Disclaimer: Hetalia ni LatinHetalia me pertenecen.

Pareja: ArgentinaxChile/MartínxManuel.

Advertencia: Los inventos idiotas (no todos) de Manuel. Malas palabras. Mucho "amor."


2.

• Antιcσncєptιvσs Subcutánєσs (Vαrιllαs) •


― ¡¿Martín, podí venir un momento?

― ¡Voy! ―mierda, lo tenía que interrumpir concentrado viendo el clásico argentino Boca v/s River. Esperaba a que sea importante. Entró al cuarto―. ¿Qué querés Manu?

― ¿Puedo inyectarte esto? ―le mostró una pequeña varilla en la mano.

― ¿Y para qué?

―Inventé un nuevo método de anticonceptivos femeninos, se inyectan en la piel.

― ¡Eres un…! ¡¿Cómo se te ocurre usar eso en mí gran persona, che? ¡No soy una mina!

―Bueno, pero no te enojí. Es que no sé cómo comprobar si funcionan.

―Buscáte a una mujer para eso. Le inyectas esa cosa, te la ligas, y esperas si se encontra o no embarazada.

― ¿Ah? Por mí bien, pero… No quiero decir que no quiera, es solo que… ―comenzó a sonrojarse al solo pensarlo―, te voy a ser infiel… ―murmuró.

Martín se sorprendió por aquello ¿y si él lo hiciera con una mujer? Sería lo mismo…

―Llama alguien quien se te ofrezca a tu experimento.

― ¿Cómo quién?

―Yo que sé. Rusia y su hermana.

―No creo que quieran, menos Rusia.

―Ay Manu, yo con gusto lo haría, pero soy hombre. Mira preguntále a mi tío Francis.

―Ya sé quién puede ser ―Manuel cogió el teléfono, marcó el número correspondiente a esa persona quien la ayudaría, mientras su otra mano jugaba con la varilla. Esperó cinco molestos 'tu, tu, tu…', donde escuchó desde el otro lado coger el auricular―. Buenas tardes ¿Se encontrará Gilbert Beilschmidt?

―Enseguida, ¡Gilbert, te llaman por teléfono! ―gritó. Esa era la voz de Ludwig por ser ruda y autoritaria.

― ¡¿Quién osa a llamar al grandioso yo?

― ¿Quién lo llama?

―Manuel.

― ¡Es Manuel! Ah, hola, ¿cómo has estado? ¿Quieres ir por unas cer-? ―el auricular fue arrebatado de sus manos por cierto hermano mayor.

― ¡Aquí el grandioso yo! ¡¿Cómo has estado? ¡¿Quieres ir por unas awesomes cervezas? ¡No tengo nada awesome que hacer! ―en vez de hablar civilizado, gritaba―. ¡Tengo cervezas artesanales, esas que te gustan! ¡Keseseseses!

―Gracias por la invitación, pero no quiero eso.

― ¿Qué? ¿Quién eres? Tú no eres Manuel.

―Soy yo. Lo que pasa; quiero que me hagas un gran favor.

―Bien. Dime en que te puede ayudar el grandioso yo.

―Tengo algo nuevo, y quisiera si podrías venir a mi casa para… ―de repente, le colgaron oyendo los 'tu, tu, tu…'. Eso fue extraño, ¿por qué le cortaría? Dejó el teléfono de lado.

― ¡El grandioso yo ya está aquí! ―¿cómo demonios Prusia llegó tan rápido? Ah, era verdad, era grandioso―. Hola Martincito.

―Hola tío Gilbert.

― ¿Qué sucede Manuel? En qué es bueno el grandioso yo. ―apoyó su mano en el hombro del chileno, donde rápidamente el argentino le quitó la mano―. Celos ¿eh? Keseseseseseses.

―Sí, como sea. Manu, decile de una buena vez para que lo invitaste, porque tenemos muchas cositas que hacer.

Le mostró la varilla―. Esto. Es un anticonceptivo femenino, se inyecta en la piel, ya sea en el brazo o en el antebrazo.

― ¿Y…qué tengo que ver yo con eso?

―Yo no puedo hacerlo, y Martín menos. Pensé en ti y en… Hungría.

― ¡Estas demente! ¡¿Quieres que tenga sexo con esa loca?

―Como si nunca lo hubieses hecho. ―le dijo Martín. Gilbert se sonrojó, si, era verdad, pero solo cuando se encontraba ebrio.

―Es que… ¿quieres que le inyecte esa cosa a Eli?

―Sí.

― ¿Y luego le hago…eso?

―Sí…

Cuatro semanas después.

―Y eso fue lo que pasó. El grandioso yo le fue fácil. Al principio Eli se negaba, pero aceptó. Y dio negativo.

― ¿De verdad?

―Ja (Sí).

―Gracias Gilbert, ¿cómo te lo puedo pagar?

―Simple. Vamos a tomar unas awesomes cervezas, y después… en la noche… ―se le acercó peligrosamente rodeando su cuello―… nosotros…

― ¡Alejáte de mi esposa! ―súper Martín lo agarró de la chaqueta enviándolo a volar por la ventana. Eran celos―. ¡Y vos…!

― ¿Yo qué? ―dijo indiferente.

―Eh… ¿querés hacerlo?

―No tengo ganas.

― ¿Qué? ¡Che, no me podes dejar con las ganas!

― ¡Cómprate una muñeca inflable! ¡Estoy cansado!

― ¡No seas así!

― ¡Te dijo que no, weón porfia'o! ¡Suéltame! ¡Oye, si seguí con esto y te castraré! ¡Te dije que…! Ah… uhm…

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N/A: Adasdasdasdasd. Jajaja, Manu no puede llegar a ser tan Corea, pero se lo puedo proponer xD. No sé si la cosa es de Manu, pero esto encontré:

Los Anticonceptivos Subcutáneos (varillas): Fueron inventados por el doctor chileno Horacio Croxatto. El anticonceptivo consiste en dos varillas flexibles de polímero de silicona que se implantan unos seis u ocho centímetros por encima del codo mediante una pequeña incisión, que requiere anestesia local y no necesita puntos de sutura. Una vez colocado, las varillasliberan de forma continuada 75 mg de levonorgestrel (progestágeno), que inhibe la ovulación. Su eficacia es similar a la de la ligadura de trompas y mayor que la de los anticonceptivosorales.

Review's? ¿Manu usando esas varillas? xD Háganlo por su bien, jajajaja.

A Manuel le gustan los anticonceptivos, ya sabrán porque.