Waaaa emocionada mil, en verdad que jamás espero que mis fics jalen tanto, quien diría que con solo el prólogo llamaría tanto la atención TwT. Gracias a todos por leer y espero que este capítulo les guste, los personajes aquí utilizados son propiedad de DreamWorks y Disney.

(Capitulo 1)

Caminaba dentro de su alcoba dando vueltas sin parar, agradecía internamente que fuera lo suficientemente grande para despejar sus ideas con cada vuelta que daba al topar en pared con pared, este día era su cumpleaños número 21… Pero no se sentía bien por ello, en esta fecha como próximo gobernante debía de elegir a la persona con la que compartiría su vida pero ¿Cómo casarte con alguien que acabas de conocer?

Eran sus leyes, siempre las respetaba o al menos casi siempre pero esa ley era estúpida, el sonido de la puerta atrajo su atención permitiendo el acceso de su padre, de ojos tan azules como él pero con una mirada que reflejaba la experiencia adquirida en el paso de los años, su barba blanca caía poco más debajo de su rostro y una sonrisa sincera adornaba su cara.

-Sigues ansioso…- Más que una pregunta era una afirmación, aquel muchacho de cabellos claros se asomo por la ventana donde podía contemplar sus tierras a la vez que el puerto.

-Esto del matrimonio me fastidia papa- Se sentó en el marco de la ventana para poder observar mejor a su padre.

-Lo se hijo mío- Ocupo un lugar en la cama del muchacho para poder hablar tranquilo- Tu madre paso por lo mismo- Sonrió un poco ante esa idea, giro un poco su cabeza dando con el retrato de sus padres, su madre fue una gran mujer de inigualable belleza, ojos amatista que contrastaban con su largo cabello negro y una hermosa sonrisa con dientes tan blancos como perlas.

-Desearía correr la misma suerte, se casaron estando enamorados no solo fue la ley la que los unió-

-Pero nosotros nos conocíamos desde pequeños y su elección siempre fue fácil, pero tú a pesar de sentir lo que decías por Rapunzel nunca dijiste nada- Un suspiro abandono sus labios junto a una sonrisa nerviosa.

-Fue por miedo supongo, pero ahora ya no puedo hacer nada debido a que está comprometida- El rey se incorporó poniendo una mano sobre el hombro del muchacho.

-Tal vez eso tenía que suceder, es probable que tu encuentres a alguien más en el futuro- El joven volvió a sonreír.

-No lo sé, pensaré que tienes razón- El rey sacudió el cabello de su hijo como solía hacerlo cuando era pequeño- ¡Oye!-

-Anímate muchacho y date la oportunidad de conocer a las doncellas- Salió de la recamara dejando al muchacho con sus pensamientos, observo a su gente los cuales desde aquella altura lucían muy pequeños en su andar cotidiano.

-Creo que iré a dar una vuelta antes de que todo este barullo comience- Saco una pequeña bolsa de manta de entre sus cosas para salir por un pasillo secreto que solo la familia real conocía para su seguridad.

Caminaba tranquilamente sin llamar la atención de nadie, aunque quien podría saber que aquel chico de capa marrón y pantalones en el mismo color era el príncipe heredero de las tierras del norte, aunque claro la peluca ocultaba su cabello de color platinado que lo identificaba casi al instante; con gran curiosidad observaba un puesto donde aparentemente vendían artículos de joyería dando con un broche para el cabello en forma de copo de nieve que de inmediato le recordó a su amada chica de cabellos dorados, lo compro ante la mirada sorprendida del vendedor quien dudaba si quiera tuviera el dinero para adquirirlo, se alejó del puesto caminando rumbo al puerto ya que el mar siempre había logrado tranquilizar su mente cuando se sentía abrumado, sin embargo su mirada se centró en un grupo que noto que atraía varías miradas masculinas.

Tres jovencitas de belleza única estaban sentadas sobre algunos paquetes, la primera tenía el cabello rojizo con rizos alborotados, piel de durazno, ojos azules como el cielo despejado utilizando un vestido de color verde esmeralda con detalles dorados; la segunda jovencita tenía el cabello negro cual ébano y ojos azules similares a los zafiros, vestía una blusa blanca un tanto holgada con una larga falda negra; la última chica no menos hermosa que las anteriores tenía su cabello rojizo-castaño atado en dos simpáticas trenzas, utilizaba un vestido de tonalidad verde muy tenue que contrastaba maravillosamente con aquel lindo color de ojos que poseía.

-¡Esto comenzando a cansarme!- Grito la pelirroja mientras se paraba de su lugar, cruzo sus brazos indignada comenzando a caminar en círculos.

-Cálmate Mérida, dijo que iba y regresaba-

-Pero apoyo a Mérida Ana, llevamos mucho tiempo aquí- La jovencita pelinegra apoyo su cabeza en sus manos mirando un punto en específico, probablemente la ruta donde se había alejado aquella persona.

-¿Entonces quieren que vayamos tras él Mavis? Son demasiadas cosas y no podremos con todo- Las tres se miraron unos segundos bajando la cabeza al momento.

-Odio que tengas razón Ana-

-Si gustan yo puedo ayudarlas- Las tres miraron al chico "castaño" que se acercó a ellas, solo Mérida tenía la leve sensación de conocerlo más se preguntaba de dónde.

-¿En verdad podrías?-

-Será un placer….- Respondió haciendo una pequeña reverencia.

-Mavis, sabes que debemos de esperar a…-

-Por favor, además es mejor a que estén esperando en vano- Ana suspiro ya que no esperaba que algo así sucediera, pero debía de admitir que era buena idea.

-Está bien, gracias eh ¿Cómo te llamas?-

-Mi nombre es Jack…- Entre los cuatro tomaron los paquetes comenzando a caminar siendo Ana quien lideraba el grupo.

-Un placer, ellas son Mavis, Mérida y mi nombre es Ana; es un placer conocerte-

-Eso debería decirlo yo, no es muy común que me encuentre a chicas tan lindas cerca de mi hogar- Ana se sonrojo levemente ya que, aunque no dudaba de su belleza, no era común que le dijeran halagos de ese tipo.

-Dinos Jack ¿Dónde vives?- El chico ante la pregunta de Mavis enmudeció unos momentos, las chicas se notaba eran extranjeras y no quería decirles quien era en realidad.

-Soy el hijo de uno de los guardias del palacio-

-Entonces debes de tener una idea de cómo serán los planes de esta noche en el palacio-

-Algo así- Las tres se quedaron quietas unos segundos observando atentas al muchacho- Aunque no lo suficiente-

-Vamos Jack, cuéntanos y te prometemos no decirle a nadie-

-Verás Mérida lo poco que se es que esta noche el príncipe escogerá… Una esposa-

-¿Una esposa?- Se dijeron a la vez las tres chicas mientras retomaban su camino.

-¿A qué se debe eso?- Preguntó la joven de cabellos negros dirigiéndole una pequeña mirada al muchacho.

-No lo sé, son las leyes de este reino que han existido desde hace muchos años ya- Jack dejo escapar un suspiro mientras levantaba levemente la cara encontrándose con dos muchachos quienes se acercaban con cautela.

-¿No les dije que me esperaran?-

-Aster te tardaste una eternidad en regresar- Se quejó Mérida encarando al muchacho pelinegro quien lejos de molestarse sonrió de lado cruzándose de brazos.

-Échenle la culpa de todo a Hiccup, tarda una eternidad en salir-

-¡Eso no es verdad!- Aquel chico dirigió su vista al joven de cabellos castaños quien se encontraba ajeno a la situación- ¿El quien es?-

-Su nombre es Jack y quiso ayudarnos con las cosas-

-Mucho gusto-

-Un placer Jack, como ya escuchaste yo soy Hiccup y don amabilidad se llama Aster- El albino bajo las cosas para poder saludar a ambos.

-El si es cortes, deberían de aprenderle algo- Se burló Ana, sin embargo al ver a Aster este tenía los ojos muy abiertos como si se hubiera enterado de un gran secreto.

-Hasta aquí llegaste muchacho, nosotros nos encargamos ahora- Aster tomo los paquetes que cargaba Jack.

-¿Están seguros? ¿No desean que los acompañe?-

-No…-

-No te estoy preguntando a ti sino a ellas- Jack estaba comenzando a molestarse ante la actitud tan desagradable de aquel tipo que desde que había llegado junto a las chicas lo miraba de arriba abajo como si lo escaneara.

-Jack es suficiente, Aster y yo nos encargaremos de ellas; disculpa la mala actitud de mi compañero-

-Está bien Hiccup, las veré en otro momento- Dio media vuelta retomando el camino hasta el castillo, Hiccup y las chicas dejaron escapar un suspiro de alivio.

-¿Qué rayos te sucede Aster? ¿Por qué lo trataste así?-

-¡¿No te diste cuenta de quién era Ana?!- La castaña negó levemente con la cabeza- Ese chico es el príncipe de este reino-

-¿Cómo dices?-

-Lo que escuchaste Mavis, ese muchachito bonito es el príncipe heredero-

-Ahora entiendo porque me era tan conocido- Menciono Mérida mientras comenzaba a caminar.

-¿Tu a dónde vas?-

-¿Planeas quedarte en el puerto todo el día? Debemos de ir a una fiesta esta noche- Al percatarse de eso de igual forma comenzaron a caminar, unos minutos después en la parte más oculta de aquel puerto verificaron que nadie los siguiera para poder adentrarse en una caverna no muy lejos de la playa donde al final de la misma se encontraba aquel enorme barco de color marrón y velas blancas.

-¿Dónde estaban pequeñas diablesas?- De él puesto vigía un chico de cabellos castaños y ojos del mismo tono bajo con gran habilidad utilizando las cuerdas de las velas, un último giro al frente fue suficiente para que quedara ante ellos.

-Presumido- Se burló Mavis con una sonrisa discreta.

-Pregúntale al idiota de Aster que nos hizo esperar mucho tiempo- Respondió enfadada Mérida mientras ingresaba en el barco seguida de la pelinegra.

-Les dije que venía a dejar unas cosas y regresaba por ustedes, se emocionaron comprando para esta noche- Se volvió a cruzar de brazos cambiando de inmediato su mirada- Además me pueden decir ¿Qué hacían con el príncipe de estas tierras?-

-Fui una coincidencia Aster, nosotras te estábamos esperando y nos escuchó que estábamos hartas de esperarte, se ofreció a ayudarnos y aceptamos, es todo-

-Ana sabes que no debemos permitir que nadie se entere de nosotros, mucho menos el príncipe- Aster que seas el primer oficial no significa que vas a venir a regañarme por todo lo que hago y las decisiones que tomo.

-El capitán estaba preguntando por ustedes- Agrego el recién llegado al ver que las cosas se ponían demasiado intensas.

-¿Está enfadado?-

-No, está demasiado ocupado planeando lo de esta noche… Debo decir que está bastante interesado en este noche porque esta algo distraído, van tres veces que me pregunta por todos- Un incómodo silencio se apodero del momento, les agradaba su capitán y no les gustaba lo que ocurría.

-Oigan ¿Planean quedarse así todo el día vestidas?- Las chicas se miraron entre ellas y luego sus atuendos.

-¿Qué acaso no nos quedan bien?- Pregunto Mérida dejando las cosas en el suelo y haciendo poses exageradas.

-No es eso- Dio unos pasos hasta alejarse lo suficiente de ellas- Así parecen mujeres- Antes de que las chicas reaccionaran aquel castaño ya había escapado.

-¡Eres un idiota Guy!- Gritaron ofendidas generando grandes carcajadas en sus compañeros.

-Déjenlo ya, debemos de estar listos para esta noche o llegaremos tarde para desearle feliz cumpleaños al príncipe-

-Tú te llevaras la parte divertida Aster- Comentó Ana mientras retomaba su camino ingresando en el enorme navío.

-Lo se cariño, pero créeme si te digo que incluso ustedes se llevaran gran parte de la diversión-

Sé que es un poco chiquito pero tengo fe en que aun así les guste, les doy mil gracias por tan bellos comentarios a:

-BlueAtom09974

-Death the rose

-Aishiteru-Aiko

-Dark Fu

-REONORU

-Ultimate

-LaidyX

-Chikaalien

-MyobiXHitachiin

-Karumen01

-RoxieSaeko

-AmeliaCipri

-Marina04

-Jelsanatica

En verdad se los agradezco y los veo en el siguiente capítulo, espero ansiosa sus comentarios nwn.