¡Somos Vikingos!
Vikinga
Para Hipo la vida no era fácil, sus deberes como entrenador y herrero no eran sencillos, sumándole las eternas pláticas con su padre de cómo manejar la aldea, le habían dejado agotado y en un momento de total cansancio decidió descansar por lo menos toda la noche en la fragua. Lejos de su padre, lejos de Bocón, lejos de la academia, lejos de Berk.
Entró a la fragua sin que nadie lo viera y buscó lo que tanto anhelaba, ¡Su cama!, sin perder tiempo se acostó en su cómoda y suave cama finalmente podría dormir, sus párpados empezaron a ceder y poco a poco cerró sus ojos...
¡Crack!
Un ruido no le tomó importancia.
¡Crack!
Otra vez el mismo ruido no quería levantarse ¡Por Thor no quería levantarse!
¡Crack!
Maldita sea ¡Por que los dioses me odian!
Se levantó de su cama y se dirigió a la trastienda, para su sorpresa había un culpable de aquel ruido o mejor dicho una culpable.
¡Astrid! ¿Qué estás haciendo aquí?-Preguntó un sorprendido Hipo
Astrid sólo sonrió maliciosamente ¡Había encontrado a su presa!
Hipo notó esa mirada un tanto perturbadora y no sólo eso, si no que su novia venía vestida de una manera un poco atrevida, tenía una falda de cuero similar a la de Brutilda, sólo que más corta, no traía sus típicos mayones por lo que lucía sus esplendorosas piernas, sus hombreras tampoco estaban sólo traía su camisa de siempre y lo mejor era que sus labios traían un tono de rojo más elevado de lo normal.
Ehh ¿Astrid?-Volvió a preguntar Hipo después de no recibir respuesta de su novia.
Sin embargo Astrid con una sonrisa maliciosa arrastró a su novio hacia su habitación, lo empujó hasta la cama y se subió sobre él comenzando a darle pequeños besos en todo el rostro pero el único problema era que Hipo no estaba de humor para eso.
A...As...Astrid para...Astrid espera-Dijo Hipo, para su suerte Astrid paro.
¿Qué es lo que sucede? ¿Acaso no quieres?-Preguntó mientras frotaba sus caderas con su entrepierna.
Por supuesto que sí pero linda hoy no es mi día óptimo, estoy cansado y lo único que quiero es dormir-Se excusó Hipo
¿Cansado?-Preguntó una sombría Astrid
Así es linda, lo lamento pero hoy no estoy de humor-Al ver la sonrisa de Astrid, Hipo se tranquilizó un poco, normalmente ella se enfadaría y poco después se desataría el Infierno.
Astrid era de esas chicas que se molestaban si no obtenían lo que quería, sumado a las hormonas realmente era un verdadero peligro.
Hipo intentó quitarse a Astrid de encima pero esta no cedió.
Astrid linda te puedes quitar de encima-Dijo el muchacho pero sólo recibió otra sonrisa de su novia, eso ya le estaba empezado a asustar-Ehh linda- Hipo se apoyó sobre sus codos logrando levantar medio cuerpo-Ehh ¿Astrid?- Preguntó más nervioso
Pero fue empujado violentamente por su novia la cual se acercó con una mirada que aterro al chico, sus ojos ardían en ira y sobre todo deseó.
¡Escúchame bien Hipo Horrendus Haddock Tercero!-El muchacho sólo asintió asustado-Me importa un carajo si estás cansado yo quiero hacer el amor quieras o no- La chica comenzó a darle besos de nuevo.
Pero...Pero-Era lo único que decía el chico.
Astrid un poco fastidiada decidió tomar cartas en el asunto, alzó su mirada en la habitación, buscando algo con que amordazarlo pero estando en un cuarto dónde la mayor parte de los materiales se encontraban ahí no tardó en encontrar lo que buscaba, unas cuerdas.
¡Bingo!
Pensó Astrid, para su suerte esas cuerdas se encontraban al lado de la cama, en una mesita de noche sin la más mínima intención de ser utilizadas pero eso iba a cambiar. Se estiró un poco sólo para alcanzar esas estúpidas cuerdas y sin importarle las súplicas o reclamos de Hipo, amarró sus muñecas de cada lado de la cama, dejándolo vulnerable.
Sonrió y siguió con su trabajo, poco a poco lo despojó de sus pertenencias, lo besaba de vez en cuando y tocaba lo que alcanzaba, pero los reclamos de Hipo aún seguían molestándola tanto que…
¿Quieres dejar de gritar como una niña?-Dijo la chica en un tono molesto- Además esto te gustara-Ella se abalanzo hacia su cuello el cual mordió con fuerza dejándole una gran marca roja pero no satisfecha con eso siguió hasta sacarle sangre, Hipo grito como nunca lo había hecho
Ummm que sangre más dulce-Se burló la chica-Ahora viene lo mejor-Se quitó su blusa dejando ver sus hermosos pechos- ¿Sabes que hacer no?
Hipo solo asintió nerviosamente y comenzó a lamer sus pechos como nunca lo había hecho.
Eso es el niño quiere su lechita verdad?-Bromeo Astrid- ¡Oh por Thor! Tu si sabes lo que haces Hipo ¡Ohhhhh!-Gimió Astrid y sin más separo a su novio, se levantó de su cama y se quitó su falda dejando ver aquellas sensuales bragas- Te gusta lo que vez verdad- Hipo no respondió-¿Verdad?- Astrid había puesto un pie en el pecho de Hipo dejándole sin aire
Sss… siii-Hipo apenas pudo pronunciar algo por la falta de aire
Astrid se quitó sus bragas y ambos notaron que ya estaba muy mojada.
Mira lo que me provocas Hipo- Astrid agarro el miembro de Hipo y lo posiciono en su entrada
Astrid movió el miembro sobre su entrada disfrutando de esa sensación.
Astrid por favor para-Suplico su novio con una voz quebrada
Esto te gustara-Después metió el miembro de su novio con fuerza comenzando a moverse bruscamente
Lo estaba lastimando, lo estaba lastimando, no podía creer lo que sucedía, su novia…. ¡Su novia lo está violando!
Astrid gemía cada vez más, estaba poseída por el placer que su novio le proporcionaba, sin embargo el chico no parecía disfrutarlo, sólo sentía como se movía salvajemente, lastimándolo mucho. Derramaba unas cuantas lágrimas y suplicaba a los dioses para que su tortura acabase pronto.
La chica estaba en su éxtasis y sin más derramó sus jugos en el miembro de Hipo, apretándolo duramente, el chico pensó que todo había acabado pero el dolor lo embargo de nuevo, Astrid había enterrado sus uñas en su pecho, provocando varias heridas con sangre, Hipo dio un gemido de dolor.
¡Esto no ha acabado mi amado Hipo!-La chica empezó a moverse de nuevo pero un poco más brusca-¿Dime quien es tu dueña?-Hipo no hablo así que Astrid grito-¡¿Dime?!
¡Tú!-Gritó un desesperado Hipo-¡Tu Astrid Hofferson eres mi dueña!
Pero lo único que logro fue que Astrid clavara sus uñas con más fuerza.
Te equivocaste no soy Astrid Hofferson-Dijo la rubia aumentando aún más sus movimientos-¡Yo soy Astrid Haddock! Ok?
¡Si está bien eres Astrid Haddock!-Gritó el chico totalmente asustado
¡Siiiiiiiiiiiiii!-Gimió la rubia-¡Y que te quedé claro que yo sólo puedo tenerte, eres mío y sólo mío Hipo Horrendus Haddock Tercero!-Enterró sus uñas con más fuerzas
Ok... Ok...-Fue lo único que logró articular
Astrid estaba alcanzado su segundo clímax en la noche, finalmente logró hacerlo, esta vez con un poco más de intensidad, derramó de nuevo sus jugos pero no fue la única que lo hizo, Hipo derramó su semilla en el interior de la rubia sólo para acabar con su tortura de una buena vez.
¡Está muy caliente!-Fue lo único que dijo la rubia hasta que finalmente cayó dormida sobre el pecho de Hipo con una cara de satisfacción
Sin embargo la cara de Hipo no reflejaba nada por el estilo, lo único que reflejaba, era miedo, dolor y mucho sufrimiento...
Empezó amanecer en Berk y como tal era costumbre que todos se levantarán para un buen desayuno en el Gran Salón.
En una mesa estaban reunidos Bocón y Estoico disfrutando de un buen desayuno a parte de una buena plática hasta que Hipo apareció entre las grandes puertas.
Este venía cojeando y con una mirada pérdida, se sentó sin más y no hablo durante un buen rato, esto preocupó demasiado a su padre.
¿Hipo que te pasó?-Preguntó Estoico sin embargo no escucho una respuesta de su hijo
¿Hipo?-Preguntó de nuevo pero nada, su hijo sólo estaba sentado mirando su plató de comida.
Y de un momento para otro empezó a sollozar débilmente preocupando a todos.
¡¿Hipo que demonios pasó?!- Exigió su padre
A... As... Astrid-Hipo sólo podía pronunciar eso
¿Qué le pasó a la chica Hofferson?-Preguntó Bocón
Ella... Ella-Hizo una pausa y comenzó a llorar como un niño-¡Ella me violó!
¡Oh!-Fue lo único que pronunciaron ambos adultos
Hipo seguía llorando y no daba indicios de parar de no ser por las palabras de su padre.
Hijo acostúmbrate esto es más normal de lo que crees-Dijo su padre
¿Qué quieres decir con eso?-Pregunto Hipo aún con lágrimas en sus ojos
Lo que quiere decir tu padre es que tú pasarás por lo mismo cada vez que Astrid quiera-Dijo simplemente Bocón
¡¿Qué?!- Fue lo único que dijo Hipo
Hipo realmente crees que nosotros somos lo que controlamos nuestra relación amorosa-Rio un poco-Eso es una mentira, aquí en Berk existe el feminismo, y por lo tanto una mujer puede hacerte lo que quiera, sin importar lo que cruel y bajo que sea-Bocón asintió-Tu madre hizo lo mismo conmigo durante años, fue duro para mí eso pero después de saber la verdad uno se acostumbra y no le toma importancia
¿Qué?-Hipo estaba congelado con lo que dijo su padre
¡Acaso esto ocurriría siempre! Y lo peor de todo es que su novia no era cualquier vikinga, era Astrid Hofferson, conocida por su belleza y…. ¡Su dureza!
¡Oh Thor porque a mí!
¡Por que los dioses me odian!
HOOOOOOOOOOOOLAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Cómo están?
Espero que bien, que le pareció este capitulo
No duden en comentar, ya sea critica o inclusive me pueden dar una idea
Por favor apóyenme con un pequeño, pequeñísimo comentario, es lo que más me ayuda para seguir escribiendo en este maravilloso sitio.
Gracias por su apoyo en esta pequeña serie. En verdad se los agradezco.
Pero lo más importante
Con quien pasaran este 14 de febrero
Amigo (Con derechos)
Amiga (Con derechos)
Amigo y amiga
Novia
Novio
Novia y novio
Con el perro
Amante?
No importa, lo importante es saber que tú eres especial para una persona en este mundo sin importar nada.
Gracias por todo.
Que la pasen muy bien (No como yo, la pasare con mi ex, pero con mi x-box, jajajaja que chiste más malo)
Un saludo
Adiós
