda y los hombros tiesos de los que sufría habían desaparecido, podía recostarse de barriga sin incomodarse y su pequeña talla le permitía encajar en cualquier lado.
Además de que podía disfrutar causando terribles malentendidos para la pobre de Louise, quien parecía estar sufriendo.
La Valiere en su cuerpo se sentía incomoda, todo el tiempo se estaba acariciando los hombros, señal de que se estaba cansando, y sus amantes le estaban causando un dolor de cabeza terrible, en ese momento tres de ellos a la vez estaban peleando por quien iría con ella esa noche.
Como un acto e piedad Kirche fue a ayudar a la valiere, piedad por los chicos porque Louise terminaría carbonizándolos si seguían así.
-¡chicos dejen de pelear! ¡Esta noche Kirche dormirá conmigo! -dijo la pequeña.
-¡¿Qué?! –dijeron los 3 chicos a la vez.
Por su lado el cuerpo de Kirche se inclinó y jalo el oído del cuerpo de Louise. -¿Por qué vienes diciendo cosas como esas?
-auch, te estoy ahorrando dolores de cabeza.
-oye Zero, tú eres mujer, no tienes por qué meterte en nuestro camino. –declaro enfadado uno de los chicos.
-si eso es, salte de nuestro camino o nosotros te sacaremos.
-oh ¿en serio Eliam? Recuerdas lo que paso en la clase de tierra cuando intente hacer esa transmutación, ¿qué pasaría si intentara transmutar ese empaste que tienes en tu muela?
-no te atreverías.
-no, claro que no me atrevería, es una de las cosas que nunca haría, igual que llevarme TAN bien con Kirche.
Los chicos se dieron cuenta de lo que significaba esa amenaza, a partir de ese entonces todos creerían que Kirche y Louise eran pareja, pero además nadie volvería a molestar a Louise, salvo Misaki, porque tenían miedo de enfrentar sus explosiones directamente.
En ese momento oyeron una voz detrás de ellas.
-hola chicas, que están haciendo.
Era la voz de quien había ocasionado todo esto.
-¡MISAKI!
...punto de vista de Misaki...
Han pasado unos días, la ceremonia de invocación de familiares estaba llevándose a cabo, la rubia había utilizado sus poderes para convencer a todos los que estaban presenciando la exhibición que ella estaba a la vez tocando el piano y cantando, en un nivel de belleza y armonía tal que podía compararse con un idioma celestial, transmitiendo directamente emociones a sus cerebros, más allá de la música o la letras.
Claro que Misaki no estaba realmente ahí.
Ella se encontraba en otro lado de la academia conversando con Matilda.
-el robo todavía no ha terminado Matilda, pienso robar el trono. –declaro Misaki.
-¡estás loca!
-para nada, el vizconde acaba de llegar, tienes idea de para qué.
-no puedo leer la mente como tu amiga, explícame.
-veras, la princesa está a punto de casarse con un príncipe de Germania, pero para completar la boda necesita asegurarse que una carta de amor que le envió a su primo, el príncipe de Albión desaparezca, y piensa enviar a Louise a cumplir esta misión.
-¿Por qué a Louise?
-es su amiga de la infancia, la chica esta tan obsesionada con la princesa que saltaría a un acantilado si esta se lo ordenado, y piensa usar esta devoción mal sana a su favor, la chica no tiene verdadera influencia política salvo por su apellido, si la eliminan la princesa no se verá amenazada.
-¿Qué clase de amiga de la infancia es esa?
-si supieras las cosas que Henrietta de Tristein es capaz de hacer te horrorizarías, pero ella no importa, veras, Louise inevitablemente va a aceptar, y yo iré con ella, una vez en Albión estaremos en el lugar ideal para tomar el control de reconquista, y quien tome reconquista conquista Albión.
-Puedes hacer lo que dices.
-solo espera y veras.
Solo esperen y veran. el capitulo final va a ser epico, una vez me decida a subirlo sobreentiendase.
