¡Hola!

Comenzamos con el segundo capítulo ya aquí para ustedes

Las letras en cursiva son las perspectivas y pensamientos de Hanji, los de Levy estarán en negritas.

Posibles Spoiler, si no han leído hasta el capítulo 53 del manga (no se preocupen es una nimiedad XDDD)

-¿Por qué estas luchando? –

La buscó por todos lados hasta dar con ella, cuando por fin lo la encontró , Hanji estaba peligrosamente débil ; sin perder el tiempo la subieron a una carreta y emprendieron el regreso al cuartel temporal que ocupaban, Levy iba junto a ella, al revisarla un poco se percató de que la sangre provenía de una herida en su costado, se preocupó bastante ordenando a la caballería que se diera prisa. ¿Cómo acabo ella en aquella situación?

Cinco días antes…

Las cosas se complicaban cada vez más dentro de las murallas, el caos y el desorden se iban apoderando poco a poco de sus interiores, la gente comenzó a desconfiar y a odiar a todos aquellos que pertenecían a la legión del reconocimiento, tal vez porque ellos si eren libres o quizá porque los culpaban de la situación actual , como sea, tarde o temprano iba a suceder aquello: La policía Militar quería por todos los medios posibles a Eren y a ellos los iban a expulsar de las muros o si no los ejecutarían . Fue un movimiento rápido, apenas y pudieron ser avisados por Erwin quien se las estaba arreglando el mismo para escapar, el plan era que pudieran salir lo más pronto posible y reunirse en un punto estratégico dentro de las murallas María, a donde seguramente no los perseguirían; escaparon pero por lo mismo de la inesperado e improvisado de la operación, se separaron cuando tuvieron que enfrentar a los primeros titanes que se cruzaron en su camino.

Ella estaba con todos en aquel momento pero, sentía que no podía dejar que las cosas se complicaran más, en ese momento lo único que pensaba era en alejar la mayor cantidad posible de gigantes de sus amigos y compañeros, así que solamente hizo que su caballo cambiara de dirección y los monstruos que se dieran cuenta la siguieran hasta perder de vista a su equipo, también estaba bastante confiada en sus habilidades así que solo lo hizo, cuando se vio rodeada de esos seres anclo los arpones de su equipo a las carnes de las bestias y degolló de lleno a tres de ellas.

Sin embargo estaba sola, lejos de todos y en ese momento se percató que había usado bastante gas al momento del escape y que tuvo la imprudencia de no haber usado reservas, sería imposible pelear así, sin perder el tiempo guardo sus armas y monto de nuevo su caballo para poder volver. Para su mala suerte un titán más, aproximadamente de siete metros de altura , salió de entre la arboleda y corrió tras ella, Hanji pensó en lo bien que se la estaba pasando a pesar de su estado, ella era así de desprevenida, osada, loca como decían algunos y la verdad si iba a morir en ese momento al menos sabía que había dado lo mejor de sí misma e iba a ver de cerca o aprender lo más que pudiera de esos seres en sus últimos momentos.

Sin embargo en su mente se cruzaron unas escenas bastantes peculiares, episodios del pasado evocados por algún extraño motivo justo en ese instante, ¿acaso, realmente iba a morir en ese momento? ¿Por qué recordaba esas cosas ahora? Las imágenes eran de la primera vez que vio a su amigo Levy, cuando Erwin se lo presentó, Levy era más delgado en aquella época, sumamente pálido y con usaba ropas sumamente remendadas, recuerda haberlo recibido con una cálida sonrisa y él desviando la mirada con esa amargura tan típica de él.

También vio la imagen de aquella misma persona, Levy, ya algo cambiada por el tiempo, juntos en una habitación con varios libros a su alrededor, teniendo un poco más de confianza con ella enseñándole a leer y a escribir…

Recordó platicas, pleitos…

Y algo más; unos labios rozando los suyos, fundiéndose en lo que se estaba convirtiendo en un apasionado beso.

Se supone que lo había olvidado, enterrado, dado por cosa trivial.

¿De verdad era una cosa trivial?

Y en ese momento el titán se tiró de panza al suelo alcanzando con sus fauces la pata de su caballo, Hanji cayó violentamente al suelo rodando un par de metros, como el gigante no tenía predilección por el equino, ignoró al animal que se desangraba a unos metros y se arrastró peligrosamente hacia la mujer, como no quedo inconsciente ella se levantó con algo de trabajo y en el acto, debido a su pericia y buenos reflejos, dio un salto desenvainado sus espadas y clavo ambas, una en cada ojo del gigante. ¡Quería tener más de esos momentos con el enano! Eso fue lo que ella pensó en ese instante.

¡Me duele más a mí que a ti! ¡Créeme! –retorciéndose del aparente dolor aquel monstro se puso en cuclillas y la soldado aprovecho para rebanarle la nuca, sin embargo la bestia alcanzo a dar un manotazo a sus espaldas haciendo que ella soltara una de sus cuchillas a duras penas alcanzó a cortar su punto débil, pero al caer ella, la punta de su espada se le enterró a un costado, dio un grito de dolor y como pudo se levantó y con sumo cuidado la retiró, rasgo su capa para hacer una comprensa y la amarró alrededor de su torso.

Mientras era testigo de cómo se desvanecía el cuerpo sin vida del titán.

El viento comenzaba a ser fuerte, miró a su alrededor percatándose de que no se encontraba muy lejos del bosque gigante pero también vio que su caballo yacía inmóvil y al parecer le había arrancado una de sus patas. Sin perder el tiempo corrió lo más fuerte que pudo hacia aquella dirección bajo las gotas de lluvia comenzaban a caer.

Se supone que no debería sentir miedo ante esta situación, sin embargo no puedo evitar sentirlo No, no es miedo a encontrarme de nuevo frente a frente con esos seres que nos devoran, al contrario sería fantástico ver algún excéntrico de cerca, quizá si tengo la suficiente fuerza y sobretodo suerte de salir viva, pueda obtener alguna muestra de su baba, de su sangre o ser testigo de alguna otra conducta que pudiera rebelarme lo que está sucediendo en este mundo. Más bien solo desearía verlo a él por última vez. Sí, quiero verle otra vez.

La situación de aquella mujer era sin duda bastante penosa, había perdido a su caballo, estaba sola, herida y aunque tenía su equipo de maniobras tridimensional, sus reservas de gas estaban al límite. A pesar de eso tenía un semblante bastante apacible.

Cuando llegó a su destino, el sol estaba por ocultarse y con lo casi último de sus reservas subió a un árbol.

Pensó en varias cosas, en si saldría viva de ahí, que lo más probable era que no, empezó a recordar a sus padres, a sus amigos, poco a poco se le iba la poca euforia que portaba al principio.

Creo que después de todo no volveré a verte estúpido enano –dijo tristemente, antes de quedarse dormida.

A la mañana siguiente abrió los ojos, sentía la boca sumamente seca, tenía sed, se sentía débil, miró sus ropas llenas de sangre ya seca. Se percató de algo que hubiera sido desesperante para cualquiera, un titán como de ocho metros estaba debajo del árbol donde ella estaba, suspiró profundo estaba débil, era su fin, pero de repente un leve recuerdo más se vino a su mente.

El pasado no dejó que aprendiera algo como eso, creo que simplemente son mis impulsos lo que me provocaron a hacerlo.

Opino lo mismo, no tenías por qué venir a disculparte, que yo actué bajo los mismos supuestos.

Entonces lo más valioso es saberse camaradas

Tú lo has dicho

Se levantó se quitó la maltratada capa y las gafas que se mancharon de sangre por los raspones de su frente y los término arrojándolos al suelo, los lentes se astillaron al caer y la capa fue llevada unos metros más allá por el viento.

No me rendiré –dijo con una sonrisa algo eufórica ahora, era increíble como cambiaba de humor – ¡no ahora, que tengo muchas cosas que descubrir de ustedes! –grito dirigiéndose y señalando al gigante. En el acto ella usó su equipo de maniobras para alejarse unos cuantos metros, estaba sorteando sus actos pues ni siquiera sabía cuánto le quedaba de reserva cuando estas tronaron y cayó al piso.

Se levantó teniendo la vista nublosa y lo último que vio fue la enorme mano acercándose a ella.

Adiós "camarada" –y todo de volvió obscuro.

Cuando tienes a alguien a tu lado por bastante tiempo, a veces llegas a olvidar la cuestión de que la mortalidad también aplica para esa persona, no te llegas a imaginar el momento de su final, lo molesto es, que solamente sabes en lo mucho que te va a afectar aunque no seas capaz de reconocerlo, o como en mi caso ni siquiera tener claro que es lo que sentirás cuando eso pasé. Generalmente solo imaginas tu propio fin para evitar verlo. Aunque suene incoherente debido a nuestro estilo de vida peligroso y arriesgado. Supongo que la razón sea tal vez porque a veces existen personalidades que llegan a salpicar e impregnar con su esencia a otros a su alrededor aun en contra de su voluntad. Se convierten algo así como un punto de referencia en tu vida, que piensas que jamás vas a perder, por más que la hagas a un lado a veces, por más que aparezcan conflictos de los que tarde o temprano resolverán porque según tú, existe el tiempo suficiente para arreglarlos y conservar lo que sea que sea que tengamos por mucho tiempo como un círculo vicioso que a ninguno incomoda.

Sargento, ella está fuera de peligro …

Gracias Moblit, pasaré a verla

De acuerdo, La capitana aún permanece dormida, no creo que despierte pronto, dio mucho trabajo estabilizarla por la enorme cantidad de sangre pérdida, afortunadamente la trasfusión que hicimos le ha salvado la vida.

Ya veo.

¿Por qué pensé que las cosas iban a resultar tan bien? ¿Por qué me obligue a creer que eras la "excepción a la regla" cuando se trataba de enfrentar a esas bestias?

Levy entró al cuarto donde estaba su amiga, inconsciente, pálida y con vendajes en el torso, brazos y piernas. Una parte de él se sintió culpable por no percatarse en el momento en que ella abandonó el grupo ¿En que estaba pensando? ¿Acaso quería hacerse ahora el héroe, la hijita de Erwin que había aprendido a que el sacrificio era necesario para ganar?

Ella era la única persona a la que no le permitiría pensar y actuar así.

Se acercó a ella tomando una silla para estar un rato, la observaba tranquilamente, sin prisa alguna, con esa mirada neutra, suspiró larga y pesadamente mientras fruncía ligeramente las cejas al ver el daño en ella, sus labios partidos y secos, los rasguños en la tersa piel de su rostro y su cabello marrón desatado en donde por impulso, pasó el dorso de la mano para sentir su textura, algo que no se atrevería hacer estando ella despierta. Así permaneció únicamente viéndola con el mentón apoyado en las manos cruzadas mientras sus codos reposaban en el borde de la cama.

Idiota –dijo suavemente como si fuera una reprimiendo a un niño pequeño, entrecerrando los ojos -¿pensaste que en tu decisión serias la única afectada? Eres la culpable de que me preocupe de más por ti. La próxima vez que te aloques por esas inmundas cosas tal vez no tengas la misma suerte de que te encuentre –hizo una pausa – si eso sucede, a lo mejor ya no tenga mucho por lo cual estar luchando…

Sin decir más el pelinegro abandonó la habitación no sin antes mirar por encima del hombro a hanji.

Sentía que los párpados le pesaban, todo su cuerpo estaba adolorido, la vista poco a poco iba cobrando algo de claridad, ¿Dónde estoy? Pensó al ver el techo de madera.

Capitana Hanji ¡Despertó! – la menciona ladeo ligeramente la cabeza encontrándose con la cara de un chico rubio, Armin, quien le sonreía, luego vio a Eren con la misma expresión, a Mikasa siempre de igual seriedad aunque podía leer algo de alivio en su rostro, y frente a su cama a su equipo de soldados entero.

¿Estoy viva? ¿Qué sucedió?

Chicos –aún se sentía débil, sin embargo les dedico una sonrisa –pensé que no les vería de nuevo a la cara.

Por poco Capitana –dijo Moblit –estábamos preocupados permaneció dormida casi tres días.

Inmediatamente se le acordó cierta persona que no veía por ninguna parte, sintió entonces un ligero desencanto. Pensó que ni siquiera era lo suficientemente importante para él como para que viniera a ver como estaba, bien eso era normal, sonrió sin ganas.

¿Está bien capitana? –volvió a preguntar Moblit visiblemente preocupado.

Si solo me…sentí extraña , es todo.

Capitana Hanji, quiero disculparme ya que todo por lo que ustedes pasan es por mi culpa, por protegerme yo no… -Decía Eren con bastante preocupación ahora en su voz. Hanji le sonrió amablemente y le tomo de las manos para verle con ternura.

Eren ya te dijimos que todo lo que hacemos es por nuestra propia decisión y protegerte a ti que eres nuestra esperanza ha sido nuestra elección ¿Vale?

En ese momento la puerta del cuarto se entreabrió, iba a introducirse en ella Levy cuando vio tal escena, Hanji tomándole de las manos a Eren y este muy cerca de ella.

Cerró la puerta quedando un momento frente ella cuando alguien le toco el hombro

¿Ha despertado Hanji? –pregunto Erwin, Levy se voltio sin mirar a verle.

Si –respondió mientras se retiraba –esta con los mocosos –detuvo su andar y agregó –por cierto Erwin si vas a entrar dile a Eren que ni se desayune mañana si no quiere vomitar luego de los 40 kilómetros que lo hare correr, por todo este percance no lo he puesto en forma.

Erwin miró alejarse a su amigo ¿Qué le habrá hecho el muchacho? Pensó con algo de gracia, al ver la cara de pocos amigos que traía el sargento.

¿Merezco retro u opiniones? XDD Nos leemos luego, como siempre créditos de SNK a Isayama.