Aang eres un idiota!" había pronunciado (mejor dicho gritado) para después salir corriendo, si estaba corriendo tanto como mis piernas me lo permitían, después de que Soka fuera el primero en reaccionar, mi inercia había desaparecido y por lo tanto ahora estaba corriendo sin dirección y sin guía alguna, tenía que… alejarme, borrar ese recuerdo sus labios… aquella calidez que por más que la fría lluvia me empapara no se borraba, ese sentimiento… Me detuve en medio de la nada caí de rodillas y ante mi propia inercia me sostuve con mis manos antes de poder besar el suelo, rompí con mis propias manos el estúpido vestido que me había puesto para parecer toda una "Señorita", después de romperlo todo a jirones un grito lleno de frustración salió de mis labios.

Suspire.

-¿Que quieres?- pronuncie al vacio

- Yo…-pronuncio pies ligeros, sentándose a un lado mientras un denso silencio invadía cada uno de mis pensamientos-Quería… disculparme no quería que esto pasara…-mi ceño se frunció-Bueno no así, es que bueno yo… -suspiro.

-No era mi intención-dijo-Es que Aisha ella…

No se porque pero esto comenzaba a enojarme.

-¡AISHA!-grite levantándome -Esa chica petulante que mis padres quieren de hija ¡ELLA! Que tiene que ver en ESTO- mis mejillas se sonrojaron de furia, Aang sonrió.

-Dijo que nunca podrías enamorar a ninguna persona, que eras una barbará con aires de princesa

-Princesa…- susurre-ESTA VEZ SI QUE LA MATO

-Toph…

-¿QUIEN SE CREE QUE ES PARA LLAMARME ASÍ? BARBARA SE LA PASO, PERO PRINCESA ¡POR BUMI QUE LA MATO!

-Toph cálmate

-LA UNICA PRINCESA QUE EXISTE AQUÍ ES ESA NIÑA MIMADA DE PAPI LLAMADA LA SEÑORITA PERFECION

-Toph…

-AHORA MISMO LA…- un leve "shh" aprisiono mis labios irrumpiendo mi discurso (amenaza) oral.

-Hablas demasiado…-susurro pies ligeros un tanto seductor, jugando con mis labios trazando pequeños círculos con su dedo, otra vez quede quieta ante mi propia inercia.

Mi corazón latía apresuradamente, no me gustaba esto… solo dos veces me había quedado totalmente limitada y en ambas veces fueron por Aang en ese mismo día, baje mi rostro, la lluvia aun caía en pequeñas chispas.

-Sabes lo que le dije-pronuncio Aang alzando mi rostro-Le dije… que era mejor así, gracias a eso me dio tiempo para saber lo que en verdad sentía por ti, aunque cuando ese tal Lao te pidió una pieza, no hubo más dudas todo estaba claro para mí- sonrió-Ha decir verdad tuve que contenerme mucho para no mandarlo a volar con mi aire-control y romperle unas cuantas costillas.

Esperen… ese era ¿Aang? Mi ceño se frunció.

-No me gustan estas bromas Aang-pronuncie-Y lo sabes, si esto es una estúpida broma te juro que…

-¿No me crees?

-En verdad me lo preguntas… por favor…-suspire-La única chica que te ha interesado es Katara, no me vengas con esos remedios chinos ahora.

-Entonces no me crees-lo escuche suspirar, algo extraño sucedió Aang me atrajo asía él y me abrazo fuertemente a su pecho.

-Escucha…-me susurro al oído-Que oyes…-cerré mis ojos, por un minuto sentí el palpitar constante y desbocado de Aang, nunca creí que su corazón tuviera ese sonido tan arrullador incluso cuando estaba nervioso, Claro que sabía que lo que decía Aang era verdad pero aun así deseaba que todo fuese un sueño ¿Aang y Yo? Por favor… era solo algo que podría ocurrírsele a Sokka, pero aun así su palpitar era arrullador, me tranquilizaba y por extraño que parezca le correspondí al abrazo de una manera más torpe-Te Amo…-me susurro.

Me aparte de él, aventándolo bruscamente

-¡CALLATE CABEZA HUECA!-le grite.

-Toph…-me susurro con lo que creo es una sonrisa estúpida.

-Y deja eso de Toph… puede que seas tonto pero no idiota, Por favor pies ligeros reacciona- lo zarandé, el tomo mi rostro.

-¿De que tienes miedo? –me susurro juntando su frente con la mía "Miedo…" susurre- A quien le tienes miedo Toph o mejor dicho a que

-Miedo ¿yo?... Por favor pies ligeros no me hagas reír YO no le tengo miedo a nada- me separe de el cruzándome de brazos

-¿Así? Demuéstralo- me reto, nadie escúchenme bien NADIEN me desafia y sale vivo para contarlo, sonreí un tanto maliciosa.

-Hare que te tragues tus propias palabras pies ligeros…

-A ¿si? Quisiera verlo-sonrió yo alcé una ceja

-Así que… quieres verlo- me acerque, el se tenso, una sonrisa se escondió en las comisuras de mis labios.

-Mejor… quiero probarlo, quiero probar que no eres una princesita- Aang me sonrió le correspondí el gesto, poco a poco se fue acercando cada vez mas hasta que aquella pequeña distancia se desvaneció juntando nuestros labios-Te amo…-me susurro alejándose de mí.

-Cállate cabeza hueca-pronuncie acercándolo de las solapas-Arruinas el momento-le dije mientras ahora yo lo besaba…