Ya no te quiero
Aún no sale de su desconcierto en ese momento solo desea que este bajo una alucinación o una horrible pesadilla.
–Milk yo se que no he sido el mejor esposo, pero no te parece que es un poco exagerado lo del divorcio. – Su mano en la cabeza como de costumbre fue llevada mientras procura poner su mejor sonrisa, esa de las que sabe que a ella logra calmar.
Pero al ver esa mirada categórica que ella pone cada vez que el asunto va en serio siente que esta entre la espada y la pared.
–Esto es serio jamás bromearía con algo así. – Clavo su mirada intensa para que entienda de una buena vez que ella es una mujer a la que debe tomar sus palabras con prudencia.
–Tan solo dame una razón, no comprendo porque quieres esto...– le dolía decir aquella palabra.
–Porque estoy cansada, me doy cuenta que no es lo que esperaba para mi vida. – Suspiró mientras se sentaba al borde de la cama.
–Entonces dime que es lo que esperabas. – Para verla mejor se coloco frente a ella de rodillas intentando ver si cambiando de posición de su cuerpo fuese a cambiar la decisión de ella.
–Tener una vida tranquila, yo siempre supe que eres un hombre al cual le gusta combatir. –Sus miradas no se desprenden, recordando la acción del parpadeo vuelve a cerrarlos tratando de no perder esa intensidad. –Pero me doy cuenta de que vivo con el corazón en la mano cada vez que salen por la puerta y no precisamente a trabajar o estudiar, no sabiendo si volverán o no con vida.
–Pero Milk sabes que lo hago por protegerlos a ustedes. – Trata de sostener la mano que ella inútilmente intenta retirar.
–Lo se, estoy completamente convencida que no vas a cambiar y lo acepto pero no quiero esto para mi, por eso te estoy dejando el camino libre. – Libera su mano prisionera de aquellos dedos que empiezan a ponerla nerviosa. – Tú sabes que lo único que nos une son nuestros hijos.
–No es verdad aún tenemos nuestro matrimonio, si es hasta que la muerte nos separe.– Dijo con el seño fruncido.
–Si fuese así entonces desde hace años que estamos separados.
Tan solo esas palabras hacen que sienta esa punzada recordando aquella vez que estuvo enfermo del corazón, pero estaba en buenas manos, en las manos de Milk, su única cura.
–Se que he muerto varias veces, pero sabía que mientras no este en la tierra nadie me buscaría así estarían a salvo.
–Exacto eso también lo comprendo a la perfección por esa razón es que te quiero dejar el camino libre, es lo mejor para ambos.
En ese punto ya no sabe si creerle o esperando que en ese momento salieran las cámaras ocultas o que Milk este pensando ser actriz y por esa razón estaba probando su credulidad…alguna razón.
–Por favor no me hagas esto, mira si quieres puedes dejarme sin comida toda la vida hasta renuncio a las batallas, si quieres me pongo a trabajar.
Ante la desesperación de que la vida que lleva vaya a tomar otro rumbo al cual él no da tregua a doblegarse, intenta sus tácticas, no por nada es el guerrero mas poderoso también uno debe saber las estrategias y tener un as bajo la manga.
–Es que tome mi decisión y no pienso retractarme.
En ese momento se produjo un silencio que si fuese a caer un alfiler haría eco en aquella habitación.
–Además ni tu te crees lo que acabas de decir porque si dejaras de comer y mas si no fueras a batallar no serias Son Goku.
–Mira Milk tal vez hoy estas muy sensible, pero déjame decirte mi amor que te amo se que no soy muy demostrativo y me cuesta bastante, pero sabes que cada vez que estamos a solas...–Acaricia el rostro de ella con el dorso de su mano sintiendo la piel suave y delicada, porque es algo que siempre le ha gustado de ella…su piel. –Como en este momento. – Se acerco a esos carnosos labios y la beso como si no hubiese mañana tratando de que tan solo ese gesto de amor haga cambiar de opinión a su mujer, sintió como ella se libera el beso bajando su mirada. Pero el no se da por vencido si al fin y al cabo nunca se ha rendido.
–Por favor Goku detente, en serio quiero que lo comprendas. – Pero al verlo se da cuenta que tiene esa mirada la cual determina que él va ganando la "batalla".
–Y yo no lo quiero comprender. – Volver a besarla presionando suave los labios de ella demostrando con su acción que sus palabras no se las lleva el viento.
–Pero debes hacerlo y aunque me beses no retrocederé en mi decisión. – Empezó a ceder y su mente quedo en blanco, ya que en su tono de voz no suena convincente.
–No quiero. – Siendo consciente de su fuerza la fue recostando "luchando" un poco con la resistencia de ella, sabe que jamás le haría daño solo se dejo guiar por su instinto ya que con lo que ella dijo algo dentro suyo hizo que iniciara un incendio sabiendo que solo ella puede apagar.
Bajando lentamente por su cuello, dejando sutiles marcas para que sepa que ella solo será siempre y únicamente de él y al oír el primer gemido sonrió en su interior, prosiguió con la tarea descendiendo por sobre aquellos montes que solo él y únicamente él tiene el privilegio de tocar porque aunque no sea muy demostrativo en publico, sabe que solo en la intimidad puede demostrar cuanto la ama.
Porque tampoco es muy tonto o ingenuo como muchos creen, por eso en aquella ocasión que debía elegir a una mujer para una cita con el supremo no ofreció la suya preferiría que cualquier fémina sobre el universo fuese la elegida pero no su mujer no señor, porque es un saiyajin aunque se considere humano y sabe que una vez que los de su raza toman a una mujer es para toda la eternidad incluso hasta mas allá de la muerte.
Nunca se preocupo por Milk sabiendo como es ella de discreta. Y claro que siempre podía saber desde el otro mundo como se encontraba su familia, como llevaba el embarazo de Goten, como fue creciendo, no pudo estar ahí durante mucho tiempo pero ahora lo recuperaría, para volver a ser una familia.
Por esa razón no la dejaría ir, al fin se encontraba besando aquellos pliegues que claro solo el tiene el privilegio de poseer conociendo como a ella le gusta.
–Detente no sigas. –Ella no supo en que momento quedo a total merced de ese hombre, pero esta a punto de perder la poca cordura que le queda.
–No me pidas que me detenga ahora.
–Recuerda que los chicos están abajo.
–Entonces intentaremos no hacer mucho ruido. – Elevo la mirada y con un guiño de complicidad dejo que sus manos vagaran traviesas alrededor de figura perdiéndose en ese aroma tan inocente que ella desprende.
En tan solo unos segundos ya se encontraba dentro de aquel manantial el cual solo ha sido explorado únicamente por él y ella…no recuerda que es la cordura.
Gracias por el review Haaruuhii, espero que también te guste este capítulo.
Hasta la próxima.
