Hola!
Mmmm esta vez no hablare mucho, porque me mata la cantidad de palabras que ya hay aquí y no quiero hacer más denso todavía el relato con mi "ba bla bla" así que solo te digo gracias por leer, espero que esto que te ofrezco te entretenga y siendo más ambiciosos, te agrade.
Bueno, solo dire que he estado pensando (¿?) y antes de seguir subiendo historias nuevas, me concentrare en hacerles, como mínimo, capitulo dos a cada una de las historias que estoy dejando colgadas. Es triste pero creo que es lo justo.
Ni modo, "Cuento de dos balas y un no-abrazo" (post TMNT 2007) y "¿Qué vas a hacer esta noche?" (Rasey Casey x Raphael 2012) tendrán que esperar.
Nos vemos en las notas finales!
.
.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Brother
.
.
Tras casi diez minutos de nadar a través de los extensos y profundos túneles que me separaban de la guarida al exterior, salí algo más que exhausto y mareado del sistema del alcantarillado, no había contemplado mi dolor de cabeza y de plastrón al momento decidir que lo mejor sería salir de allí nadando.
-Soy un imbécil…- me reprocho jadeando apoyado sobre mis rodillas y palmas en la orilla del túnel a la que inmediatamente me aferre apenas salir – creí que moriría allí abajo…- digo mirando con recelo el agua detrás de mí, me levanto y ya un poco más relajado de alguna manera logro reírme un poco –esa habría sido una muerte muy estúpida- me sacudo lo más de agua que puedo y subo al primer edificio que encuentro.
Lo primero que noto desde arriba es que el viento es frio y las oscuras y espesas nubes apenas y dejan pasar la luz de la Luna, supongo que pronto comenzara a llover. Miro a todos lados intentando centrar mi ubicación, pues aunque no es la primera vez que utilizo esta ruta para salir de la guarida porque es la única que probablemente no conocen mis hermanos, si es la primera vez que la utilizo para salir a rastrear y no para explorar.
Tras medio minuto de intentar encontrar algún tejado o edificio familiar al lugar que necesito llegar, está claro que no tiene caso, estoy del lado opuesto de la ciudad, no hay manera alguna en que pueda ubicar el edificio del que Slash cayó hace un par de horas desde aquí; debo regresar.
Comienzo a correr por los techos sintiendo como el frio viento agita las aún húmedas tiras de mi bandana que sueltan heladas gotitas de agua en mi cuello cada que chocan entre sí, y unos pequeños escalofríos hacen que me empiecen a castañear los dientes, sin duda el estar chorreante de agua tampoco ayuda en nada a mi ahora estado general de malestar.
Sigo pensando en la nota que deje en la cocina ¿de verdad fue buena idea hacerlo? Digo, es verdad que la nota me da dos horas de ventaja y de alguna manera "disculpa y avisa" mi ausencia pero, realmente es algo que casi nunca había hecho antes.
Mentira, si lo había hecho antes, tengo media vida haciéndolo, sin embargo, esta es la primera vez que aviso en una nota y no verbalmente.
Cuando éramos niños, Sensei insistía en que en que si salíamos a explorar las alcantarillas siempre fuéramos en grupo o en pares, nunca solos, así por si algo malo ocurría, estaba el otro para ayudar o correr a casa por ayuda.
Pero yo siempre me iba solo.
A veces Leo se daba cuenta y me cubría ante Sensei diciendo cualquier cosa, solo para después poder regañarme a sus anchas sin que yo pudiera defenderme porque claro, me había salvado de una buena dosis de randori.
Tiempo después me dijo "Si te vas a ir, avísame antes, no porque sea tu jefe o Splinter dos, sino para saber cuándo debo cubrirte y cuando debo poner tu foto en los cartones de leche o ir de una vez por tus comics y reclamarlos como mi herencia" me reí, le dije que estaba bien y me contestó "Ya no lo hagas tan seguido, Sensei comienza a sospechar".
Después descubrí que Sensei sabía desde el principio de mis escapadas solitarias y más bien era Leo el preocupado de que algo me llegara a pasar sin que nadie supiera que me había ido y por cuanto tiempo.
Con el tiempo, Mikey y Donnie se enteraron de mis salidas y antes de que me diera cuenta, ya nunca volví a salir solo, ellos siempre iban conmigo. Extrañamente eso no me molesto mucho, es verdad que fue un poco incómodo al principio, pero también descubrí que ir acompañado era sin duda mucho más divertido y ruidoso que ir solo.
Pero después crecimos y nos empezó a gustar salir solos a no ser que necesitáramos ayuda para cargar algo muy pesado. Donnie salía a curiosear en depósitos raros, Leo a aprenderse la ciudad de ida y vuelta, Mikey a conseguir cualquier cosa que considerara "cool" y yo a buscar problemas. Supongo que algunas cosas nunca cambian.
Sin embargo Leo me siguió pidiendo que le avisara si iba a salir, aunque esta vez su línea fue "quiero saber si debo poner un letrero de se solicita ninja tsundere temperamental-dolor en el trasero con problemas con la autoridad para equipo de tortugas mutantes y por fin reclamar tus comics como mi herencia" me reí, golpee suavemente su hombro y le conteste "lo que tú digas Capitán".
Después volví a saber que no eran mis comics lo que él quería, si no saber si después de cierto tiempo debía ir a buscarme con Donatello en su modo doctor para ir a unirme el seguramente roto caparazón.
Por mucho que odie aceptarlo, Leo además de presionar mis botones y hacerme enojar, también sabe manejarlos y engañarme para ser un buen tipo.
Aunque claro, tanto antes como ahora no son pocas las veces en que no le aviso y me voy, hoy es un ejemplo perfecto de esas veces; aunque puede que después de esta noche termine con un chip rastreador implantado para siempre en el brazo.
En fin.
Cruzo tejados, áticos, lazos de tender ropa, ventanales, barandales y uno que otro depósito de agua hasta que finalmente llego al lugar donde vi por última vez a mi mejor amigo, todo sigue igual: los arañazos de su mazo en los edificios contiguos, algunos trocitos de escombro de la pared que me hizo atravesar, las marcas de desplazamiento en el piso de cuando lanzó a Leo contra el domo que luce uno de sus vidrios ligeramente quebrado, y lo que me faltaba; la otra navaja de mi obi sigue aquí, la misma con que… ¡Dios! Creo que planeaba matar a Slash. Todo el camino de regreso a la alcantarilla estuve pensando qué era lo que corría por mi cabeza cuando saque la navaja, queda claro que Slash pensó que quería matar a Leo, lo cual sin duda alguna no quería hacer pero, entonces lo que yo realmente quería era… ¡no se! ¿Cortarle el cuello? ¿Pasar la hoja por sus ojos y dejarlo ciego para que no pudiera seguirnos después? ¿Rebanar la vena de su brazo derecho para que se desangrara en cuestión de segundos? ¿Clavarla en su cerebro y matarlo sin que apenas se diera cuenta de lo que hice? Sea lo que sea que haya querido hacer, realmente creo que no quiero saberlo. Esto de mi ira un día va a matar a alguien.
Espero que sea yo y no alguien de mi familia.
Me asomo a la orilla del edificio y obviamente la única pista de que él estuvo aquí es la marca que la fuerza de su caída dejo en el concreto, las grietas siguen allí, con piedritas y polvo rellenando a medias los huecos. Debí bajar inmediatamente a buscarlo o por lo menos lanzarme junto a él en cuanto supe que no alcanzaría a atraparlo, tal vez entre los dos habríamos podido frenar la caída o yo habría podido sujetarme de un ventanal y el de mí y así no habría caído al vacío aunque su peso me arrancara el brazo o pierna del que me sujetara… pero mis hermanos estaban heridos, no tenía manera de saber realmente cuan golpeado esta Mikey y el brazo de Donnie necesitaba ser tratado debidamente lo más pronto posible, pues mi vendaje provisional no iba a servir durante mucho tiempo.
Tortugas primero ¿no? Ninguna tortuga se queda atrás ¿verdad?
Pero Slash también es una tortuga, ¿Por qué lo deje hasta el final? ¿Por qué lo deje atrás sin vacilar ni un minuto? ¿Porque todavía llegue a bañarme y descansar un rato en la comodidad de casa? Porque soy un hijo de puta.
Debo moverme y dejar de pensar, tengo que comenzar a actuar ¿Qué no es eso mismo lo que me estoy reprochando ahora mismo? Me regalo un par de respiraciones lentas para tranquilizarme y sacando la cuerda de mi caparazón y amarrándola a un respiradero comienzo a bajar lentamente por la lateral del edificio.
Tras guardarla nuevamente en mi caparazón y revisar que no hay ningún humano a la vista, comienzo a analizar cuál de las dos calles contiguas pudo haber utilizado Slash para escapar, sin embargo, cualquiera de las dos luce exactamente igual, no hay ninguna pista o señal que diga "se fue por aquí o por allá"
De repente, me preocupa enormemente el hecho de que no conoce la ciudad, no sabe de los otros peligros de la superficie, probablemente no tiene ni idea de cómo cruzar una calle. No sabe cómo cuidarse solo, ya que yo nunca lo dejaba vagabundear por la casa sin vigilarlo, no fuera a ser que sin querer lo pisáramos, cayera al agua como la última vez que en uno de esos "paseos" lo perdí de vista por 4 minutos o peor aún, llegara a las vías del tren y este lo aplastara.
No escapo, está perdido.
Seguramente está perdido, asustado, quizá igual que yo está congelándose de frio, ¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que lo alimente? Con lo grande que es ahora una hoja de lechuga no es algo así como una gran comida, es más, ni siquiera se la acabo, solo le dio un par de mordidas. La caída fue muy larga y dura ¿Qué tal si está herido? ¿Y si esta…?
-Tranquilízate- me digo alto y rudo –eres un ninja, actúa como tal-
Vuelvo a mirar ambas calles y aunque una corazonada me dice que se fue a la derecha, siento que debo basar esta búsqueda en hechos y no solo en meras suposiciones. Me acuesto sobre la depresión que dejo su caída en el suelo y mientras miro el oscuro cielo intento descubrir sus movimientos desde su perspectiva.
"Acabo de caer de un edificio porque el tipo que dijo que no dejaría que nada malo me pasara es más lento que un búfalo viejo y debo huir de aquí porque sacó una navaja y creo que quiere matarme"
-Esto no está sirviendo-
Fastidiado, me rindo y decido que lo mejor es dejar de perder el tiempo, seguir mis instintos e ir por la derecha; me levanto apoyándome en mis brazos cuando un agudo dolor cerca de mi muñeca izquierda me hace tambalear, es el orificio que no hace mucho me hice con la sai el que se vuelve a hacer presente acompañado de una nueva ronda de sangre.
-Perfecto Raphael, deja rastro por todos lados, tú no te preocupes por nada…- reviso el piso en busca de nueva evidencia que ocultar junto a la pelusita de la alfombra del dojo en mi caparazón cuando al fondo del hundimiento localizo unas piedritas manchadas de rojo; estoy a nada de guardarlas cuando al tocarlas noto algo inusual: no están húmedas.
Prácticamente siento mi corazón detenerse al terminar de entender por qué la sangre que las cubre esta seca: la sangre no es mía, es de Slash; esta seca porque desde que cayó se hirió y si las piedritas estaban en el centro es porque la sangre salió de su caparazón y no de sus brazos o piernas.
Ignorando el intenso golpeteo de mi corazón que, reanimado por el miedo de saber a Slash herido y tal vez ahora muerto, ahora choca ruidosamente contra mi pecho, me lanzo a correr lo más rápido que puedo siguiendo el rastro de gotitas de sangre que como mi instinto me decía, continua a todo lo largo de la calle de la derecha.
.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
.
Mientras tanto en la alcantarilla, otro ninja también debatía una intensa lucha en su interior.
Era Miguel Ángel dando vueltas entre las sábanas de su cama intentando auto convencerse de que era completamente capaz de soportar hasta mañana la inmensa hambre que hacia rugir sus tripas con tal de no tener que abandonar la dulce tibieza de su cama.
-Tengo hambre, pero tengo sueño, tal vez si me quedo aquí me duerma y ya no tenga que levantarme para ir a comer- se dijo mordiendo la almohada completamente húmeda de su saliva
Se enrolló entre las suaves colchas y cerró los ojos sintiendo como empezaba a quedarse dormido, pero su placentero descanso duro poco, pues lo primero que su mente inconsciente le regalo al empezar a soñar fue la visión de un plato de cereal con pizza de postre.
–Pero también tengo demasiada hambre…-
Dio un par de vueltas intentando decidir que debía hacer hasta que al estar colgando inversamente con la cabeza apoyada en el suelo que se dio cuenta de algo muy importante: no era obligatorio tener que salir de su cama para comer.
Se levantó animosamente tropezándose un par de veces con las sabanas para buscar algo en su habitación que fuera mínimamente comestible, pero sin éxito alguno. Todas las cajas de pizza estaban vacías y los envases de comida china lucían más tristes, vacíos y solitarios que Donnie en Día de San Valentín. Sin embargo, no se dejó desanimar por la falta de alimentos en su habitación y fue a por su segunda opción: el plato de cereal y pizza que su sueño le había aconsejado.
Salió de su habitación, fue por el pasillo hasta cruzar a sala y finalmente llego a la cocina. Coloco un plato sobre la mesa, abrió el refrigerador para sacar la leche y mientras las rebanadas de pizza se calentaban en el horno, comenzó a comer su cereal con sabor a chocolate.
Cuando la pizza estuvo lista, busco algo con que limpiar el plato del cereal pues no tenía ganas de lavar el ya sucio pues entre más tiempo se tardara más su cama se iba a enfriar, pero tampoco quería que el pepperoni se mojara de leche, pues adquiría una consistencia realmente difícil de pasar incluso para él.
Por suerte, allí en la mesa había una hoja de papel que era perfecta para lo que necesitaba; estaba a punto de pasarla por el sucio plato cuando notó que había algo escrito en el:
"Salí pero volveré pronto, son las seis así que calculo estaré aquí antes de las diez.
-R."
-¿Las seis?- extrañado, miro el reloj en la pared –si apenas son las 5:18…- le dio una mordida a la punta de la pizza y cerró los ojos intentando comprender lo que estaba pasando aquí.
Bueno, era más que obvio que la nota la había escrito Raphael y que estaba mintiendo respecto a la hora, ¿pero porque?
Si bien Raph lucia de lo más triste cuando regresaron a la guarida y no había reaccionado a ninguna de sus bromas de antes de dormir, tampoco se veía con ganas de salir, prácticamente había sido el primero en irse a la cama incluso sin cenar.
Siguió pensando y a través de la bruma de su somnolencia y reciente frenesí alimenticio la única frase coherente que logro formar fue:
"Raph quiere estar solo, siempre le gusta hacer las cosas solo, sobre todo pensar"
Lamió la cuchara y soltando un suspiro de complicidad, volvió a dejarla en el cajón de los cubiertos limpios.
-Me debes una Raphie-boy- dijo Mikey limpiando los restos de leche con su dedo índice para después depositar allí la pizza que aún quedaba
Hizo rollito la nota y la coloco en uno de los sujetadores de sus nunchakus, tomo su plato de pizza y regreso a su habitación sin dejar rastro alguno de su hermano mayor.
.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
.
He corrido tanto que creo que los pulmones me van a estallar en llamas y las rodillas se me van a romper, pero cada segundo es vital ahora, no puedo detenerme a descansar, menos ahora que a cada calle, manzana y barrio que dejo atrás el rastro de sangre deja de ser simples gotas y ahora son charcos y manchas en las paredes lo que persigo; debo correr más.
Después de aproximadamente media hora de carrera infernal llego a la zona de los bajos muelles, donde los estúpidos Dragones Púrpura seguro no sobrevivirían ni cinco minutos de enfrentamiento con los punks de estos barrios.
Y si no me cuido, yo tampoco.
Entro en modo sigilo y comienzo a seguir el rastro de sangre que, para mi alivio, parece reducirse notablemente en esta zona. No sé si porque dejo de sangrar o porque ya está muerto. Tengo que seguir buscando.
Decido que es imposible que Slash se ocultara en alguno de los barcos pesqueros que decoran el muelle, pues entran y salen a todas horas y la cantidad de humanos dentro de ellos es impresionante; por lo tanto, rodeo esa área y me concentro en revisar los inmensos almacenes y bodegas de la zona.
Si antes creía que me estaba congelando, estaba muy equivocado, el aire ha enfriado todavía más y también ha comenzado a lloviznar, lo que sumado a la helada niebla que sale de mar pues… solo sé que Mikey se reiría mucho de mí al oír como me castañean los dientes.
Mikey… solo yo puedo golpearlo. Si Slash sigue vivo, después de pedirle perdón le daré otra golpiza por atreverse a golpearlo de esa manera. Pues aunque entiendo porque hizo eso con mis hermanos, igual nunca se lo perdonare.
Estoy a punto de rendirme e ir a buscar a otra bodega de los alrededores cuando un ruido dentro del almacén 2-H capta mi atención, entro en silencio y encuentro un par de cosas que hacen que la preocupación y miedo que se habían acumulado en mi pecho todo este tiempo se evaporen casi al instante: un colchón viejo y sucio junto a un montón de latas vacías de comida son la señal que necesitaba para saber que Spike ha estado aquí. ¿Y porque Spike? Pues porque allí, sobre unas cajas de cartón aplastadas y húmedas están los shurikens y la navaja que le entregue junto con el mazo.
Creo que ahora si voy a llorar.
-Spike…- susurro aliviado, camino hacia el colchón para esperarlo allí cuando una inquietante presencia aparece repentinamente detrás de mí
-Te lo dije… el nombre es Slash-
Solo alcanzo a abrir los ojos en completo pánico antes de sentir como un enorme mazo me golpea con fuerza y me lanza dolorosamente contra la pared.
Algo comienza a escurrir de mi boca y quedo inconsciente.
.
.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
.
.
Ohhhhh! Soy telible! Si chicas, aquí se termina el segundo capítulo.
No, no dejare notas explicando cosas porque bueno, ammm no se, supongo que así queda esto por el momento.
¿Te gusto? ¿Lo odiaste? ¿Me sigues queriendo matar por no actualizar lo demás?
¡Descuida! Pronto actualizare, pues ahora que tengo más drama del que quisiera en vida habitual T.T la inspiración está a la orden de día.
Bye! Nos leemos pronto!
