"Primera carta"

Edward POV

Era una noche ventosa de otoño, las hojas de los arboles caían una a una y el clima comenzaba a bajar, pronto estaríamos en invierno, me gustaba mirar por el gran ventanal de mi oficina, relajarme en medio de la locura en que se había convertido mi vida, había terminado justo donde quería, tenía el empleo que siempre había deseado tener y había cumplido cada una de mis metas.

Sin embargo, me sentía como si estuviera por la mitad, cuando intentaba explicarles esa sensación a mis amigos o incluso a mis padres, decían que estaba loco, que tenía todo aquello que un hombre podía desear, no tenía nada más que anhelar. Lo que ellos no sabían era que yo si tenía muchos anhelos, cosas que había dejado atrás para poder alcanzar las metas que creía me harían feliz.

No me gustaba pensar mucho en eso, no quería aceptar en voz alta que tenía un hijo o una hija a la que jamás tendría el placer de conocer, sabía dónde buscar, sabía que podía pagar para encontrar a la única mujer que había amado y al fruto de nuestro amor, pero sabía también que no tenía cavidad en sus vidas ahora. No podías desaparecer por tantos años y luego intentar volver como si nada hubiese pasado.

Aun así, los últimos días, Isabella había vuelto a mis pensamientos con más fuerza de lo habitual, a veces soñaba con ella cargando a un pequeño bebé en sus brazos, siempre estaba envuelto en una sábana blanca, nunca lograba acercarme lo suficiente para descubrir si era un niño o una niña, pero la sola imagen de ella sonriéndole a esa diminuta criatura en sus brazos, me dejaba una sensación de paz.

Quería creer que la vida había ido bien para ellos, estaba seguro de que ella sería una gran madre, lo supe desde el momento en que eligió al bebé en lugar de a mí, ahora quisiera haber sido como ella, quisiera haberme quedado a su lado y tener el placer de conocer a la personita que ambos habíamos creado. Pero bien decían que siempre querías aquello que no podías tener.

Volví al escritorio, intentando quitar todos esos pensamientos de mi cabeza, era tarde y solo quería volver a mi apartamento lo antes posible, estaba cerrando los archivos del computador cuando mi asistente entro con el que suponía era el correo, llegaban varios papeles a lo largo del día, así que era normal que ella entrara y saliera de mi oficina para dejarlos en mi escritorio. Apague la computadora, mientras ella acomodaba todo en una pila.

―Gracias, Ángela. Los dejaré ahí y revisaremos todo mañana. Puedes irte a casa. ―Ángela asintió acomodándose los anteojos, era una chica eficiente, tenía una personalidad agradable, estaba seguro de que Bella habría encajado con ella de inmediato.

―Claro, Señor Cullen. Solo quería entregarle personalmente esto. ―me tendió un sobre blanco, no parecía algo en lo que enviarían archivos importantes. ―Me dijeron en recepción que alguien lo trajo hace unas horas, pidieron que se le entregara personalmente. ―asentí y ella se despidió, el sobre solo decía "Edward" de una manera extraña, como si el autor de aquella nota apenas supiera escribir.

Una vez Ángela se fue, me quede observando el sobre, supuse que no sería algo de importancia, que podría dejar para el día siguiente, pero tenía curiosidad por saber de dónde venía, así que lo abrí.

Sin saber que con eso abriría la caja de Pandora. Eran palabras confusas, con algunas faltas ortográficas y todo parecía escrito con un crayón color verde. Parecía ser la carta de un niño. Fruncí el ceño buscando algo más en el sobre, quizás una explicación, pero no había nada más, suspiré y comencé a leer aquella carta.

Hola papá:

Esas simples dos palabras me dejaron tenso en mi asiento, papá, solo una persona en el mundo podría llamarme así, sentí una mezcla de emociones al respecto, no sabía si debía estar feliz o temeroso, si debía seguir leyendo o no, estuve tentado a esconder la tarjeta en el fondo de los cajones de mi escritorio, para leerla cuando estuviera listo, pero no podía, necesitaba saber todo lo que esa carta decía, así fuera bueno o malo.

Mamá dijo que podía escribirte una carta y ella la enviaría por mí. Dice que no has podido venir porque trabajas mucho, quiero saber en qué trabajas, quiero saber todo de ti, dime de que color son tus ojos, los míos son verdes.

¿Puedes contarme todo en una carta? Porque muero por conocerte, quiero saber si te gusta el helado de fresa como a mí o si te gustan los animales, yo siempre he querido tener un perrito, mami prometió que pronto tendré uno, justo para mi cumpleaños. ¿Tú cuantos años tienes?

Apuesto a que te sorprende que escriba yo solita esta carta, mi mamá está emocionada porque ya sé escribir, mi maestra nos enseñó a todos, este año. Estoy feliz porque puedo escribirte ahora. Y quiero pedirte una cosa muy pequeña, sé que estás lejos, pero seguro que aceptas.

En unos días será el baile de padres e hijas en la escuela, siempre me lleva mi abuelo Charlie, pero yo realmente quiero ir contigo. Hasta compraremos un vestido de princesa.

Por favor, papi, ven a bailar conmigo…

La carta no parecía haber sido escrita por un adulto intentando bromear, eran las palabras confusas y curiosas de un niño o mejor dicho una niña, mi hija. Sentía que había perdido el aliento con esa corta e inocente carta, parecía tan alegre, no tenía ni una pizca de odio entre las palabras, ella quería conocerme, quería que bailáramos juntos.

Era aún más obvio que era de una niña porque no tenía ni siquiera su nombre o la dirección de a dónde debía ir si quería bailar junto a ella, parecía una especie de deseo, como si tuviera que adivinar todo eso. No estaba seguro de si en verdad Bella había hecho llegar esa carta a mí, pero quería creer que sí, que ella estaba abierta a que me acercara a la nuestra hija.

No podía contestarle, pues no tenía direcciones ni nada con que contactarlas. Pero sabía por dónde iniciar a buscar. Doble la carta y la guarde en el sobre. La lleve conmigo a mi apartamento, por la mañana comenzaría con mis planes para conocerla. Esa noche, cuando el sueño apareció de nuevo, ya no era Bella con un bultito blanco, era una pequeña de ojos verdes dando volteretas por el parque, sonriendo y jugando con mi Bella.


Espero les guste y dejen sus RR :)

Quizás tenga más capítulos de los planeados originalmente, pero serán cortos y rápidos :)

Y espero subirlos más rápido :3

Gracias por leer.