¡HOLA A TODOS! disculpen mi ausencia, pero he regresado con una nueva historia, la cual me llego de inpiración al dormir (y técnicamente después de ver lo Simpson XD) bueno, espero que les guste, y a los que sólo se van a detener a decir pestes de mí y mis historias, les recomiendo hacer la siguiente combinación de teclas ALT+F4, así se ahorraran la molestia de hacer vilis, y los que se quedan, sólo me queda decir ¡COMENSAMOS!
Capítulo 2: Distancia, despedida y la primera misión del cuarteto de Osaka
Al día siguiente, Iori fue llevado a casa, ya que el doctor les había dicho que ya no había de que preocuparse, lo él no sabía era que al pelirrojo le iba a costar mucho trabajo el recordar toda su vida, pero con ayuda de su familia lo podría lograr, en las primeras semanas, Leona le hablaba de su vida y su familia, era bastante impresionante que sólo al estarle mencionando parte de las cosa, él inmediatamente lo recordaba cómo sus padres, sus nodrizas, sus tíos, sus primos y demás.
Mitsuki, se encargaba de recordarle su profesión, la música, con el tiempo que estaba con ella, rápidamente recordaba como tocar un instrumento entre otras cosas que suele hacer.
Konan, le ayudaba a recordarle lo bueno que es en los deportes, al estar jugando recordaba lo que eran las reglas y como practicar dicho deporte.
Gaidel y Ume, le mostraban fotografías de sus viajes, de los torneos, sus conciertos, y le hablaban de los que ellos habían ido, y de igual manera recordaba todo con exactitud y rapidez.
Tan sólo habían pasado cuatro semanas e Iori ya recordaba todo, bueno sólo había alguien a quién aun no reconocía, y esta era Leona.
-¿Cómo es posible que no sepa quién eres tú?- dijo Ume molesta -eres su esposa, su compañera de vida, su amiga inseparable, ¡nuestra madre!
-Tranquila hija, con él tiempo recordará las cosas- dijo Leona tratando de calmar a su hija menor
-mamá, no quiero ser pesimista, pero Ume tiene razón, sabe quiénes son todos, incluyendo al Sr. Kusanagi, pero, es increíble que no sepa quién eres- dijo Mitsuki sentándose junto a su madre
-ya se los dije, no hay que precipitarse, sólo hay que darle tiempo- dijo Leona un poco preocupada, ella sabía que sus hijas tenía toda la razón, pero, ella no perdía la esperanza hasta que su hija mayor le hiso ver algo más que una realidad.
-Mamá, sólo faltan exactamente 6 meses para su aniversario número 25, y si no logramos que te recuerde para entonces... No quiero ni pensarlo
-pensar ¿qué?- dijo Leona viendo a sus hijas
-mamá, puede que se divorcien, o peor aún, que papá...- Ume se detuvo antes de decir lo que era lógico, ya que sabía que a Leona le dolería el saberlo, la peli azulada insistió en saberlo hasta que Mitsuki hablo de nuevo.
-Lo que Ume trata de decir es que... Ah, papá encuentre a otra que te remplace, aun si haberse divorciado, es por eso que debemos hacer lo posible para que te recuerde
Ante la cruel realidad, Leona se paró de golpe del sofá y salió de la habitación, Mitsuki y Ume esperaban que su madre se encontrara bien, pero muy bien sabían que eso es más que una mentira. Konan y Gaidel hacían lo posible para que recordara a Leona, pero, era inútil, Iori decía que esa era una parte borrosa en su mente y que se le hacía imposible recordar.
-No entiendo porqué es tan importante que recuerde a esa mujer ¿qué tiene que ver ella conmigo?- dijo Iori volviéndose a sus hijos
-¡es muy importante! Es parte de ti, con ella has compartido toda una vida, ¡es nuestra madre! ¿No lo entiendes?- dijo Gaidel insistiendo
-tranquilo Gaidel, déjame esto a mí, te estás alterando mucho, mira papá, a parte de las razones que ya te dio Gaidel, ella es una parte esencial de ti, lo que te inspira para poder componer canciones, tu motivo para seguir peleando aun cuando sabes que ya diste todo de ti, mamá siempre te ha impulsado y apoyado en todo, siempre dijiste que los dos siempre estarían juntos hasta el fin del mundo, para que me entiendas, ella es tu alma gemela, tu otra mitad, que sé yo, el uno para el otro- al parecer las palabras de Konan tenían efecto, ya que Iori comenzaba a meditarlas, pero todo lo bonito se vino abajo cuando el pelirrojo hablo nuevamente.
-¡Oye! ¿Sabías que puedes ser un buen escritor con esas palabras? Sigue así hijo y te veré pronto con tres libros escritos
Ante dicha tontería, Konan se molestó tanto que casi, casi deseaba golpear a su propio padre para ver si con los golpes lograba que recordará a Leona, Konan fue detenido por Gaidel, el cual lo sacó del estudio para que se calmara, Iori los vio marcharse.
-¡Vaya! Estos hijos míos sí que tienen mucha energía, espero que no se lastimen jugando de esa forma- dijo Iori volviendo a entrar a la habitación, se sentó en el sofá y se percató de una fotografía, dicha foto era del día de su boda, él la toma y la ve fijamente -¿quién eres? Y ¿por qué todos dicen que eres importante para mí? Hmmm... Esto es bastante complicado- dijo el pelirrojo dejando la foto en su lugar y saliendo de la habitación sólo para encontrarse a Leona en el pasillo, se para frente a ella, Leona lo ve fijamente, de igual manera Iori, se ven por un momento fugas y ella le sonríe.
-Hola- dijo Leona
-¿uh? Hola- fue lo que Iori dijo antes de irse por el pasillo para salir de la casa, esto le preocupaba a Leona, y esperaba que lo que Mitsuki y Ume suponían fuera erróneo, son tristeza fue hasta su habitación en dónde no pudo conciliar el sueño, ya que su esposo llego hasta las 4 de la mañana, como estaba cansado no se dio cuenta de que se durmió al momento de tocar la cama, Leona estaba molesta, pero, tuvo que dejar el asunto para el día de mañana.
Al despertar, Iori vio a Leona dormir junto a él, haciendo que saltara de la cama y diera un grito por la sorpresa, lo que ocasiono que Leona despertara al igual que el cuarteto de Osaka, los cuales fueron a ver qué pasaba
-¡OYE, ESTO ES LO MÁS LEJOS A LO QUE HAN LLEGADO MIS FANS!- Dijo Iori reclamándole a Leona
-¿de qué hablas? Siempre hemos dormido juntos
-¡CLARO QUE NO! Ni siquiera sé quién eres ¿y te atreves a dormir en la misma habitación que yo?
-Iori, creo que exageras un poco- dijo Leona dirigiéndose al armario para sacar algo de ropa, después de escoger su atuendo, se dirigió al baño para cambiarse, en ese momento los chico, se le quedaron viendo a Iori, con cara de desaprobación.
-¿Por qué me ven así? Ella se me metió en la cama
-claro que no- dijo Mitsuki
-llegaste hasta las 4 de la mañana, y tú fuiste el que se le metió en la cama a ella, porque ella ya estaba dormida- dijo Konan recargándose en a puerta
-así es- dijeron al unísono los mellizos, Iori desmentía todo, el cuarteto le hacía ver lo contrario, hasta que después de un rato, Leona salió y volvió al armario, de donde sacó una maleta y comenzó a guardar ropa y objetos personales, el cuarteto de Osaka se le quedo viendo.
-Mamá ¿qué estás haciendo?- Dijo Konan sin entender nada
-sí mamá ¿por qué haces tus maletas? Yo que recuerde no vamos a salir de viaje- dijo Mitsuki
-es verdad, además, el torneo está suspendido hasta que papá mejore- dijeron Gaidel y Ume al mismo tiempo. Una vez que Leona termino de hacer sus maletas, bajo hasta la chochera, de donde sacó su moto y ató las maletas.
-Hijos, creo que será mejor si me voy por un tiempo- dijo Leona cuando volvió de arreglar todo para irse
-¿¡QUÉ!- Dijeron al unísono los cuatro chicos
-no te puedes ir, ¿quién ayudará a papá a recordar?- Dijo Ume con la voz entre cortada
-ustedes chicos, mientras él no sepa quién soy, no puedo estar bajo el mismo techo que él y ustedes, si me necesitan sólo llámenme y vendré de inmediato- dijo Leona despidiéndose de su hijos -cuídense mucho, Mitsuki, sabes lo que tienes que hacer, estas a cargo
-¡no quiero estas a cargo, quiero que estés con nosotros!- Dijo la pelirroja con lágrimas en los ojos
-perdónenme, pero, no creo poder soportarlo- dijo Leona abrazando a su cuarteto -los amo mucho, a los cinco, si desean visitarme, estaré en la casa de su abuelo Heidern- con esto Leona se despide, sube a la moto y se ve como lentamente se aleja del lugar
El cuarteto de Osaka estaba triste por que su madre se había ido, pero, debían obedecer sus órdenes.
-¡Chicos tenemos una misión!- Dijo Konan volviéndose a sus hermanos -nuestras ordenes fueron dadas, y no hay que desistir ¿entendido?
-¡Sí!- Dijeron Mitsuki, Gaidel y Ume
-Comienza la operación "recuérdame" y sin importar lo que pase, debemos cumplir con éxito nuestro cometido
-¡vaya! Hasta que heredaste algo bueno del abuelo Heidern, Konan- dijo Mitsuki en tono de burla
-guarde silencio cadete, ahora esto es lo que haremos...
